Peticiones

alandar

Acaba de fallecer un amigo mío, ya mayor. Ha sido un proceso de cuatro días en los que, como persona muy creyente, ha afrontado la muerte de cara, con toda consciencia y serenidad.  En esos días sus hijos iban dando noticias a los amigos, recomendándonos siempre: rezad por él. Yo he rezado, pero sólo pidiendo que Dios le diera ánimo y fortaleza. Los que lo hicieron para que no muriera deberían quedarse un tanto frustrados, pero estoy seguro de que no habrán entrado en más cavilaciones… Leer más (Carlos F. Barberá)