«Si no damos importancia a la conciencia en la Iglesia, hacemos un teatro. ¿Le pedimos a la gente la partida de bautismo o si han confesado antes de darles la comunión? Estamos llamados a formar las conciencias, pero no a pretender sustituirlas». En apenas medio minuto, el cardenal emérito de Barcelona, Lluís Martínez Sistach, sintetizó el pensamiento del Papa.