DOMINGO XI T.O., 17 de Junio, Mc. 4, 26 – 34

DEJA CRECER LA SEMILLA QUE HAY EN TI

Fray Marcos
FE ADULTA

Todos los exegetas están de acuerdo en que el Reino de Dios es el centro de la predicación de Jesús. Lo difícil es concretar en qué consiste esa realidad tan escurridiza. La verdad es que no se puede concretar, porque no es nada concreto. Tal vez por eso encontramos en los evangelios tantos apuntes desconcertantes sobre esa misteriosa realidad. Sobre todo en parábolas, que nos van indicando distintas perspectivas para que podamos ir intuyendo lo que puede esconderse en esa expresión aparentemente simple.

Podríamos decir que es un ámbito que abarca a la vez lo humano y lo divino. Todo el follón que se armó en el primer cristianismo a la hora de concretar la figura de Jesús, nos lo armamos nosotros a la hora de definir qué significa ser cristiano. El Reino es, a la vez, una realidad divina que ya está en cada uno de nosotros y una realidad terrena que consistiría en su manifestación en nuestra existencia terrena. Ni es Dios en sí mismo ni se puede identificar con ninguna situación política, social o religiosa.

No debemos caer en la simplicidad ingenua de identificarlo con la Iglesia. Como dice el evangelio: «no está aquí ni está allí». Tampoco puede estar solamente dentro de cada uno de vosotros, porque si está dentro, se manifestará fuera. Esa ambivalencia de dentro y fuera, de divino y humano es lo que nos impide poder encerrarlo en conceptos que no pueden expresar realidades aparentemente contradictorias. Para nuestra tranquilidad debemos recordar que no se trata de comprender sino de vivir y ese es otro cantar.

Me habéis oído decir muchas veces que las parábolas no se pueden expli¬car. Solo una actitud vital adecuada puede ser la respuesta a cada parábola. Como la postura espiritual de cada uno va cambiando, la parábola me va diciendo cosas distintas a medida que voy profundizando en mi camino.

Creo que tampoco los elementos que constituyen las dos del evangelio de hoy necesitan aclaración alguna. Todos sabemos lo que es una semilla y cómo se desenvuelve en su desarrollo hasta producir la planta completa. Si acaso, recordar que la semilla de mostaza es tan pequeña que es casi imperceptible a simple vista. Tal vez por eso es tan adecuada para precisar la fuerza del Reino, que tampoco se puede percibir.

La planta que va apareciendo lentamente no viene de fuera sino que es consecuencia de una evolución interna de los elementos que ya estaban ahí. Este aspecto es muy importante, porque nos obliga a pensar, no en algo estático sino en un proceso que no puede tener fin, porque su meta es el mismo Dios.

El Reino que es Dios está ya ahí, en cada uno y en todos a la vez, pero su manifestación tiene que ir produciéndose paulatinamente a través del tiempo y del espacio. Nuestra tarea no es producir el Reino, sino hacerlo visible.

Las dos parábolas tienen doble lectura. Se pueden aplicar a cada persona, en cuanto está en este mundo para evolucionar desde las increíbles posibilidades con las que nace hasta la plenitud que tiene que ir consiguiendo a través de su vida. Y también se puede aplicar a la humanidad en su conjunto.

Hoy estamos muy familiarizados con el concepto de la evolución y podemos entender que los seres humanos no hemos dejado de avanzar en nuestro caminar hacia una vida cada vez más humana. La advertencia para nosotros hoy es que no debemos conformarnos con un progreso material sino aspirar a mayor humanidad.

Otra reflexión interesante es que no podemos pensar en una meta preconcebida. Desde lo que cada uno es en el núcleo de su ser, debe desplegar todas las posibilidades sin pretender saber de antemano a dónde le llevará la experiencia de vivir. En la vida espiritual es ruinoso el prefijar metas a las que tienes que llegar. Se trata de desplegar una Vida y como tal, es imprevisible, porque toda vida es, ante todo, respuesta a los condicionamientos del entorno. No pretendas ninguna meta, simplemente camina hacia delante.

En cada una de las dos parábolas que hemos leído, se quiere destacar un aspecto de esa realidad potencial dentro de la semilla. En la primera, su vitalidad, es decir, la potencia que tiene para desarrollarse por sí misma. En la segunda quiere destacar la desproporción entre la pequeñez de la semilla y la planta que de ella sale. Parece imposible que de una semilla apenas perceptible, surja, en muy poco tiempo una planta de gran altura. En ambos casos, lo único que necesita la semilla es un ambiente adecuado para desplegar su vitalidad.

Cada uno de nosotros debemos preguntarnos si, de verdad, hemos descubierto y aceptado el Reino de Dios y si le hemos rodeado de unas condiciones mínimas indispensables para que pueda desplegar su propia fuerza. Si aún no se ha desarrollado, la culpa no será de la semilla, sino nuestra, por impedírselo de alguna manera. La semilla se desarrolla por sí sola, pero necesita un mínimo de humedad, de luz y de temperatura para poder desplegar su vitalidad latente. La semilla con su fuerza está en cada uno. Solo espera una oportunidad.

Con demasiada frecuencia olvidamos que no somos nosotros los que desarrollamos el Reino, sino que él se desarrolla en nosotros. Incluso los que tenemos como tarea hacer que el reino se desarrolle en los demás, olvidamos ese dato fundamental. No tenemos paciencia para dejar tranquila la semilla, o intentamos tirar de la plantita en cuanto asoma y en vez de ayudarla a crecer, lo que hacemos es desarraigarla. O damos por perdida la semilla antes de que haya tenido tiempo de germinar.

También puede hundirnos en la miseria el ansia de producir fruto sin haber pasado por las etapas de crecer como tallo, luego la espiga y por fin el fruto. También la vida espiritual tiene su ritmo y hay que procurar seguir los pasos por su orden. La mayoría de las veces nos desanimamos porque no vemos los frutos de nuestro esfuerzo. Debemos tener paciencia. Cada paso que demos es un logro y en él ya podemos descubrir el fruto, aunque nos parezca que no llega nunca.

El Reino no es ninguna realidad distinta de Dios mismo. Es la semilla divina la que está sembrada en cada uno de nosotros. Ella es la que tiene que desarrollarse y hacerse visible externamente. El Reino de Dios no es nada que podamos ver ni tocar. Es una realidad espiri¬tual. Ahora bien, si está o no está en nosotros lo tenemos que descubrir a través de las obras. Si actuamos de una manera, demostramos que el Reino está en nosotros. Si actuamos de otra demostramos que el Reino aún no se ha desarrollado.

Jesús experimentó dentro de sí mismo esa Realidad y la manifestó en su vida diaria. Toda su predicación consistió en proclamar esa posibilidad. El Reino de Dios está dentro de nosotros pero sin descubrirlo. Jesús hace referencia a esa realidad constantemente. Creo que aún hoy, nos empeñamos en identifi¬car el Reino de Dios con situaciones externas. La lucha por el Reino tiene que hacerse dentro de nosotros mismos. Solo cuando lo hayamos dejado crecer dentro, se manifestará al exterior a través nuestro.

Estas dos parábolas desbaratan el afán moralizante que ya enseña la oreja en muchas partes de los evangelios. No nos dicen lo que tenemos que hacer, y mucho menos lo que no tenemos que hacer. Parece más bien que nos invita a no hacer y dejar que otro haga. Este aspecto me encanta, porque creo que nadie tiene derecho a decir a otro lo que tiene que hacer o dejar de hacer. Lo importante está en descubrir lo que somos y actuar o dejar de actuar según las exigencias de nuestro verdadero ser. Decían los escolásticos que el obrar sigue al ser. Ser más y aparentar menos. Tal vez debemos olvidarnos de muchas normas que hemos cumplido mecánicamente y tratar de que lo que nos hace más humano surja de lo hondo de nuestro ser y no de las programaciones recibidas de fuera.

 

Meditación- contemplación

El Reino de los cielos no se parece a nada.

Solo tú puedes crearlo y mantenerlo.

Dios en ti será siempre único e irrepetible.

La manera de manifestarlo será siempre original.

……………………..

El Reino nunca será el fruto de una programación.

No surgirá por muchas doctrinas que atesores.

No lo encontrarás en los ritos litúrgicos.

Tampoco es producto del cumplimiento de unas normas morales.

……………………

Surgirá de una intuición de lo que en realidad eres,

manifestada en tus relaciones con los demás;

cuando dejes de considerarte como un yo aislado

y descubras que eres uno con toda la Realidad.

Xabier Pikaza y el Evangelio de San Marcos

El prestigioso teólogo -y colaborador de RD- Xabier Pikaza regresa a las librerías. Y lo hace de la mano de Verbo Divino, con un completísimo ensayo («El Evangelio de Marcos. La Buena Noticia sobre Jesús«) en el que ofrece muchas novedades, y una visión histórica, e íntimamente humana, del paso de Jesús por la historia. Marcos no razona, ni demuestra, sino que cuenta la historia de Jesús, instituyendo de esa forma su «figura», como punto de partida y centro del cristianismo.

URTEAN ZEHAR XI. IGANDEA, Ekainaren 17a, Mc. 4, 26-34

APAL-APAL ETA KONFIANTZAZ

José Antonio Pagola.
Itzultzailea: Dionisio Amundarain

Jesusek kezka handia bizi zuen bere jarraitzaileak halako batean etsipenean eroriko ote ziren pentsatuz; hain zuzen ere, mundua gizatarrago eta zoriontsuago egiteko beren ahaleginek arrakastarik ez zutela ikustegatik. Ahaztu egingo ote ziren Jainkoaren erregetzaz? Eutsiko ote zioten zeruko Aitarekiko konfiantzari? Nolanahi ere, hau izan beharko lukete gauzarik garrantzizkoena: ez dezatela sekula ahaztu nola lan egin.

Galileako nekazarien esperientziatik jasotako etsenpluez baliatuz, beti oinak lurrean izan ditzatela, pazientziaz eta konfiantza handiz lan egin dezatela eskatzen die. Ezinezkoa da Jainkoaren Erregetzari bidea nolanahi irekitzea. Kontu egin behar dute, hartan nola lan egin.

Lehenik eta behin, jakin behar dute, beren lana ereitea dela ez ez uzta biltzea. Ezin bizi dira emaitzak zein izango begira. Ez dute kezkarik izan behar ez eginkortasunez, ez berehalako arrakastaz. Ebanjelioa ereitea izan behar dute bere ardura nagusia. Jesusen lankideek ereile izan behar dute. Besterik ez.

Hedapen erlijioso eta ahalmen sozialeko mende askoren ondoren, ereilearen keinu apala berreskuratu beharko genuke Elizan kristauek. Beti fruituak jasotzera doan uzta-biltzailearen logikaz ahaztu, eta etorkizun hobea erein nahi duenaren pazientziazko logika besarkatu.

Ereite ororen hasierak apalak izan ohi dira beti. Askoz gehiago arazoa gizakiaren bihotzean Jainkoaren Egitasmoa ereitea baldin bada. Ebanjelioaren indarra ez da sekula gauza handios edo arranditsua. Jesusen arabera, «mostaza-hazia» bezalako gauza txiki eta ezdeus bat ereitea bezala da, fedea jendearen bihotzean ezkutuan ernetzen baita.

Horregatik, fedeaz bakarrik erein daiteke Ebanjelioa. Hori eman nahi die aditzera Jesusek bere parabola xumeen bidez. Mundua gizatasun handiagoko egiteko Jainkoaren Egitasmoak berekin du indar salbatzaile eta eraldatzailea, jada ereilearen esku ez dagoena. Jainko horren Berri Ona pertsona batengan edo gizatalde batengan sartzen denean, gure gainetik dagoen zerbait hasten da hazten han.

Elizan ez dakigu une honetan no jokatu, egoera berri eta besterik ez bezalako honetan, dogma erlijioso eta kode moralei dagokienez gero eta ez-axolago den gizarte honetan. Inork ez du errezetarik. Inork ez daki juxtu zer egin. Egin behar duguna, bide berriren bila jotzea da, apal-apal eta konfiantza Jesusengan jarriz.

Goiz edo berandu, funtsezkora itzuli beharra sentituko dugu kristauek. Konturatuko gara, Jesusen indarrak bakarrik biziberritu dezakeela fedea gure egun hauetako gizarte deskristautu honetan. Orduan ikasiko dugu Ebanjelioa apal-apal ereiten, fede berritu baten hasiera bezala, ez geure ahalegin pastoralez eskualdatua, baizik Ebanjelioak berak sortua.

 

La revista alandar otorga sus premios a Juan Martín Velasco, el proyecto Fábrica de Canciones y las Carmelitas de la Caridad Vedruna

Como continuación de la trayectoria y el proyecto editorial de alandar –que el próximo año cumplirá tres décadas–, los Premios alandar se entregarán en el colegio mayor Chaminade el próximo viernes 15 de junio, a las 19.30 h. Este año los premiados son: el teólogo y profesor del Instituto Superior de Pastoral, Juan de Dios Martín Velasco; el proyecto Fábrica de Canciones impulsado por RAIS y el cantautor Rafa Sánchez; y las Carmelitas de la Caridad-Vedruna, materializado en las comunidades de Ceuta y Badajoz. Además, se concederá una mención especial a las mujeres inmigrantes del proyecto Abriendo Mundos. Cuatro magníficos ejemplos de cómo es posible seguir luchando, ayudarse mutuamente y apostar por la esperanza aún en los tiempos convulsos actuales.

 

Preguntas nada retóricas sobre Dios

Antonio Sanchis Pallarés, 20-Mayo-2012

Atrio

Antonio Sanchis Pallarés provocó hace unos años en ATRIO una serie de debates muy interesantes que se pueden rastrear a partir de su último escrito Profundizando en Dios. Últimamente, al contestar una circular sobre el estado de ATRIO, le salió, casi sin querer, este artículo que hoy presentamos a reflexión y comentario de nuestros visitantes.

No colaboro mucho porque mis reflexiones me llevan cada vez más a cuestionar prácticamente todo lo que se consideran fundamentos de la fe. Yo diría que incluso más allá de Lenaers. Lo que cuestiono es el concepto mismo de revelación, porque considero que aceptando ese concepto uno es juez y parte y se considera como cierta la existencia de Dios revelador, precisamente aquello que no se ha demostrado. Por otro lado, el concepto de Dios que nace en el seno de la Edad del cobre es un concepto completamente inadecuado y que sin embargo seguimos arrastrando. Leer más

Rescate: Se consuma el engaño

Primero los gobiernos les crearon las condiciones para que financiaran una burbuja de crédito sin precedentes y con la que han ganado docenas de miles de millones de euros. Dictaron leyes de suelo para que los promotores les pidieran préstamos que financiaran construcciones en todas las esquinas de España, que irían quedándose vacías y sin vender cada vez en mayor número. Aumentaron las facilidades fiscales para promover las ventas y desincentivaron el alquiler y el consumo colectivo de servicios de ocio o residencia.

Solo de 2000 a 2007, los bancos multiplicaron el crédito total destinado a la actividad productiva por 3,1, el dirigido a la industria por 1,8, el de la construcción por 3,6 y por 9 el dirigido a la actividad inmobiliaria. Y eso que cada vez disponían de menos depósitos para generarlo: en 2000 la banca española recibía 1,43 euros en depósitos por cada euro que concedía a crédito, mientras que en 2007 solo 0,76 euros. Leer más

La enseñanza concertada se une para denunciar los recortes y el incumplimiento de los convenios

Las organizaciones mayoritarias de la enseñanza privada concertada, tanto de titulares como patronales (FERE-CECA, EyG, CECE, UECOE, FEDACES, FECC y APSEC), y sindicatos (FSIE y USO), rechazan enérgicamente aspectos del Real Decreto-Ley 14/2012, de 20 de abril, de medidas urgentes en el ámbito educativo, recién convalidado por el Congreso, y la aplicación que del mismo están haciendo las Comunidades Autónomas.

Juan Antonio Aznárez, auxiliar de Pamplona y Tudela

Religión Digital decía que don Francisco Pérez en Pamplona y que hoy 9 de junio, a las 12, se iba a anunciar oficialmente el nombramiento de un obispo auxiliar de la archidiócesis navarra. El elegido estaría entre Juan Aznárez (Vicario General), Mikel Garciandía (Euskaldún y Vicario Episcopal) o Javier Aizpún (Ecónomo).
Se confirma la noticia adelantada en exclusiva por Religión Digital. Por primera vez desde hace casi 40 años, Pamplona contará con un obispo auxiliar. Uno de la terna de la que informábamos ayer: Justo Antonio Aznárez, vicario general de la diócesis, será la mano derecha del arzobispo Francisco Pérez, quien se coloca de este modo en una posición envidiable de cara a la sucesión, en Madrid, del cardenal Rouco Varela.

Blázquez reconoce que a la Iglesia «le cuesta transmitir la fe a los jóvenes»

El arzobispo de Valladolid y vicepresidente de la Conferencia Episcopal Española (CEE), Ricardo Blázquez, ha asegurado que en la actualidad, a la Iglesia le cuesta transmitir la fe a las nuevas generaciones pues, a partir de determinada edad, hay «una actitud distinta en relación a la fe» y se ha mostrado preocupado por el hecho de que los niños lleguen «en blanco» a la preparación para su primera comunión.

Así lo ha indicado durante su conferencia ‘Acción pastoral y culturas actuales: mutuas relaciones, aprendizajes e implicaciones’ que ha tenido lugar durante el Congreso ‘la Teología Pastoral y sus encrucijadas’ celebrado en la Universidad Pontificia de Comillas de Madrid y organizado por la Editorial Sal Terrae con motivo del centenario de la revista Sal Terrae. El arzobispo de Valladolid apuesta por el diálogo como instrumento evangelizador.

KRISTOREN GORPUTZ-ODOL SANTUEN FESTABURUA, Ekainaren 10a, Mt. 14, 12-16

Eukaristia eta krisialdia

José Antonio Pagola
Itzultzailea: Dionisio Amundarain

Kristau guztiek dugu ezagutzen. Igandeko eukaristia aisa bihur daiteke «babes erlijioso», aste osoan bizi ohi dugun bizitza gatazkatsutik babesteko. Tentagarria da mezara joatea, esperientzia erlijioso bat partekatzeko, alde guztietatik estutzen gaituzten problemak, tirandurak eta albiste txarrak ahazteko.

Batzuetan sentibera izan ohi gara ospakizunaren duintasunari dagokionez; baina gutxiago kezkatzen gaitu Jaunaren afaria ospatzeak berekin dituen eskakizunez ahazteak. Ez dugu atsegin izaten apaizen batek erritu-araudia zorrotz ez betetzea; baina axola gutxi izan ohi diogu meza ohikeriaz ospatzeari, Ebanjelioaren deiei kasu egin gabe.

Bat bera da beti arriskua: Kristorekin bihotzaren hondoan elkartasuna egitea, sufritzen ari diren anai-arrebekin elkartzeaz arduratu gabe. Eukaristiako ogia partekatu, eta ogirik, justiziarik, etorkizunik ez duten milioika anai-arreben goseari ezikusia egitea.

Datozen urteetan krisiaren ondorioak larriagotzen joango dira, uste genuen baino gehiago. Iragartzen ari diren erabaki atzeraezin eta errukigabeen zerrendak handiagotu egingo du zuzenaren kontrako desberdintasuna, gure artean. Ikusiko dugu nola doan gero eta pobreago bihurtzen geure ingurune hurbilagoko edo urrunagoko jendea, etorkizun ziur gabe eta ezin aurreikusiko batean koloka.

Hurbiletik ezagutuko dugu: etorkin-jenderik osasun-babesik gabe, gaixo-jenderik bere osasun- edo botika-arazoei nola aurre egin ez dakiela, familiarik erruki-egintzatik bizitzera behartua, pertsonarik etxea uztera mehatxatua, jenderik laguntzarik gabe, gazterik etorkizun argirik gabe… Ez dugu beste erremediorik. Edota betiko geure ohitura egoistak indartu edota solidarioago bihurtu.

Krisialdian bizi den gizarte honetan eukaristia ospatzeak kontzientzia hartzera eragin diezaguke. Soilik, nori bere onura kontuan hartzera eragin izan digun bakoizkeriaren kultura alde batera utzi beharra dugu, xinpleki gizatasun handiagoko izateko. Eukaristia oro dago bideratua anai-arreba artekotasuna eragitera.

Ez da zuzena igandero, urte osoan, Jesusen Ebanjelioa entzutea, haren deiaren aurrean erreakzionatu gabe. Ezin eskatu diogu Aitari «geure eguneroko ogia», lortzeko zailtasunak dituztenak kontuan hartu gabe. Ezin bizi dugu elkartasunik Jesusekin, lagun hurkoarekin eskuzabalago eta solidarioago bihurtu gabe. Ezin eman diogu bakea elkarri, krisiaren aurrean bakartiago eta babesik gabeago direnei eskua luzatu gabe.

Jose Antonio Pagola