Anselmo Borges: «La misa como sacrificio impuso el celibato obligatorio y la exclusión de la mujer del sacerdocio»

Religión Digital
«Fue más tarde, también porque los cristianos fueron acusados de ateos por no ofrecer sacrificios a la divinidad, cuando la Misa perdió su carácter de banquete festivo y fraternal y empezó a concebirse como un sacrificio»
«Con este concepto sacrificial, aunque ni Jesús ni los Apóstoles ordenaron sacerdotes y el Nuevo Testamento evita la palabra hiereus, apareció el sacerdote que ofrece el sacrificio»
«Los sacerdotes acaban adquiriendo un poder sagrado, divino: el de ‘traer a Cristo a la tierra’ realizando el milagro de la transubstanciación del pan y el vino. Si se casan, quedan ‘reducidos’ al estado laical, como si ser clérigo fuera un estado más noble dentro de la Iglesia»Leer más (Anselmo Borges, padre y profesor de Filosofía)