Barajas, lo que no queremos ver

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Más de 400 personas sin hogar duermen cada noche en el aeropuerto más grande de España. Algunas trabajan, otras no; algunas están empadronadas, otras tampoco. Pero todas comparten una condición: no tienen dónde vivir. Las instituciones se culpan unas a otras y nadie asume la responsabilidad. Es una realidad que muchos no quieren -¿queremos?- ver.

Cada noche, cuando los últimos vuelos despegan y la megafonía se silencia, el aeropuerto Adolfo Suárez Madrid-Barajas se transforma en un refugio de emergencia. Entre carritos de equipaje y luces de neón, centenares de personas sin hogar extienden mantas, colocan mochilas bajo la cabeza y se preparan para dormir en un lugar con techo, aunque sin intimidad -con todo el riesgo que eso conlleva, especialmente para las mujeres- ni descanso real.

Un censo elaborado entre marzo y abril de 2025 por la Mesa por la Hospitalidad identificó a 412 personas viviendo habitualmente en las terminales del aeropuerto. El informe reveló que el 38% trabaja, aunque sus ingresos no les permite alquilar una vivienda, el 13% está en situación irregular y más del 50% está empadronado en Madrid… Leer más (María Ortas)