Redes Cristianas
El teológo cree que “es necesario derribar el endiosamiento de los jueces que cuando fallan se creen intocables”.
El sacerdote y teólogo Benjamín Forcano ha declarado a ELPLURAL.COM sobre el caso que atañe al presidente del Consejo General del Poder Judicial y del Tribunal Supremo, Carlos Dívar, que “una cosa es ser católico y otra que uno diga que lo es”. Piensa que el caso de los viajes viene bien “para derribar el endiosamiento de los jueces” y afirma en cuanto a quienes alardean de practicantes que “el culto desconectado de la vida en un cristiano, es pura herejía”.
P: ¿Como cree que Carlos Dívar, presidente del Poder Judicial y del Tribunal Supremo, puede compatibilizar su condición de católico, de la cual hace gala, con la conducta manifestada en sus 20 viajes a Málaga, con 24 cenas y 8 comidas a cargo del erario público?
R: Bueno, viene como anillo al dedo el que, en una sociedad mayoritariamente católica, puede ponerse a debate esto de ser católico, porque una cosa es ser católico y otra que uno diga que lo es. Y lo que voy a decir vale para todos, incluso para muchos que ahora señalan con el dedo al señor Dívar. ¿Cuántos católicos de verdad, con una fe personalizada, culta y actualizada hay hoy en España? ¿Cuántos no hemos incurrido en los mismos defectos que ahora nos provocan indignación? Leer más
Todo ser viviente busca placer. Las vacas que pacen plácidamente en esta mañana de junio bajo un cielo encapotado, las ranas que croan en el remanso del Narrondo junto al puente, la mujer con velo que lleva a sus pequeños juguetones a la escuela de Arroa, la pareja que pasea con dos perros mientras él a ella le acaricia el pelo… llevan secretos que yo desconozco, pero sé que todos quieren gozar. Y deseo profundamente que gocen cuanto buenamente puedan, cada uno a su manera.
Las Entidades Sociales de Iglesia, reunidas el 11 de junio de 2012 en Bilbao en el II Encuentro Anual, queremos trasladar a nuestras bases y al conjunto de la sociedad nuestro posicionamiento ante la situación actual. Este manifiesto quiere expresar nuestra lectura crítica de la realidad, siendo complementaria con el trabajo y labor de incidencia que ya realizamos en las redes y plataformas con otras entidades sociales en Bizkaia.
Desde el plano religioso, atreverse a hablar significa, entre otras muchas cosas, estos dos: romper los silencios impuestos o cómplices y expresarse libre y proféticamente.