Religión Digital
Los pontífices de la Iglesia marcan fuertemente con sus rasgos personales el gobierno de la comunidad cristiana
Pio XII monarca solitario y austero
Juan XXIII, de una bondad que le brota de la sonrisa, de la seriedad simultánea y del exceso de carnes
Pablo VI, refinado en el hablar, denso, de una precisión desconcertante
Escribe Chenu el 7 de junio de 1963, con motivo de la muerte de Juan XXIII: “La observación es trivial, y el menor análisis histórico le da una evidente consistencia: los pontífices de la Iglesia marcan fuertemente con sus rasgos personales el gobierno de la comunidad cristiana…, el estilo de vida, el ritmo de la marcha, los dinamismos constitucionales quedan objetivamente penetrados por aquellos rasgos personales”.[1]
Desde esta perspectiva, se podría leer el siguiente artículo de E. Mendoza Varela publicado el 1 de septiembre de 1968 en el periódico El Tiempo, con motivo de la visita de Pablo VI a Colombia, que presenta una semblanza de Pío XII, Juan XXIII y Pablo VI. La breve descripción de la personalidad de los pontífices parece ser la descripción misma de la Iglesia que ellos gobernaron… Leer más ( Dumar Espinosa E. Mendoza Varela )