Urteko 29. igandea – 29º Tiempo ordinario – A, José A. Pagola

(Mateo 22,15-21)

Evangelio del 22 / Oct / 2017
por Coordinador – Mario González Jurado

JAINKOARENAK DIRA POBREAK- LOS POBRES SON DE DIOS

Jesusek jakin gabe, akordio batera iritsi dira fariseuak, hari behin betiko tranpa jartzeko. Ez datoz berak Jesusekin egotera. Beren ikasle batzuk bidali dizkiote, Herodes Antipasen aldeko batzuekin. Agian, ez dira falta izan azken hauen artean, Erromako zerga-biltzaile boteretsuren batzuk.

Ondo pentsatua dute tranpa: «Zilegi al da ala ez Zesarri zergak ordaintzea?». Ezetz erantzuten badu, Erromaren kontrako matxinotzat sala dezakete. Zerga-ordainketa hori zuzentzat ematen badu, berriz, izen ona galduko du zergapean lur jota den landa-jende pobretuaren aurrean, berak maite dituen eta ahalegin guztiz defenditzen ari den jende haren guztien aurrean.

Jesusen erantzuna hotz eta motz laburtu izan da mendeetan barna, hitz hauekin: «Zesarri Zesarrena, Jainkoari Jainkoarena». Jesusen hitz gutxi aipatu izan bide da gaurko hauek adina. Eta bat bakarrik ez hain desitxuratua eta manipulatua gertatu, gure Profeta honen, pobreen gure Defendatzaile honen kontrako probetxuen aldetik.

Jesusek ez ditu hartu Jainkoa eta Erromako Zesar bi botere bezala, bakoitzak bere aldetik, bakoitzak bere eremutik, nork beren menpekoei bere eskubideak eskatzen ahal liekeen bi botere bezala. Judu leial orok bezala, ondotxo daki Jesusek Jainkoarena dela «lur guztia eta lurreko gauza guztiak, mundua eta bertako jende guztia» (Sal 24). Hain zuzen, zer izan daiteke Zesarrenik Jainkoarena ez denik? Enperadorearen menpekoak, ez ote dira Jainkoren seme-alaba?

Jesus ez da arduratu gehiegi gizarte hura banatzen duten jarrera desberdinez: Herodesen aldekoek eta saduzearrek zergak Erromari emateaz eta haren esanahiaz dutenaz; beren poltsan «zergaren moneta» badaramate, bete ditzatela beren eginbeharrak. Baina Jesus bera ez da bizi Erromako inperioaren zerbitzura, baizik eta Jainkoaren erreinuari eta haren zuzentasunari bidea urratzearen zerbitzura.

Horregatik, inork galdetu ez dion gauza bat gogorarazi die: «Eman Jainkoari Jainkoarena». Esan nahi baita: ez eman inongo Zesarri Jainkoarena bakarrik dena: beraren seme-alaben bizia. Bere jarraitzaileei behin eta berriz errepikatu dien bezala, Jainkoarenak dira pobreak, txikiak ditu bere lagun min, berea du Jainkoaren erreinua. Inork ezin abusa dezake haietaz.

Ez zaio eskaini eta menperatu behar inongo botereri pertsona baten bizia, duintasuna edo zoriona. Eta dudarik gabe. ez du inongo boterek sakrifikatzen edo menperatzen giza bizitza gehiago, ez eragiten sufrimendu, gose eta suntsipen gehiago, «aurpegirik gabeko eta inolako egiazko giza xederik gabeko ekonomia baten diktadurak baino», Frantzisko aita santuaren hitzetan, Lurreko boteretsuek ezarri duten diktadura horrek baino. Ezin gelditu gara besoak tolesturik eta axolagabe, geure bihotzaren ahotsa erlijio-praktikarekin isilaraziz.

José Antonio Pagola
Itzultzailea: Dionisio Amundarain

29 Tiempo ordinario – A (Mateo 22,15-21)

Evangelio del 22 / Oct / 2017
por Coordinador – Mario González Jurado

LOS POBRES SON DE DIOS

A espaldas de Jesús, los fariseos llegan a un acuerdo para prepararle una trampa decisiva. No vienen ellos mismos a encontrarse con él. Le envían a unos discípulos acompañados por unos partidarios de Herodes Antipas. Tal vez no faltan entre ellos algunos poderosos recaudadores de los tributos para Roma.

La trampa está bien pensada: «¿Estamos obligados a pagar tributo al César o no?». Si responde negativamente le podrán acusar de rebelión contra Roma. Si legitima el pago de tributos quedará desprestigiado ante aquellos pobres campesinos que viven oprimidos por los impuestos, y a los que él ama y defiende con todas sus fuerzas.

La respuesta de Jesús ha sido resumida de manera lapidaria a lo largo de los siglos en estos términos: «Dad al César lo que es del César y a Dios lo que es de Dios». Pocas palabras de Jesús habrán sido tan citadas como estas. Y ninguna, tal vez, más distorsionada y manipulada desde intereses muy ajenos al Profeta defensor de los pobres.

Jesús no está pensando en Dios y en el César de Roma como dos poderes que pueden exigir cada uno de ellos, en su propio campo, sus derechos a sus súbditos. Como todo judío fiel, Jesús sabe que a Dios «le pertenece la tierra y todo lo que contiene, el orbe y todos sus habitantes» (Salmo 24). ¿Qué puede ser del César que no sea de Dios? ¿Acaso no son hijos de Dios los súbditos del emperador?

Jesús no se detiene en las diferentes posiciones que enfrentan en aquella sociedad a herodianos, saduceos o fariseos sobre los tributos a Roma y su significado: si llevan la «moneda del tributo» en sus bolsas que cumplan sus obligaciones. Pero él no vive al servicio del Imperio de Roma, sino abriendo caminos al reino de Dios y su justicia.

Por eso les recuerda algo que nadie le ha preguntado: «Dad a Dios lo que es de Dios». Es decir, no deis a ningún César lo que solo es de Dios: la vida de sus hijos. Como ha repetido tantas veces a sus seguidores, los pobres son de Dios, los pequeños son sus predilectos, el reino de Dios les pertenece. Nadie ha de abusar de ellos.

No se ha de sacrificar la vida, la dignidad o la felicidad de las personas a ningún poder. Y, sin duda, ningún poder sacrifica hoy más vidas y causa más sufrimiento, hambre y destrucción que esa «dictadura de una economía sin rostro y sin un objetivo verdaderamente humano» que, según el papa Francisco, han logrado imponer los poderosos de la tierra. No podemos permanecer pasivos e indiferentes acallando la voz de nuestra conciencia con las prácticas religiosas.

José Antonio Pagola

 

 

Domingo 22 de octubre de 2017, Domingo 29º T.O., Koinonía

Is 45,1.4-6: Ciro doblegará las naciones
Salmo 95:
Aclamen la gloria y el poder del Señor
1Tes 1,1-5b:
Recordamos su fe y su amor
Mt 22,15-21:
Den a Dios lo que es de Dios

Mateo 22,15-21

Pagadle al César lo que es del César y a Dios lo que es de Dios

En aquel tiempo, se retiraron los fariseos y llegaron a un acuerdo para comprometer a Jesús con una pregunta. Le enviaron unos discípulos, con unos partidarios de Herodes, y le dijeron: «Maestro, sabemos que eres sincero y que enseñas el camino de Dios conforme a la verdad; sin que te importe nadie, porque no miras lo que la gente sea. Dinos, pues, qué opinas: ¿es lícito pagar impuesto al César o no?» Comprendiendo su mala voluntad, les dijo Jesús: «Hipócritas, ¿por qué me tentáis? Enseñadme la moneda del impuesto.» Le presentaron un denario. Él les preguntó: «¿De quién son esta cara y esta inscripción?» Le respondieron: «Del César.» Entonces les replicó: «Pues pagadle al César lo que es del César y a Dios lo que es de Dios.»

COMENTARIO A LOS TEXTOS:

En la primera lectura nos encontramos ante un texto que se encuentra ubicado en lo que se llama el «Segundo Isaías» o «libro de la consolación» de pueblo de Israel. Este dato, aparentemente simple, nos permite entrar al texto desde una clave de interpretación especial. Isaías, el profeta del juicio y el castigo, siempre tiene al final una palabra de ánimo, de esperanza, de consolación, sobre todo en estos tiempos en los que las propuestas alternativas son buscadas por el sistema globalizante para eliminarlas.

Yahvé habla a Ciro –una persona que «no conoce a Dios», insiste el texto- y le habla, para encomendarle una misión. Es decir: el no conocer a Dios no es una limitación para ser llamados por Dios a una misión, y la de Ciro va a ser la de anunciar palabras de consuelo. El monopolio de la elección de Dios por parte de sólo un pueblo entre todos los pueblos de la humanidad, se desdibuja ante este relato del profeta. Constatamos que un «no judío» puede servir también de mediación adecuada para la actuación de Dios. En buena parte, eso es una gran novedad.

En Pablo, la realidad que Isaías presenta como alianza es elección en comunidad («tenemos presente la obra de su fe, los trabajos y sobre todo la tenacidad de su esperanza»): Son las palabras de Pablo y compañía a la comunidad que se reúne en Tesalónica, quienes se dejan guiar por la acción del Espíritu Santo…

El evangelio de Mateo –el más comentado en la historia de la iglesia y a la vez el evangelio del cual se ha hecho la interpretación más dogmática y espiritualista– es el marco de un texto polémico en un contexto social en el que se divinizaba al Emperador. El evangelio de Mateo es la primera síntesis de la tradición judía y cristiana después de la destrucción del templo de Jerusalén en la guerra de los años 66-74 d.C. El fragmento que hoy leemos forma parte de una serie de controversias entre Jesús y los fariseos (y otros grupos) sobre temas como el tributo, la resurrección de los muertos, el mandamiento principal, el hijo de David… Todas estas controversias tienen como telón de fondo la confrontación de Jesús con la ley romana.

Bajo el tema del tributo, una realidad que sufrían las comunidades cristianas (en las que se fue elaborando el texto del evangelio) bajo el dominio del imperio romano, el pueblo de Israel –que siglos antes había soñado una sociedad como confederación de tribus, en la que el único Señor fuese Dios, el Dios de la liberación–, vive ahora las consecuencias de una monarquía que exprime al pobre para sostener su estructura. Los más pobres son los más afectados por la política fiscal, pues la tasación recaía más directamente sobre los que trabajaban la tierra, campesinos o inquilinos.

Pero yendo un poco más allá del tributo, fijémonos en la figura del Emperador. Roma cargaba sobre sí la influencia del mundo religioso de Egipto y Grecia. La relación de los romanos con estos dioses forma parte de la estructura ordinaria y cotidiana de la vida social: se entendía al Emperador como un dios; Roma era una teocracia.

Las comunidades cristianas que habían optado por otra forma de entender la relación con Dios, con el Dios de Jesús, con el Abba, no podían entender cómo el emperador se presentaba como Dios, y se enfrentan a la religión oficial optando por lo alternativo, que en este caso es la propuesta de vida en pequeñas comunidades de hermanos y hermanas.

Ante esta realidad, la comunidad cristiana busca en la experiencia vivida con el maestro y nos trae al escenario esta frase que ha conseguido ser aceptada como adagio popular: «al César lo que es del César y a Dios lo que es de Dios». Por tanto ya en los albores de la reflexión de la comunidad está la conciencia de que el emperador no es Dios, y nunca lo será, porque Dios es amor, justicia, amor, igualdad… valores ausentes en cualquier imperio, de cualquier época.

Con el correr del tiempo, lo que es alternativo se transforma en oficial, y se hace necesario reemprender el camino de la creatividad, de la renovación, de lo alternativo.

En la actualidad no hay emperadores que se presenten como Dios, pero sí nos encontramos con ciertas estructuras religiosas monárquicas e imperiales que lejos de reflejar la vivencia de la comunión entre los hermanos y hermanos, pretenden imponer la explotación de los pobres al mejor estilo del imperio Por eso, al leer este texto desde el hoy, tenemos que decir con voz profética: «a la estructura oficial religiosa lo que es de ella» y «a Dios lo que es de Dios», o sea, «a Dios Padre y a su Reino toda nuestra entrega y fidelidad».

El evangelio de Mateo con su fuerza eclesiológica renovadora, nos impulsa a trabajar incansablemente por una iglesia más cercana a la propuesta de Jesús, más centrada en las personas, en las relaciones entre los hermanos, y menos pendiente de la norma y estructura, que cuya atención no puede ponerse por encima de la Justicia y de la defensa de los pequeños, los predilectos de Dios.

El evangelio de hoy no está dramatizado en la serie «Un tal Jesús», pero puede acudirse al portal de la serie (www.untaljesus.net) para escoger algún capítulo que se juzgue adecuado para nuestra comunidad concreta.

La serie «Otro Dios es posible» tiene un capítulo (5 minutos de entrevista radiofónica a Jesús que vuelve a la Tierra) titulado «¿Al César lo del César?», que puede ser recogido como texto y audio en:http://emisoraslatinas.net/entrevista.php?id=180081

 

 

 

La formación teológica y la adultez de la fe

Consuelo Vélez
Religión Digital

Aumenta el interés de laicos y laicas por la teología y eso es una buena señal. Significa que las personas quieren entender su fe y dar razón de ella. Quieren adquirir madurez espiritual y prepararse para compartir el don recibido. Significa que el rostro eclesial puede cambiar y una iglesia con diversidad de ministerios, reconociendo la igualdad fundamental de todos sus miembros, es posible. Leer más

MIENTRAS HABLAMOS DE CATALUÑA….APENAS SE HABLA

DE…Juan Cejudo
Blog de Juan Cejudo Redes

Comprendo que el tema de Cataluña es un asunto muy importante, trascendental. Sin duda.. Pero es tal la saturación de informaciones que tenemos sobre este asunto que apenas se habla de otros asuntos verdaderamente importantes que ha sucedido estos días y los que siguen pasando, que no podemos pasar por alto..

– Poco, casi nada  se ha hablado   -unos días antes del 1 de Octubre- del incendio de los juzgados en Valencia que han destruido los expedientes donde se llevaban los casos de corrupción que afectan a nombres muy significados  del P.P: Leer más

LA TEOLOGÍA DE LA LIBERACIÓN

Saturnino Rodríguez
Religión Digital

Perspectivas futuro – La Iglesia ante la Teología de la Liberación. Con algunos casos excepcionales y pasados los años es más fácil de entender las «advertencias vaticanas» a algunos teólogos de la liberación, como es el caso de Juan Pablo II cuando en 1979 declaró que «una concepción de Cristo como político, revolucionario, como el subversivo de Nazaret no corresponde a la catequesis de la Iglesia».

Se entiende también la del entonces prefecto de la Congregación para la Doctrina de la Fe cardenal Joseph Ratzinger, futuro Benedicto XVI, que llamó al orden a algunos teólogos, a quienes reprochó que aprobaran la «lucha de clases y la violencia revolucionaria», concepciones que hoy han desaparecido tras el final de la «Guerra fría» y la caída del comunismo. El papa Francisco, defensor de una Iglesia de los pobres -clave de la TdL- siempre ha sido crítico con la tendencia revolucionaria o violenta por las mismas razones pero no con la más normal. Leer más

Odio las fronteras

– J.M. Castillo.- Frontera es la línea que separa y divide una nación de otra, un país de otro y, con frecuencia, también una cultura de otra. Por eso, las fronteras nos separan, quizá nos dividen y con frecuencia nos alejan a unos de otros. De ahí que, tantas veces, las fronteras nos enfrentan a los unos con los otros. Es inevitable.  Leer más….

 

¿Y ahora qué?

José Ignacio González Faus en Atrio

Tras oír varias tertulias y leer varios análisis no se me ocurre nada mejor, para acompañar en estos días el diálogo que, al menos en ATRIO, ya existe, que este escrito que nos ha enviado José Ignacio, que tiene la ventaja de su perplejidad y de no sacar a relucir, como solución, el factor teológico. AD.

En un conflicto donde hace tiempo que la ética está ausente y sólo cuenta la astucia, haría falta un Bobby Fischer para responder a esa pregunta. Yo sólo sé decir que Puigdemont me parece mejor ajedrecista que Rajoy. Y como ya no tenemos a Fischer, sugiero que antes de todo diálogo, nuestro presidente debería aceptar la demanda que se le hizo de una mediación. Si le molesta esa palabra vamos a hablar de un arbitraje. Leer más

¿Seguir adelante con el 155, convocar elecciones o responder al requerimiento?

(José Ignacio González Faus, sj.).- En un conflicto donde hace tiempo que la ética está ausente y sólo cuenta la astucia, haría falta un Bobby Fischer para responder a esa pregunta. Yo sólo sé decir que Puigdemont me parece mejor ajedrecista que Rajoy. Y como ya no tenemos a Fischer, sugiero que antes de todo diálogo, nuestro presidente debería aceptar la demanda que se le hizo de una mediación. Si le molesta esa palabra vamos a hablar de un arbitraje.  Leer más….

 

Los problemas y errores del independentismo catalán

Por Vicenç Navarro, Catedrático de Ciencias Políticas y Políticas Públicas. Universidad Pompeu Fabra: Catalunya está viviendo la mayor crisis social, política, y pronto veremos la económica, que haya existido en la época democrática. He mostrado con detalle en otro artículo las dimensiones de la gran crisis social en Catalunya, la mayor en este siglo y finales del anterior (“El mayor problema que tiene hoy Catalunya del cual no se habla: la crisis social” Público, 30 de Junio 2017). Y a esta crisis social se le ha  añadido la enorme crisis política en la que las instituciones de la Generalitat eran intervenidas por el Estado central, con la posibilidad (que tiene elevada probabilidad) de que se reduzcan todavía más las capacidades de decisión y gestión de las instituciones públicas de Catalunya por parte del Gobierno catalán.  Leer más….