Arranca el Congreso de Teología de la Juan XXIII

RELIGIÓN DIGITAL

Jesús Bastante

«Está creciendo cada vez más el movimiento de cristianos y cristianas sin Iglesia»

Juan José Tamayo: «Llevamos meses esperando una declaración de los obispos sobre la crisis. Es un silencio

El teólogo Juan José Tamayo es secretario general de la Asociación Juan XXIII, que este jueves arranca su 32 Congreso de Teología. Además, acaba de presentar su último libro, «Invitación a la utopía» (Trotta).

¿»Invitación a la utopía» es el culmen de una trilogía?

Sí, ya son 20 años de trabajo en el tema. El primero fue el libro «Religión, razón y esperanza», que fue mi tesis doctoral en filosofía. Poco después trabajé el tema de la esperanza desde el punto de vista teológico, y ahora aparece, como has dicho, el final de la trilogía, que intenta dar un poco de luz en medio de la oscuridad presente. Leer más

Declaración final del Encuentro internacional sobre espiritualidad liberadora a la luz de la teología de la liberación

Noticias uruguayas

REDES CRISTIANAS

HACER NUESTRAS LAS PALABRAS DEL PROFETA PEDRO CASALDÁLIGA CUENDO DICE: “CREO QUE SÓLO SE PUEDE SER CRISTIANO SIENDO REVOLUCIONARIO, PORQUE NO BASTA CON REFORMAS, AL MUNDO HAY QUE TRANSFORMARLO.
Caracas, 19 de Agosto de 2012
Nosotros y nosotras, miembros de las asociaciones FUNDALATIN, ECUVIVES, FEDEFAM, ROMERO VIVE, CECOCE (CEB’S), unidos a las delegaciones de Argentina, Brasil, Canadá, Colombia, Cuba, Ecuador, El Salvador, España, Paraguay y Venezuela, y en solidaridad con todos los pueblos hermanos de los países de América y el mundo, DECLARAMOS:
1º- Que ante el cambio de época que atraviesa el continente latinoamericano y caribeño, ante tantos signos de integración soñados por nuestros próceres como Simón Bolívar, San Martín, Artigas, Martí, Sandino, Hidalgo, Alfaro, sentimos la urgente necesidad de iluminar estos procesos con una espiritualidad liberadora inspirada en la teología de la liberación. Leer más

Los mercados y los movimientos sociales, ejes del 32 Congreso de Teología de la «Juan XXIII»

«Cristianismo, mercado y movimientos sociales» es el lema del 32 Congreso de la Asociación de Teólogos y Teólogas «Juan XXIII», que entre el jueves y el domingo tendrá lugar en la sede de Comisiones Obreras de Madrid (calle Lope de Vega 40), y que contará con la presencia, entre otros, de José Antonio Pagola, Arcadi Oliveres o Enrique Dussell, la proyección de la película «Elefante Blanco» y «La Misa de la Tierra sin Males», de Pedro Casaldáliga. El encuentro se celebrará en la sede de CC.OO. de Madrid entre el 6 y el 9 de octubre. Arcadi Oliveres, Enrique Dussell o José Antonio Pagola, entre los ponentes

 

DOMINGO XXIII T.O., 9 de Septiembre de 2012, Mc. 7, 31-37

Evangelio de Marcos 7, 31-37

En aquel tiempo, dejando Jesús el territorio de Tiro, pasó por Sidón, camino del lago de Galilea, atravesando la Decápolis. Y le presentaron un sordo que, además, no podía hablar; y le piden que le imponga las manos.

Él, apartándolo de la gente a un lado, le metió los dedos en los oídos y con la saliva le tocó la lengua. Y mirando al cielo, suspiró y le dijo:

¾ Effetá (esto es, «ábrete»).

Y al momento se le abrieron los oídos, se le soltó la traba de la lengua y hablaba sin dificultad.

Él les mandó que no lo dijeran a nadie; pero, cuanto más se lo mandaba, con más insistencia lo proclamaban ellos. Y en el colmo del asombro decían:

¾ Todo lo ha hecho bien: hace oír a los sordos y hablar a los mundos.

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APERTURA SIN LÍMITES

ENRIQUE MARTÍNEZ LOZANO

Effetá: ábrete. El ser humano, aun siendo pura apertura y amplitud sin límites, tiende a encerrarse. Probablemente, porque eso le aporta una sensación de seguridad, al creer que mantiene el control sobre el pequeño espacio al que se ha reducido.

Para empezar, nos encerramos en nuestro propio cuerpo, como si las fronteras físicas del mismo delimitaran también nuestra identidad. Poco a poco, a medida que crecemos, descubrimos nuestra mente y, con ella, nuestro yo psicológico. Y ahí nos quedamos, reconociéndonos como “animales racionales” (es decir, cuerpos/mentes) que, según algunas lecturas religiosas, son portadores de un “alma inmortal”.

Sin embargo, en la práctica, la creencia en el alma no modifica sustancialmente la percepción de aquella identidad “reducida” o “cerrada”. Porque, también al alma, se le atribuye la misma limitación, como entidad separada. Es decir, se la piensa según los parámetros separadores y dualistas de la mente.

En ese contexto, la palabra de Jesús aparece como una invitación firme a salir de cualquier identificación reductora: “ábrete”; no te mantengas encerrado en la creencia de una identidad aislada, que no puede oír ni contar la Belleza que realmente somos.

 

“Ábrete”…, ¿a qué? A tu verdadera identidad. En tanto en cuanto permanecemos encerrados, reducidos a falsas identidades, generamos confusión y sufrimiento. Nos tomamos por lo que no somos y olvidamos lo que realmente somos. Tal encierro evoca la imagen de una jaula, hecha a la medida de los límites que nuestra propia mente establece.

Si creo que soy mi cuerpo, creeré que mi suerte está vinculada a lo que a él le ocurra. Si pienso que soy mi yo psicológico, estaré a merced de los vaivenes de las circunstancias. En cualquier caso, me condenaré a un sufrimiento estéril e irresoluble, por un único motivo: me confundo con algo que no soy. ¿Cómo podría reconocerme?

No soy nada que sea “objeto”: cuerpo, mente, pensamientos, sentimientos, afectos, reacciones, circunstancias… No soy nada de lo que ocurre, sino el Espacio consciente en el que todo aparece; no soy algo delimitado (encerrado), sino la Apertura sin límites que todo lo contiene; no soy nada de aquello que puedo pensar o sentir, sino la Consciencia que se da cuenta, y en la que aparecen pensamientos y sentimientos.

Dado que no soy objeto, sufriré en el mismo momento en que me reduzca a él. El propio “encierro” me constriñe y me ahoga. Por el contrario, en el preciso instante en el que puedo observar mis pensamientos y sentimientos, se abre un espacio en mi interior y en torno a mí, emerge mi verdadera identidad.

Tal identidad no la puedo pensar. De hecho, si lo hago, me veré de nuevo reducido a un objeto. Únicamente puedo experimentarla y vivirla. Al mantener la atención (sin pensamientos), la percibo como Espaciosidad, Presencia, Consciencia… Mientras mantenga la atención, permaneceré conectado a ella; como la quiera pensar, desaparecerá. Porque lo pensado nunca será ella, sino un objeto más que mi mente trataría de aprisionar.

 

“Ábrete”…, ¿cómo? Gracias a la observación atenta de todo lo que pueda moverse en el campo de consciencia que eres. Soltando todos los pensamientos, sentimientos y preocupaciones, nota lo que permanece. Eso es tu identidad. No trates de pensarlo; sencillamente, percíbelo, saboréalo, date tiempo para familiarizarte con ello.

Tu mente no podrá entenderlo. Pero tampoco lo necesitas. La mente es solo un objeto dentro de quien eres. Acepta que tu mente quede frustrada y ábrete a la sabiduría mayor de la Presencia, que se te regala sencillamente como “estar” sin forma. A partir de ahí, mantén sencillamente la conexión con ella: estás en quien eres, te encuentras en Casa, saboreas la Plenitud.

Podemos recurrir a la metáfora del océano y las olas. Debido al momento evolutivo en el que nos encontramos, así como a nuestro propio proceso de socialización y al hábito mental profundamente arraigado, nos consideramos como una “ola” aislada e incluso independiente del resto. Mientras estemos en la mente, no podremos salir de esa identificación. Sin embargo, basta tomar un poco de distancia de la mente y poner atención a nuestra experiencia más profunda, para reconocernos como el “agua”, que se está expresando ahora en esta “forma” concreta de ola.

“Ábrete”…: no te encierres en nada, no te reduzcas a ningún objeto, no te dejes aprisionar en ninguna jaula, reconoce la apertura sin límites del “océano” que constituye tu verdadera naturaleza.

 

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XXIII. IGANDEA URTEAN ZEHAR, GORRERIA SENDATU-CURAR LA SORDERA

GORRERIA SENDATU – CURAR LA SORDERA

JOSÉ ANTONIO PAGOLA, vgentza@euskalnet.net

GORRERIA SENDATU

Mc. 7, 31-37

ECLESALIA

José Antonio Pagola. Itzultzailea: Dionisio Amundarain

Sidon lurralde paganoan gormutu bat sendatu izana dakar Markosek, argi eta garbi asmo pedagogikoaz. Gaixo berezia da oso. Ez entzuten du, ez hitz egiten. Bere baitan hesiturik bizi da, inorekin komunikatu gabe. Ez daki Jesus bere inguruan dabilela ere. Beste batzuek eraman dute Profetagana.

Orobat da berezia Jesusen jokabidea. Ez dizkio eskuak ezarri eskatu dioten bezala, baizik eta berekin aparte hartu eta jenderik ez den leku batera eraman du. Hain biziki lan egin du: lehenik haren entzumenaren gainean, ondoren haren mihiaren gainean. Gaixoak bere ukitu sendatzailea senti dezan nahi du. Jesusekin topo egite sakon batek bakarrik sendatu ahal izango du hartarainoko gorreria gogorretik.

Itxuraz, ez da aski izan ahalegin hura guztia. Gorreriak bereari eutsi dio. Orduan, Aitagana jo du Jesusek, salbazio ororen iturrira: zerura begira jarri, hasperen bat egin eta hitz bakar bat esan dio gaixoari: «Effeta», hau da, «Ireki hadi». Hitz hau bakarrik jaulki du Jesusek kontakizun osoan. Ez da gorraren entzumenari esana, baizik haren bihotzari.

Dudarik gabe, Jesusen hitz honek, entzungo duten kristau-elkarteetan, indartsu jo dezan nahi du Markosek. Jainkoaren Hitzaren aurrean gorreriak jotako bat baino gehiago ezagutzen du. Jesusen Berri Onari irekitzen ez zaizkion kristauak; beren fedeaz ere inori hitz egiten ez diotenak. Elkarte gormutuak dira, Ebanjelioa gutxi entzuten eta oker komunikatzen dutenak.

Gorreria dateke kristauen bekatu larrienetako bat. Ez diogu ematen Jesusen Ebanjelioa entzuteari. Ez diogu bihotza irekitzen haren hitzak onartzeari. Horrenbestez, ez gara gai pazientziaz eta errukiaz entzuteko sufritzen ari den hainbat eta hainbat jenderi, inoren laztanik eta arretarik jaso gabe.

Batzuetan ematen du, Eliza, Jesusen Berri Ona hots egiteko Jesusengandik beragandik jaioa den hori, bere bide propioa ari dela egiten, jendearen kezka, beldur, lan eta esperantzaren bizitza zehatzetik urrun. Alabaina, Jesusen deiak entzuten ez baditugu, ezin ezarriko dugu esperantza-hitzik sufritzen ari direnen bizitzan.

Bada zerbait paradoxazkorik Elizaren zenbait diskurtsotan. Egia handiak esan, bai; mezu oso baikorrak hots egin, bai; baina jendearen bihotza ukitzen ez dutenak. Horrelako zerbait ari da gertatzen krisialdi honetan. Gizartea ez dago espezialisten «doktrina sozialaren» zain; baina arretaz entzuten du hitz argi bat, Ebanjelioan inspiratua eta biktimen sufrimenduaz sentibera den Elizak esana, senez halakoen defentsan atera eta, duintasunez bizi ahal izateko, laguntzarik handiena behar dutenen alde jotzera gizon-emakume guztiak gonbidatuz.

 

CURAR LA SORDERA

José Antonio Pagola

Mc. 7, 31.37

La curación de un sordomudo en la región pagana de Sidón está narrada por Marcos con una intención claramente pedagógica. Es un enfermo muy especial. Ni oye ni habla. Vive encerrado en sí mismo, sin comunicarse con nadie. No se entera de que Jesús está pasando cerca de él. Son otros los que lo llevan hasta el Profeta.

También la actuación de Jesús es especial. No impone sus manos sobre él como le han pedido, sino que lo toma aparte y lo lleva a un lugar retirado de la gente. Allí trabaja intensamente, primero sus oídos y luego su lengua. Quiere que el enfermo sienta su contacto curador. Solo un encuentro profundo con Jesús podrá curarlo de una sordera tan tenaz.

Al parecer, no es suficiente todo aquel esfuerzo. La sordera se resiste. Entonces Jesús acude al Padre, fuente de toda salvación: mirando al cielo, suspira y grita al enfermo una sola palabra: «Effetá», es decir, «Abrete». Esta es la única palabra que pronuncia Jesús en todo el relato. No está dirigida a los oídos del sordo sino a su corazón.

Sin duda, Marcos quiere que esta palabra de Jesús resuene con fuerza en las comunidades cristianas que leerán su relato. Conoce a más de uno que vive sordo a la Palabra de Dios. Cristianos que no se abren a la Buena Noticia de Jesús ni hablan a nadie de su fe. Comunidades sordomudas que escuchan poco el Evangelio y lo comunican mal.

Tal vez uno de los pecados más graves de los cristianos es esta sordera. No nos detenemos a escuchar el Evangelio de Jesús. No vivimos con el corazón abierto para acoger sus palabras. Por eso, no sabemos escuchar con paciencia y compasión a tantos que sufren sin recibir apenas el cariño ni la atención de nadie.

A veces se diría que la Iglesia, nacida de Jesús para anunciar la Buena Noticia de Jesús, va haciendo su propio camino, lejos de la vida concreta de preocupaciones, miedos, trabajos y esperanzas de la gente. Si no escuchamos bien las llamadas de Jesús, no pondremos palabras de esperanza en la vida de los que sufren.

Hay algo paradójico en algunos discursos de la Iglesia. Se dicen grandes verdades y se proclaman mensajes muy positivos, pero no tocan el corazón de las personas. Algo de esto está sucediendo en estos tiempos de crisis. La sociedad no está esperando «doctrina social» de los especialistas, pero escucha con atención una palabra clarividente, inspirada en el Evangelio y pronunciada por una Iglesia sensible al sufrimiento de las víctimas, que sale instintivamente en su defensa invitando a todos a estar cerca de quienes más ayuda necesitan para vivir con dignidad. (Eclesalia Informativo autoriza y recomienda la difusión de sus artículos, indicando su procedencia).

El Vaticano II: concilio del diálogo. 50º Aniversario Carmen Notario (teóloga)

REDES CRISTIANAS

“La Ruah sigue viva, por eso estamos aquí. En estos cincuenta años hemos entendido que vive más fuera de los muros de nuestras iglesias que dentro, que acampa en muchas realidades que poco tienen que ver con nuestras prácticas religiosas y mucho que ver con los lugares donde cuidamos de la humanidad y del cosmos. Parece que desde arriba nos quieren volver a encerrar entre muros, obligarnos a una visión corta y sesgada, con rasgos de fundamentalismo. No lo van a conseguir, porque este proceso de renovación no tiene marcha atrás.”

Es un privilegio haber nacido en el siglo XX y ser parte integrante de una historia muy convulsa. Dentro de esta historia se encuentra la celebración del Concilio Vaticano II, que ha marcado un antes y un después en la Iglesia Católica Romana, al igual que en otras iglesias de tradición cristiana y también en relación con las otras religiones. Leer más

EL AÑO DE LA FE

FE ADULTA

El Papa ha anunciado la celebración a partir de octubre de 2012 del Año de la Fe.

De entrada podría uno preguntarse si esas motivaciones para un año y para toda la Iglesia tienen alguna efectividad. ¿Alguno puede constatar algún efecto especial de la celebración, por ejemplo, del Año Sacerdotal convocado en 2010? Pero el hecho es que al comienzo de curso diócesis y parroquias anunciarán este evento y pondrán en marcha actividades para llevarlo a cabo.

El papa ha hecho esta convocatoria con el Motu Propio Porta Fidei. Es un documento un tanto largo y, como era de esperar en un buen teólogo, bastante matizado. Pero por desgracia destaca al Catecismo de la Iglesia Católica como un instrumento central para esa celebración y, con tal motivo, la Congregación para la Doctrina de la Fe, en sus recomendaciones a las conferencias episcopales, pone el acento en la formación: «una ocasión privilegiada para promover el conocimiento y la difusión de los contenidos». Leer más

Martini: la Iglesia con 200 años de retraso

Atrio

La última entrevista: “La iglesia ha retrocedido 200 años. ¿Por qué no espabila? ¿Tenemos miedo”?
Entrevista a Carlo Maria Martini por Georg Sporschill y Federica Radice Fossati Confalonieri.
Corriere della Sera de 1 septiembre 2012.
El Padre Georg Sporschill, el jesuita que lo entrevistó en Coloquios nocturnos en Jerusalén [Véase artículo sobre este libro de 2008 en ATRIO y la ficha en San Pablo ] y Federica Radice se reunieron con Martini el 8 agosto de 2012. De allí salió una especie de testamento espiritual. El cardenal Martini leyó y aprobó el texto. Leer más

Publicación de Jesús Espeja, religioso dominico en Edit. San Pablo. «A los 50 años del Concilio»

Las sendas por donde debe caminar la Iglesia. A la luz del Concilio Vaticano II, Jesús Espeja intenta desbrozar en A los 50 años del Concilio las sendas por donde debe caminar la Iglesia y desarrolla algunas propuestas del concilio. Analiza la etapa de donde venía la Iglesia, subrayando la tentación del poder y los choques con la Ilustración, la necesidad de una profunda renovación y las resistencias a la misma.

Roma creará una academia pontificia para promover el latín en las iglesias y las escuelas

Benedicto XVI pretende que aumente el conocimiento del latín en la Iglesia, la sociedad civil y la escuela. Para ello, en breve publicará el documento de creación de la nueva Pontificia Academia Latinitatis.

La inminente institución de la nueva academia, que se añadirá a las once ya existentes, fue confirmada en una carta que el cardenal Gianfranco Ravasi, presidente del Pontificio Consejo de la Cultura, envió recientemente a un sacerdote de Rimini comprometido con que la clase de latín vuelva a las escuelas secundarias italianas. Lo desvelaba el vaticanista Andrea Tornielli hace unos días.