JMJ, ¿Woodstock católico o fiesta de la fe?

José Manuel Vidal

De pequeña fiesta creyente a gran encuentro planetario. La Jornada Mundial de la Juventud, que comenzó en 1986 en Roma, ha ido creciendo como un gigante, para convertirse en una especie de «Woodstock católico», para unos, y en «multitudinaria fiesta de la fe», para otros. Siempre en vilo, entre lo humano y lo divino, entre Dios y la ‘rave party’, entre la espectacularización de la fe y el encuentro íntimo con Cristo.

Un riesgo del que advertía, hace ya unos años, el cardenal hondureño, Oscar Andrés Rodríguez Maradiaga: «La JMJ no es un Woodstock católico sin droga sin alcohol, como algunos dicen, sino un testimonio del Espíritu Santo». 

Porque, para Francisco, una cosa es «armar lío», conquistar la calle para Dios y sembrar esperanza y compromiso evangélico en el corazón audaz de los jóvenes, y otra convertir a la Iglesia en una macro organizadora de eventos multitudinarios, con los que ni los Juegos Olímpicos pueden competir. Leer más

DOMINGO 4º (C)- (Conflicto en Nazaret)- Fray Marcos.

 

(Jer 1,4-19) «Diles lo que yo te mando, no les tengas miedo…»

(1 Cor 13,1-13) Sin amor, soy un metal que resuena o unos platillos que aturden

(Lc 4,21-30) Haz aquí en tu tierra lo que hemos oído que has hecho en Cafarnaún.

 

.-La salvación que Jesús ofrece no es la que esperamos.

.-La verdadera salvación no vendrá de fuera, ya la tenemos dentro.

Seguimos con el tema del domingo pasado. “hoy se cumple esta escritura” pero no va a ser como esperan los de su pueblo. En todos los evangelios se habla de los milagros de Jesús como manifestación de su divinidad, pero a la vez se critica que los que le conocieron pretendan poner en las curaciones la salvación ofrecida por Jesús. Una salvación material que debía consistir en librarles de sus limitaciones desde fuera y por el poder de Dios, directo o a través de un intermediario. Seguimos arrastrando la idea de Dios del paleolítico: el todopoderoso que va a poner su poder a mi servicio si cumplo unos requisitos.

Hoy se cumple esa Escritura en cada uno de nosotros. Dios la cumple siempre sin tener que hacer nada. Que se cumpla hoy depende exclusivamente de mí. Por no tener en cuenta estos dos planos, la religión nos ha metido por un callejón sin salida y nos ha hundido en la miseria. Seguimos esperando que Dios haga que me toca hacer a mí. Soy yo el que tengo que preguntarme: ¿Cumplo yo hoy esa escritura que acabáis de oír?

La misma iglesia, ya desde muy pronto, prefirió potenciar en Jesús la idea de Hijo de Dios y se olvidó de la de Mesías; aunque está claro que en los orígenes querían decir lo mismo. Así, la salvación que se pensaba como acontecimiento que debía darse en la historia, se convirtió en la salvación trascendente y ahistórica para el más allá. El mordiente que encerraba la imagen del Mesías, se disolvió como un azucarillo. Jesús ya no necesita hacer presente la liberación desde la historia sino desde la estratosfera de su divinidad.   

Hemos leído: “todos le daban su aprobación y se admiraban…”. Pero hay una traducción alternativa: El verbo griego (martyreo) = dar testimonio, que se traduce por “dar su aprobación”, cuando está construido con dativo, significa “testimoniar en contra”. Por otra parte, (thaumazo) = Admirarse, significa también extrañarse, es decir, una admiración negativa. Entonces la traducción sería: “todos se declaraban en contra, extrañados del discurso sobre la gracia (para todos) que salía de sus labios”. Así cobra pleno sentido la respuesta de Jesús, que, de otro modo, parece que inicia él la gresca provocando al personal.        

La importancia de suprimir la última frase del texto de Is, queda más clara con la explicación que da hoy Jesús. Tiene que rectificar el texto de Is, pero menciona a otros dos profetas que avalan esa aparente mutilación. Elías y Eliseo son ejemplos de cómo actúa Dios con relación a los no judíos. Para entenderlo hoy, podíamos decir que Elías atendió a una viuda libanesa y Eliseo a un general sirio. ¡Qué poco han cambiado las cosas! La atención a la viuda de Sarepta y Naamán el sirio deja en evidencia la pretensión de salvación exclusiva que los judíos, como pueblo elegido, pretendían.      

El evangelista quiere subrayar que este argumento contundente, no solo no les convence, sino todo lo contrario, provoca la ira de sus vecinos que se sienten agredidos porque les hecha en cara su ceguera. La tradición de Mc, que copia Mt, no hace alusión ni al texto de Is ni a Elías y Eliseo. Esto indica la intención de recalcar la oposición de sus paisanos en Lc. Los primeros cristianos se esforzaron por proponer a Jesús como continuación del AT aprovechando cualquier resquicio para demostrar que en él “se cumplen las Escrituras”. Jesús sobrepasó, con mucho, todo lo que pudieron insinuar las Escrituras.   

¿No es este el hijo de José? La única razón que dan los de su pueblo para rechazar las pretensiones de Jesús, es que no es más que uno del pueblo, conocido de todos. Me parece muy importante este planteamiento por parte del evangelista. La grandeza de Jesús está en que, siendo uno de tantos, fue capaz de descubrir lo que Dios esperaba de él. Jesús no es un extraterrestre que trae de otro mundo poderes especiales, sino un ser humano que saca de lo hondo de su ser lo que Dios ha puesto en todos los seres. Habla de lo que encontró dentro de sí mismo y nos invita a descubrir y vivir en nosotros lo mismo que él descubrió y vivió.      

La primera oposición que sufre Jesús en este evangelio, no viene de los sumos sacerdotes ni de los escribas o fariseos, sino del pueblo sencillo. Sus paisanos ven que no va a responder a las expectativas del judaísmo oficial, y se enfadan. Cualquier visión que vaya más allá de los intereses del gueto, (familia, pueblo, nación) será interpretada como traición a la institución. Las instituciones tienen como primer objetivo la defensa de unos intereses frente los intereses de los demás. Incluso nuestra manera de entender el ecumenismo responde la mayoría de las veces, a esta dinámica completamente contraria al evangelio.       

Los de su pueblo no pueden aceptar un mesianismo para todos. Ellos esperaban un Mesías poderoso que les iba a librar de la opresión de los romanos y a solucionar todos los problemas materiales. Si Jesús se presenta como tal liberador, ellos tenían que ser los primeros beneficiarios de ese poder. Al darse cuenta de que no va a ser así, arremeten contra él. El odio es siempre consecuencia de un amor imposible. El evangelista echa mano del AT para demostrar que los profetas ya habían manifestado esa actitud de Dios a favor de extranjeros en apuros. Quiere decir que su mensaje no es contrario ni ajeno a la Escritura.      

El Dios de Jesús es Amor incondicional. No puede tener privilegios, porque ama a todos infinitamente. Dios no nos ama por lo que somos o por lo que hacemos. Dios nos ama por lo que Él es. Dios ama igual al pobre y al rico, al blanco y al negro, al cristiano y al musulmán, a la prostituta y a la monja de clausura, a Teresa de Calcuta y a Ben Laden… En algún momento de esta escala progresiva nos patinarán las neuronas. Es más de lo que podemos aguantar. Nos pasa lo que a los paisanos de Jesús. Mientras sigamos pensando que Dios me ama porque soy bueno, nadie nos convencerá de que debemos amar al que no lo es.          

Jesús viene a anunciar una salvación de todas las opresiones. Pero esa salvación no depende de Dios ni de un intermediario de su poder sino de cada uno de nosotros. Su salvación no va contra nadie, sino a favor de todos. Ahora bien, no debemos ser ingenuos, lo que es buena noticia para los oprimidos, es mala noticia para los opresores. De ahí que, en tiempo de Jesús, y en todos los tiempos, los que gozan de privilegios, se opongan, con uñas y dientes, a esa práctica liberadora. Si no estamos dispuestos a liberar al oprimido, somos opresores.        

Tenemos que hacer un esfuerzo por comprender que el opresor no hace mal porque daña al oprimido, sino que hace mal porque se hace daño a sí mismo. El que explota a otro le priva de unos bienes que pueden ser vitales, pero lo grave es que él mismo se está deteriorando como ser humano. El daño que hace, le afecta al otro en lo accidental. El daño que se hace a sí mismo, le afecta en lo esencial. El que muere por mi culpa puede morir repleto de humanidad; pero yo, al ser la causa de su muerte, me hundo en la más absoluta miseria.    

¿Hemos caído en la cuenta de que lo único que puede garantizar mi religiosi­dad, es el servicio a los demás? ¿Nos hemos parado a pensar que sin amor no soy nada? Ahora bien, el único amor del que podemos hablar es el amor a los demás. Sin éste, el amor que creemos tener a Dios, es una falacia. La única pregunta a la que debo contestar es esta. ¿Amo sin exclusión? Sin amor, toda nuestra vida cristiana se convertirá en un absurdo.

 

Meditación

Ignoramos lo que realmente somos.

Tú eres, como Jesús, ungido.

Estás capacitado para la tarea que debes realizar.

Cuando despliegues tu verdadera salvación,

Estarás en condiciones de ayudar a otros a encontrarla.

Urteko 4. Igandea – C- (Lukas 4,21-30)

PROFETA ESPIRITURIK GABEKO JENDEA

Badakigu Jesusen kontrako aurkaritza, historikoki, pixkana joan zela gauzatzen: eskribauen errezeloa, lege-maisuen haserrea eta tenpluko buruzagien ukoa handituz joan ziren, Jesus kondenatu eta gurutzera eramateraino.

Badu horren berri Lukasek ere. Baina, nahita, bere kontakizuna behartuz bada ere, esaten du jendaurrean izan duen lehen jardueran berean jarri zaiola jendea Jesusi aurrez aurre. Hasieratik izan behar dute kontuan irakurleek ukoa izan dela Jesusek, Profeta bezala agertu denean, bereen aldetik jasan duen erreakzioa.

Nazareten gertatua ez da gertaera bakana. Ez da iraganean gertatu eta bukatu den zerbait ere. Jesusi hasieran berean, pobreen Profeta bezala, zapalduen askatzaile eta bekatuen barkatzaile bezala agertu denean, egin dioten ukoa errepikatuz joan daiteke mendetan barna.

Jesusen jarraitzaileoi zail gertatzen zaigu haren alderdi profetikoa onartzea. Kasik erabat ahaztu dugu bere garrantzia duen gauza bat. Jainkoa ez da haragitu apaiz batengan, Tenpluko erlijioa zaintzeko sagaratua den horrengan. Ezta lege-maisu batengan ere, legeak ezarria duen ordenua gordetzeari emana den horrengan. Baizik eta profeta batengan haragitu eta agertu da, pobreei Berri Ona eta zapalduei askapena hots egitera Espirituak bidali duen horrengan.

Ahaztu egiten gara kristau-erlijioa ez dela beste erlijio bat gehiago; ez dela, alegia, Jainkoarekiko beren harremanak bizitzeko Jesusen jarraitzaileei sinesgai, erritu eta agindu egokiak emango lizkiekeen erlijio bat. Ez, baizik eta erlijio profetikoa da, Jesus profetak eragindakoa, mundu gizatarrago bat eratzeko, hau da, bere behin betiko salbazioa Jainkoagan gauzatzeko norabidea duen mundu bat sustatzeko.

Kristauek arriskua dugu alderdi profetikoa, Jesusen jarraitzaileok arnastu beharko gintuzkeen hori, behin eta berriz alde batera uzteko. Kristau-historian barna gertatu diren agerpen profetikoak eta guzti, egia izaten jarraitzen du Urs von Balthasar teologo sonatuak esandako honek: Bigarren mendearen azken aldera «oraino erabat desagertu ez den intzigarra jaitsi zen Elizaren espiritu (profetikoaren) gainera».

Gaur, sekularizazio modernoaren aurrean, «erlijiosotasuna» berriro ezarri nahirik, kristauek arriskua dugu etorkizunerako bidea espiritu profetikorik gabe egin nahi izateko. Horrela gertatzen bada, Nazareteko jendearena gerta dakiguke: Jesus, gure mehatxuak gorabehera, gure artetik lasai pasa eta urrunduko da bere bideari jarraitzeko. Ezerk ez dio galaraziko bere eginkizun askatzaileari jarraitzea. Beste batzuek, kanpotik etorriek, antzemango diote haren indar profetikoari eta onartuko haren egintza salbatzailea.

José Antonio Pagola
Itzultzailea: Dionisio Amundarain

                              

4 Tiempo ordinario – C (Lc 4,21-30)

PRIVADOS DE ESPÍRITU PROFÉTICO

Sabemos que la oposición a Jesús se fue gestando poco a poco: el recelo de los escribas, la irritación de los maestros de la ley y el rechazo de los dirigentes del templo fueron creciendo hasta acabar en su condena y ejecución en la cruz.

También lo sabe el evangelista Lucas. Pero, intencionadamente, forzando incluso su propio relato, habla del rechazo frontal a Jesús en la primera actuación pública que describe. Desde el principio han de tomar conciencia los lectores de que el rechazo es la primera reacción que encuentra Jesús entre los suyos al presentarse como Profeta.

Lo sucedido en Nazaret no es un hecho aislado. Algo que sucedió en el pasado. El rechazo a Jesús cuando se presenta como Profeta de los pobres, liberador de los oprimidos y perdonador de los pecadores, se puede ir produciendo entre los suyos a lo largo de los siglos.

A los seguidores de Jesús nos cuesta aceptar su dimensión profética. Olvidamos casi por completo algo que tiene gran importancia. Dios no se ha encarnado en un sacerdote, consagrado a cuidar la religión del Templo. Tampoco en un letrado ocupado en defender el orden establecido por la Ley. Se ha encarnado y revelado en un Profeta enviado por el Espíritu a anunciar a los pobres la Buena Noticia y a los oprimidos la liberación.

Olvidamos que la religión cristiana no es una religión más, nacida para proporcionar a los seguidores de Jesús las creencias, ritos y preceptos adecuados para vivir su relación con Dios. Es una religión profética, impulsada por el Profeta Jesús para promover un mundo más humano, orientado hacia su salvación definitiva en Dios.

Los cristianos tenemos el riesgo de descuidar una y otra vez la dimensión profética que nos ha de animar a los seguidores de Jesús. A pesar de grandes manifestaciones proféticas que se han ido dando en la historian cristiana, no deja de ser verdad lo que afirma el reconocido teólogo H. von Balthasar: A finales de siglo segundo «cae sobre el espíritu profético de la Iglesia una escarcha que no ha vuelto a quitarse del todo».

Hoy, de nuevo, preocupados por restaurar «lo religioso» frente a la secularización moderna, los cristianos corremos el peligro de caminar hacia el futuro privados de espíritu profético. Si es así, nos puede suceder lo que a los vecinos de Nazaret: Jesús se abrirá paso entre nosotros y «se alejará» para proseguir su camino. Nada le impedirá seguir su tarea liberadora. Otros, venidos de fuera, reconocerán su fuerza profética y acogerán su acción salvadora.

José Antonio Pagola

 

 

 

Domingo 3 de febrero 4º Ordinario (c) – Koinonía

Jeremías 1,4-5.17-19: Te nombré profeta de los gentiles
Salmo 70: Mi boca contará tu salvación, Señor
1 Corintios 12,31-13,13: El amor nunca terminará
Lucas 4,21-30: Médico, sánate a tí mismo

 

Lucas 4, 21-30

Jesús, como Elías y Eliseo, no es enviado sólo a los judíos

En aquel tiempo, comenzó Jesús a decir en la sinagoga: «Hoy se cumple esta Escritura que acabáis de oír.»

Y todos le expresaban su aprobación y se admiraban de las palabras de gracia que salían de sus labios.

Y decían: «¿No es éste el hijo de José?»

Y Jesús les dijo: «Sin duda me recitaréis aquel refrán: «Médico, cúrate a ti mismo»; haz también aquí en tu tierra lo que hemos oído que has hecho en Cafarnaún.»

Y añadió: «Os aseguro que ningún profeta es bien mirado en su tierra. Os garantizo que en Israel había muchas viudas en tiempos de Elías, cuando estuvo cerrado el cielo tres años y seis meses, y hubo una gran hambre en todo el país; sin embargo, a ninguna de ellas fue enviado Elías, mas que a una viuda de Sarepta, en el territorio de Sidón. Y muchos leprosos había en Israel en tiempos del profeta Eliseo; sin embargo, ninguno de ellos fue curado, mas que Naamán, el sirio.»

Al oír esto, todos en la sinagoga se pusieron furiosos y, levantándose, lo empujaron fuera del pueblo hasta un barranco del monte en donde se alzaba su pueblo, con intención de despeñarlo.

Pero Jesús se abrió paso entre ellos y se alejaba.

COMENTARIO LITÚRGICO

El texto de Jeremías tiene dos partes, la primera (vv. 4-5) se refiere a su vocación, y la segunda (vv. 17-19) a su envío profético. El llamado de Jeremías está marcado desde el inicio por la palabra: “me llegó una palabra de Yahvé”. El profeta es llamado por la palabra para ser palabra de Dios en medio de su pueblo. La palabra lo conoce desde antes de su nacimiento, lo que significa una intimidad profunda de Dios con el profeta. La palabra lo consagra, es decir, Dios se lo reserva para sí, desde antes de nacer. Conocer y consagrar son el marco para la misión de Jeremías: ser profeta de las naciones.

A partir del v. 17 Jeremías se convierte en palabra de Dios ambulante. Debe decir en público lo que Dios le mande. Pero decir la verdad siempre ha sido problemático y peligroso porque se tocan los intereses de muchas personas y de las estructuras sociales. Por esto Dios se anticipa a decirle que no tenga miedo de afrontar su misión. El temor no es ajeno a la vocación profética; lo importante es no abandonar la vocación porque entonces sería Dios el que podría asustarnos, es decir, dejar de llamarnos, de elegirnos y de consagrarnos, dejar de confiar en nosotros, y ¿qué susto peor puede recibir un profeta?

La promesa de Dios no plantea su intervención para salvar al profeta en tiempos difíciles, sino que, a él, personalmente, lo fortalecerá internamente como un “pilar de hierro”, y externamente lo consolidará como una “muralla de bronce”. La palabra será su fuerza en su lucha contra las autoridades (reyes, ministros, sacerdotes y propietarios), que han olvidado la alianza de Yahvé, oprimiendo y marginando a su propio pueblo. La fortaleza también la encuentra el profeta en la obediencia a la palabra que recibe y anuncia. Esto le asegura la compañía permanente de Yahvé.

Este bello canto al amor, tiene como contexto la discusión de los corintios en torno a los carismas. Con el texto de hoy, Pablo afirma categóricamente que el único “carisma” absoluto es el del amor. El amor al que se refiere el autor no es el amor helenista (eros), sino el amor cristiano (ágape), que es un amor que se recibe, se entrega, se sirve y hasta da la vida por los hermanos. Sin amor, no tiene sentido ni el mejor de los carismas; sin amor, la palabra profética queda en el vacío, sin amor el amor de Dios pasa de largo en nuestras vidas.

Podemos dividir el canto en tres partes. En la primera (vv. 1-3) se enumera una serie de carismas que no son nada si falta el amor. En la segunda (vv. 4-7) se enumeran quince características del amor cristiano; siete se plantean de forma positiva y ocho de forma negativa. En la tercera parte (vv. 8-13) Pablo termina su canto reafirmando la eternidad del amor. El amor, que puede cambiarlo todo, es el único que no cambiará, que será el mismo eternamente. Entre la fe, la esperanza y el amor, este último es el mayor, quedando clara, para los corintios y para los cristianos de todos los tiempos, la superioridad del amor sobre cualquier otro carisma.

El domingo pasado, después de la lectura que hizo Jesús del profeta Isaías, el evangelio terminaba diciendo que “todos los presentes tenían fijos los ojos en él…”. El evangelio de hoy continúa la escena, que –recordemos– se desarrolla en la sinagoga de Nazaret. Jesús dice que en él se cumplen las palabras de Isaías, es decir, que es «el ungido» (Mesías) para anunciar la Buena Noticia a los pobres y oprimidos… y el «año de gracia» del Señor.

Los vv. 22-30 los podemos dividir así: v. 22: la reacción de la gente; vv. 23-27: la respuesta de Jesús; vv. 28-29: indignación e intentos de matar a Jesús por parte de los nazarenos; vv. 30: Jesús continúa su camino.

Es interesante constatar el contraste entre la reacción de la gente en el v. 22 y la de los versículos 28-29. Inicialmente los de su pueblo aprobaban, y se admiraban de su paisano, pero no alcanzaban a ver en Jesús la gracia de Dios que salía de sus labios, ni al profeta anunciado por Isaías, sino simplemente al Jesús hijo de José. Jesús percibe que sus paisanos no están interesados en sus palabras sino en sus hechos, les interesa ante todo un espectáculo milagrero, que cure los enfermos del pueblo y basta. Jesús les responde con otro refrán: “ningún profeta es bien recibido en su patria”, dejando claro que en Nazaret no hará ningún milagro.

Entre los vv. 25-27 Jesús acude al AT para explicar su situación. El verdadero profeta no se deja acaparar ni mucho menos presionar para satisfacer a un auditorio interesado sólo por el espectáculo o por intereses individuales, aunque sean los de sus familiares o su propio pueblo. El profeta es libre y se debe a la palabra de Dios. La historia de Elías y Eliseo recuerda a los nazarenos cómo éstos tuvieron que irse a tierra de paganos porque su propio pueblo no quería escucharlos. La característica de la mujer de Sarepta es su confianza en Dios, confiando su vida y la de su propio hijo en un extraño como Elías; y característico del sirio Naamán es que depone su orgullo y soberbia nacionalistas ante las palabras de Eliseo. La misma Iglesia reconocerá en este texto su misión de anunciar la Buena Noticia a los más alejados, es decir, que la Palabra echa sus primeras raíces en las personas y en las familias, pero ése no es su destino final; tiene que ser una palabra que busque siempre el camino de los más alejados y necesitados.

Las palabras finales de Jesús enfurecen a los presentes e intentan arrojar a Jesús por un barranco en las afueras del pueblo. Es curioso cómo los pobres de Nazaret, sujetos preferenciales del Anuncio de la Buena Nueva, desprecian la palabra presente en su tierra. Pero la palabra no puede morir, y Jesús continúa su camino misionero al servicio de los pobres, marginados y excluidos, con una palabra de vida, aunque amenazada siempre de muerte por quienes hacen de su vida una mala noticia de egoísmo.

Algunos recursos para trabajar catequéticamente estos temas:

– El evangelio de hoy es dramatizado en el capítulo 23 de la serie «Un tal Jesús», de los hnos. LÓPEZ VIGIL. El audio, el guión y su comentario pueden ser tomados de aquí: https://radialistas.net/23-un-profeta-en-su-casa/

– La serie Otro Dios es posible, de los mismos autores, tiene un capítulo, el 82, titulado «¿El Proyecto de Jesús?», que puede ser trabajado en este tema. Su texto y audio pueden ser recogidos https://radialistas.net/82-el-proyecto-de-jesus/ No olvidar que junto al texto hay una documentación complementaria pastoralmente muy útil.

– Carlos BRAVO, teólogo mexicano, escribió un libro que se ha hecho clásico: Jesús, hombre en conflicto, Ed. Sal Terrae, 1986; hay varias otras ediciones en América Latina. El libro está resumido en folleto bíblico popular: «Galilea año 30».

– CASALDALIGA-VIGIL, Espiritualidad de la liberación, tiene todo un capítulo sobre «Cruz, conflictividad, martirio». Editado por Sal Terrae 1993 y al menos otras 12 ediciones en América Latina. Puede recogerse en la página Academia.edu, preguntando en el campo de búsqueda por el título o por alguno de los autores.

– También sobre el conflicto, en otro plano, cfr. Giulio GIRARDI, Amor cristiano y lucha de clases.

Estos tres libros pueden ser encontrados también en la biblioteca de los Servicios Koinonía:http://servicioskoinonia.org/biblioteca

 

 

 

Comunicado de Redes Cristianas sobre la pederastia en la Iglesia española

Ante los casos de abusos sexuales en la Iglesia y en la urgencia de reaccionar como creyentes a este gravísimo problema, queremos contribuir con nuestra reflexión a las decisiones que se puedan tomar próximamente por el Papa y los presidentes de las conferencias episcopales reunidos con él. Que un sacerdote, o miembro de una congregación religiosa, abuse de un niño o un adolescente, utilizando la autoridad moral que ejerce sobre la persona víctima, es algo que rompe los esquemas de cualquiera.    Leer más (Redes Cristianas)

Nace Infancia Robada, la primera asociación de víctimas de la pederastia clerical en España

Dos menores caminan sobre las iniciales ‘IR’, señalados con una flecha. Este es el logo de la Asociación Infancia Robada, la primera asociación de víctimas de la pederastia clerical en España, presidida por Juan Cuatrecasas, el ‘padre coraje’ del ‘caso Gaztelueta’. «Nacemos con el objetivo de dar cobijo, asesoramiento y acompañamiento a las víctimas de abusos y agresiones sexuales en el ámbito de la Iglesia católica, En una sociedad basada en un Estado social y democrático de Derecho siempre hemos creído importante que estás víctimas sean tratadas con el respeto y la dignidad que merecen»,   Leer más (Jesús Bastante)

Fallece el cardenal Fernando Sebastián

Mons. Fernando Sebastián, el primer cardenal español que nombró el papa Francisco, ha fallecido en Málaga este jueves 24 de enero a los 89 años de edad. Desde 2007 residía en Málaga, donde seguía colaborando con la Diócesis en la formación teológica y en el acompañamiento espiritual. Fue administrador apostólico de la Diócesis de Málaga de 1991 a 1993, época de la que afirmaba: «me llevé muchas cosas de Málaga en el corazón». Fue secretario general de la Conferencia Episcopal Española de 1983 a 1988 y vicepresidente de la misma en los periodos de 1993 a 1999 y de 2002 a 2005. Leer más (Diócesis de Málaga)

Utopía y Quimera

Parece importante distinguir claramente entre dos conceptos que pueden confundirse: Utopía y Quimera. Utopía es el ideal al que aspiramos, pero al que todavía no se ha llegado. Como indica la palabra griega de la que se deriva, no está en ningún sitio, pero nos impulsa a buscarla sin cesar. Es la plenitud de vida humana con que soñamos, el espacio donde podamos desarrollar al máximo las posibilidades de nuestra naturaleza humana.    Leer más (Antonio Zugasti en Atrio)

El cristianismo no es un conjunto de verdades que hay que creer, de leyes que cumplir (…). El cristianismo es Cristo

Jesús Bastante

Ante más de cien mil jóvenes, el Papa Francisco lo dejó claro. Y lo quiso hacer desde el principio: «Lo más esperanzador de esta Jornada no será un documento final, una carta consensuada o un programa a ejecutar. Lo más esperanzador de este encuentro serán vuestros rostros y una oración».

Francisco llegó sonriente, rodeado de una multitud que representaba un centenar de países de todo el mundo. La Iglesia joven, global, un signo de esperanza en mitad de lo que algunos definirían como barca azotada por la tempestad. No quiso Bergoglio que fuera así entre los jóvenes. Como si fuera una estrella de rock, Francisco entró en el parque entre gritos, música y flashes de móviles y cámaras. Varios jóvenes le esperaban a los pies del estrado, representantes de las distintas realidades, los distintos matices. Ni el viento -que soplaba, con fuerza- pudo con el ímpetu de Bergoglio, que quiso entrar con los jóvenes de la mano hasta el altar.    Leer más

El Papa Francisco es aire fresco en la Iglesia, pero no puede con la estructura jerárquica

Entrevista a Evaristo Villar

Evaristo Villar Villar (Sejas de Sanabria, Zamora, 1940) fundó en 2006, junto con Julio Lois y Jaume Botey, Redes Cristianas que en sus inicios aglutinó a más de 140 colectivos provenientes de parroquias, comunidades, iglesias de base, cristianos por el socialismo, la asociación de teólogos Juan XXIII, teólogas católicas, área de asuntos religiosos de la FELGTB, religiosas en barrios, católicas por el derecho a decidir. Redes Cristianas tiene implantación en casi todo el territorio del Estado español. Recientemente, Redes Cristianas celebró su VI encuentro en Gijón.

 ¿Cuál ha sido el objetivo del VI encuentro de Redes Cristianas celebrado recientemente en Gijón? Unas jornadas de todos los colectivos que integramos Redes Cristianas. Nos juntamos cada dos años. Este encuentro se organizó en torno a cuatro espacios. Uno en torno a la escucha, a las conferencias, para la actualización del discurso de los grupos. Otro espacio fue el de trabajo en talleres, hubo nueve talleres. También hubo un espacio para la reflexión y oración y otro lúdico/gastronómico.    Leer más (Pepe Mejía en Poder Popular)