Religión Digital
El Reino de Dios no es una emoción espiritual sino un orden nuevo de relaciones donde “los ciegos ven, los pobres son evangelizados y los oprimidos quedan libres” (Lc 4,18). En una época en la que muchos confunden la evangelización con terapia emocional tranquilizadora para que nada cambie, la denuncia de estructuras de pecado y la redención como Reino de Dios son una revolución de realismo cristiano.
León XIV habla de autorreferencialidad y recuerda que “la propuesta del Evangelio no es solo una relación individual e íntima con el Señor, sino el Reino de Dios” (n. 97). Esto impulsa una eclesiología de liberación, no de complicidad con los sistemas injustos.
A diferencia de las visiones teológicas que desconfiaban de los análisis estructurales —por considerarlos marxistas o colectivistas—, Dilexit Te demuestra que la fe no teme al lenguaje de la historia, porque la Encarnación es la mayor revolución estructural imaginable: Dios se hace carne de pobre, asume una condición social, entra en las dinámicas de poder y de marginación para redimirlas desde dentro… Leer más (Guillermo Jesús Kowalski)