Un año después de la renuncia de Benedicto XVI

JOSÉ ARREGI
(Respuestas al cuestionario propuesto por RELIGIÓN DIGITAL con ocasión del aniversario de la renuncia de Benedicto XVI, el 11 de febrero)

1/ ¿Qué sintió y pensó, cuando, hace un año, Benedicto XVI hizo pública su renuncia?

Fue una (relativa) sorpresa, y más que nada me provocó incertidumbre. Incertidumbre acerca de los motivos verdaderos de la renuncia y sobre las consecuencias eclesiales que pudieran derivarse de ella.

Como tantas otras grandes instituciones, y más que ninguna otra, el Vaticano es un sistema opaco (y, por lo poco que estamos viendo, más turbio de lo que podíamos imaginar). Esa opacidad me molesta, porque nos condena a hacer cábalas y conjeturas, o a fiarnos demasiado de sedicentes especialistas en intríngulis vaticanos. Malas prácticas institucionales para una Iglesia que Jesús quiso luz y sal. No se ha de poner la lámpara bajo el celemín. Leer más

* ORAR CON EL EVANGELIO. Mt.5.17-37)

• ORAR CON EL EVANGELIO. (Mt. 5. 17-37)
• DOMINGO 6º. T.O. –A- 16 FEBRERO.

* El pasado domingo escuchábamos a Jesús decir a sus discípulos “vosotros sois la sal, vosotros sois la luz”. Y ahora les dice: “No penséis que he venido a suprimir la ley y los profetas; sino a dar plenitud” es decir descubrir su verdadero sentido. La ley es como un indicador de dirección en el camino, marca los límites del camino, pero no es el camino.
* Jesús llama a vivir “en otra onda”, no la de la ley sino la del Espíritu y el corazón, porque es desde dentro donde las personas ponemos en juego la fidelidad a Dios y la entrega a los demás.
* Jesús nos da la síntesis de sus palabras en el versículo 20: “si vuestra justicia no es mayor que la de los escribas y fariseos, no entraréis en el Reino de los cielos”. Jesús, libera de la opresión de la ley y de las tradiciones.
* Dios sigue trabajando en la Historia y el espíritu habla en ella. Dios no quiere una actitud de esclavos. La fe es una respuesta en el plano del amor. En la carta a los hebreos se nos dice: en muchas ocasiones y de diversas maneras Dios habló antiguamente por los profetas. Ahora, nos ha hablado “POR SU HIJO”. Jesús resume “y sobre todo ilumina, con sus palabras y vida” la verdadera ley está en el amor… a veces buscamos el cumplimiento de la ley por la seguridad que nos da. Hemos cumplido… tenemos méritos… podemos enseñar nuestra hoja de servicios…
Jesús se carga esta actitud de los que queremos reducir la vida a cumplimiento de preceptos.
La ley de Jesús como decimos es el amor: dar vida, respetar al otro, servir, querer, animar, compartir…
• Sería bueno que después de reflexionar este Evangelio nos hiciésemos alguna pregunta:
• ¿Vivimos agarrados a los preceptos? O ¿Estamos en el camino de la liberación del espíritu de la fe? El evangelio, Jesús, su camino, su vivir, es el mejor indicador. Y nos dice:
“No penséis que he venido a suprimir la ley, no, vengo a darle plenitud, no legalismos”
* El agua de la vida la recibimos de Dios, como una lluvia; pero llueve sobre nosotros para que nos hagamos manantial y brotemos agua viva de vida verdadera, así el Reino dará sus frutos.

* ORACIÓN
Jesús de Nazaret. Ayúdanos a vivir en la Verdad. A veces más que eso nos gusta aparentar.
Tú en cambio nos dices cual es lo importante de la ley:
Que sepamos construir la persona y la comunidad a tu estilo. No reunirnos por cumplir, sino para celebrar el encuentro contigo que nos enseñas a vivir con bondad, con amor gratuito, la generosidad.
Tú, sigues invitándonos a no tener miedo para seguir el camino del Evangelio que eres TÜ y con delicadeza y amor y estilo de vivir, comunicarlo a otros.
Ayúdanos a creer y confiar en la fuerza de tu Palabra y a dejarnos transformar desde dentro por la presencia de tu Espíritu en nosotros.
Que nuestro deseo sea construir el Reino que el Padre quiere construir, aquí y ahora, contigo, Jesús de Nazaret y con nosotros. AMÉN
*ZURIÑE

6º DOMINGO T.O., «MIRAR DESDE EL CORAZÓN», Enrique Matínez Lozano

Escrito por  Enrique Martínez Lozano

FE ADULTA

Mt 5, 17-37

El escriba que era Mateo se vio atrapado en un conflicto, al igual que la mayor parte de su comunidad: ¿cómo conciliar la novedad de Jesús con la fidelidad a la ley de Moisés?

Es ese dilema el que produce, en el evangelio, afirmaciones que suenan contradictorias (por más que los exegetas traten luego de armonizarlas): así, se dice que se ha de cumplir hasta la última tilde de la ley pero, al mismo tiempo, se habla de una «justicia» mayor que la de los letrados y fariseos; se afirma que Jesús no viene a abolir la ley, pero a continuación se formulan las famosas «antítesis» («se dijo…, pero yo os digo…»), que suponen una auténtica ruptura con la ley anterior.

En cierto modo, da la impresión de que las primeras comunidades judeocristianas –como la del propio Mateo- se vieron obligadas a mantener un equilibrio no siempre fácil entre quienes enfatizaban la novedad y quienes, por el contrario, buscaban salvar a toda costa la ortodoxia tradicional.

Con esta clave de lectura, resulta más fácil dar razón de las contradicciones del texto. Por otro lado, las dificultades surgidas en la vida cotidiana de la comunidad explicarían también esas referencias minuciosas acerca de los pleitos.

Con respecto a las conocidas antítesis, lo más llamativo, sin duda, es su radicalidad. Una radicalidad que apunta al corazón: no se trata solo de «no matar», «no adulterar» o «no jurar». Recurriendo a un estilo hiperbólico, tan del gusto oriental, Jesús apunta directamente a la necesidad de vivir en conexión constante con lo mejor de nosotros mismos, es decir, anclados en esa identidad profunda que compartimos con todo y con todos.

Solo desde ese «lugar» –con esfuerzo, pero sin ningún tipo de voluntarismo- es posible «ver» de tal manera que lo que brote de nosotros lleve el sello del amor, hasta en lo más pequeño.

Esa forma de «ver» y de vivir está por encima del culto. Por ello, el texto insiste en priorizar la reconciliación por encima de la ofrenda del altar.

Cuando uno se asoma por determinados portales de Internet que se dicen cristianos y lee los insultos groseros con los que se descalifica a quien manifiesta una opinión diferente, le duele constatar lo lejos que estamos aún de las palabras del Maestro, lo lejos que estamos aún de «ver».

Enrique Martínez Lozano

www.enriquemartinezlozano.com

6. IGANDEA URTEAN ZEHAR, «EZ GEURE ARTEKO GERLARI-NO A LA GUERRA ENTRE NOSOTROS»

José Antonio Pagola.
Itzultzailea: Dionisio Amundarain

Mateo 5, 17-37

ECLESALIA, 12/02/14.- Juduak harro mintzo ohi ziren Moisesen Legeaz. Tradizioaren arabera, Jainkoak berak eman zion Lege hori bere herriari. Harengandik hartu zuten gauzarik onena zen. Lege horretan dator egiazko Jainko bakarraren gogoa. Hor aurkitzen ahal dute behar duten guztia, Jainkoari leial izateko.

Jesusentzat ere garrantzizkoa da Legea, baina ez da jada erdigune. Beste esperientzia bat bizi eta komunikatu du Jesusek: gainean da Jainkoaren erreinua; gure artean bidea nola urratuko dabil Aita, mundua gizakoiago bihurtzeko. Ez dugu aski Moisesen Legea betetzea. Aitari geure barrua ireki beharra dugu eta harekin lan egin beharra, bizitza zuzenago eta anai-arreba artekoago egiten.

Horregatik, Jesusen arabera, ez da aski «Ez hil» dioen legea betetzea. Beharrezkoa da, gainera, geure bizitzatik erauztea oldarkortasuna edo agresibitatea, gainerakoek gutxiestea, irainak edo mendekua. Inork hil ez duen hark, bete du legea, bai; baina bere burua indarkeriatik liberatzen ez badu, ez du artean Jainkoa errege bere bihotzean, alegia gurekin batean bizitza gizakoiago bat eraiki nahi duen Jainkoa.

Behatzaile batzuen arabera, zabalduz doa hizkuntza bat, gaur egungo gizartean oldarkortasuna handitzen doala islatzen duen bat. Gero eta sarriago dira irainak, umilarazteko, gutxiesteko, zauritzeko. Ukapenak, erresuminak, gorrotoak edo mendekuak eragindako hitzak.

Bestalde, solasaldiak sarritan bihurtzen dira hitz zuzengaberen sare, han eta hemen gaitzespena eta errezeloa ereinez. Maitasunik eta errespeturik gabe esandako hitzak dira, elkar bizitza pozoitzen eta kalte egiten dutenak. Kasik beti haserreak, kaxkarkeriak edo zitalkeriak eraginda.

Ez da gertatzen hau guztia gizarteko bizikidetzan bakarrik. Arazo larria da gaur egungo Elizan ere. Frantzisko aita santua sufritzen ari da «kristau batzuk beste kristau batzuen kontra gerlan» ikustean: zatiketa, gatazka eta aurkaritza biziz. Ebanjelioaren hain kontrakoa da egoera hori, non premiazko dei hau egin beharra sentitu baitu: «Ez geure arteko gerlari».

Hona nola mintzo den Aita Santua: «Min dut egiaztatzean kristau-elkarte batzuetan, baita pertsona sagaratuen artean ere, baimentzen ditugula askotariko eratan gorrotoa, kalumnia, izena belztea, mendekua, zeloa, norberaren ideiak ezarri nahia edozein gauzaren truke, eta, are gehiago, pertsekuzioa bera, sorgin-ehiza ankerra dirudiena. Nor ebanjeliza genezake portaera horrekin?» Honelako Eliza baten alde lan egin nahi du: «guztiak harriarazten dituena, elkar nola zaintzen duzuen, elkarri nola hats ematen diozuen, elkarrentzat nolako bidelagun zareten ikustean».

6 Tiempo ordinario (A) Mateo 5, 17-37
NO A LA GUERRA ENTRE NOSOTROS
JOSÉ ANTONIO PAGOLA, lagogalilea@hotmail.com

ECLESALIA, 12/02/14.- Los judíos hablaban con orgullo de la Ley de Moisés. Según la tradición, Dios mismo la había regalado a su pueblo. Era lo mejor que habían recibido de él. En esa Ley se encierra la voluntad del único Dios verdadero. Ahí pueden encontrar todo lo que necesitan para ser fieles a Dios.

También para Jesús la Ley es importante, pero ya no ocupa el lugar central. Él vive y comunica otra experiencia: está llegando el reino de Dios; el Padre está buscando abrirse camino entre nosotros para hacer un mundo más humano. No basta quedarnos con cumplir la Ley de Moisés. Es necesario abrirnos al Padre y colaborar con él en hacer una vida más justa y fraterna.

Por eso, según Jesús, no basta cumplir la ley que ordena “No matarás”. Es necesario, además, arrancar de nuestra vida la agresividad, el desprecio al otro, los insultos o las venganzas. Aquel que no mata, cumple la ley, pero si no se libera de la violencia, en su corazón no reina todavía ese Dios que busca construir con nosotros una vida más humana.

Según algunos observadores, se está extendiendo en la sociedad actual un lenguaje que refleja el crecimiento de la agresividad. Cada vez son más frecuentes los insultos ofensivos proferidos solo para humillar, despreciar y herir. Palabras nacidas del rechazo, el resentimiento, el odio o la venganza.

Por otra parte, las conversaciones están a menudo tejidas de palabras injustas que reparten condenas y siembran sospechas. Palabras dichas sin amor y sin respeto, que envenenan la convivencia y hacen daño. Palabras nacidas casi siempre de la irritación, la mezquindad o la bajeza.

No es este un hecho que se da solo en la convivencia social. Es también un grave problema en la Iglesia actual. El Papa Francisco sufre al ver divisiones, conflictos y enfrentamientos de “cristianos en guerra contra otros cristianos”. Es un estado de cosas tan contrario al Evangelio que ha sentido la necesidad de dirigirnos una llamada urgente: “No a la guerra entre nosotros”.

Así habla el Papa: “Me duele comprobar cómo en algunas comunidades cristianas, y aún entre personas consagradas, consentimos diversas formas de odios, calumnias, difamaciones, venganzas, celos, deseos de imponer las propias ideas a costa de cualquier cosa, y hasta persecuciones que parecen una implacable caza de brujas. ¿A quién vamos a evangelizar con esos comportamientos?”. El Papa quiere trabajar por una Iglesia en la que “todos puedan admirar cómo os cuidáis unos a otros, cómo os dais aliento mutuamente y cómo os acompañáis”.

(Eclesalia Informativo autoriza y recomienda la difusión de sus artículos, indicando su procedencia).

 

EL TIEMPO PASA

FE ADULTA

¡Y sin pedir permiso! Si nos lo pidiera querríamos detenerlo para que ciertas circunstancias duraran más, o acelerarlo para que otras pasasen más rápidamente. A veces queremos retenerlo, otras se nos escapa y aún hay quien dice que lo pierde. Qué misterio es el tiempo. El pasado ya no existe y el futuro no ha llegado.

Y el presente… bueno, igual ya se ha ido. En realidad sólo tenemos el presente en nuestras manos, al menos de alguna manera. Se alimenta del pasado, por eso nos dice José Antonio Marina que debemos escoger «qué pasado» queremos retener, y anticipa el futuro, siempre incierto, y a la vez lleno de posibilidades. Leer más

El drama de una Iglesia dividida

Juan Arias

REDES CRISTIANAS
El País

El problema para el nuevo Papa es que las ideas de los fieles sobre la doctrina varían mucho de un continente a otro.
Algo extraño está ocurriendo entre los católicos del mundo que mientras aprueban y aplauden casi a la unanimidad al papa Francisco, rechazan buena parte de la doctrina de su Iglesia.

Ello crea una gran responsabilidad al nuevo papado recién instaurado. Si el Vaticano tomara como plausibles los resultados de esta encuesta, ¿cómo debería comportarse el papa Francisco con esas imposiciones actuales de la Iglesia en las que ya no creen sus fieles, sobre todo los más jóvenes? Leer más

El Papa exhorta a la Iglesia a “no excluir” a los divorciados

Invita a los obispo polacos a “interrogarse” sobre cómo pueden ayudar en las rupturas. “La familia es el lugar donde se aprende a convivir en la diversidad”. El papa Francisco exhortó hoy a la Iglesia a “no excluir” a los cristianos separados o divorciados sino a brindarles apoyo para que, de ese modo, “no se sientan excluidos de la misericordia de Dios”. El papa argentino defendió la familia como “célula fundamental” de la sociedad, ya que es el lugar donde “se aprende a convivir en la diversidad y a pertenecer a los otros donde los padres transmiten la fe a sus hijos”. El papa animó a los religiosos “a cuestionarse la forma de ayudar a los que viven en esta situación, para que no se sientan excluidos de la misericordia de Dios”

SEMBLANZA DE J. E. GALARRETA

FE ADULTA

A lo largo de la vida nos encontramos con personas extraordinarias que nos prestan su luz para ayudarnos a caminar por este mundo moderno repleto de tinieblas. Personas que nunca mueren, porque su legado sigue vivo en nosotros; porque su luz sigue brillando dando sentido a cuanto nos rodea y a nuestra propia existencia. El 30 de enero falleció José Enrique Ruiz de Galarreta, sacerdote jesuita y teólogo, maestro de muchos y amigo entrañable de tantos.

Había nacido el 27 de abril de 1937. Hijo de un conocido abogado pamplonés, quedó huérfano de madre a una edad temprana. A los 17 años de edad entró en el noviciado de Loyola y siguió una formación típicamente jesuita –Humanidades, Filosofía y Teología-, que le llevó por San Sebastián, Bilbao, Madrid e Irlanda. Leer más

Un peregrinaje justo a Tierra Santa ya es posible

Hace unos años, Rifat Kassis, cristiano palestino de Belén y director de la delegación de Defense Children Internacional en Palestina, fue a dar una conferencia sobre el conflicto israelí-palestino a Estados Unidos: “Me presenté como cristiano palestino y una mujer que estaba entre el público se levantó y me dijo que no conocía la existencia de tal cosa, y quería saber cuándo me había convertido. Le conté que la presencia de mis antecedentes en Belén se remontaba a la era de Cristo, y ella no daba crédito”. La presencia de cristianos en Palestina, los originarios de Tierra Santa, no se conoce; un dato notablemente irónico teniendo en cuenta que cientos de miles de peregrinos visitan este rincón del mundo cada año. Leer más

* ORAR CON EL EVANGELIO. (Mt.5.13-16)

• DOMINGO V. T.O.-A- FEBRERO 9 de 2014

* Mateo parece que recoge aquí unas palabras de Jesús con la imagen de la sal y de la luz, para dar ánimo a sus discípulos, en aquel entonces perseguidos.
Dice Jesús: “Vosotros sois la sal de la tierra;… vosotros sois, la luz del mundo… Brille también vuestra luz delante de las personas… que vean el bien que hacéis”… Es como si Jesús nos estuviera diciendo: haced visible en vuestra vida la fuerza transformadora del evangelio; mostrad que el Reino de Dios está ya presente.
* Tenemos en cuenta que la sal cumple dos fundamentos básicos: a) como condimento, sazona los alimentos y da sabor; y actúa también como conservante, preserva de la corrupción.
* Nosotros entendemos la acción de la sal por el sabor que da. El Evangelio puede poner en la vida un sabor y una “gracia” nueva. La sal es como un producto humilde que se diluye en los alimentos.
“Vosotros sois la sal”, es decir personas que impregnan la vida de sabor pero sin que pueda separarse, de la masa de las personas, esparciendo y contagiando el evangelio.
“vosotros sois la luz”. Como en la imagen de la sal, se trata de una luz sencilla que señala y orienta sin deslumbrar. Eso si, supone una invitación expresa a ser luz. No somos cristianos para andar escondidos sino para expresarlo; no somos cristianos para vivir aislados sino para meternos en medio de la masa y dar sabor. Con estas imágenes, Jesús nos hace una llamada a ser testigos, a ofrecer un testimonio personal y comunitario. Si eres luz, debes mostrarla, pasarla a otros, no meterla bajo una campana sino donde ilumine y rompa la oscuridad. El mundo valora más al testigo que al orador, (aunque en ocasiones sea necesario hablar, comunicar, iluminar con palabras que den sabor).
* Sólo los cristianos, que se han dejado transformar por el espíritu de las Bienaventuranzas, serán luz del mundo y sal de la tierra. Así, seguiremos a Jesús, que pasó por el mundo haciendo el bien, sanando, liberando, dando de comer…
* Quizás una de nuestras primeras tareas sea la de volver a “salar” nuestra fe con la “luz del evangelio”, la oración y el clima de la comunidad fraterna. Necesitamos redescubrir que la fe es sal que se puede saborear y nos puede hacer vivir de una manera nueva todo.
* Y en este día, también celebramos la CAMPAÑA CONTRA EL HAMBRE. MANOS UNIDAS, con el lema: “UN MUNDO NUEVO PROYECTO COMÚN”. El Evangelio nos dice que tenemos que ser “sal” para dar sabor, pero ¿Cómo dar sabor si no hay plato con comida para salar?… Primero, tendremos que llenar los platos para que luego los puedan saborear. Y Jesús nos dice: Vosotros sois la sal de la tierra… Sin duda, nos hace falta, buenos sacos de sal del COMPARTIR.
Así surgirá “UN MUNDO NUEVO, QUE ES PROYECTO COMÚN.

* ORACIÓN

Señor has puesto tu mirada sobre nosotros, has puesto tu confianza y tu esperanza y cuentas con nosotros. Nos has llamado para ser “sal y luz del mundo”. Ayúdanos a ser personas de tus Bienaventuranzas, de manera que con palabras y obras hagamos un mundo nuevo donde brille la luz y la sal del Evangelio. “SAL” es decir dar sabor, comunicar, transmitir, contagiar a otros aquello que uno vive. LUZ. Llamados a ser una pequeña luz en medio de este mundo desorientado. Que sepamos responder a esta llamada de vivir de forma sencilla para denunciar el consumismo y la injusticia en la distribución de riquezas que crean tanta hambre y sufrimiento.
¿Cómo vamos a salar, a dar sabor, si en muchos hogares, en muchos países los platos están vacíos de comida y de toda necesidad vital?
Ayúdanos, Señor a que seamos, manos unidas en oración y en el don.
Manos unidas a Ti, siendo solidarias, compartiendo el pan
Manos unidas capaces de trabajar por un mundo nuevo.
Manos abiertas sin fronteras.
Manos generosas que lleguen, allí donde hay necesidad.
Manos unidas a las manos de los pobres.
Manos del Evangelio, sembradoras de Vida, de Luz, de Esperanza y de Paz. AMÉN
* ZURIÑE