ATRIO
Puede parecer una perogrullada, pero no está de más recordar que la fe es, a la vez, adhesión personal e incorporación a una comunidad, en nuestro caso, a la de los seguidores de Jesús de Nazaret.
La clave de esta doble y complementaria referencia es la relación, por supuesto, personal con el Crucificado Resucitado en sus mediaciones, transparencias, huellas o presencias de todo tipo (entre ellas, las cósmicas, las protobiológicas, las antropológicas, las litúrgicas, la escriturística y, por supuesto, la histórica). Y, a la vez, la interacción con otras personas que, participando de una relación semejante, conformamos el grupo de sus seguidores, la “ecclesía”.
Cuando considero el desafío que está planteando la revolución digital a la doble vertiente, personal y comunitaria, de la fe y, sobre todo, a su eclesialidad, me encuentro con varios hechos reseñables. En concreto, retengo dos: la creación de la diócesis virtual “in partibus” de Partenia por el obispo J. Gaillot y la convocatoria de un Sínodo sobre la sinodalidad que, muy probablemente, contará -para sorpresa de no pocos- con una “cuarta fase diocesana”. Atiendo, en esta ocasión, al primero de ellos… Leer más (Jesús Martínez Gordo)