Dos papas, un mismo pecado

El film de Fernando Meirelles “Los dos papas” vale la pena. Las actuaciones son espléndidas. Los diálogos, muy pertinentes, teológicamente lúcidos. Meirelles hace queribles a dos personajes muy controvertidos.

Pero, por lo mismo, conviene aclarar que se trata de una ficción. Estos encuentros papales no consta que se hayan dado, aunque ambos papas representan bien dos modelos eclesiológicos para nada ficticios. El intento del director es muy meritorio, pues al simbolizar la diversidad y el conflicto como características constitutivas de la Iglesia, hace explicable su existencia milenaria. Leer más… (Redacción de Atrio)