Religión Digital
«Prohibir esa práctica a los laicos no es defender la sacramentalidad de la homilía. Es defender la institución a costa del Evangelio. Porque el clericalismo no es solo un vicio moral. Es también una herejía eclesiológica. Y el púlpito cerrado a los laicos es su monumento más visible»
El Dicasterio para el Culto Divino y la Disciplina de los Sacramentos ha vuelto a cerrar la puerta que el Concilio Vaticano II entreabrió hace más de sesenta años: los laicos, por muy teólogos, catequistas o misioneros que sean, no pueden predicar la homilía en la misa. La razón oficial es canónica y teológica. Y es que el canon 767 del Código de Derecho Canónico reserva expresamente la homilía a los ministros ordenados -sacerdotes y diáconos-, y el Dicasterio recuerda que esa norma no admite excepciones, ni siquiera con el permiso del párroco o del obispo. Roma locuta. ¿Causa finita?… Leer más (José Manuel Vidal)