Los italianos pierden peso en la confianza de Ratzinger. Ha sido una ronda de nombramientos bajo la bandera de una mayor internacionalización la que ha realizado Benedicto XVI en la curia romana en el transcurso de las últimas semanas.
En consecuencia, luego de estos cambios, en los cargos más encumbrados de la curia romana propiamente dicha (Secretaria de Estado, Congregaciones, Tribunales, Pontificios Consejos y tres secciones) los italianos mantienen una sólida mayoría. Son 13 sobre 28, lo que representa el 46%, cuando al comienzo del pontificado, en el 2005, eran 7 sobre 27, el 25,9%.
Pero si se cuentan también las figuras de los números dos (secretarios y afines) el porcentaje de los italianos ha caído significativamente. Ahora son 21 sobre 58, el 36%, mientras que en el 2005 eran 42 sobre 58, el 41,8%. Y ha descendido también si se observan las figuras dirigenciales menores (subsecretarios y afines): hoy son 36 sobre 88, el 40%, mientras que en el 2005 eran 42 sobre 83, el 50,6%.