El convento de Santa Clara, indicador de nuevos caminos de las comunidades religiosas

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Ha sido una de las últimas noticias del año 2021 y una de las más insólitas en la Iglesia catalana y, particularmente, en su vida religiosa: a inicios de diciembre el Convento de Santa Clara, en Manresa, anunció que dejaba de ser de clausura y se desvinculaba jurídicamente de la Federación Dominica de la Immaculada para poder seguir llevando a cabo su labor en favor de los más vulnerables de la sociedad.
Auspiciada por el papa Francisco, la iniciativa de las hermanas dominicas de Manresa de abandonar una regla incompatible con su labor social en favor de los necesitados —algo que vienen realizando desde hace más de una década bajo el liderazgo de sor Lucía Caram a través de la Fundación del Convento de Santa Clara— ha sido enfocada desde el punto de vista de la eventual fórmula jurídica que, durante los próximos cinco años, tendrá que encontrar la comunidad ante este cambio de paradigma… Leer más (Jordi Pacheco)