Como los glóbulos rojos

COMUNIDAD DE MONJAS TRINITARIAS, monjasdesuesa@gmail.com
SUESA (CANTABRIA).

ECLESALIA

Hay una serie de dibujos animados sobre el cuerpo humano realmente didáctica. Es llamativo que bastantes personas de la generación de quienes tenemos 30-40 años nos acordemos más de lo que aprendimos en las clases de ciencias viendo esos vídeos, que de lo que ponía en el libro de texto y de la “palabrería” de la profesora. Y es notorio que estamos formando una sociedad que aprende mucho más de lo que observa, de los gestos y las actitudes de los demás, que de las palabras y llamadas de atención. Leer más

«Estuve desahuciado y no me acogisteis”: Foro de Curas de Madrid

El pasado viernes 29 de junio integrantes de la Plataforma de Afectados por la Hipoteca (PAH) de Madrid, con algunos amigos que quisieron acompañarles, se encerraron en la catedral de la Almudena de Madrid, como una acción más de las que están realizando para visibilizar ante la opinión pública la situación sangrante de tantas familias que están siendo desahuciadas de sus hogares familiares. Participamos en esta acción tres curas del Foro Curas de Madrid. Leer más

Lo de La Almudena clama al cielo

RELIGIÓN DIGITAL

José Manuel Vidal

No se veía algo así desde los tiempos de Franco: un enorme despliegue policial para desalojar de la catedral de La Almudena («la casa de todos los madrileños», que suele decir el cardenal Rouco) a una veintena de deshauciados desesperados. Acompañados y arropados por el cura Eubilio Rodríguez (Billy), sacerdote de la Cañada Real, el mayor asentamiento chabolista de Madrid.

Se colaron en el templo de tapadillo, como si fuesen a la última misa. De entrada, ya no confiaban en la Iglesia como madre acogedora de los desahuciados de vivienda y de futuro. Leer más

La Iglesia recurre a los diáconos para aliviar la falta de sacerdotes

La Iglesia católica afronta un serio problema de escasez de sacerdotes y vocaciones que deja a miles de pueblos sin párroco propio, una situación que algunas diócesis intentan paliar con la ayuda de diáconos, pese a la desconfianza o desconocimiento de muchos.

Los diáconos son hombres, casados o solteros, que se han ordenado en una ceremonia muy similar a la de ordenación de los sacerdotes, y que tienen autoridad para realizan muchas de las funciones de estos, salvo consagrar o absolver los pecados.

Argentina: Tres obispos y un problema sexual

Quizá más que sexual es un problema eclesial.
– El sexo, unido al amor y al placer de la vida, es una bendición, signo de presencia de Dios y de fecundidad humana, y así debemos alegrarnos de que unos obispos hayan tenido un problema (o bendición) sexual.
– Pero, en algunos casos, unido al poder, en medio de la gran maraña de la vida, el sexo puede convertirse en obstáculo y problema, como en el asunto de estos tres obispos, “cogidos” (en sentido argentino) por vigilantes y cámaras ocultas, sin piedad alguna (eso sí que es pecado)

Estos casos han tenido orígenes y, quizá, desenlaces distintos.

— Los dos primeros (Podestá y Maccarone) marcan una trayectoria “ejemplar” de tipo eclesial y vital, de manera que podrían narrarse como las famosas novelas ejemplares de Cervantes, y así como ejemplo para caminantes quiero presentarlos, pues los he conocido de primera mano, sin yo pretenderlo. Leer más

COMUNIDAD Y LIBERACIÓN

Del epílogo del libro “Una experiencia comunitaria de liberación” de ediciones Khaf
Comunidad Santo Tomás de Aquino
NICOLÁS CASTELLANOS, prhnuevos@cotas.com.bo
CIUDADELA ANDRÉS IBÁÑEZ (BOLIVIA).

ECLESALIA. Ayer «Parroquia Universitaria», hoy «Comunidad de Santo Tomás de Aquino», ha recorrido un largo camino entre la utopía y el conflicto, la profecía y la huella martirial, entre consolaciones y desolaciones.

Pero este relato Una experiencia comunitaria de liberación, nos recrea el perfil gozoso y exigente de la fe, en donde se vislumbra «un tiempo en que todo lo hago nuevo». Se diseña el rostro de otra manera de ser Iglesia, enamorada, esposa, madre, samaritana, que camina del brazo de Dios en el tiempo y en la historia y se mueve con agilidad en la cultura actual.

«Ser amigos fuertes de Dios» no está reñido con una religiosidad intensa, mística, humilde, abierta, inculturada, encarnada, comprometida. Leer más

XIII DOMINGO T.O., 1 de Julio de 2012, Mc. 5, 21-43

¿QUÉ SALVACIÓN BUSCAMOS EN JESÚS?

Fray Marcos

FE ADULTA

Del final del capítulo 4 de Marcos, pasamos al final del cap. 5. En este capítulo, antes del relato que vamos a leer, narra un episodio muy raro: Jesús cura a un endemoniado y permite que los espíritus inmundos se metan en una piara de cerdo, que, acto seguido, se precipita en el mar. Jesús vuelve a atravesar el lago en dirección a Galilea, y allí encuentra de nuevo a la multitud que le busca.

Tomando un poco de perspectiva descubrimos que el domingo pasado nos hablaba del «poder» de Jesús sobre la naturaleza (la tempestad calmada). Continúa el evangelio con la manifestación de «poder» sobre los espíritus inmundos (curación del endemoniado en Gerasa), que no hemos leído. Hoy damos dos pasos más: «Poder» sobre la enfermedad (la hemorroísa); Y «poder» sobre la muerte (la hija de Jairo). No cabe una síntesis más clara, ordenada y progresiva de la actividad salvadora de Jesús.

En el doble relato de hoy, descubrimos un mensaje muy profundo. Por una parte, la niña y su padre son imagen de los sometidos a la institución. Jairo es un cargo público, aunque no estrictamente religioso. La mujer enferma representa a los marginados y excluidos por una interpretación demasiado legalista de la Ley. Este simbolismo se hace más claro por el anonimato de las dos mujeres, y los doce años de enfermedad de la mujer y los doce años de vida de la niña. El número doce es símbolo de Israel.

Jairo (símbolo de la institución) no encuentra salida en la religión y busca la salvación en Jesús, que ya había sido rechazado por sus jefes. La decisión es tan difícil que espera hasta el último momento para ir en busca de Jesús.

La mujer enferma, también se había gastado toda su fortuna en buscar salvación, sin hallarla. Tampoco le quedaba otra salida. La religión no sólo no le daba solución, sino que la marginaba y la excluía hasta límites inimaginables hoy.

Uno viola formalmente la Ley acudiendo a un proscrito. La otra viola literalmente la Ley tocando a Jesús. Es muy interesante constatar que en los dos casos, Jesús apela a la fe-confianza como motor de puesta en marcha de la curación-salvación.

Para descubrir la importancia del relato hay que tener en cuenta las leyes de pureza que afectaban a la mujer. El Levítico dice:

«La mujer permanecerá impura cuando tenga su menstruación o tenga hemorragias; todo lo que ella toque quedará impuro, así como también quien entre en contacto con ella».

Es muy difícil hacernos una idea de cómo quedaban limitadas las posibilida¬des de relaciones sociales y religiosas con esta ley. La mujer era considerada impura y causante de impureza. Podemos imaginar la tara psicológica que dejaba en la mujer esta considera¬ción de impura.

La hemorroísa tenía prohibido, por imperativo social y religioso, tocar y ser tocada. Ella sabe que el acto que puede salvarle, está expresamente prohibido por la Ley. Sin embargo, doce años de sufrimiento la empujan. Esta valentía no está exenta de temor, se acerca por detrás. Tocar a Jesús no solo manifiesta la confianza en él, sino en sí misma. Su valentía le devuelve la salud.

Con una aguda sensibilidad más que humana, percibe que le han tocado (todos le están apretujando). Cuando Jesús pregunta «¿Quién me ha tocado?», está dando a entender que alguien ha llegado hasta él buscando una respuesta a su opresión. Aceptando ser tocado, más allá de la norma, entra en la dinámica que la mujer había iniciado. Se abre a la comunicación profunda y sanadora a través del cuerpo.

Los dos están expresando lo mejor de sí mismos. El cuerpo «impuro» de la mujer, es reconocido y aceptado como normal. Dejándose tocar Jesús se coloca por encima de los códigos sociales y religiosos. Los cuerpos son instrumentos de encuentro liberador. El tabú de la impureza queda roto. Se da una complicidad total entre dos seres humanos que se relacionan desde lo más hondo de su ser. Una relación que abarca todos los aspectos del ser, el físico, el psíquico y el religioso.

La mujer obra saltándose la Ley, pero Jesús va aún más allá, y reacciona como si la Ley no existiera. Se seca la fuente de su hemorragia. Subjetivamente, nota que había sido curada. El milagro se produce sin que intervenga la voluntad expresa de Jesús. Es la fe-confianza de la mujer la que desencadena los aconteci¬mientos.

También es interesante la alusión a una fuerza especial que sale de Jesús. La fuerza viene de Jesús, pero es la mujer la que pone en marcha esa energía. Este relato es una mina para tratar de descubrir qué es lo que sucedía de verdad cuando el evangelio habla de «milagros».

No significa una acción que vaya en contra de las leyes de la naturale¬za. Todo lo contrario, es dejar libre la naturaleza para que pueda desarrollar su ley sin las trabas que le pone el ser humano. Porque estar en armonía con la naturaleza no es lo normal, llegamos a llamar milagro los procesos que serían los más naturales del mundo cuando no hay obstrucción a esas fuerzas que están siempre a nuestro favor.

Claro que se produce un milagro, una verdadera maravilla. Mucho más grande que convertir una piedra en pan. Un ser humano liberado de sus complejos, de sus miedos, de una religión opresora e inhumana. Un ser humano que puede empezar a ser él mismo, que empieza a valorarse porque se siente apreciado.

Se reanuda el relato de la hija de Jairo con la llegada de los emisarios, que traen noticias de muerte. Jesús es portador de vida y le dice a Jairo: basta que tengas fe. La multitud se pone de parte de los emisarios de muerte y se pone a llorar; pero Jesús no hace ningún caso y sigue adelante.

Coge de la mano a la muchacha, pero a diferencia de la suegra de Pedro, no la levanta, sino que le dice: ¡levántate! (el mismo verbo que Marcos emplea para hablar de resurrección). En contra de lo que dice expresamente la Ley, toca a un muerto, y en vez de quedar él contaminado de muerte, comunica la vida al cadáver.

APLICACIÓN

No nos engañemos, la importancia de estos relatos no está en el hecho de curar o de resucitar, sino en el simbolismo que encierran. Pensar que la obra de Jesús se puede encerrar en tres resurrecciones y en una docena de curaciones, es ridiculizar la figura de Jesús. Objetivamente, los curados volverán a enfermar y entonces no estará allí Jesús para curarlos; y los resucitados volverán a morir sin remedio. Sabemos que Jesús no puso el objetivo de su misión en una solución de los problemas puntuales de aquí abajo.

La salvación de Jesús es para todos y en cualquier circunstancia. También para los enfermos, marginados, explotados. Si no tenemos esto en cuenta, puedo pensar que la salvación de Jesús no es para mí.

Ya en el AT queda muy claro que Dios no hizo la muerte. Jesús va más allá y nos dice que Dios no quiere nada negativo para el hombre. Aunque las limitaciones son inherentes a nuestra condición de criaturas, la salvación de Dios es siempre de un plano superior y más pleno que cualquier limitación; por eso se puede dar en plenitud, a pesar de cualquier limitación, incluida la muerte.

La verdadera salvación, la que propone Jesús, libera siempre. No se trata de un premio para unos pocos privilegiados, sino de una oferta absoluta de Dios desde lo hondo de cada ser. Esa fuerza, que Jesús era capaz de poner en marcha, está disponible para todos, lo único que tenemos que hacer, es dejar que actúe en nosotros.

No se trata de magia sino de conocimiento de las posibilidades que el ser humano tiene de utilizar las leyes de la naturaleza a su favor. De la misma manera que tiene poder para bloquear los procesos naturales y causar así un daño a su propio ser o/y a los demás.

En los dos casos, la multitud queda al margen de los acontecimientos y de la salvación que representan. Para Jesús, los entes de razón (multitud, pueblo, iglesia) no pueden ser objetos de salvación. Lo único que le importa es la persona, porque es lo único real. Esto lo hemos olvidado, y hemos cometido y seguimos cometiendo, el disparate de sacrificar a la persona en aras de la institución. Nada hay más antievangélico que este atropello.

También hoy tendría que ser nuestra principal tarea el liberar a tantas personas atrapadas por las interpretaciones aberrantes de Dios. La religión, mal entendida, seguirá oprimiendo y esclavizando mientras seguimos dando más importancia a la institución que a la persona.

Meditación-contemplación

«Tu fe te ha curado». «Basta que tengas fe».
En el orden espiritual, es imprescindible la fe.
Aunque sería cómodo, las seguridades son imposibles.
Sin confianza en el OTRO no daremos un paso.

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¡Despierta! ¡Resucita!
No permanezcas inerte en el cálido capullo,
Que tú mimo has tejido.
Atrévete a volar.
Si no afrontas el riesgo, no encontrarás la Vida.

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No te quejes de que estés apagado.
La culpa es tuya porque no acabas de conectarte.
Tu lámpara está capacitada para iluminarse.
Toda la energía está a tú disposición.
Solo tienes que tocar la fuente de energía.

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Fray Marcos

Los dos peligros de la nueva evangelización

¿Se puede esconder un peligro en la campaña por la nueva evangelización, tal como se está llevando?

Me temo que sí, en un doble aspecto: Ante todo, temo que esa llamada nueva evangelización esconda una nostalgia medievalizante.

Y en segundo lugar el peligro radicaría en perseguir ahora no tanto la proclamación del evangelio y la conversión de las almas como la recuperación del papel social que en siglos pasados tuvo la institución eclesiástica, con la tentación, tantas veces planteada en la historia del cristianismo, de convertir al pueblo desde el poder.