DE LO SAGRADO A LO RACIONAL

Eloy Roy

fe adulta

Hemos nacido dentro de lo religioso, de lo sagrado, del agua bendita hasta la coronilla. La divinidad estaba presente hasta en el menor recoveco de nuestras vidas. Éramos piadosos, devotos, supersticiosos, crédulos, dóciles; éramos chicos buenos. También éramos místicos. Sublimábamos todo. El mal, el desorden, las desgracias venían siempre de nuestros pecados.

Había que combatir el pecado en nosotros y alrededor de nosotros a través del sacrificio, de la fuerza de voluntad, la disciplina personal, hasta por la violencia y también por las oraciones y por las misiones. Leer más

PAZKOALDIKO 5. IGANDEA

HARREMAN PERTSONALAK

José Antonio Pagola.

Itzultzailea: Dionisio Amundarain

Joanen ebanjelioko kontakizunaren arabera, Jesusek, bera hil bezperan, bere desiorik sakonen hau agertu zien ikasleei: «Iraun ezazue nigan». Badaki koldarrak eta erdipurdiko direla. Askotan bota izan die aurpegira beren fede eskasa. Jesusekin bizi-loturarik ez badute, ezin bizi izango dira.

Ezin argiago eta esanguratsuago dira Jesusen hitz hauek ere: «Aihenak, mahatsondoari loturik irauten ez badu, berez fruiturik ezin eman duen bezala, zuek ere ez nigan irauten ez baduzue». Haren ondoan ikasi eta bizi izan dutenari irmo atxikirik eusten ez badiote, bizitza agor emango dute. Haren Espirituaz bizi ez badira, hark hasia ito egingo da.

Hizkuntza gotorra darabil Jesusek: «Ni naiz mahatsondoa eta zuek aihenak». Jesusi darion izerdia jario behar du ikasleen baitan. Ez lukete hori sekula ahaztu behar. «Nigan irauten duenak eta nik harengan, hark emango du fruitua ugari, zeren ni gabe ezin baituzue ezer egin». Jesusengandik aparte, ikasleok ezin dugu ezer egin.

Jesusek ez die eskatu beragan irautea bakarrik. Beste hau esan die gainera: «haren hitzak iraunaraz ditzatela berengan». Ez ditzatela ahaztu. Bizi daitezela haren Ebanjeliotik. Iturri horretatik behar dute edan. Esana zien hori bera beste abagune batean: «Esan dizkizuedan hitzak espiritu eta bizi dira».

Berpiztuaren Espirituak bizirik eta eragile jarraitzen du gaur egun haren Elizan, era askotan; baina ikusezin eta isila den haren presentzia hori bereizgarri ikusgarriz eta ahots zehatzez horniturik ageri da; hain zuzen, hurbiletik ezagutu eta jarraitu ziotenen ebanjelio-kontakizunetan gordea den oroitzapenari esker. Ebanjelioak direla medio, harremanetan jartzen gara haren mezuarekin, haren bizierarekin, Jainkoaren erreinuaz duen egitasmoarekin.

Horregatik, ebanjelioetan dago kristau-elkarteek beren bizitza biziberritzeko duten indarrik handiena. Jesusen jarraitzaileek geure nortasuna berreskuratzeko behar dugun energia. Jesusen Ebanjelioa da tresnarik inportanteena gaur egun Eliza eraberritzeko.

Gure elkarteetako kristau askok «bigarren eskutik» bakarrik ezagutzen ditu ebanjelioak. Jesusez eta haren mezuaz ezagutzen duten guztia, predikarien eta katekisten hitzetik atera ahal izan dutenetik eraiki ahal izan dutena da. Beren fedea bizi, «Jesusen hitzekin» harreman pertsonalik izan gabe bizi dute.

Nekez imajina daiteke «ebanjelizazio berri bat», jendeari ebanjelioak zuzenean eta hurbilagotik ezagutzeko aukera eman gabe. Ezerk ez indar ebanjelizatzaileagorik, Jesusen Ebanjelioa elkartean entzuteko esperientziak baino, gure garaiko galderak, arazoak, sufrimenduak eta esperantza begi aurrean ditugula.

 

Intervista al teologo spagnolo Andrés Torres Queiruga

Redacción Atrio

IL REGNO es una revista italiana quincenal de gran prestigio. En el número 8 de 2012, dedicado a Actualidad (otras quincenas, alternando, se incluyen sólo Documentos) publica una entrevista a Andrés Torres Queiruga, que es tan conocido y leído en Italia como en España. Tanto la revista como el entrevistador y el entrevistado nos autorizan la publicación en ATRIO.

1. Prof. Queiruga, ¿que impresión le ha hecho recibir el viernes santo la notificación sobre algunas obras suyas de parte de la Comisión episcopal española para la doctrina de la fe?

Triste, porque abrigaba una pequeña esperanza de que en el último momento, como yo proponía, se abriese un plazo para un verdadero diálogo teológico. Triste también por un procedimiento que, en mi parecer, se ha hecho no solo sin suficiente seriedad teológica sino sin esa sensibilidad humana y fraternidad eclesial que debe caracterizar las relaciones dentro de la Iglesia. Leer más

Uno de Mayo ¿Fiesta del Trabajo o Borrachera del Capital?

Pues bien, año 2012, parece que casi todos se han unido para “reventar” la fiesta del trabajo. Ni las Iglesias se atreven a recordar a San José ObrerOS,  ni los sindicatos parecen dispuestos de verdad a salir a la calle,  los políticos no saben qué hacer con el trabajo (¡a no ser despedir más y más obreros!),  ni las Iglesias se atreven a recordar a San José Obrero y ellos, los del capital, se han convertido en meros especuladores de dinero.

Movimientos obreros catalanes piden «una actitud reivindicativa» por los trabajadores

Las pastorales obreras de las diócesis de Barcelona y los movimientos obreros cristianos de Cataluña han hecho un llamamiento con motivo del Primero de Mayo para «seguir denunciando todas las injusticias» contra los trabajadores y «tener una actitud reivindicativa» ante las administraciones. Denuncian un «sistema económico injusto». Llaman a «educar en un estilo de vida más austero, valorando las cosas pequeñas».

En un manifiesto conjunto, las pastorales recuerdan que el Primero de Mayo de este año «está muy marcado por la reforma laboral, los recortes económicos, el aumento del paro, los desahucios injustos, el déficit fiscal y la consecuente respuesta de los trabajadores y trabajadoras en la huelga general del pasado 29 de marzo».

«Estamos desgastando palabras tan evangélicas como perdón y reconciliación»

José Antonio Pagola
RELIGIÓN DIGITAL

«El Vaticano no escucha las llamadas constantes que se le hacen en nombre del Evangelio»

«El abandono del Concilio es uno de los hechos más deplorables en la Iglesia actual»

(José Manuel Vidal)-. Lleva años vigilado. Los libros de José Antonio Pagola, que se venden como rosquillas, sufren todo tipo de censuras eclesiásticas, pero él no siente «resentimiento». Al contrario, los conflictos le ayudan a vivir su fe de una forma «más desnuda». Siempre libre, le duele la actual situación de involución eclesial y el «abandono del Concilio». Pero, siempre positivo, cree en una Iglesia «más indignada» y «más samaritana», al tiempo que se alegra por el proceso de paz que se está viviendo en Euskadi y pide que no se desgasten «palabras tan hermosas y evangélicas como perdón y reconciliacion». Leer más

4º Domingo de Pascua, 29 de Abril, Jn. 10, 11-18

DAR Y RECUPERAR LA VIDA

Enrique Martínez Lozano
FE ADULTA

En cierto sentido, el verbo “entregar”, que ocupa un lugar destacado en el cuarto evangelio, podría definir a Jesús: él es quien se entrega (o “el entregado”): “Tanto amó Dios al mundo que entregó a su Hijo Único” (3,16).

Una entrega que recuerda a la imagen del grano de trigo, usada por el mismo evangelista: “El grano de trigo seguirá siendo un único grano, a no ser que caiga dentro de la tierra y muera; solo entonces producirá fruto abundante” (12,24).

Esta imagen nos hace caer en la cuenta de una ley que parece regir en todo, pero que con frecuencia olvidamos. Todo lo que conocemos es un misterio de muerte-resurrección. Únicamente resucita lo que muere; solo se recupera lo que se entrega. Y todos nos hallamos inmersos en esa misma dinámica.

Me gustaría expresarlo con palabras de Claudio Naranjo:

“Una cosa es clara: que el proceso de evolución de la conciencia individual es una especie de metamorfosis psico-espiritual –una transformación- que entraña un proceso de muerte y renacimiento…

“Atravesamos por diversas y pequeñas muertes psicológicas a través de las cuales vamos dejando atrás ciertas motivaciones, y nos vamos desprendiendo de aspectos de la personalidad forjada durante la infancia, de lo postizo, que es algo que hemos interiorizado de la patología social que nos rodea o algo que tuvimos que adoptar a modo de defensa…

“A medida que nos vamos liberando de lo obsoleto y limitante, va emergiendo nuestra potencialidad interior, esa conciencia mayor que llamamos espíritu y que es como la flor de nuestra vida. En el lenguaje de la Psicología Transpersonal, vamos dejando atrás el ego, y con ello vamos liberando nuestro ser esencial de la prisión de nuestra «neurótica» compulsividad condicionada”.

El misterio de muerte-resurrección, en los seres humanos, no es otro que la posibilidad del paso del ego a nuestra verdadera identidad. Ese paso es de tal envergadura que, hasta donde sabemos, solo se puede producir a través de la “noche oscura” en la que, nos entregamos por completo, para ser completamente “reencontrados” en otro nivel de nuestra identidad.

El ego es ese grano de trigo que, al morir, permite que emerja la espiga que realmente somos.

Jesús vivió este paso (que, probablemente, quiso quedar reflejado en el relato de las tentaciones), y eso hizo posible que toda su vida fuera entrega.

La capacidad de entrega es uno de los primeros signos de madurez personal. La persona madura es aquélla que es capaz de amar y de entregarse de forma gratuita. No lo hace por un voluntarismo moral, ni por la búsqueda de una recompensa religiosa.

La entrega nace de la comprensión de quienes somos. Es cierto que la experiencia de la propia vulnerabilidad puede abrirnos a socorrer la vulnerabilidad de los otros. Pero solo cuando comprendemos que nuestra identidad es Amor universal y gratuito –la identidad transpersonal, a la que se refería Claudio Naranjo-, la entrega brota espontánea.

La entrega de Jesús –que se visibilizará en la cruz, pero que lo acompañó durante toda su vida- queda plasmada en la alegoría conocida como “del buen pastor”.

Se trata de una imagen que a nuestros contemporáneos les resulta, a la vez, anacrónica y peligrosa. Anacrónica, porque las escenas del pastor cuidando del rebaño han desaparecido del universo mayoritariamente urbano y desarrollado. Peligrosa, porque la imagen del rebaño conlleva resabios de borreguismo, que la conciencia moderna rechaza visceralmente, por evocar el binomio poder/sumisión.

El hombre y la mujer contemporáneos no andan buscando “pastores”, por más que luego se vayan detrás de cualquier señuelo, sino compañeros de camino que hayan experimentado lo que dicen y que, por ese mismo motivo, puedan ser guías eficaces.

No era así en la Palestina del siglo I. Tal como quedó plasmada en el Salmo 23 -“el Señor es mi pastor, nada me falta”-, la imagen del “pastor” fue aplicada a Yhwh, y hacía alusión al cuidado amoroso, que permite vivir en una confianza inquebrantable.

Por eso hoy, aunque la imagen haya quedado obsoleta, con reminiscencias autoritarias, y sea irrecuperable –no sé si resulta positivo seguir usando la imagen del “pastor” en la comunidad cristiana-, su contenido sigue siendo plenamente actual, en cuanto proclama la actitud de entrega a los otros hasta el final.

Se trata, además, de una entrega que se basa en el mutuo “conocerse”, tal como este verbo se entiende en el mundo bíblico: “conocer” hace referencia a algo íntimo y experiencial.

En este sentido, la entrega, así entendida, es lo que vivió Jesús, quien “pasó por la vida haciendo el bien” (Hech 10,38). Pero puede considerarse también como un nombre de la Divinidad: Dios es Entrega, pura Donación, puro Amor y Cuidado. Eso es lo que caracteriza a la Fuente de todo lo real.

Y entrega es también nuestra vocación, porque es nuestra identidad. No somos el ego narcisista, que gira en torno a sí mismo, en un movimiento egocentrado y devorador…, aunque con frecuencia nos vivamos así, como consecuencia de nuestra ignorancia y de nuestras carencias afectivas.

No somos ese ego, que no es sino un conjunto de pautas mentales y emocionales, grabadas con fuerza en nuestro psiquismo. Somos el Amor incondicionado, que es cuidado y entrega.

También desde esta perspectiva, podemos reconocer a Jesús como el “espejo” de lo que somos. El vive lo que es… y eso hace que despierte en nosotros lo que somos, en una Identidad compartida o no-dual.

El texto habla de “entregar la vida” y “recuperarla”. En realidad, solo la recuperamos cuando la entregamos. Sin entrega, nos hallamos encerrados en el caparazón narcisista, alejados también de la consciencia clara de la Vida. Somos como el gusano que se niega a ser mariposa.

En la medida en que nos abrimos y entregamos, lo que aparece ahí es la Vida, y nosotros nos reencontramos con nuestra verdadera identidad. No somos el ego que tenemos transitoriamente, sino la Vida que se expresa en esta forma concreta.

El misterio de muerte-resurrección, al que aludía en el inicio, consiste en morir al ego para que pueda vivir la vida que realmente somos. O, en palabras del propio Jesús, “quien quiera salvar su vida (ego), la perderá, pero el que la pierda por mí y por la buena noticia, la salvará” (Marcos 8,35).

“Perder la vida” por Jesús es asumir su modo de vivir, desidentificado del ego y entregado hasta el final.

Con esas palabras, el evangelio nos pone frente a todo un desafío: el de entender nuestro vivir como un aprendizaje continuo, hasta reconocernos en quienes somos; un aprendizaje que es, en términos del propio evangelio, metanoia, conversión, paso del ego a la Consciencia que somos.

Enrique Martínez Lozano

www.enriquemartinezlozano.com

 

 

Paskoaldiko IV. Igandea, Apirilaren 29a, Jn. 10, 11-18

DAGOKIGUN KONTUA DA

José Antonio Pagola. Itzultzailea: Dionisio Amundarain

Jesus artzain ona delako sinboloa gogaigarri zaio gaur egun, hein batean, zenbait kristauri. Ez dugu nahi artalde bateko arditzat har gaitzaten. Ez dugu inork goberna gaitzan beharrik, ezta gure bizitza inork kontrola dezan ere. Errespeta gaitzaten nahi dugu. Ez dugu inongo artzainen premiarik.

Lehen kristauek ez zuten horrela sentitzen. Jesus artzain onaren irudia oso garaiz bihurtu zen Jesusen imajinarik gogokoen. Erromako katakonbetan, jada, ardi galdu bat lepoan duela irudikatu zuten Jesus. Inork ez du hartu Jesus artzain autoritariotzat, bere jarraitzaileak zaintzeari eta kontrolatzeari emandakotzat, baizik eta artatzen dituen artzain ontzat.

«Artzain ona» bere ardiez arduratzen da. Hori du bere lehen ezaugarria. Ez ditu bazter uzten sekula. Ahulenei edo gaixoei begira bizi ohi da beti. Ez da artzain-morroia bezalako; honek, arriskuren bat ikusi orduko, ihes egiten du, bere burua salbatzera, artaldea bertan behera utzirik; honi ez zaizkio axola ardiak.

Oroitzapen ezabaezina utzia zuen Jesusek. Ebanjelioetako kontakizunek honela deskribatu dute: gaixoez arduraturik, baztertuez, txikiez, babesgabeenez eta ahaztuenez, galduenez kezkaturik. Ematen du bere buruaz ez dela arduratzen. Beti gainerakoak buruan. Batez ere, ezinduenak ditu axola.

Bada, ordea, besterik ere. «Artzain onak bizia eman du bere ardientzat». Bigarren ezaugarria da. Bost alditaraino errepikatu du Joanen ebanjelioak hizkuntza hau. Jesusek jendeari dion maitasunak ez du mugarik. Bere burua baino gehiago maite ditu besteak. Guztiak maite ditu artzain onaren maitasunez; ez du ihes egin arriskuaren aurrean, baizik eta bizia eman du artaldea salbatzeko.

Horregatik, Jesusen irudia, «artzain onarena», oso garaiz bihurtu zen, haren jarraitzaileentzat, kontsolamenduaren eta konfiantzaren mezu. Kristauek Jesusengana jotzen ikasi, 22. salmotik hartutako hitz hauekin ikasi zuten: «Jauna dut artzain, ez dut ezar falta… mendiarte ilunetan ibili behar badut ere, ez naiz ezeren beldur, neurekin baitzaitut zu… Ene bizitzako egun orotan lagun ditut zure ontasuna eta zure errukia».

Kristauok, sarritan, harreman aski pobreak izan ohi ditugu Jesusekin. Esperientzia biziago eta bihozkoiago baten premia izan ohi dugu. Ez dugu uste izaten hark artatzen, zaintzen gaituela. Ahaztu egin ohi dugu harengana jo dezakegula, nekaturik eta indarrik sentitzen garenean, edo galdurik eta norabiderik gabe.

Eliza bat, oker ezagutua edo soilik doktrina bidez ezagutua den Jesusekin erlazionatzen diren kristauek moldatua, elkarteetan ahotsa egoki entzuten ez zaion Jesusekin erlazionatuek moldatua den Eliza bat…, bere Artzainaz ahazteko arriskuan bizi da. Alabaina, zeinek zainduko Eliza, beronen Artzainak ez bada?