Los estudiosos de la historia del derecho saben que el origen de la Declaración de los Derechos Humanos está en la religión. Esta es la tesis que planteó y defendió el profesor Georg Jellinek, en su interesante estudio La Declaración de los Derechos del Hombre y del Ciudadano, que se publicó en 1895.
La afirmación de Jellinek, sobre este asunto, es clara y tajante: “La idea de consagrar legislativamente esos derechos naturales, inalienables e inviolables del individuo, no es de origen político, sino religioso” Leer más… (José María Castillo)