*ORAR CON EL EVANGELIO. (MC. 13.24-32)

  • DOMINGO XXXIII. T.O. –B– NOVIEMBRE 15 DE 2015

*    Cuando va terminando el año Litúrgico, las lecturas nos hablan de destrucciones. Pero Jesús no viene a meter miedo. Por el contrario, su pedagogía nos lleva a una valoración real de las cosas y los sucesos, no sea que, “construyamos graneros, amontonemos tesoros…” y dejemos de construir la “ciudad de Dios”. El Evangelio quiere que nos encarnemos en esta tierra y trabajemos en ella, pero “mirando al cielo”. “La tierra y el mundo pasarán”, pero Él volverá…
*    ¿Qué dice el evangelio de hoy sobre todo esto?

Que Dios es “siempre” Señor de la Historia. Cuando las cosas van bien, Dios está en nuestro interior invitándonos al gozo y alabanza dándonos una mayor capacidad de amor y servicio a los demás.

Cuando van mal, Dios está también – no como quien las causa o permite- sino como quien las sufre con nosotros y nos da energía para superarlas. Cuando llega la prueba, Jesús nos anima a confiar en Él. Y nos pone como ejemplo:”aprended de la higuera: una parábola sobre la vigilancia”

Árbol de hoja caduca; cuando brotan las yemas es que se acerca la primavera. Jesús vino de Dios, “viene” en todo aquello que nos hace sufrir. El futuro no está en los que hacen sufrir. El destino de Jesús y su Palabra están siempre (no pasan) como invitación a la fidelidad y confianza en sus promesas: Él salva.

*    Las palabras del Evangelio de hoy quieren darnos ánimos. A la vista de las amenazas de la situación mundial y del miedo al futuro que lleva consigo, no vamos a resignarnos con apatía. Ni a correr tras los falsos profetas del fin del mundo, sino que en medio de dificultades e incluso angustias vamos a dar un paso en la fe con toda confianza.

*    El Evangelio, nos ofrece una posibilidad. Cuando todo parece que se derrumba en la vida, entonces no perder el ánimo. Confiar en que precisamente en esas experiencias Dios mantiene su mano protectora sobre nosotros.

*    Más importante que el miedo ante el futuro es el ánimo para el presente. Jesús es un ejemplo viviente de este valor para vivir. El interviene salvíficamente  donde las personas lo necesitan.

*    El Evangelio quiere que nos encarnemos en esta tierra y trabajemos en ella, pero “mirando al cielo”. “La tierra y el mundo pasarán”, Nos dice Jesús. Pero Él volverá.

 

  • ORACIÓN

Jesús de Nazaret: “Mis palabras no pasarán”. Nos dices. Y las hemos ido escuchando a lo largo de todo el año Litúrgico que toca a su fin, para comenzar con mucho ánimo de nuevo.

Tus palabras escuchadas y vividas, nos hacen crecer en sabiduría, comprensión  y bondad para el crecimiento común; así lo demostró San Alberto Magno -cuya fiesta hoy celebramos – que lleno de Sabiduría y ciencia, fue sal y luz para el mundo.. Y quien ha encontrado la luz de la sabiduría, la luz de Dios por la fe, el sentido de la vida en el presente y en el más allá, debe ser testigo de esa luz para difundirla sin descanso, construyendo así el Reino.

Y siempre aprendiendo de la parábola de la higuera que nos recuerda la necesidad de la “vigilancia”.

Tus Palabras, Jesús de Nazaret, nos invitan a dejarnos guiar por el Espíritu de Dios:

Espíritu de amor, de alegría, de paz, de tolerancia, de generosidad, de sencillez, de entrega y ayuda al que más lo necesita.

Así a su tiempo, daremos frutos como la higuera.

Ayúdanos, Jesús de Nazaret a vivirlo así construyendo el Reino en el día a día con nuestro vivir. AMÉN. ZURIÑE

 

*ORAR CON EL EVANGELIO: (Mc.12.38-44)

  • DOMINGO XXXII T.O. –B– NOVIEMBRE 8 DE 2015

*          El Dios de Jesús sabe ver el corazón, leer en lo profundo del ser humano. A Él no se le escapa nada, como no se le escapó a Jesús el “óbolo de la viuda”, muy pequeño, casi insignificante (sobre todo si se le compara con lo que echaban los ricos que “echaban” en cantidad), pero ha echado más que nadie porque era “todo lo que tenía para vivir”. También esta viuda se fió y lo dio todo, se vació a sí misma para llenarse de Dios. Ella no escucha el elogio de Jesús, se va. Los discípulos quedan asustados ante la reflexión de Jesús; por eso lo transmiten en el evangelio, que es Buena Noticia: Dios se hace presente de manera especial en Jesús y el Dios de Jesús está a favor de los pobres, de los últimos, de los pequeños.

*          Tampoco Jesús se reserva nada para sí; se desvive por los demás, se da todo entero a la causa del Reino, la causa de los pobres, y… eso le lleva a la muerte. Porque confió y se entregó de lleno a vivir con y para los demás, sobre todo para y con los últimos de su tiempo, los pobres, los pecadores, los marginados, los despreciados, los que se creían lejos de Dios, para esos:  RESUCITÓ  JESÚS

*          La ofrenda de la viuda es el auténtico “sacrificio”. “darse, vaciarse” a favor de los demás y así, “LLENARSE DE DIOS”.

Los cristianos  hoy, debemos aprender a… prescindir de lo superfluo. En estos tiempos de crisis, saber compartir: tiempo, vida, ingresos. Escucha, compañía…

*          Quizá tenemos que aprender, que para resucitar para vivir en plenitud,  hemos de darlo todo, por poco que sea, vaciarnos de nosotros mismos como hemos dicho, para dejarle a Dios ser DIOS EN NOSOTROS, y que todos los pobres, los hambrientos, los enfermos, los presos, los parados, los inmigrantes, todos, tengan vida en abundancia (Jn. 10, 10).

 

*ORACIÓN

Jesús de Nazaret, Dios nuestro, en cada uno de nosotros has puesto en nuestro interior, un tesoro. Cada uno somos una piedra viva que podemos entregarnos a los demás.

Ayúdanos a descubrir lo que tenemos que cambiar  y saber actuar.

Quizás a personas que necesitan ayuda en nuestras comunidades, o grupos.

Haznos comprender y vivir, que la mayor riqueza de la humanidad son las personas que se dedican generosamente a amar, a hacer el bien, a aliviar el sufrimiento de los demás, a compartir gratuitamente la vida y las cualidades personales.

Y haznos superar el miedo a ser generosos.

Jesús, hoy en su Evangelio, nos enseña a ser auténticos, con el ejemplo de una viuda que echa todo lo que tiene, no para quedar bien ante nadie, sino para hacer lo que le pide el corazón.

Nos podemos preguntar ante esta reflexión

¿Qué nos pide hoy Dios a cada uno de nosotros?

Que sepamos escuchar en nuestro interior, y responder como lo hizo la virgen María:

“HÁGASE EN MÍ, SEGÚN TU PALABRA”. AMÉN. ZURIÑE

 

ORAR CON EL EVANGELIO: (Mt. 5.1-12a)

Zuriñe en esta gran fiesta a la que todos estamos llamados a la santidad, os envía esta sencilla reflexión, sabiendo que Santo es: El que sigue fielmente el camino de Jesús de nazaret y lo transmite con su vivir y palabras a los demás. Nos animamos ¿Verdad?.

  • DOMINGO XXXI. T.O. –B– NOVIEMBRE 1 de 2015.
  • “FESTIVIDAD DE TODOS LOS SANTOS”

*          La fiesta de hoy es optimista y esperanzadora: el proyecto del Reino, vivido y predicado por Jesús, ha sido aceptado y puesto en práctica por muchas personas y comunidades de todos los tiempos.

Todos los Santos que hoy celebramos nos demuestran que: SEGUIR A CRISTO ES POSIBLE.

y eso es la santidad.

*          En un mundo como el nuestro, en que hay tanta falta de alegría y de optimismo, icluso a veces que la vida no tiene sentido, la fiesta de hoy nos invita a todos a tener ánimo.

El misterio de los Santos está en que ellos han llegado a la PLENITUD que Dios prepara a todos.

Lo que aquí empieza (vida, amor, felicidad, comunidad etc.) ellos ya lo experimentan. Al final está la iniciativa de Dios. El triunfo porque hemos sido hechos hijos de Dios.

Hoy celebramos a todos esos santos anónimos, no sólo a los “canonizados” oficialmente: sino cristianos, de todos los tiempos y todos los pueblos de la tierra. De cualquier edad y vocación y esto es consolador.  Lo común de todos ellos parece indicarlo el Evangelio:
EL CAMINO DE LAS BIENAVENTURANZAS, que cada uno en su situación ha seguido en su vivir.

El modelo de las bienaventuranzas –para los santos que hoy celebramos y para todos nosotros-

Es la actitud básica del cristiano: la apertura a Dios, la humildad del que sabe que de Él viene la salvación, la disponibilidad, la misericordia, los sentimientos de paz, la justicia. El ejemplo de la Virgen María es transparente: “He aquí la esclava del Señor, hágase en mí según tu Palabra”

  • La fiesta de hoy es FIESTA DE FAMILIA: Hijos de Dios que han seguido el mismo camino que nosotros y ahora triunfan por haber sido fieles a su fe.
  • Pero también es LA FIESTA DE CRISTO. Es su mayor éxito: el que a lo largo de los siglos tantos millones de personas hayan creído en Él y hayan aceptado su plan de vida. Parece que fracasó, pero hoy celebramos su triunfo. El evangelio lo han vivido. Hoy es la fiesta del “CRISTO TOTAL”, de la Iglesia cuya cabeza es CRISTO.

SANTO ¿QUIÉ ES? Santo no es necesariamente hacer milagros. Fueron  “normales”. Pero creyeron en el Evangelio y lo cumplieron. Es difícil explicar, pero esos santos de hoy nos lo dicen:
SEGUIR A CRISTO.  Y la fiesta de hoy es:

  • UNA LLAMADA A LA SANTIDAD para todos nosotros.

*ORACIÓN

Vamos a dejar, que Jesús nos hable con su programa de felicidad que nos da.

En el silencio, reposados y tranquilos, leemos el Evangelio de hoy Domingo 1 de Noviembre.

Luego, nos situamos en el monte… Vamos escuchando.

DICE JESÚS. Bienaventurados, dichosos, los que se sienten pobres, necesitados de los demás. Bienaventurados los que todo lo han dejado, esperando encontrar en Él una dicha mejor…

DICEN OTROS. Dichosos los ricos. Los que nada les falta… y menudo tren de vida llevan. Bienaventurados porque ya tienen aquí abajo la felicidad… ¿Para que pensar en lo de arriba, en el Reino de la Verdad?

* HACEMOS SILENCIO DE REFLEXIÓN

DICE JESÚS. Bienaventurados los mansos los que trabajan por instaurar la Paz. Los que son sencillos y humildes y que ante todo buscan sembrar el amor y la amistad. Los que ante la violencia escogen la no violencia; ante el odio, devuelven amor y sinceridad. Estos si son los que ganan el corazón de todos.
DICEN OTROS. Dichosos los que saben ganar en tiempos revueltos a costa de otros, porque saldrán ganando ante esta oportunidad…Dichosos los que son fuertes con sus puños y amenazas porque ganan por ser fuertes…
*          HACEMOS SILENCIO DE REFLEXIÓN

DICE JESÚS. Bienaventurados los misericordiosos y que tienen el corazón limpio, pues obtendrán misericordia y serán capaces de “ver a Dios”.
DICEN OTROS. Dichosos los que parece que lo pasan bien y no se atan a lo que está bien o está mal aunque molesten e incluso ofendan a los demás, pues, dicen, para dos días que pasamos aquí…

*                      HACEMOS SILENCIO DE REFLEXIÓN
Bienaventurados aquellos que creen y confían en una vida futura, feliz, y que Tú, OH Dios, estás encontrándonos una y otra vez en nuestro caminar. Gracias, Señor, por este regalo que nos diste. AMÉN- ZURIÑE

* ORAR CON EL EVANGELIO: (Mc.10.46-52)

  • DOMINGO XXX. –T.O-B- 25 Octubre 2015

PASAR DE LA “CEGUERA” A LA VISIÓN ES SÍMBOLO DE ABRIRSE O DE CRECER EN LA FE.

Jesús va por el camino. Desde la cuneta alguien grita su angustia. Se trata de un ciego, sentado, al borde del camino, mendigo cuya subsistencia depende de los demás. Grita:
Hijo de David, ten compasión de mí.

Los que acompañan a Jesús, quieren hacerle callar y el ciego grita aún más fuerte. Jesús se detiene y pide que le llamen. El ciego tiene suficiente fe como para dar un salto hasta el verdadero Camino,

Arroja el manto y se encuentra con Jesús. Jesús le pregunta: ¿QUÉ QUIERES QUE HAGA POR TI? Bartimeo responde. ¡QUE VEA!… Jesús, no deja pasar ninguna realidad humana dolorida.

Es un relato que habla de nosotros mismos. A menudo vamos como los amigos de Jesús tan encantados por  Él que no escuchamos los gritos del entorno, o lo que es peor, los apagamos, los mandamos callar. Jesús en cambio, nos anima a no pasar de largo: “LLAMADLE”. Y algo muy importante: Jesús nos enseña a ESCUCHAR. Pregunta Al ciego qué quiere. ¿Qué va a querer un ciego? Ver. Pero Jesús no da nada por supuesto. Da la palabra, escucha y luego actúa.
Y este hombre con la vista ya en los ojos y en el corazón sigue a Jesús por el camino, se hace discípulo. Un ciego nos enseña a ver. Este ciego nos enseña el camino del discípulo: desear la luz, invocar a pesar de las dificultades, fiarse de la palabra, ponerse en pie, y seguir el camino de Jesús… incluido el que sube a Jerusalén.

Nosotros quizá, tenemos mucho también del ciego del camino. No vemos, nos llegan ecos de que Jesús pasa. Hasta que tenemos el valor de gritar nuestra angustia.

Al ciego, el encuentro personal con Jesús le transforma la vida, empieza a ver claro y descubre que debe hacerse discípulo o seguidor y compañero de Jesús. Ha pasado de estar al margen del camino, incapaz de hacer algo por su cuenta, a descubrir el sentido de su vida… Por otro lado, Jesús le invita a mirar hacia su interior, diciéndole que lo que salva es la fe que hay dentro de él. Sí, la fe debe estar bien arraigada en el corazón del creyente.

Este pasaje nos invita a no sofocar ni hacernos sordos ante las voces que se levantan en nuestro mundo. A animar a todos los que buscan luz, dignidad y a poderse expresar. Y a descubrir el camino por el que siempre pasa Jesús. Que en todos los acontecimientos de cada día descubramos cómo podemos servir y hacer el bien.

El Señor, cada día, nos hace a cada uno esta pregunta: ¿QUÉ QUIERES QUE TE HAGA…?

Y nosotros, nos debemos preguntar:
¿Qué gritos y lamentos oímos…? ¿A qué gritos está atenta la comunidad cristiana…?

ORACIÓN

Escucho a Jesús que me dice: ¿QUÉ QUIERES QUE TE HAGA?…

Jesús de Nazaret, abre mis ojos a la luz para reconocerte vivo donde menos me lo espero.

Abre mis ojos para confesarte delante de quienes me preguntan por Ti, o de quienes no me preguntan.

Abre mis ojos, Jesús, como abriste los ojos del ciego.

Abre mis ojos para descubrir la semilla de tu presencia en las cosas.

Abre mis ojos para verte en todo lo que existe y pasa a mi lado.

Abre mis ojos, Señor, para descubrir como debo seguirte.

Abre mis ojos, Jesús de Nazaret, para que en el camino del día a día, descubra cómo puedo, cómo podemos servir y hacer el bien.

¡Qué yo vea, Señor!

AMÉN. ZURIÑE

ORAR CON EL EVANGELIO: (Mc.10.35-45)

  • DOMINGO XXIX. T.O. –B– Octubre 18 DE 2015.
  • “EL HIJO DEL HOMBRE NO HA VENIDO PARA QUE LE SIRVAN, SINO A SERVIR”
    “DOMUND”. SEAMOS MISIONEROS DE LA MISERICORDIA.
  • Merece la pena que nos queden grabadas en el corazón dos frases del evangelio de hoy:

VOSOTROS, NADA DE ESO”;  “PORQUE EL HIJO DEL HOMBRE NO HA VENIDO PARA QUE LE SIRVAN SINO A SERVIR”…

En el Mensaje de Jesús se expresa que en las relaciones humanas “los que son reconocidos como jefes de los pueblos, a veces los oprimen y nos recuerda que la “autoridad” es para el servicio. El estilo de Jesús opera una radical conversión: Cambia a los servidores en grandes y convierte a los esclavos de los otros, en los primeros.

Si se tuviera que explicar a alguien que desconoce por completo el sentido de la vida de Jesús de Nazaret, bastaría con decir: “Sirvió a todos por Amor”.

Nos dejó bien claro que no se trata de deslumbrar, sino de iluminar; no se trata de aleccionar, sino de acompañar; no se trata de adoctrinar, sino de compartir. La vida es servicio. Así lo hizo Jesús  “dar la vida en rescate (salvador) por todos”. Este es el camino, no es ninguna novedad, ha sido siempre así. Quizá habíamos perdido el camino del evangelio y hay que volver a retomarlo.

El tema del DOMUND que es este domingo, es muy ilustrativo:
“MISIONEROS DE LA MISERICORDIA”

Nosotros hemos oído y hemos creído en la Palabra; ahora nos corresponde ser pregoneros y misioneros de esta Palabra pronunciada y encarnada. Y hemos de serlo con el ejercicio de la MISERICORDIA del SERVICIO del COMPARTIR y de la ENTREGA silenciosa y humilde “por la vida del mundo” sin ansias de poder y mando. “Vosotros, nada de eso”, nos dice Jesús.

ORACIÓN

(Hoy nada mejor que ORAR con la Oración mundial del DOMUND.)

Así nos recuerda el Papa Francisco:

No es lo mismo haber conocido a Jesús que no conocerlo.

No es lo mismo caminar con Él  que caminar a tientas.

No es lo mismo poder escucharlo que ignorar su Palabra.

No es lo mismo tratar de construir el mundo con su Evangelio que hacerlo sólo con la propia razón.

Sabemos bien que la vida con Él se vuelve mucho más plena y que con Él es más fácil encontrarle un sentido a todo. (Francisco: Evangelii gaudium, 266)

ORAMOS

Padre Bueno, Dios rico en Misericordia, concédenos la gracia de seguir el camino de los misioneros y misioneras. Ellos nos enseñan a ser Iglesia “en salida” “servidora”, a vencer la comodidad y el miedo, a tomar la iniciativa, movidos por el Espíritu; a salir al encuentro del otro para mostrarle esa infinita MISERICORDIA de tu corazón que ellos mismos han conocido.

Entregados a Ti en el SERVICIO a los pobres, muestran las puertas siempre abiertas de la Iglesia: el lugar de la MISERICORDIA gratuita, donde cada persona puede sentirse acogida, amada, alegre por el perdón y alentada a vivir según la vida buena del evangelio.

Señor que aprendamos de estos hermanos nuestros a ser “discípulos misioneros”, testigos convincentes de tu MISERICORDIA .  AMÉN. ZURIÑE

 

* ORAR CON EL EVANGELIO: Mc.10.17-30)

*DOMINGO XXVIII. T.O. –B–  11 Octubre 2015

 

*    Como todas las semanas escuchamos la Palabra de Dios, llena de Fuerza. Una Palabra que es viva y eficaz que cumple su cometido para indicarnos el camino y hacernos ver cómo tenemos que vivir. También nos habla del Reino de Dios mostrándonos las actitudes necesarias para recibirlo.

  • La escena de Jesús  y su interlocutor rebosa franqueza y espontaneidad:
    Maestro bueno. ¿Por qué me llamas bueno? Sabes los mandamientos.

Los he cumplido desde pequeño… Una cosa te falta…

El Evangelio de hoy viene a llamarnos la atención sobre un peligro, el de confundir las cosas y no saber por donde andamos.

  • Ser cristiano significa no ser mejor que los otros, solamente que es diferente, porque ser
    cristiano es tener a Dios como único bien, como único tesoro, cómo única riqueza como nos lo indica Jesús hoy en el Evangelio. Sin embargo, ¡cuántas cosas que no son Dios ni de Dios, son consideradas como buenas por nosotros hoy día!: El poder, el dinero, la vida fácil y cómoda, el que nadie nos moleste ni se meta en nuestra vida. Porque quien tiene a Dios como único bien no tiene otra alternativa que verlo todo desde la óptica de Dios. Desde esa óptica, es aceptable el tener, el poseer; pero uno descubre que no es lo principal. Lo principal es el COMPARTIR. No es malo tener dinero; lo malo es aferrarse a él, querer guardarlo para uno solo, acumularlo mientras otros no tienen ni para sobrevivir, convertirlo en el Dios de uno.

Y así podríamos ir recorriendo la lista de todos los bienes: progreso, cultura, sin ponerlo al servicio de los demás.

*          Nadie puede plantearse hoy su fe en Dios, Padre de todos, Creador del mundo, sin tener por delante “el pecado del mundo” su estructura universal injusta y mortífera. Creer en Dios reclama justicia; la justicia exige solidaridad y lucha contra las causas de la pobreza…

*          El evangelio de Marcos hoy transformó el tema de ricos y pobre en un tema de CONVERSIÓN.

También hoy, la justicia y la solidaridad exigida por la fe en Dios, pasan a ser un PROCESO DE CONVERSIÓN para nosotros.

  • Nos hace falta SABIDURÍA CRISTIANA. Sabio será el que siga a Jesús camino del Reino, o sea, el que escuche su llamada y dejando todo lo que frene su generosidad, sirven fielmente los programas del Reino de Dios tal como hoy se presentan: con Servicio, fracasos, persecuciones y gozos en el Espíritu. Sabios, por tanto, son los amigos de Jesús que se demuestran por el amor y la alegría con que se sirve a los pobres y excluidos.

 

ORAMOS

Jesús  de Nazaret, te damos gracias porque nos das a conocer dónde está la verdadera alegría y te pedimos hoy la luz del Espíritu y la sabiduría del corazón para saber escoger lo que nos hace bien, nos construye como personas y ayuda a vivir en un mundo más humano y fraterno

Que estemos siempre abiertos a acoger tu palabra, que penetre en nuestro interior y nos ayude a distinguir lo que nos hace bien y lo que nos perjudica y así descubramos la riqueza de compartir  con los demás.

Que sepamos vivir tu Reino de vida:

Que creamos que Dios es Padre que nos ama siempre.

Que trabajemos para que se realice siempre su voluntad amorosa.

Que haya pan, salud, fraternidad, vida… para todos.

Que sepamos perdonar como Dios nos perdona.

Que vivamos en “justicia, paz y alegría en el Espíritu. AMÉN. ZURIÑE

* ORAR CON EL EVANGELIO: (Mc. 10.2-16)

  • DOMINGO XXVII. T.O. –B- (4 octubre 2015)

En este Evangelio descubrimos, que los fariseos preguntan a Jesús no de conocer el proyecto de Dios sobre el matrimonio y la familia, sino “para ponerlo a prueba” y ver si estaba del lado de  los más permisivos o con los más rigoristas.  Ellos se amparan en la ley, pero Jesús la aclara y corrige con una autoridad sorprendente. Sus palabras no son jurídicas sino proféticas y evangélicas. El proyecto de Dios es un proyecto de amor, de ayuda mutua, de unión estable y permanente, en igualdad de derechos del hombre y la mujer.

Lo que Dios ha unido, el hombre no puede separarlo. Pero tampoco es voluntad de Dios que no pueda enmendarse un error,  ni que la gente viva infeliz para siempre por prolongar una situación insostenible.

El ideal es el para siempre y ojala que lo fuera así para todas las parejas que se casan. El amor de Dios para con nosotros es un amor eterno y el amor del sacramento del matrimonio significa el amor de Cristo a su Iglesia; un amor que no es temporal, sino para siempre. Pero nuestra imperfección humana nos hace torpes para lo eterno. Eso Dios lo sabe y hasta nos comprende. Esto nos debe impulsar a una necesaria y esmerada preparación para el matrimonio. Los nuevos esposos deben descubrir “desde la experiencia cristiana” la exigencia que conlleva y afrontarla por el Reino, además de por su felicidad humana personal.

En los matrimonios rotos se mueve un mundo de personas llenas de sufrimientos, soledades, fracaso y angustia. La Iglesia, todos nosotros debemos tener una actitud de cercanía, atención y misericordia ante estas personas que han quedado gravemente heridas por la ruptura.  En unos casos siguen conservando la fe; en otros, la han perdido. Pero todos necesitan especial atención, amor y comprensión.

La familia unida por el amor sigue siendo la base de una sociedad sana y bien equipada para afrontar los tiempos de la historia. En ella reside una de las principales escuelas donde aprendemos a amar aunque no es la única.

Como los niños que no entienden mucho de leyes y nos muestran lo que el se humano necesita:

Ser queridos permanentemente y así sentir seguridad

 

 

ORACIÓN.
Jesús de Nazaret, tú nos invitas a actuar siempre buscando la voluntad de Dios y a no ser mujeres y hombres de corazón duro en nuestras relaciones familiares, sociales y en la vida política.

Bendice y da fuerzas a las familias que quieren vivir el proyecto de Dios creando comunión de vida en amor y fidelidad.

Danos capacidad de escucha y de acompañar con respeto y solidaridad  a las parejas que pasan dificultades o que están viviendo dolorosos fracasos en la vida familiar.

Haz de nuestra comunidad Eclesial una familia de vida fraterna con capacidad de perdón, comprensión, acogida y que así seamos testimonio vivo del Evangelio. AMÉN. ZURIÑE

 

*ORAR CON EL EVANGELIO:(Mc. 9,38-43.45.47.48)

  • DOMINGO XXVI. T.O.-B- SEPT. 27 DE 2015

En el Evangelio de hoy, vemos como Jesús sigue como buen Maestro con sus discípulos. Les habla de tolerancia hacia fuera y de exigencia consigo mismo.

Jesús corrige una actitud arrogante y exclusivista de los discípulos; sin embargo, anima y aprecia cualquier gesto, por pequeño que sea, en favor de los que no son de sus seguidores. Esto contrasta con las palabras duras que tiene contra los que ponen tropiezos  o escándalos a los sencillos que creen… No hay que poner ningún tropiezo a la fe de los demás.

Ser capaces de percibir el Reino fuera de la Iglesia, en los que luchan incluso contra ella (¡qué difícil!). ¡Somos tan propensos a crear partidos y a excluir a los otros dentro de la Iglesia misma!

Muchas veces la Palabra de Dios, que es el tesoro de nuestra identidad cristiana, ha servido para ponernos por encima de los demás.

Se habla de la mano, el pie, el ojo, indicando toda la persona con sus posibilidades positivas y negativas. Que sepamos seguir el ejemplo de Jesús que usa las manos para bendecir, para acariciar, para servir, para ayudar a los demás a levantarse. Que sepamos andar en la paz, la justicia y la fraternidad. Que procuremos tener la mirada misericordiosa del propio Jesús.

Comprometerse con la causa de Jesús, no es para bromas, lleva a serias exigencias de coherencia. El Evangelio nos trae, por encima de todo, un mensaje de vida; puede, que algunas veces aparezca la cruz… pero la meta es la RESURRECCIÓN.

Con esta esperanza caminamos, apostamos y arriesgamos nuestra propia vida, con esa esperanza seguimos adelante, en medio de las dificultades y dolores de la vida, repartiendo el bálsamo de la paz, el amor, la justicia, la fraternidad y la esperanza, al ESTILO DE JESÚS.

  • ORAMOS
  • Jesús de Nazaret. Tú nos enseñas, a confiar en todo momento en tu Proyecto de Salvación, donde hay sitio para todas las personas, donde no se piden seguros ni papeleos.
    Un Proyecto de tu Reino que se va haciendo en silencio, día a día, donde las personas se quieran y se respeten.

Te damos gracias, por todo el bien que se hace cada día en el mundo  guiados por tu mismo Espíritu.
Haz, Jesús de Nazaret, que aprendamos a colaborar con todas las personas de buena voluntad que trabajan para el bien de los demás.

Que no nos rindamos ni nos dejemos vencer por el mal que existe en el mundo sino que sigamos valientes construyendo tu Reino de igualdad, justicia y paz con la fuerza de tu AMOR, a toda persona.

Que seamos  en la Iglesia no coto cerrado sino puertas abiertas recibiendo los frutos del Espíritu

Que sopla donde quiere y cuando quiere. Teniéndonos a nosotros como mediadores  para el bien. AMÉN. ZURIÑE

 

 

 

*ORAR CON EL EVANGELIO: (Mc. 9,30-37)

  • DOMINGO XXV. T.O. – B – SEPTIEMBRE 20

*           Jesús, dedicó tiempo, energías, amor y paciencia instruyendo a sus discípulos  ahora sin duda la Los tiene con nosotros también… Pero los discípulos no terminar de entender que el, el Mesías fuese a la pasión, muerte y Resurrección, ya que para ellos “Mesías”, era poder, triunfo. Además, Jesús los descubre en el camino  discutiendo y con paciencia  les pregunta: ¿De qué discutíais en el camino? Venían discutiendo sobre quien sería el más importante del grupo.
Los llama (vendrían en grupitos), se sienta y les transmite el principio básico de toda actuación creyente:
QUIEN QUIERA SER EL PRIMERO, QUE SEA EL  ÚLTIMO DE TODOS EL SERVIDOR”

Luego Jesús se acerca a un niño, lo coloca en medio de ellos, lo abraza con ternura y les inculca a los suyos: “EL QUE ACOGE A UN NIÑO COMO ÉSTE EN MI NOMBRE, ME ACOGE A MÍ”

La verdadera autoridad sólo encuentra sentido, si es servicio por los demás, nunca como prepotencia. A los ojos de Dios el primero es quién más y mejor sirve.

El Dios de Jesús no se muestra en los grandes sino en los débiles, no por la fuerza y el dominio. Es el Padre de los pequeños, insignificantes, marginados. Lo mejor que puede pasar al discípulo, a quienes queremos seguirle es apasionarse, apasionarnos por los necesitados y ayudarles al estilo de Jesús.

Los seguidores del Reino, aquí y ahora, debemos poner como objetivo prioritario en nuestras vidas el servicio a los demás y todo en gratuidad. Sin duda la cruz también estará presente, pero Jesús resucitado nos dará fuerza.

Ser cristiano sin duda es costoso, porque significa renunciar al poder y denunciar lo que va mal, toda injusticia, dar la cara por los que no tienen sitio en la sociedad.

Nos hace falta, hoy como ayer, coraje para vivir a contracorriente, si queremos de verdad permanecer en nuestro mundo como discípulos que siguen a un MAESTRO. Jesús fue una persona entregada totalmente al servicio de la humanidad.

La vida es un servicio. Es la única manera de multiplicar la vida.

La tarea está ahí por si queremos hacerla nuestra.

 

  • ORACIÓN

  • Jesús de Nazaret, dedicaste toda tu vida a enseñarnos el Amor del Padre:

Acogiste a los pecadores, a los enfermos, a los marginados; te sentabas con ellos a la mesa; les invitabas a servirse, ayudarse unos a otros, decías que esta era la religión que Dios quería.

Acoger a los desgraciados de este mundo.

A pesar de que descubrías que esto te iba a llevar a la muerte, pero con la Resurrección se aclararon las cosas.

*Jesús de Nazaret, sabemos que todos nosotros, igual que los primeros discípulos necesitamos tu paciencia y tus enseñanzas:

Por eso te agradecemos tu PALABRA que escuchamos.

El PAN DE LA EUCARISTÍA que nos alimenta.

Las comunidades, familias, grupos y personas que nos dan tus enseñanzas.

  • Te damos gracias por poder celebrar unidos tu presencia entre nosotros.
  • Ayúdanos a construir comunidad y unidos seguir construyendo tu REINO DE VIDA Y VERDAD. AMÉN. ZURIÑE

 

*ORAR CON EL EVANGELIO: (Mc.8,27-35)

  • DOMINGO XXIV. T.O –B– Septiembre 13 de 2015.
  • El evangelio nos muestra un momento decisivo de la vida de Jesús; ha dado pruebas de Mesías en su actividad, su mensaje, sus milagros… especialmente en la multiplicación de los panes. Ahora en su camino hacia Jerusalén hace a sus discípulos dos preguntas, una:
    “¿QUIÉN DICE LA GENTE QUE SOY YO?

La respuesta que da la gente a esta pregunta es como si fuera un profeta al estilo de Juan el Bautista y otros. Se ve, que no han comprendido el mensaje de su vida, su actividad, en definitiva su identidad.  Jesús ha anunciado y realizado la Buena Noticia del Reino, pero sus acciones han sido mal interpretadas y no han suscitado la fe que esperaba. ¿Qué ha logrado hasta ahora? ¿Será que se ha equivocado de camino?  Le entran las dudas y la tentación. Por eso, necesita clarificarse y lanza la pregunta a sus “seguidores”: Y VOSOTROS ¿QUIÉN DECÍS QUE SOY YO? Pedro, como portavoz del grupo, da una respuesta correcta: Tú eres el Mesías. Pero es curioso que Jesús les dice que lo mantengan en secreto ya que puede interpretarse mal. Y en el camino, les sigue instruyendo de lo que  le sucederá como Mesías, lo que le espera al “Hijo del hombre” Entregarse, hasta dar la vida. Y reprende duramente a Pedro que le quiere desviar de la voluntad divina.

*    La tentación de Pedro puede ser la nuestra. Nos cuesta entender, y aún más vivir, que el único camino cristiano es el que siguió Jesús. Y cuando no andamos por ese camino, ponemos tropiezos a la construcción del Reino. Los discípulos parece que aspiraban a triunfar. Y Jesús les habla de “Perder la vida” No se trata de negar la vida, sino de vivirla con sentido como “DON”, como entrega. Quien sigue a Jesús, vive totalmente para los demás. Es el Mensaje del Reino: LAS BIENAVENTURANZAS.

*    También hoy nos tenemos que hacer esas preguntas.

*    ¿Qué opina la gente acerca de Jesús?… ¿De los cristianos?… ¿De la Iglesia?…

No será que como sus discípulos, buscamos el triunfalismo, proyectos personales y no somos sal, luz…

¿Miramos el mundo, como Jesús, con ojos y sentimientos de misericordia, perdón, acercándonos a los olvidados, a los crucificados por la crisis?

  • Y hoy también dejemos que resuene su pregunta en nosotros, en la comunidad.
  • ¿QUIÉN DICES TÚ, VOSOTROS QUE SOY YO?…
    Después de nuestra respuesta, hagamos realidad, lo que de nuevo Jesús nos dice:
    ¡VEN! Y SÍGUEME

 

ORAMOS

Jesús de Nazaret, tanto a cada uno personalmente, como a toda la humanidad nos preguntas de nuevo: “Y vosotros, ¿quién decís que soy yo?

Por eso te pedimos que nos concedas la inquietud de conocerte más y más y de seguirte.

“Rumiando el evangelio”, creo descubrirte como:

*Una persona cercana: atento a todos. Sabes valorar el esfuerzo de los que se te acercan. Tienes entrañas de misericordia; sin miedo te acercas a los mal vistos y marginados, eres valiente.

Descubro que Tú sabes lo que quieres en tu vivir que es hacer la voluntad del Padre lo primero de todo.

Que sabes amar y sobre todo amar hasta el fin. Los marginados, la familia, los amigos.
Persona libre frente a las riquezas, la autoridad, las leyes injustas, el qué dirán.

Te veo alegre, a pesar del fracaso, del dolor y llena tu presencia de esperanza en el desánimo.

Veo que amas apasionadamente al ser humano y que lo amas no con palabras, sino con hechos y de verdad. Siempre perdonas, tienes compasión, sirves, te acercas, te entregas a los demás.

Eres el hombre-para-los-demás.

Vives centrado en el Padre, tu fe en El da la clave a tu personalidad.

Seguiría, Jesús de Nazaret… Pero, nos dices. “VEN, Y SÍGUEME”.

Comienzan en mí los “miedos”…

Por eso te pedimos, que no caigamos en la tentación, como Pedro, de buscar lo fácil y desechar cuando llega lo difícil, incluso tu Cruz.

Que quienes ya empezamos a conocerte, no nos cansemos de estar cada día más atentos a tu Palabra, para acogerla y llevarla a la práctica. AMÉN. ZURIÑE