Texto póstumo de José Comblin sobre Vaticano II

José Comblin

A través de Enrique Orellana y “Opción por los pobres. Chile” nos ha llegado este artículo de quien colaboró muchas veces con ATRIO y que en este extraordinario texto nos ha dejado una clara síntesis de su pensamiento y el testamento-testimonio de su esperanza realista.

VATICANO II: CINCUENTA AÑOS DESPUÉS
por José Comblin (1923-2011) Leer más

SEMANA FRANCISCANA

Como todos los años la PARROQUIA DE SAN FRANCISCO DE ASÍS organiza LA SEMANA FRANCISCANA – XXXI FRANTZISKOTARREN ASTEA». El tema central de nuestra semana es «el cuidado». Si el año pasado lo dedicamos al cuidado de la casa común y del entorno en esta ocasión las jornadas se centran en el cuidado mutuo y para ello queremos conocer y compartir nuevas experiencias y propuestas que van surgiendo, como el co-housing o casas compartidas, o la utilización de las nuevas tecnologías para establecer redes de cuidado en proximidad. XXXI SEMANA FRANCISCANA – FRANTZISKOTARREN ASTEA. Cuidarnos hace Comunidad / Gu zaintzeak Komunitatea eraikitzen du.

España se queda sin monjas y frailes

Las crisis de vocaciones y la económica han diezmado y envejecido al ‘ejército espiritual’ y provoca el cierre de un convento cada dos días. Hace 40 años, según datos de la Conferencia Episcopal Española, el país contaba con 97.383 monjas y frailes. Hoy, no llegan a la mitad: 42.885 (32.670 mujeres y 10.215 hombres). La sangría se ha acelerado de tal manera que desde enero de 2015 han cerrado 350 casas de religiosos, una cada dos días. Con este panorama celebra la Iglesia Católica su jornada sobre la vida consagrada, aquejada de ausencia de ingresos y de una sequía general de vocaciones.     Ver noticia

 

 

La Casa Blanca y el cardenal Burke conspiran contra el Papa Francisco

El “New York Times” revela la sintonía y contacto constante Steve Bannon y el purpurado Los ultraconservadores quieren ampliar su alianza con sectores vaticanos críticos con Bergoglio. Festing tilda de “enemigo” a Francisco, y amenaza: “La crisis en la Orden de Malta no está terminada”. El cardenal Burke, ¿el Donald Trump de la Iglesia católica?. La Casa Blanca de Donald Trump y el cardenal Raymond Burke están conspirando contra el Papa. En un reportaje publicado este martes, el periódico revela no solo que el jefe de estrategia de Trump, Steve Bannon, y el purpurado ultra se sienten «almas gemelas», sino que mantienen un contacto constante en aras de descarrilar el papado de Francisco.    Leer mas….

 

«HABÉIS OÍDO QUE SE DIJO… PERO YO OS DIGO», Fray Marcos


Fe Adulta

Mt 5, 17-37

Seguimos en el sermón del monte de Mt. La lectura de hoy afronta un tema complicado. Cómo armonizar la predicación y la praxis de Jesús con la Ley, que para ellos era lo más sagrado. Problema radical que se plantea en todos los órdenes de la vida, cuando hay que ir más allá de lo conocido y afrontar la novedad sin destruir lo que ya tenemos.

Tuvo que ser muy difícil para un judío aceptar que la Ley no era algo absoluto. Jesús fue contundente en esta materia. Abrió un nuevo camino a los cristianos, pero, a pesar de ello, muchos años después de morir Jesús, todavía se estaban peleando por circuncidar o no circuncidar, comer o no comer ciertos alimentos, cumplir o no el sábado, etc.

La palabra, incluso la de la Biblia, nunca podrá ser definitiva. Esto bien entendido, es el punto de partida para comprender las Escrituras. El hombre siempre tiene que estar diciendo: habéis oído que se dijo, pero yo os digo, porque conocemos cada vez mejor la naturaleza y al ser humano. Si Jesús y los primeros cristianos hubieran tenido la misma idea de la Biblia que muchos cristianos tienen hoy, no se hubieran atrevido a rectificarla.

Cuando hablamos de “Ley de Dios”, no queremos decir que en un momento determinado, Dios haya comunicado a un ser humano su voluntad en forma de preceptos, ni por medio de unas tablas de piedra, ni por medio de palabras. Dios no se comunica a través de signos externos, sino a través del ser. La voluntad de Dios no es algo distinto de su esencia. Dios sólo puede comunicar su voluntad a través del ser de cada criatura.

Si fuésemos capaces de bajar hasta lo hondo del ser, descubri­ríamos allí esa voluntad de Dios; ahí me está diciendo lo que espera de mí. La voluntad de Dios no es nada añadido a mi propio ser, no me viene de fuera. Está siempre ahí pero no somos capaces de verla. Esta es la razón por la que tenemos que echar mano de lo que nos han dicho algunos hombres, que sí fueron capaces de bajar hasta el fondo de su ser y descubrir lo que Dios espera de nosotros. De esta manera, nos llega de fuera lo que tenía que venir de dentro.

Moisés supo descubrir lo que era bueno para el pueblo que estaba tratando de aglutinar, y por tanto lo que era bueno para cada uno de sus miembros. No es que Dios se le haya manifes­tado de una manera especial, es que él supo aprove­char las circunstan­cias especia­les para profundi­zar en su propio ser. La expresión de esta experiencia es voluntad de Dios, porque lo único que Él quiere de cada uno de nosotros es que seamos nosotros mismos, es decir que lleguemos al máximo de nuestras posibilidades de ser humanos.

¿Qué significaría entonces cumplir la ley? Algo muy distinto de lo que estamos acostumbrados a pensar. Una ley de tráfico, se puede cumplir perfectamente sólo externamente, aunque estés convencido de que el «stop» está mal colocado, yo lo cumplo y consigo el objetivo de la ley, que no me la pegue con el que viene por otro lado y además, evitar una multa. En lo que llamamos Ley de Dios, las cosas no funcionan así.

Si no descubro que lo que la Ley me ordena, es lo que exige mi verdadero ser; si no interiorizo ese precepto hasta que deje de ser precepto y se convierta en convencimiento total de que eso es lo mejor para mí, el cumplimiento de la ley me deja como estaba, no me enriquece ni me hace mejor. Fijaros en lo que dice Jesús en el evangelio, «si no sois mejores que los letrados y fariseos, no entraréis en el reino de los cielos.» Ellos cumplían la ley escrupulo­samente, pero externamente. Eso no les hacía mejores sino mezquinos.

Desde esta perspectiva, podemos entender lo que Jesús hizo en su tiempo con la Ley de Moisés. Si dijo que no venía a abolir la ley, sino a darle plenitud, es porque muchos le acusaron de saltársela a la torera. Jesús no fue contra la Ley, sino más allá de la Ley. Quiso decirnos que toda ley se queda siempre corta, que siempre tenemos que ir más allá de la letra, de la pura formulación, hasta descubrir el espíritu. La voluntad de Dios está más allá de cualquier formulación, por eso tenemos que seguir perfeccionándolas.

Jesús pasó, de un cumplimiento externo de leyes, a un descubrimiento de las exigencias de su propio ser. Esa revolución que intentó Jesús, está aún sin hacer. No solo no hemos avanzado nada en los dos mil años de cristianismo, sino que en cuanto pasó la primera generación de cristianos hemos ido en la dirección contraria. Todas las indicaciones del evangelio en el sentido de vivir en el espíritu y no en la letra, han sido ignoradas.

“Habéis oído que se dijo a nuestros antepasados: no matarás, pero yo os digo: todo el que está enfadado con su hermano será procesado”. No son alternativas, es decir o una o la otra. No queda abolido el mandamiento antiguo sino elevado a niveles increíblemente más profundos. Nos enseña que una actitud interna negativa, es ya un fallo contra tu propio ser, aunque no se manifieste en una acción concreta contra el hermano.

“Si cuando vas a presentar tu ofrenda, te acuerdas de que tu hermano tiene queja contra ti, deja allí tu ofrenda y vete a reconciliarte con tu hermano…” Se nos ha dicho por activa y por pasiva que lo importante era nuestra relación con Dios. Toda nuestra religiosidad, tal como se nos ha enseñado, está orientada desde esta perspectiva equivocada. El evangelio nos dice que más importante que nuestra relación con Dios, es nuestra relación efectiva con los demás. Si ignoramos a los demás, nunca nos encontraremos con Dios.

El texto no dice: si tú tienes queja contra tu hermano, sino “si tu hermano tiene queja contra ti”. ¡Que difícil es que yo me detenga a examinar si mi actitud pudo defraudar al hermano! Es impresionante, si no fuera tan falseado: “deja allí tu ofrenda y vete antes a reconciliarte con tu hermano”. Las ofrendas, los sacrificios, las limosnas, las oraciones no sirven de nada si otro ser humano tiene pendiente la más mínima cuenta contigo.

Nos hemos olvidado que eliminar las leyes no puede funcionar si no suplimos esa ausencia de normas por un compromiso de vivencia interior que las supere. Las leyes solo se pueden tirar por la borda cuando la persona ha llegado a un conocimiento profundo de su propio ser. Ya no necesita apoyaturas externas para caminar hacia su verdadera meta. Recuerda: “ama y haz lo que quieras” o “el que ama ha cumplido el resto de la Ley”

Jesús descubre que la Ley no es el fin, sino un medio para llegar al fin. Hoy hemos descubierto que ni siquiera el “Dios” imaginado es el fin. El fin es el hombre concreto. Si nos hemos liberado ya de la Ley (externa), aún nos falta liberarnos de “Dios”, es decir, del Dios Señor poderoso que exige sumisión y, desde fuera, nos controla y manipula.

Meditación

Cumplir la Ley solo evita el castigo. Eso no es buena noticia.
El amor te hace humano y esa es su verdadera recompensa.
El amor no es un medio para alcanzar un premio.
Es el camino y la meta de todos los caminos.
La voluntad de Dios eres tú mismo.
Si la buscas en otra parte, trabajarás en vano.
Todos los mandamientos son corsés que te impiden crecer,
porque pondrán limites a tu desarrollo interior.

Fray Marcos

 

 

«Hay que reescribir los planes pastorales. El futuro está en manos de los laicos»

(Mauro Lopes, corresponsal de RD en Brasil).-
Redes Cristianas

  • Padre Paulo: «Los pontificados conservadores destruyeron la Iglesia de los pobres en Brasil»
  • «Con Francisco, la Iglesia vuelve a cumplir su misión: a ser la luz del mundo, a molestar, a ser profética»
  • Hay que poner fin a esta cosa de escribir libros e ir a la práctica pastoral que el Papa quiere para la Iglesia Leer más

La reforma de la liturgia

José M. Castillo, teólogo

Enviado a la página web de Redes Cristianas
Fuente: Teología sin censura

La Iglesia se ha organizado de manera que la liturgia, como “culto sagrado”, da la impresión de que, para mucha gente y en la práctica diaria de la vida, es más importante que Dios. Y, por supuesto, es más determinante de sus costumbres y hábitos de vida que el Evangelio. Por eso resulta comprensible que el cardenal Sarah, prefecto de la Congregación del Culto Divino, pretenda detener la reforma litúrgica que puso en marcha el concilio Vaticano II. Leer más

DEL SEXO AL GENDER

Blog JOSÉ IGNACIO GONZÁLEZ FAUS
Miradas Cristianas
Redes Cristianas

Algunas feministas se han sentido extrañadas o molestas porque les parece que el actual obispo de Roma, en su escrito sobre la alegría del amor condena la actual reivindicación del llamado “gender”. Las palabras de Francisco son: “Una ideología genéricamente llamada ‘gender’, que niega la diferencia y la reciprocidad natural entre el hombre y la mujer… lleva a proyectos educativos y directrices legislativas que promueven una identidad personal y una intimidad afectiva radicalmente desvinculadas de la diversidad biológica entre hombre y mujer” (55). Leer más

Urteko 6. igandea – 6º Tiempo ordinario A – José A. Pagola

(Mateo 5,17- 37)

Evangelio del 12 / Feb / 2017
por Coordinador Grupos de Jesús

EZ GEURE ARTEKO GERLARI – NO A LA GUERRA ENTRE NOSOTROS

Juduak harro mintzo ohi ziren Moisesen Legeaz. Tradizioaren arabera, Jainkoak berak eman zion Lege hori bere herriari. Harengandik hartu zuten gauzarik onena zen. Lege horretan dator egiazko Jainko bakarraren gogoa. Hor aurkitzen ahal dute behar duten guztia, Jainkoari leial izateko.

Jesusentzat ere garrantzizkoa da Legea, baina ez da jada erdigune. Beste esperientzia bat bizi eta komunikatu du Jesusek: gainean da Jainkoaren erreinua; gure artean bidea nola urratuko dabil Aita, mundua  gizakoiago bihurtzeko. Ez dugu aski Moisesen Legea betetzea. Aitari geure barrua ireki beharra dugu eta harekin lan egin beharra, bizitza zuzenago eta anai-arreba artekoago egiten.

Horregatik, Jesusen arabera, ez da aski «Ez hil» dioen legea betetzea. Beharrezkoa da, gainera, geure bizitzatik erauztea oldarkortasuna edo agresibitatea, gainerakoek gutxiestea, irainak edo mendekua. Inork hil ez duen hark, bete du legea, bai; baina bere burua indarkeriatik liberatzen ez badu, ez du artean Jainkoa errege bere bihotzean, alegia gurekin batean bizitza gizakoiago bat eraiki nahi duen Jainkoa.

Behatzaile batzuen arabera, zabalduz doa hizkuntza bat, gaur egungo gizartean oldarkortasuna handitzen doala islatzen duen bat. Gero eta sarriago dira irainak, umilarazteko, gutxiesteko, zauritzeko. Ukapenak, erresuminak, gorrotoak edo mendekuak eragindako hitzak.

Bestalde, solasaldiak sarritan bihurtzen dira hitz zuzengaberen sare, han eta hemen gaitzespena eta errezeloa ereinez. Maitasunik eta errespeturik gabe esandako hitzak dira, elkar bizitza pozoitzen eta kalte egiten dutenak. Kasik beti haserreak, kaxkarkeriak edo zitalkeriak eraginda.

Ez da gertatzen hau guztia gizarteko bizikidetzan bakarrik. Arazo larria da gaur egungo Elizan ere. Frantzisko aita santua sufritzen ari da «kristau batzuk beste kristau batzuen kontra gerlan» ikustean: zatiketa, gatazka eta aurkaritza biziz. Ebanjelioaren hain kontrakoa da egoera hori, non premiazko dei hau egin beharra sentitu baitu: «Ez geure arteko gerlari».

Hona nola mintzo den Aita Santua: «Min dut egiaztatzean kristau-elkarte batzuetan, baita pertsona sagaratuen artean ere, baimentzen ditugula askotariko eratan gorrotoa, kalumnia, izena belztea, mendekua, zeloa, norberaren ideiak ezarri nahia edozein gauzaren truke, eta, are gehiago, pertsekuzioa bera, sorgin-ehiza ankerra dirudiena. Nor ebanjeliza genezake portaera horrekin?» Honelako Eliza baten alde lan egin nahi du: «guztiak harriarazten dituena, elkar nola zaintzen duzuen, elkarri nola hats ematen diozuen, elkarrentzat nolako bidelagun zareten ikustean».

José Antonio Pagola
Itzultzailea: Dionisio Amundarain

6º Tiempo ordinario – A (Mateo 5,17-37)

Evangelio del 12 / Feb / 2017
por Coordinador Grupos de Jesús

NO A LA GUERRA ENTRE NOSOTROS

Los judíos hablaban con orgullo de la Ley de Moisés. Según la tradición, Dios mismo la había regalado a su pueblo. Era lo mejor que habían recibido de él. En esa Ley se encierra la voluntad del único Dios verdadero. Ahí pueden encontrar todo lo que necesitan para ser fieles a Dios.

También para Jesús la Ley es importante, pero ya no ocupa el lugar central. Él vive y comunica otra experiencia: está llegando el reino de Dios; el Padre está buscando abrirse camino entre nosotros para hacer un mundo más humano. No basta quedarnos con cumplir la Ley de Moisés. Es necesario abrirnos al Padre y colaborar con él para hacer la vida más justa y fraterna.

Por eso, según Jesús, no basta cumplir la Ley, que ordena «no matarás». Es necesario, además, arrancar de nuestra vida la agresividad, el desprecio al otro, los insultos o las venganzas. Aquel que no mata cumple la Ley, pero, si no se libera de la violencia, en su corazón no reina todavía ese Dios que busca construir con nosotros una vida más humana.

Según algunos observadores, se está extendiendo en la sociedad actual un lenguaje que refleja el crecimiento de la agresividad. Cada vez son más frecuentes los insultos ofensivos, proferidos solo para humillar, despreciar y herir. Palabras nacidas del rechazo, el resentimiento, el odio o la venganza.

Por otra parte, las conversaciones están a menudo tejidas de palabras injustas que reparten condenas y siembran sospechas. Palabras dichas sin amor y sin respeto que envenenan la convivencia y hacen daño. Palabras nacidas casi siempre de la irritación, la mezquindad o la bajeza.

No es este un hecho que se dé solo en la convivencia social. Es también un grave problema en el interior de la Iglesia. El papa Francisco sufre al ver divisiones, conflictos y enfrentamientos de «cristianos en guerra contra otros cristianos». Es un estado de cosas tan contrario al Evangelio que ha sentido la necesidad de dirigirnos una llamada urgente: «No a la guerra entre nosotros».

Así habla el papa: «Me duele comprobar cómo en algunas comunidades cristianas, y aun entre personas consagradas, consentimos diversas formas de odios, calumnias, difamaciones, venganzas, celos, deseos de imponer las propias ideas a costa de cualquier cosa, y hasta persecuciones que parecen una implacable caza de brujas. ¿A quién vamos a evangelizar con esos comportamientos?». El papa quiere trabajar por una Iglesia en la que «todos puedan admirar cómo os cuidáis unos a otros, cómo os dais aliento mutuamente y cómo os acompañáis».

José Antonio Pagola