33 DOMINGO T.O, «EL EMPLEADO MIEDOSO Y LA EMPRESARIA MODELO» José Luis Sicre

José Luis Sicre

FE ADULTA

La parábola del domingo pasado (las diez muchachas) animaba a ser inteligentes y previsores. La de hoy anima a la acción, a sacar partido de los dones recibidos de Dios. Jesús ha usado poco antes, en otra parábola, la imagen del señor y sus empleados. Ahora vuelve a hacerlo, pero usando el contexto de la cultura urbana y pre-capitalista. La riqueza del señor no consiste en tierras, cultivos y rebaños de vacas y ovejas. Consiste en millones contantes y sonantes, porque los famosos «talentos» no tienen nada que ver con la inteligencia. El talento era una cantidad de plata que variaba según los países, oscilando entre los 26 kg en Grecia, 27 en Egipto, 32 en Roma y 59 en Israel. Por consiguiente, los tres administradores reciben, aproximadamente, 300, 120 y 60 kg de plata.

El empleado miedoso, negligente y holgazán

Los dos primeros duplican esa cantidad negociando con el dinero que les han confiado. Pero la parábola se detiene en el tercero, que se molesta en buscar un sitio escondido, cava un hoyo, y entierra el talento. El lector actual, conocedor de tantos casos parecidos, se pregunta quién ha sido el más inteligente. ¿Es preferible colocar el capital en acciones arriesgadas o guardarlo en una caja fuerte? En cambio, el propietario de la parábola lo tiene claro: había que invertir el dinero y sacarle provecho, como hicieron los dos primeros empleados.

¿Por qué no ha hecho lo mismo el tercero? Él mismo lo dice: ha actuado así porque conoce a su señor, le tiene miedo, y prefirió no correr riesgo. Y termina con un lacónico: «Aquí tienes lo tuyo».

Sin embargo, el señor no comparte esa excusa ni esa actitud. Lo que ha movido al empleado no ha sido el miedo, sino la negligencia y la holgazanería. Le traen sin cuidado su señor y sus intereses. Y toma una decisión que, actualmente, habría provocado manifestaciones y revueltas de todos los sindicatos: lo mete en la cárcel («echadlo fuera, a las tinieblas»).

Aplicándonos el cuento

Los sindicatos llevarían razón, y conseguirían que readmitieran al empleado, incluso con un gran resarcimiento por daños y perjuicios. Pero el Señor de la parábola no depende de sindicatos ni tribunales del trabajo. Tiene pleno derecho a pedirnos cuentas a cada uno del tesoro que no ha encomendado.

Como ocurría con el aceite en la parábola de las muchachas, los talentos se han prestado a múltiples interpretaciones: cualidades humanas, don de la fe, misión dentro de la iglesia, etc. Ninguna de ellas excluye a las otras.

La parábola ofrece una ocasión espléndida para realizar un autoexamen: ¿qué he recibido de Dios, a todos los niveles: humano, religioso, familiar, profesional, eclesial? ¿Qué he hecho con ello? ¿Ha quedado escondido en un cajón? ¿Ha sido útil para los demás? Como se dice en el mismo evangelio de Mateo: ¿Ha resplandecido mi luz ante los hombres para que glorifiquen al Dios del cielo? ¿Pienso que será suficiente decirle: «Aquí tienes lo tuyo»?

Una moraleja desconcertante

La parábola, termina con unas palabras muy extrañas: «Al que tiene se le dará, y al que no tiene se le quitará hasta lo que tiene». ¿En qué quedamos? ¿Tiene o no tiene? Es posible que el mismo Jesús intentara aclararla más tarde. El sentido de la frase resultaría así más claro: «Al que produzca se le dará, y al que no produzca se le quitará lo que tiene».

Esa parábola terminó en dos versiones bastante distintas, la de Mateo, que se lee hoy, y la de Lucas 19,11-27. Lucas, para no provocar las iras de los sindicatos, no mete al empleado holgazán en la cárcel, se limita a quitarle el denario.

La empresaria modelo (1ª lectura)

En el contexto económico de la parábola encaja perfectamente la imagen de la mujer empresaria de la que habla el libro de los Proverbios. La liturgia traduce «mujer hacendosa». Pero el texto sugiere mucho más. Habla de una mujer que es, al mismo tiempo, excelente empresaria (cosa que quedaría más clara si la liturgia no hubiera mutilado el texto), generosa con los necesitados y con las personas a su servicio, preocupada por sus hijos y su marido, gozando del respeto y estima de sus conciudadanos, porque ella misma respeta al Señor.

Es interesante esta imagen propuesta por un libro bíblico hace veintitrés o veinticuatro siglos, tan distinta de nuestro proverbio: «La mujer casada, la pata quebrada… y en casa». Quien lee el poema entero (se encuentra en Proverbios 31,10-31) advierte la enorme actividad que esta mujer desarrolla desde la mañana temprano hasta avanzada la noche. El capital recibido de Dios (sean cinco talentos, dos o uno) ha sabido invertirlo perfectamente.

Proverbios, 30, 10-31

10 Mujer ejemplar, ¿dónde se hallará? ¡Es más valiosa que las piedras preciosas!

11 Su esposo confía plenamente en ella y no necesita de ganancias mal adquiridas.

12 Ella le es fuente de bien, no de mal, todos los días de su vida.

13 Anda en busca de lana y de lino, y gustosa trabaja con sus manos.

14 Es como los barcos mercantes, que traen de muy lejos su alimento.

15 Se levanta de madrugada, da de comer a su familia y asigna tareas a sus criadas.

16 Calcula el valor de un campo y lo compra; con sus ganancias[g] planta un viñedo.

17 Decidida se ciñe la cinturay se apresta para el trabajo.

18 Se complace en la prosperidad de sus negocios, y no se apaga su lámpara por la noche.

19 Con una mano sostiene el huso y con la otra tuerce el hilo.

20 Tiende la mano al pobre, y con ella sostiene al necesitado.

21 Si nieva, no tiene que preocuparse de su familia, pues todos están bien abrigados.

22 Las colchas las cose ella misma, y se viste de púrpura y lino fino.

23 Su esposo es respetado en la comunidad; ocupa un puesto entre las autoridades del lugar.

24 Confecciona ropa de lino y la vende; provee cinturones a los comerciantes.

25 Se reviste de fuerza y dignidad, y afronta segura el porvenir.

26 Cuando habla, lo hace con sabiduría; cuando instruye, lo hace con amor.

27 Está atenta a la marcha de su hogar, y el pan que come no es fruto del ocio.

28 Sus hijos se levantan y la felicitan; también su esposo la alaba:

29 «Muchas mujeres han realizado proezas, pero tú las superas a todas.»

30 Engañoso es el encanto y pasajera la belleza; la mujer que teme al Señor es digna de alabanza.

31 ¡Sean reconocidos sus logros, y públicamente alabadas sus obras!

 

José Luís Sicre

 

33. IGANDEA URTEAN ZEHAR, “BILLATZE SORTZAILEA-BÚSQUEDA CREATIVA”, José A. Pagola

BILATZE SORTZAILEA

José Antonio Pagola.
Itzultzailea: Dionisio Amundarain

ECLESALIA, 12/11/14 Oso xaloa ematen duen arren, karga eztandagarria du talentuen parabolak. Harrigarriro, «hirugarren morroia» inolako egintza txarrik egin gabe gaitzetsi du nagusiak. Bere oker bakarra morroiak «ezer ez egitea» izan du: ez du arriskatu bere talentua, ez dio fruiturik kendu, leku seguru batean gorde du bere hartan.

Argia da Jesusen mezua. Ez kontserbatismoari, bai sormenari. Ez bizitza agor bati, bai Jainkoari emandako erantzun eginkor bati. Ez segurtasun-obsesioari, bai mundua aldarazteko ahalegin arriskutsuari. Ez konformismoan hesitutako fedeari, bai lan konprometituari, Jainkoaren erreinuari bideak urratzeko.

Jesusen jarraitzaileen bekatu handia izan liteke hari era sortzailean jarraitzeko arriskurik ez hartzea. Esanguratsua da urtetan eta urtetan kristauen artean erabili izan den hizkuntza, ikusteko, zertan ardaztu izan dugun geure arreta: fedearen gordailua gorde; tradizioa gorde; ohitura onak gorde; grazia gordeko; bokazioa gorde…

Kontserbatismoaren tentazio hau indartsuagoa izan ohi da krisi erlijiosoaren boladetan. Erraz gertatzen da orduan ortodoxia kontrolatu beharra, diziplina eta araudia sendotu beharra; Elizako izatea segurtatu beharra… Dena izan daiteke ulergarri, baina ez al da izaten askotan ebanjelioa desitxuratzeko eta Espirituaren sormena izozteko era bat?

Gidari erlijioentzat eta kristau-elkarteentzat gauza errazagoa izan liteke iraganetik jasotako bideak «errepikatzea» era aspergarri batean, kasurik egin gabe gizaki modernoaren galderei, kontraesanei eta planteamenduei; baina zertako izango genuke on geure lan hori guztia, gai ez bada argia eta esperantza emateko, gaur eguneko gizon-emakumeek bizi dituzten problemei eta sufrimenei?

Gaur egun Eliza barruan zaindu behar dugun jarrerari ez dagozkio izen hauek, ez «zuhurtzia», ez «iraganarekiko leialtasuna», ez «amore ematea»… Ostera, beste izen batzuk dagozkio: «bilatzeko sortzailea», «ausardia», «arriskatzeko gaitasuna», dena berri egin dezakeen «Espirituari entzutea».

Beste hau izan liteke, ordea, gauzarik larriena: parabolako morroiari gertatu zaion bezala, guk ere uste izatea, Jainkoari leial erantzuten ari garela geure kontserbatismo-jarreraz, egiaz egiten ari garena hark espero duenari huts egitea delarik. Gaur egun, Elizan egin beharreko zereginik garrantzizkoena, ez da iragana gordetzea, baizik Jesusen Berri Ona komunikatzen jakitea, inoiz ez bezalako kanbio sozio-kulturalak bizitzen ari de gizartean.

33 Tiempo ordinario(A) Mateo 25, 14-30

BÚSQUEDA CREATIVA

JOSÉ ANTONIO PAGOLA, lagogalilea@hotmail.com

ECLESALIA, 12/11/14.- A pesar de su aparente inocencia, la parábola de los talentos encierra una carga explosiva. Sorprendentemente, el “tercer siervo” es condenado sin haber cometido ninguna acción mala. Su único error consiste en “no hacer nada”: no arriesga su talento, no lo hace fructificar, lo conserva intacto en un lugar seguro.

El mensaje de Jesús es claro. No al conservadurismo, sí a la creatividad. No a una vida estéril, sí a la respuesta activa a Dios. No a la obsesión por la seguridad, sí al esfuerzo arriesgado por transformar el mundo. No a la fe enterrada bajo el conformismo, sí al trabajo comprometido en abrir caminos al reino de Dios.

El gran pecado de los seguidores de Jesús puede ser siempre el no arriesgarnos a seguirlo de manera creativa. Es significativo observar el lenguaje que se ha empleado entre los cristianos a lo largo de los años para ver en qué hemos centrado con frecuencia la atención: conservar el depósito de la fe; conservar la tradición; conservar las buenas costumbres; conservar; la gracia; conservar la vocación…

Esta tentación de conservadurismo es más fuerte en tiempos de crisis religiosa. Es fácil entonces invocar la necesidad de controlar la ortodoxia, reforzar la disciplina y la normativa; asegurar la pertenencia a la Iglesia… Todo puede ser explicable, pero ¿no es con frecuencia una manera de desvirtuar el evangelio y congelar la creatividad del Espíritu?

Para los dirigentes religiosos y los responsables de las comunidades cristianas puede ser más cómodo “repetir” de manera monótona los caminos heredados del pasado, ignorando los interrogantes, las contradicciones y los planteamientos del hombre moderno, pero ¿de qué sirve todo ello si no somos capaces de transmitir luz y esperanza a los problemas y sufrimientos que sacuden a los hombres y mujeres de nuestros días?

Las actitudes que hemos de cuidar hoy en el interior de la Iglesia no se llaman “prudencia”, “fidelidad al pasado”, “resignación”… Llevan más bien otro nombre: “búsqueda creativa”, “audacia”, “capacidad de riesgo”, “escucha al Espíritu” que todo lo hace nuevo.

Lo más grave puede ser que, lo mismo que le sucedió al tercer siervo de la parábola, también nosotros creamos que estamos respondiendo fielmente a Dios con nuestra actitud conservadora, cuando estamos defraudando sus expectativas. El principal quehacer de la Iglesia hoy no puede ser conservar el pasado, sino aprender a comunicar la Buena Noticia de Jesús en una sociedad sacudida por cambios socioculturales sin precedentes. (Eclesalia Informativo autoriza y recomienda la difusión de sus artículos, indicando su procedencia).

 

 

Un problema convertido en conflicto

Román Díaz Ayala

Atrio

Cuando el equipo presidencial de Mariano Rajoy optó por la denuncia ante el Tribunal Constitucional de la segunda convocatoria de consulta popular realizada por el Presidente Artur Mas en Cataluña, dio el paso definitivo para que el problema de Cataluña se agravase en conflicto social.

Ya sabemos que estamos en una situación o coyuntura histórica de fin de ciclo, pues primero aconteció la crisis del pensamiento progresista y de las izquierdas, que luego fallaron las clases políticas, máximos rectores de la sociedad, y erraron los economistas, en una crisis de gobernanza y de descontrol de los ciclos económicos.

Ahora son los sociólogos  quienes reclaman el protagonismo y a quienes todo el mundo mira, tras el hundimiento de todo pensamiento filosófico y teórico. Son los observadores indiscutibles  de los movimientos dentro de los fenómenos sociales, que definen y determinan la realidad. Leer más

Gianni Vattimo: “Francisco salvó a la Iglesia del suicidio al que la estaban empujando sus antecesores”

“A diferencia de otros papas, no parece llevarse muy bien con los poderes”. “El entorno del Papa sigue frenando lo que podría llamarse una verdadera revolución eclesiástica” .
Albino Luciani fue asesinado por el Vaticano porque había empezado a investigar el Banco Vaticano. Espero que el Vaticano no asesine también a Francisco Invitado por la Fedun (Federación de Docentes de las Universidades), el filósofo italiano, Gianni Vattimo, asiduo visitante de esta ciudad, dictó una serie de conferencias en la UBA y asistió a la presentación de tres libros de su autoría publicados por el sindicado docente. Se trata de Dios es comunista, Esperando a los bárbaros y De la realidad a la verdad.

 

El Papa rindió homenaje a los 43 estudiantes desaparecidos

El papa Francisco rindió homenaje este miércoles a los 43 estudiantes de magisterio que desaparecieron en septiembre pasado en México, caso por el que están acusados funcionarios, policías y narcotraficantes.
“Quisiera elevar una oración y traer cerca de nuestro corazón al pueblo mexicano, que sufre por la desaparición de sus estudiantes y por tantos problemas parecidos. Que nuestro corazón de hermanos esté cerca de ellos orando en este momento”, dijo en español Francisco al término de la audiencia general.

EL DEMOLEDOR VII INFORME FOESSA

Fe Adulta

11.746.000 personas están excluidas en España. Uno de cada cinco ciudadanos de nuestro país sufre precariedad laboral, sanitaria o falta de vivienda. La mayor encuesta sobre exclusión social que se realiza en el Estado español, el VII Informe Foessa, refleja una realidad difícil de asumir, pero que se palpa con los dedos a poco que observemos la realidad.

Los datos son reveladores: el 25% de la población española es excluida, y casi la mitad de ellos (cinco millones) se encuentran en exclusión severa. Muchos de ellos desde hace tiempo: dos de cada tres personas ya estaban en esta situación antes de la crisis. La precariedad, según constata el informe, afecta a ámbitos como la vivienda o la salud. De los 11,7 millones de excluidos, el 77,1% padecen exclusión del empleo, el 61,7% de la vivienda y el 46% de la salud. Un tercio de los jóvenes viven en hogares excluidos: «la generación hipotecada». Leer más

2015: beatificación de Monseñor Romero

Nos ha llegado la noticia de imprevisto. En la reunión del clero del 4 de noviembre, monseñor José Luis Escobar dijo que, en su estancia en Roma, el papa Francisco le comunicó que monseñor Óscar Romero será beatificado el año entrante. El arzobispo no dio detalles sobre la fecha y el lugar. Pero la noticia ya ha llenado de alegría. Los dos papas anteriores, Juan Pablo II y Benedicto XVI, hablaron de ello, pero no con mucha convicción y decisión. Y se notaba el temor de incomodar a los poderosos: “Todavía no es el tiempo oportuno”. El lenguaje del Vaticano era ambiguo y poco entusiasmante

LA RELIGIÓN Y LA NOVEDAD DE JESÚS

Escrito por  Enrique Martínez Lozano
Fe Adulta

Mt 25, 1-13

Así como los evangelios sinópticos hablan de una única subida de Jesús a la Pascua –en la que será entregado y ejecutado-, Juan menciona tres. Tiene cuidado de nombrarlas como «fiestas judías» –es decir, ajenas a su propia comunidad-, siempre dentro de aquel conflicto que mantenían con la autoridad judía.

Lo que parece claro, en todo caso, es que esta actuación de Jesús tuvo mucho que ver con su muerte. De hecho, en el juicio ante el Sumo Sacerdote Caifás, constituirá una de las acusaciones más graves contra él: «Nosotros le hemos oído decir: «Yo derribaré este templo hecho por hombres y en tres días construiré otro no edificado por hombres»» (Mc 14,58). Incluso será un tema que aparezca como insulto dirigido al crucificado: «Tú, que destruías el templo y lo reedificabas en tres días, sálvate a ti mismo bajando de la cruz» (Mt 27,40).

La historicidad del relato –que se narra en los cuatro evangelios que han llegado hasta nosotros- parece innegable. Sin embargo, los tres sinópticos lo sitúan al final de la vida de Jesús, mientras que Juan lo coloca prácticamente al inicio mismo de su actividad.

Históricamente, parece más acorde con los hechos la primera de esas opciones. En un conflicto –entre Jesús y las autoridades religiosas- que fue in crescendo, el episodio del templo aparece como la gota que colma el vaso, haciendo de detonante que precipita la decisión que habría de acabar en la detención, condena y muerte del maestro de Nazaret.

El motivo por el que Juan lo coloca al inicio de su relato parece ser el siguiente: el autor del cuarto evangelio muestra una particular insistencia por subrayar la novedad que Jesús aporta. Por eso, empieza por mostrarlo como el que realiza la nueva alianza (bodas de Caná) y el nuevo culto (episodio del templo y diálogo con la samaritana), asentando con rotundidad la necesidad de «nacer de nuevo» (diálogo con Nicodemo) para poder comprender y vivir su propuesta.

Para entender la acción de Jesús hay que verla como un gesto profético, en la línea de los grandes profetas de Israel. Y así es como lo percibieron tanto la autoridad como los testigos que se hallaban presentes. Para aquella tradición, un «gesto profético» es una acción simbólica que busca transmitir, dramatizándolo, un mensaje de hondo calado. En cierto modo, podría decirse que se trata de una «parábola en acción«. En esta ocasión, el gran contador de parábolas que era Jesús recurre a la acción para escenificar una parábola más.

Por eso, la comprensión adecuada del gesto nos viene dada por la palabra del mismo Jesús: «Destruid este templo, y en tres días lo levantaré». Se refería –añade el autor del evangelio- al templo de su cuerpo. Se trata, lisa y llanamente, de una sustitución: el viejo templo de la religión ha de dejar paso al nuevo templo, la persona de Jesús. Y, por extensión, el ser humano y el conjunto de lo real.

La religión –por el propio nivel mítico de consciencia en que aparece- pretende encerrar a Dios en espacios separados (templo) y en fórmulas delimitadas (creencias), bajo la supervisión de una autoridad inapelable (jerarquía). Pero es precisamente esa religión la que constituirá el objeto de la crítica de Jesús. Una lectura desapasionada del evangelio conduce al lector imparcial a una conclusión evidente: Jesús es un crítico de la religión y de la autoridad religiosa, dando lugar, con ello, a un conflicto creciente que acabará con su vida.

Posteriormente, la imagen de Jesús sería más o menos «domesticada», hasta convertirlo en un ser sumiso y obediente, primer garante de la propia religión. Con lo que se ha llegado a paradojas graves.

En cualquier caso, la postura de Jesús queda magníficamente reflejada en otro texto de este mismo cuarto evangelio. En el diálogo con la samaritana, a la pregunta de esta sobre las discusiones religiosas entre judíos y samaritanos, Jesús responderá: «Créeme, mujer, está llegando la hora, mejor dicho, ha llegado ya, en que para dar culto al Padre, no tendréis que subir a este monte [Garizim] ni ir a Jerusalén… Ha llegado la hora en que los que rinden verdadero culto al Padre, lo adoren en espíritu y en verdad. El Padre quiere ser adorado así. Dios es espíritu, y los que lo adoran deben hacerlo en espíritu y en verdad» (Jn 4,21-24).

Enrique Martínez Lozano

www.enriquemartinezlozano.com

 

NOLAKOA DA GURE ERLIJIOA?–¿CÓMO ES NUESTRA RELIGIÓN?, José A. Pagola

José Antonio Pagola.
Itzultzailea: Dionisio Amundarain

ECLESALIA, 05/11/14.-Jerusalemeko tenpluan Jesusek egin duen esku hartzearen pasadizoa lau ebanjelariek jaso dute. Joanek deskribatu du erarik grafikoenean: zigor batez baliatuz bota ditu Jesusek eraikin sakratutik oparitako saltzen ari diren animaliak, diru-trukatzaileen mahaiak irauli eta lurrera jaurti halakoen dirua. Oihu hau jaulki du Jesusek: «Ez bihurtu merkatu nire Aitaren etxea».

Keinu honek piztu zuen Jesus atxilotzea eta laster baino lasterrago hura hiltzea. Judu-herriaren bihotzaren kontra joatea zen tenpluari erasotzea: beren bizitza erlijioso, sozial eta ekonomikoaren erdigunea zuten juduek tenplua. Ukiezina zen tenplua. Israelen Jainkoaren bizilekua zen. Jesus, alabaina, arrotz sentitzen da leku hartan: ez da beraren Aitaren etxe, baizik merkatu bat.

Batzuetan, primitiboegia den erlijio bat «garbitzeko» ahalegintzat hartu izan da Jesusen esku hartze hau, kultu duinago batez eta hain odoltsuak ez diren erritu batzuez ordezkatzeko. Halaz guztiz, Jesusen keinu hori errotikoagoa da mamiz: Jainkoa ezin izan da erlijio baten estaltzaile, zeinetan nor bere probetxuaren bila baitabil. Jesusek ezin ikusi du hor beren lehen ikasleekin eratzen hasi den «Jainkoaren familia».

Tenplu hartan, inor ez da gogoratzen Galileako herrixketan gelditu den landa-jende pobre eta elikatu gabe hartaz. Pobreen Aita ezin izan errege tenplu horretatik. Bere keinu profetikoaz, errotik ari da salatzen Jesus azkenak direnez, Jainkoaren kutunak diren horiez ahazten ari den sistema erlijioso, politiko eta ekonomikoa.

Jesusen jarduerak erne jarri behar gaitu beraren jarraitzaileok, geure tenpluetan zer erlijio ari garen lantzen geure buruari galdetzeko. Jesusek inspiratua ez bada, Jainkoak munduan eragin nahi zuen egitasmoari geure bihotza ixteko era «santu» bat izan daiteke. Jesusi jarraitzen diotenen erlijioak Jainkoaren erreinuaren eta haren zuzentasunaren zerbitzura egon behar du.

Bestetik, berrikusi beharra dugu, ea gure elkarteak benetan diren guztiok «Aitaren etxean» sentitzeko moduko gune. Elkarte harreragile ote diren, zeinetan ez baitzaio aterik ixten inori, zeinetan inor ez baita sentitzen ez zokoratua, ez diskriminatua. Etxe bat, non ezinduenen sufrimendua entzuten ikasten baitugu, eta ez geure probetxua bakarrik.

Ez dezagun ahaztu, kristautasuna erlijio profetiko bat dela, Jesusen Espiritutik jaioa, Jainkoaren erreinuari bidea irekitzeko, mundua gizakoi eta anai-arreba artekoago eraikitzeko, horrela Jainkoaren behin betiko salbaziora bideratua.

¿CÓMO ES NUESTRA RELIGIÓN?

JOSÉ ANTONIO PAGOLA, lagogalilea@hotmail.com

ECLESALIA, 05/11/14.- El episodio de la intervención de Jesús en el templo de Jerusalén ha sido recogido por los cuatro evangelios. Es Juan quien describe su reacción de manera más gráfica: con un látigo Jesús expulsa del recinto sagrado a los animales que se están vendiendo para ser sacrificados, vuelca las mesas de los cambistas y echa por tierra sus monedas. De sus labios sale un grito: “No convirtáis en un mercado la casa de mi Padre”.

Este gesto fue el que desencadenó su detención y rápida ejecución. Atacar el templo era atacar el corazón del pueblo judío: el centro de su vida religiosa, social y económica. El templo era intocable. Allí habitaba el Dios de Israel. Jesús, sin embargo, se siente un extraño en aquel lugar: aquel templo no es la casa de su Padre sino un mercado.

A veces, se ha visto en esta intervención de Jesús su esfuerzo por “purificar” una religión demasiado primitiva, para sustituirla por un culto más digno y unos ritos menos sangrientos. Sin embargo, su gesto profético tiene un contenido más radical: Dios no puede ser el encubridor de una religión en la que cada uno busca su propio interés. Jesús no puede ver allí esa “familia de Dios” que ha comenzado a formar con sus primeros discípulos y discípulas.

En aquel templo, nadie se acuerda de los campesinos pobres y desnutridos que ha dejado en las aldeas de Galilea. El Padre de los pobres no puede reinar desde este templo. Con su gesto profético, Jesús está denunciando de raíz un sistema religioso, político y económico que se olvida de los últimos, los preferidos de Dios.

La actuación de Jesús nos ha de poner en guardia a sus seguidores para preguntarnos qué religión estamos cultivando en nuestros templos. Si no está inspirada por Jesús, se puede convertir en una manera “santa” de cerrarnos al proyecto de Dios que él quería impulsar en el mundo. La religión de los que siguen a Jesús ha de estar siempre al servicio del reino de Dios y su justicia.

Por otra parte, hemos de revisar si nuestras comunidades son un espacio donde todos nos podemos sentir en “la casa del Padre”. Una comunidad acogedora donde a nadie se le cierran las puertas y donde a nadie se excluye ni discrimina. Una casa donde aprendemos a escuchar el sufrimiento de los más desvalidos y no solo nuestro propio interés.

No olvidemos que el cristianismo es una religión profética nacida del Espíritu de Jesús para abrir caminos al reino de Dios construyendo un mundo más humano y fraterno, encaminado así hacia su salvación definitiva en Dios. (Eclesalia Informativo autoriza y recomienda la difusión de sus artículos, indicando su procedencia).

 

 

 

El cristiano o es místico o no es cristiano

Antonio Gil de Zúñiga

Atrio

Karl Rahner escribió: “en el siglo XXI los cristianos serán místicos o no lo serán”. Sin entrar en la disputa de si esta frase es original del teólogo K. Rahner o del novelista francés A. Malraux o de…, lo cierto es que en esta frase lapidaria de futuro se atisba una laicización de la mística; es decir, la mística no puede ser monopolio de clérigos ni del cenobio ni del ermitaño; o lo que es lo mismo, de aquellos que “huyen del mundo” y tienen como epicentro de esa “huida” el celibato. La mística ha de ser patrimonio del pueblo de Dios. Leer más