ORAR CON EL EVANGELIO. (Mt. 5.38-48)

DOMINGO 7º – T.O. –A,  FEBRERO 23-2014

En el fondo del evangelio de hoy descubrimos un profundo convencimiento de Jesús: el perdón el Amor, la misericordia vienen de Dios y cuentan con su fuerza.
Para entender la novedad de las palabras de Jesús hace falta conocer la ley y las costumbres de aquella época. El  pueblo de Israel ya conocía el mandato de Amor por los libros sagrados. Pero este mandato estaba condicionado por la leyes y costumbres como la ley del Talión (ojo por ojo, diente. diente…) En el mundo de hace 2000 años, no era una ley de venganza sino de frenar  la violencia y la venganza… Jesús propone otro camino. Jesús en cambio vence el odio por Amor, lo cual no significa pasividad. La invitación a “poner la otra mejilla” parece que tiene muy poco de esa actitud… amad a vuestros enemigos, nos dice… y rezad por los que os persiguen… Un programa de valientes que nos desconcierta, porque es lo contrario de nuestras reacciones. Y, por tanto, ahí tenemos la norma humana del Dios invisible, Jesús, Ley nueva que vive El mismo y que lo propone a sus discípulos y a la muchedumbre.
Jesús, hizo una síntesis de lo que esto significa cuando en el interrogatorio ante el sumo Sacerdote, fue abofeteado (Jn. 18.22-23). Él, no puso la otra mejilla sin más, sino que se quejó de aquella violencia: “¿Por qué me pegas?” Jesús, con esto nos enseñó, que ante la agresión no se debe responder agrediendo, pero tampoco callarse sin más. Es necesario protestar ante las injusticias, pero sin violencia y esto, es hacer ver los abusos y una buena manera de amar a los prepotentes para que cambien.

Sed perfectos como vuestro Padre celestial es perfecto”. Esta invitación de Jesús hecha a sus discípulos, parece desmedida., pero es una llamada de Jesús a la práctica de la compasión y la misericordia, así es dios. Pero también a ser santos desde la protesta contra una sociedad injusta, que ejerce todo tipo de violencia contra los pobres e inocentes.
Lo que Jesús ha visto con claridad y quiere cambiar es que no se lucha contra el mal y no se construye el Reino cuando se destruye a las personas. Hay que combatir la injusticia y el mal sin buscar la destrucción del adversario. Jesús insiste en que la acogida, el amor el ser amable, no sólo sea ante el amigo o la persona agradable, sino incluso ante quien nos rechaza. Recordemos unas palabras suyas que nos revelan su estilo de ser:

Si mostráis afecto sólo a vuestra gente, ¿qué hacéis de extraordinario?”…

  • ORACIÓN
  • Jesús de Nazaret, ayúdanos a vivir a tu estilo, queremos, pero nos resulta difícil…

Y vemos que el sol sale, para buenos y malos y lo mismo la lluvia… A todos ofreces tus palabras de Vida.
Amas a todos, pero no eres neutral: Amas al injusto, pero detestas la injusticia. Amas al pobre, pero detestas la pobreza… Amas al pecador, pero detestas el pecado…

Tú nos propones construir la persona y la comunidad a partir de la bondad y el amor gratuito y la generosidad.

A veces nos da miedo tu propuesta Jesús de Nazaret, porque pensamos que si hacemos lo que tú nos dices los demás nos pasarán por encima.

Y tú, sigues invitándonos a no tener miedo ni a poner límites para seguir el camino del Evangelio.

Ayúdanos a confiar en la fuerza de tu Amor, a creer de veras en tu Palabra, a dejarnos transformar desde dentro por la presencia de tu Espíritu Santo.

Que no busquemos otros modelos para la construcción de nuestras vidas y de nuestras comunidades y familias a no ser el que Tú nos ofreces.

Que nuestro deseo sea acoger el Reino que el Padre quiere construir contigo y con nosotros. AMÉN
* ZURIÑE