• DOMINGO V. T.O.-A- FEBRERO 9 de 2014
* Mateo parece que recoge aquí unas palabras de Jesús con la imagen de la sal y de la luz, para dar ánimo a sus discípulos, en aquel entonces perseguidos.
Dice Jesús: “Vosotros sois la sal de la tierra;… vosotros sois, la luz del mundo… Brille también vuestra luz delante de las personas… que vean el bien que hacéis”… Es como si Jesús nos estuviera diciendo: haced visible en vuestra vida la fuerza transformadora del evangelio; mostrad que el Reino de Dios está ya presente.
* Tenemos en cuenta que la sal cumple dos fundamentos básicos: a) como condimento, sazona los alimentos y da sabor; y actúa también como conservante, preserva de la corrupción.
* Nosotros entendemos la acción de la sal por el sabor que da. El Evangelio puede poner en la vida un sabor y una “gracia” nueva. La sal es como un producto humilde que se diluye en los alimentos.
“Vosotros sois la sal”, es decir personas que impregnan la vida de sabor pero sin que pueda separarse, de la masa de las personas, esparciendo y contagiando el evangelio.
“vosotros sois la luz”. Como en la imagen de la sal, se trata de una luz sencilla que señala y orienta sin deslumbrar. Eso si, supone una invitación expresa a ser luz. No somos cristianos para andar escondidos sino para expresarlo; no somos cristianos para vivir aislados sino para meternos en medio de la masa y dar sabor. Con estas imágenes, Jesús nos hace una llamada a ser testigos, a ofrecer un testimonio personal y comunitario. Si eres luz, debes mostrarla, pasarla a otros, no meterla bajo una campana sino donde ilumine y rompa la oscuridad. El mundo valora más al testigo que al orador, (aunque en ocasiones sea necesario hablar, comunicar, iluminar con palabras que den sabor).
* Sólo los cristianos, que se han dejado transformar por el espíritu de las Bienaventuranzas, serán luz del mundo y sal de la tierra. Así, seguiremos a Jesús, que pasó por el mundo haciendo el bien, sanando, liberando, dando de comer…
* Quizás una de nuestras primeras tareas sea la de volver a “salar” nuestra fe con la “luz del evangelio”, la oración y el clima de la comunidad fraterna. Necesitamos redescubrir que la fe es sal que se puede saborear y nos puede hacer vivir de una manera nueva todo.
* Y en este día, también celebramos la CAMPAÑA CONTRA EL HAMBRE. MANOS UNIDAS, con el lema: “UN MUNDO NUEVO PROYECTO COMÚN”. El Evangelio nos dice que tenemos que ser “sal” para dar sabor, pero ¿Cómo dar sabor si no hay plato con comida para salar?… Primero, tendremos que llenar los platos para que luego los puedan saborear. Y Jesús nos dice: Vosotros sois la sal de la tierra… Sin duda, nos hace falta, buenos sacos de sal del COMPARTIR.
Así surgirá “UN MUNDO NUEVO, QUE ES PROYECTO COMÚN.
* ORACIÓN
Señor has puesto tu mirada sobre nosotros, has puesto tu confianza y tu esperanza y cuentas con nosotros. Nos has llamado para ser “sal y luz del mundo”. Ayúdanos a ser personas de tus Bienaventuranzas, de manera que con palabras y obras hagamos un mundo nuevo donde brille la luz y la sal del Evangelio. “SAL” es decir dar sabor, comunicar, transmitir, contagiar a otros aquello que uno vive. LUZ. Llamados a ser una pequeña luz en medio de este mundo desorientado. Que sepamos responder a esta llamada de vivir de forma sencilla para denunciar el consumismo y la injusticia en la distribución de riquezas que crean tanta hambre y sufrimiento.
¿Cómo vamos a salar, a dar sabor, si en muchos hogares, en muchos países los platos están vacíos de comida y de toda necesidad vital?
Ayúdanos, Señor a que seamos, manos unidas en oración y en el don.
Manos unidas a Ti, siendo solidarias, compartiendo el pan
Manos unidas capaces de trabajar por un mundo nuevo.
Manos abiertas sin fronteras.
Manos generosas que lleguen, allí donde hay necesidad.
Manos unidas a las manos de los pobres.
Manos del Evangelio, sembradoras de Vida, de Luz, de Esperanza y de Paz. AMÉN
* ZURIÑE