EL OBRERO
El asalto al Capitolio el 6 de enero ha puesto de manifiesto el peligro que supone la extrema derecha para la democracia. El ascenso de los partidos ultras en bastantes países de todo el mundo ha sido minusvalorado por bastantes analistas y medios de comunicación, pues no lo consideran un peligro para la democracia, que se encuentra consolidada en los países desarrollados, se dice, así como tampoco se pueden denominar a estos partidos fascistas… Leer más (Carlos Berzosa)