El cardenal Omella tuvo que plantarse: Así se gestó el ‘volantazo’ episcopal sobre los abusos del clero

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La larga etapa del cardenal Rouco Varela al frente de la jerarquía marcó tanto a la Iglesia española que sus sucesores tratan de definirse por contraposición al que llamaban ‘vicepapa’. Si él fue un presidente autoritario y absolutista, Omella quiere ejercer su cargo de presidente del episcopado como un simple ‘primus inter pares’ y se presenta como un líder democrático y que busca el consenso. Hasta que llegó un día que tuvo que plantarse. No tuvo más remedio.
El escándalo de la pederastia arreciaba, tanto desde la opinión pública como publicada. El caso de Palomas, una de las víctimas de abusos clericales, rompió el trecho de cristal de los medios y saltó a las televisiones, rebotando en la gente y en los mismos políticos, que empezaron (por fin) a moverse en ese ámbito hasta entonces marginado… Leer más (José Manuel Vidal)