Hace unos años, Rifat Kassis, cristiano palestino de Belén y director de la delegación de Defense Children Internacional en Palestina, fue a dar una conferencia sobre el conflicto israelí-palestino a Estados Unidos: “Me presenté como cristiano palestino y una mujer que estaba entre el público se levantó y me dijo que no conocía la existencia de tal cosa, y quería saber cuándo me había convertido. Le conté que la presencia de mis antecedentes en Belén se remontaba a la era de Cristo, y ella no daba crédito”. La presencia de cristianos en Palestina, los originarios de Tierra Santa, no se conoce; un dato notablemente irónico teniendo en cuenta que cientos de miles de peregrinos visitan este rincón del mundo cada año.
Irónica es también la dificultad de conocer el número exacto de habitantes cristianos en Tierra Santa. Según cómputos de organizaciones cristianas en la zona, existen cerca de 150.000 en Israel -de una población total de 6,5 millones- 50.000 en Cisjordania -de una población de cuatro millones y medio- y unos 3.000 en Gaza -de una población de 1.800.000 personas; entre todos representan el 1,48% de la población total de Palestina e Israel, cuando a principios de siglo sumaban el 24%.
Ante el argumento israelí de que la situación de los cristianos es causada por los musulmanes, los propios cristianos palestinos afirman cada poco tiempo mediante documentos, declaraciones y cartas abiertas a políticos y líderes religiosos que todos sus problemas provienen de la ocupación israelí. En Jerusalén, la Ciudad Santa, quedan alrededor de 9.000 cristianos entre sus 800.000 habitantes. Los palestinos de Jerusalén no poseen la nacionalidad israelí sino que, por todo documento de identidad, se les otorga un permiso de residencia permanente que puede ser revocado en cualquier momento por Israel. Según Yusef Daher, de la delegación jerosolimitana del Consejo Mundial de Iglesias, “si sigue el ritmo actual de confiscación de documentos de identidad, en 5 años la cantidad de cristianos en la Ciudad Santa se habrá reducido a la mitad.”
Son muy pocos, pero están bien representados: además de las alcaldías y ministerios que ocupan en organismos oficiales, el 45% de las ONG palestinas dependen de iglesias o de organizaciones cristianas. Además, siempre están prestos a tomar la iniciativa:
En Beit Jala, poblado cristiano pegado a Belén, la próxima construcción del muro dejará a 58 familias separadas de sus tierras y a toda el área urbana privada de su único escape a una zona verde. Durante dos años, los vecinos del pueblo han celebrado misas en las tierras que Israel va a confiscar, exhibiendo una pancarta con un mensaje tan obvio como olivado: “Vivimos aquí; existimos aquí.” El párroco que oficia las misas, Ibrahim Shomali, explica que “hemos pedido ayuda a la ONU, a Europa, a Obama y nadie nos ha hecho caso, así que lo único que nos queda es rezar.”
El padre Firas, del patriarcado latino, dirige la parroquia de Jifna (cerca de Ramala). El sacerdote se hizo conocido durante la Segunda Intifada, cuando llegó hasta el congreso de Washington en una infructuosa lucha para denunciar el muro y la confiscación de tierras en el pueblo en que se encontraba. “Aquí vivimos en un perpetuo Viernes Santo: arrastramos la cruz de la ocupación y la falta de derechos, y el domingo de resurrección no llega nunca.»
Kairos. Con el fin de explicar su situación y llamar la atención de las iglesias del mundo, los cristianos palestinos redactaron en diciembre de 2009 el documento KAIROS, palabra griega que significa “el momento preciso o correcto”. En él, invitan a los cristianos de todas partes a conocerlos y a actuar de manera consecuente y responsable con respecto a su situación.
Durante la presentación del documento, el ex patriarca católico de Jerusalén Michel Sabbah señalaba que “muchos prefieren ver a la Iglesia sólo rezando o encendiendo velas en los templos; pero si no escuchamos el sufrimiento del pueblo, no podemos realizar una oración verdadera.” Según Rifat Kassis, uno de los redactores del documento, el logro más grande de Kairos es que pasó de ser un documento sobre la realidad cristiana a un movimiento nacional, y después a un movimiento internacional. Localmente, todos los líderes de las iglesias locales y cuarenta de las organizaciones cristianas más importantes de Palestina nos han dado su apoyo; internacionalmente, tenemos grupos Kairos en más de 20 países.”
Uno de los capítulos más importantes del documento Kairos es aquel dirigido al peregrino que viaja a Tierra Santa: “Con el fin de entender nuestra realidad, decimos a todas las iglesias: Venid y ved. (…) Os recibiremos como peregrinos que vienen (…) portando el mensaje de paz, amor y reconciliación. Conoceréis los hechos y a la gente de esta tierra, tanto palestina como israelí. Al mismo tiempo, os pediremos que contéis la verdad y toméis una posición verdadera con respecto a la ocupación israelí de la tierra palestina”.
Peregrinajes de Transformación. El Alternative Tourism Group (ATG) una de las agencias de turismo palestinas más antiguas y conocidas, gestionada por cristianos, recogió el reto planteado por Kairos y desarrolló un nuevo documento destinado a marcar las directrices de todo aquel que visita Tierra Santa en busca de su espiritualidad cristiana: “Ven y Ve”.
“La mayoría de los peregrinos hace peregrinajes de contemplación”, explica Samer Kokaly, gerente de ATG. “Recorren las iglesias como si fuesen museos, sin darse cuenta de que son lugares vivos que nosotros usamos para nuestro culto. Por eso, en el documento “Ven y ve” proponemos un Peregrinaje de Transformación.” Según Samer, “esto se consigue al conocer y vivir con las rocas vivas de Tierra Santa; los cristianos palestinos; dejarse guiar por ellos, compartir sus tradiciones, escuchar sus experiencias e incluso alojarse con ellos.”
La mayorista OVERTRAILS, con base en Pamplona y asociada a más de 2000 agencias de todo el estado, ya ofrecía viajes diferentes, alternativos, sostenibles y combinados con voluntariado a diversas partes del mundo cuando conoció el proyecto de ATG y decidió sumarse a él. Juntos han desarrollado un catálogo en el que se ofrecen variadas propuestas para adentrarse en Tierra Santa: Por un lado está el clásico viaje por los lugares santos, pero siempre siguiendo las directrices de Ven y Ve: los guías serán cristianos palestinos, existirá la posibilidad de alojarse con familias cristianas, a quienes se conocerá y visitará en diversos momentos del viaje, y se celebrará un encuentro con los representantes del documento Kairos para conocer de cerca su experiencia. Pero Overtrails y ATG ofrecen además otras originales opciones: El Camino de la Natividad, 7 días a pie de Nazaret a Belén, siguiendo los pasos de María y José; la Maratón de Belén, entrenándose con los corredores palestinos y alojándose con familias locales de todos los credos, y otros viajes más especializados en la cultura palestina o en el conflicto, analizándolo a través de organizaciones palestinas e israelíes que trabajan por la paz.
En los siguientes links encontraréis toda la información relacionada con estos viajes:
El catálogo de OVERTRAILS Y ATG en ‘calameo’ (descargable en pdf):
(Desde esta página, debajo del catálogo, se pueden descargar los documentos KAIROS y VEN Y VE en castellano.
El catálogo de OVERTRAILS Y ATG viaje a viaje:
Página oficial de ATG:
www.atg.ps (ATG en castellano: http://atg.ps/pdf/dossier.pdf )
OVERTRAILS gana el premio de FITUR y AIRE LIBRE al Mejor Producto de Turismo Navarro.
Contacto para más información: erika@overtrails.com
EXTRACTO DEL DOCUMENTO KAIROS en el que se hace referencia a la teología radical judía –apoyada por ciertos sectores de las iglesias occidentales- según la cual el pueblo judío, como pueblo elegido, es el único que tiene derecho a habitar las tierras palestinas.
Nuestra conexión con esta tierra es un derecho natural; no es solamente un asunto ideológico o teológico. Es una cuestión de vida o muerte. Existen aquellos que no están de acuerdo con nosotros, que incluso nos definen como enemigos sólo porque declaramos que queremos vivir libres en nuestra tierra. Sufrimos por la ocupación de nuestra tierra porque somos palestinos. Y como cristianos palestinos, sufrimos por la interpretación errónea de algunos teólogos. Frente a esto, nuestra tarea es salvaguardar la Palabra de Dios como una fuente de vida y no de muerte, de tal forma que la ‘buena noticia’ siga siendo lo que es; ‘buenas noticias para nosotros y para todos.’ Frente a aquellos que usan la Biblia para amenazar nuestra existencia como palestinos musulmanes y cristianos, renovamos nuestra fe en Dios porque sabemos que la palabra de Dios no puede ser fuente de destrucción.