Airbus: cuando la clase trabajadora decide no agachar la cabeza

KAOSENLARED

La huelga de Airbus vuelve a poner sobre la mesa una cuestión que va mucho más allá de un convenio: quién decide en los centros de trabajo y hasta dónde están dispuestos los trabajadores a luchar para defender lo que es suyo.

La historia reciente de Airbus demuestra algo que durante demasiado tiempo se ha querido presentar como imposible: cuando una plantilla se organiza, ocupa las puertas de la fábrica, sostiene los piquetes y convierte la asamblea en el verdadero centro de decisión, incluso una multinacional de dimensiones gigantescas puede verse obligada a retroceder.

La huelga ha vuelto. Y lo ha hecho porque los trabajadores han decidido que no quieren aceptar acuerdos insuficientes ni promesas vacías.

Después de semanas de conflicto, la plantilla volvió a movilizarse a finales de agosto y retomó los piquetes en centros como Getafe, Illescas y Sevilla. En Getafe, cientos de trabajadores se concentraron a las puertas de la fábrica y la asamblea llegó a reunir a más de 1.500 personas. No es una anécdota. Es una señal… Leer más (Germinal Vidal)