El chapucero golpe de estado en Bolivia y la desesperación de la clase capitalista

Ya los golpes de Estado no son lo que eran. Antes, a instancias de EE.UU., la comandancia del ejército de un país se sublevaba, llegaba un militarote o una junta de déspotas y asumían el poder tras haberse cargado la legitimidad constitucional y al gobierno de turno. Mientras, para implantar bien su dictadura, desataban una sanguinaria represión contra la población.

Hoy, sin embargo, se recurre más a “golpes judiciales” para sacarse de la manga la destitución de presidentes, se inventan noticias falsas sobre cualquier asunto de Estado al respecto (hasta el propio presidente de EE.UU. lo está sufriendo estos días) Leer más (Andrés Piqueras)