DOMINGO 14º (C) Fray Marcos

El llevar a los demás el evangelio es connatural a vivirlo. Si no vivo lo predicado, trabajaré en balde.

En el relato se puede apreciar que se trata de un claro reflejo a lo que se
practicaba en las primeras comunidades. En ningún evangelio se percibe un
grado de organización suficientemente solida como para llevar a cabo una
programación como esta. Por otra parte, los seguidores de Jesús no se
enteraron de nada hasta la experiencia pascual.

De todas formas, las recomendaciones son una mina para conocer la estructura
de las primeras misiones comunitarias. “De dos en dos”, porque para los
judíos la opinión de uno solo no tenía ningún valor en un juicio, y los
misioneros son, sobre todo, testigos. También, porque el amor exige por lo
menos dos para ser vivido y proclamado.

“Poneos en camino”. La itinerancia es la clase de vida que eligió Jesús
cuando se decidió a proclamar la buena noticia. El anuncio no se puede hacer
sentado. Seguir a Jesús exige una dinámica continuada. Nada se puede
comunicar desde una cómoda instalación personal. La disponibilidad y la
movilidad son exigencias básicas del mensaje.

“Os mando como ovejas en medio de lobos”. Cuando se escribieron los
evangelios, las primeras comunidades cristianas estaban viviendo la
oposición, tanto del mundo judío como del pagano. Esa oposición no impidió
el desarrollo de la misión de predicar.

“Ni talega ni alforja ni sandalias”. La pobreza es signo del abandono de
toda seguridad. Significa no confiar en los medios externos para llevar a
cabo la misión. Se trata de confiar solo en Dios y el mensaje. Tenemos
obligación de utilizar al máximo los medios que la técnica proporciona, pero
no debemos poner nuestra confianza en ellos.

“No os detengáis a saludar a nadie por el camino”. No se trata de negar el
saludo a nadie. En aquella cultura, el saludo llevaba consigo un largo
ceremonial que podía durar horas o días. Esta recomendación quiere destacar
la urgencia de la tarea a realizar.

“Decid primero: ¡Paz! Nuestro concepto de paz no expresa lo esencial.
“Salón” no significaba ausencia de problemas y conflictos, sino la
abundancia de medios para que un ser humano pudiera conseguir su plenitud
humana. Llevar la paz es proporcionar esos medios que hacen al hombre
sentirse a gusto e invitado a humanizar su entorno.

“Comed y bebed de lo que tengan”. Lo más difícil es aceptar la dependencia
de los demás en las necesidades básicas, no poder elegir ni lo que comes ni
con quien comes. Muchos intentos de evangelizar han fracasado por no tener
esto en cuenta.

Curad. Seguimos dando demasiada importancia a la salud corporal. Curar en
este contexto, significa ayudar a un ser humano alcanzar su plenitud. Curar
significa alejar de un ser humano de todo lo que le impide ser él. Las
mayores carencias no son materiales.

“El Reino está cerca”. Ni teología, ni apologética, ni ideología. Lo único
que un ser humano debe saber es que Dios le ama. Dios es (está) en ti.
Descúbrelo y lo tendrás todo. El que proclama el Reino de Dios, tiene que
manifestar que pertenece a ese Reino. Tiene que responder a las necesidades
del otro. Tiene que estar dispuesto al servicio. No debe exigir nada, ni
siquiera la adhesión. Tiene que limitarse a hacer una oferta.