Vida Nueva
El 30 de julio, Día Mundial contra la Trata de Personas, nos recuerda una realidad que golpea en silencio: millones de seres humanos viven hoy sometidos a nuevas formas de esclavitud. Mujeres, niños y niñas son víctimas de explotación sexual, trabajo forzado, servidumbre doméstica o tráfico de órganos. La trata no es un crimen del pasado; es una realidad que adopta nuevos rostros, pero mantiene la misma raíz de siempre: la pobreza.
Las personas que viven en situación de exclusión, sin protección institucional, que huyen de conflictos o catástrofes naturales, o aquellas que carecen de oportunidades para salir adelante, son especialmente vulnerables a ser víctimas de trata. Las redes criminales trafican con su fragilidad y se lucran convirtiendo la desesperación ajena en mercancía.
Las cifras son estremecedoras: más del 60 % de las víctimas son mujeres y niñas, y más de un tercio son menores. La trata es hoy un negocio que mueve 150.000 millones de dólares al año. Pero detrás de cada número hay un rostro, una historia, una vida truncada por la injusticia… Leer más (Patricia Garrido)