* ORAR CON EL EVANGELIO. Mt.5.17-37)

• ORAR CON EL EVANGELIO. (Mt. 5. 17-37)
• DOMINGO 6º. T.O. –A- 16 FEBRERO.

* El pasado domingo escuchábamos a Jesús decir a sus discípulos “vosotros sois la sal, vosotros sois la luz”. Y ahora les dice: “No penséis que he venido a suprimir la ley y los profetas; sino a dar plenitud” es decir descubrir su verdadero sentido. La ley es como un indicador de dirección en el camino, marca los límites del camino, pero no es el camino.
* Jesús llama a vivir “en otra onda”, no la de la ley sino la del Espíritu y el corazón, porque es desde dentro donde las personas ponemos en juego la fidelidad a Dios y la entrega a los demás.
* Jesús nos da la síntesis de sus palabras en el versículo 20: “si vuestra justicia no es mayor que la de los escribas y fariseos, no entraréis en el Reino de los cielos”. Jesús, libera de la opresión de la ley y de las tradiciones.
* Dios sigue trabajando en la Historia y el espíritu habla en ella. Dios no quiere una actitud de esclavos. La fe es una respuesta en el plano del amor. En la carta a los hebreos se nos dice: en muchas ocasiones y de diversas maneras Dios habló antiguamente por los profetas. Ahora, nos ha hablado “POR SU HIJO”. Jesús resume “y sobre todo ilumina, con sus palabras y vida” la verdadera ley está en el amor… a veces buscamos el cumplimiento de la ley por la seguridad que nos da. Hemos cumplido… tenemos méritos… podemos enseñar nuestra hoja de servicios…
Jesús se carga esta actitud de los que queremos reducir la vida a cumplimiento de preceptos.
La ley de Jesús como decimos es el amor: dar vida, respetar al otro, servir, querer, animar, compartir…
• Sería bueno que después de reflexionar este Evangelio nos hiciésemos alguna pregunta:
• ¿Vivimos agarrados a los preceptos? O ¿Estamos en el camino de la liberación del espíritu de la fe? El evangelio, Jesús, su camino, su vivir, es el mejor indicador. Y nos dice:
“No penséis que he venido a suprimir la ley, no, vengo a darle plenitud, no legalismos”
* El agua de la vida la recibimos de Dios, como una lluvia; pero llueve sobre nosotros para que nos hagamos manantial y brotemos agua viva de vida verdadera, así el Reino dará sus frutos.

* ORACIÓN
Jesús de Nazaret. Ayúdanos a vivir en la Verdad. A veces más que eso nos gusta aparentar.
Tú en cambio nos dices cual es lo importante de la ley:
Que sepamos construir la persona y la comunidad a tu estilo. No reunirnos por cumplir, sino para celebrar el encuentro contigo que nos enseñas a vivir con bondad, con amor gratuito, la generosidad.
Tú, sigues invitándonos a no tener miedo para seguir el camino del Evangelio que eres TÜ y con delicadeza y amor y estilo de vivir, comunicarlo a otros.
Ayúdanos a creer y confiar en la fuerza de tu Palabra y a dejarnos transformar desde dentro por la presencia de tu Espíritu en nosotros.
Que nuestro deseo sea construir el Reino que el Padre quiere construir, aquí y ahora, contigo, Jesús de Nazaret y con nosotros. AMÉN
*ZURIÑE