Los «No» del papa Francisco

Víctor Codina, en Fe Adulta 2 de Octubre de 2014

La constante sonrisa del Papa, sus gestos de ternura con niños y enfermos, sus homilías sobre la misericordia, sus escritos sobre la alegría del evangelio… podrían ofrecernos una falsa imagen del obispo de Roma, si estos aspectos tan positivos no se complementan  con algunas  de sus denuncias proféticas, con sus  numerosos “No”. Leer más

UTILIZAR A DIOS PARA SOMETER A LOS DEMÁS, ES IDOLATRÍA – Fray Marcos

27 Tiempo ordinario (A) Mateo 21, 33-43

Continuación del domingo pasado: de las tres parábolas con que responde Jesús a los jefes religiosos, la de hoy es la más provocadora. Al rechazo de los jefes responde Jesús con suma crudeza. Esta parábola se narra ya en el evangelio de Mc, del que copian Mt y Lc. Cuando se escriben estos evangelios, hacia el año 80, ya se había producido la destrucción de Jerusalén y la total separación de los cristianos de la religión judía. Era muy fácil ‘anunciar’ lo que había sucedido ya. También se había producido e interpretado la muerte de Jesús, que es uno de los elementos sustanciales del relato.

Aunque el relato puede verse como parábola, el mismo Mt nos la presenta como una alegoría donde, a cada elemento del relato, corresponde un elemento metafórico. El propietario es Dios. La viña es el pueblo elegido. Los labradores son los jefes religiosos. Los enviados una y otra vez, son los profetas.  El hijo es el mismo Jesús. Los frutos que Dios espera son derecho y justicia. El nuevo pueblo, donde los dirigentes tienen que entregar frutos, es la comunidad cristiana.

El relato del evangelio es copia, casi literal, del texto de Isaías. Pero si nos fijamos bien, descubriremos matices que cambian sustancialmente el mensaje. En Is el protagonista es el pueblo (viña), que no ha respondido a las expectativas de Dios; en vez de dar uvas, dio agrazones. En Mt los protagonistas son los jefes religiosos (viñadores), que quieren apropiarse de los frutos e incluso de la misma viña. No quieren reconocer los derechos del propietario. Pero, curiosamente, al final se retoma la perspectiva de Is y se dice que la viña será entregada a otro pueblo, cosa que ni a Is ni a Jesús se les podía ocurrir.

Como los domingos anteriores, se nos habla de la viña. Una de las imágenes más utilizadas en el AT para referirse al pueblo elegido. Seguramente Jesús recordó muchas veces el canto de Isaías a la viña; sin embargo, no es probable que la relatara tal como la encontramos en los evangelios. No solo porque en él se da por supuesto la muerte de Jesús y el total rechazo del pueblo de Israel, sino también porque a ningún judío le podía pasar por la cabeza que Dios les rechazara para elegir a otro pueblo. Por lo tanto está reflejando una reflexión muy posterior, de la primera comunidad cristiana.

Se os quitará la viña y se dará a otro pueblo que produzca sus frutos. Una manera muy bíblica de justificar que los cristianos se considerarán ahora el pueblo elegido. Esto era inaceptable y un gran escándalo para los judíos que consideraban la Ley y el templo como la obra definitiva de Dios, y ellos sus destinatarios exclusivos. El relato no sólo justifica la separación, sino que también advierte a las autoridades de la comunidad que pueden caer en la misma trampa y ser rechazada por no reconocer los derechos de Dios.

Recordemos que entre la Torá (Ley) y el mensaje del Jesús existe un peldaño intermedio que a veces olvidamos, y que seguramente hizo posible que la predicación de Jesús prendiera, al menos en unos pocos. Recordad las veces que se dice en el evangelio: “para que se cumplieran las escrituras”. Ese escalón intermedio fueron los profetas, que dieron chispazos increíbles en la dirección correcta; aunque no fueron escuchados. Muchas de las enseñanzas de Jesús, y precisamente las más polémicas, ya las encontramos en ellos.

La piedra desechada por los arquitectos es ahora la piedra angular, da por supuesto la apreciación cristiana de la figura de Jesús. Jesús no pudo contemplar el rechazo del pueblo judío como la causa de su propia muerte. Jesús nunca pretendió crear una nueva religión ni inventarse un nuevo Dios. Jesús fue un judío por los cuatro costados, y nunca dejó de serlo. Si su predicación dio lugar al nacimiento del cristianismo fue muy a su pesar. El traspaso de la viña a otros sobrepasa con mucho el pensamiento bíblico. En el AT el pueblo de Israel es castigado, pero permanece como pueblo elegido.

Tendremos verdadera dificultad en aplicarnos la parábola si partimos de la idea de que aquellos jefes religiosos eran malvados y tenían mala voluntad. Nada más lejos de la realidad. Su preocupación por el culto, por la Ley, por defender la institución, por el respeto a su Dios era sincera. Lo que les perdió fue la falta de autocrítica y confundir los derechos de Dios con sus propios intereses. De esta manera llegaron a identificar la voluntad de Dios con la suya propia y creerse dueños y señores del pueblo. Si la viña no es propiedad de los arrendatarios, tampoco pueden serlo los frutos.

No se pone en duda que la viña dé frutos. Se trata de criticar a los que se aprovechan de los frutos que corresponden al Dueño. Claro que podemos hacer una crítica de nuestra religión. A Jesús le mataron por criticar su propia religión. Atacó radicalmente los dos pilares sobre los que se sustentaba: el culto del templo y la Ley. Tenemos que recordar a nuestros dirigentes que no son dueños, sino administradores de la viña. La tentación de aprovechar la viña en beneficio propio es hoy la misma que en tiempo de Jesús. No tenemos que escandalizarnos de que, en ocasiones, nuestros jerarcas no respondan a lo que el evangelio exige. Por lo menos los sumos sacerdotes y los fariseos se dieron cuenta de que iba por ellos. No estoy tan seguro de que hoy los dirigentes se apliquen el cuento.

La historia nos demuestra que es muy fácil caer en la trampa de identificar los intereses propios o de grupo con la voluntad de Dios. Esta tentación es mayor cuanto más religiosa sea la comunidad. Esa posibilidad no ha disminuido un ápice en nuestro tiempo. El primer paso para llegar a esta actitud es separar el interés de Dios del interés del hombre. El segundo es oponerlos. Dado este paso ya tenemos todo preparado para machacar al hombre en nombre de Dios. Que es lo que hacían aquellos jefes religiosos.

¿Qué espera Dios de mí? Dios no puede esperar nada de mí porque nada puedo darle. Él es el que se nos da totalmente. Lo que Dios espera de nosotros no es para Él, sino para nosotros. Lo que Dios quiere es que todas y cada una de sus criaturas alcance el máximo de ser. Como seres humanos, tenemos que alcanzar nuestra plenitud precisamente por nuestra humanidad. Dios espera que seamos plenamente humanos. ¿Pero no somos ya seres humanos? No. Somos un proyecto, una posibilidad. Desde que nacemos tenemos que estar en constante evolución. Jesús alcanzó esa plenitud y nos marcó el camino para que todos podamos llegar a ella. Según él, ser más humano es ser capaz de amar más.

Si se adjudica la viña a otro pueblo es para que produzca sus frutos. Es la conclusión que podíamos sacar de todo el relato. Ahora bien, ¿de qué frutos nos habla el evangelio? Los fariseos eran los cumplidores estrictos de la Ley.  El relato de Isaías nos dice: “esperó de ellos derecho y ahí tenéis asesinatos; esperó justicia y ahí tenéis lamentos”. En cualquier texto de la Torá hubiera dicho: esperó sacrificios, esperó un culto digno, esperó oración, esperó ayuno, esperó el cumplimiento de la Ley.  Pedir derecho y justicia es la prueba de que el bien del hombre es lo más importante. Jesús da un paso más. No habla ya de “derecho y justicia”, que ya era mucho, sino de amor, que es la norma suprema.

La denuncia nos afecta a todos, porque todos tenemos algún grado de autoridad y todos la utilizamos buscando muestro propio beneficio en lugar de buscar el bien de los demás. No sólo el superior autoritario que abusa de sus súbditos como esclavos a su servicio, sino también la abuela que dice al niño: si no haces esto o dejas de hacer aquello, Jesús no te quiere. Siempre que utilizamos nuestra superioridad para aprovecharnos de los demás estamos apropiándonos de los frutos que no son nuestros. El evangelio nos da la única alternativa posible al desastre de la historia: Hacer del amor la piedra angular.

 

CRISIS RELIGIOSA – José Antonio Pagola

CRISIS RELIGIOSA
JOSÉ ANTONIO PAGOLA, lagogalilea@hotmail.com

27 Tiempo ordinario (A) Mateo 21, 33-43

ECLESALIA, 01/10/14.- La parábola de los “viñadores homicidas” es un relato en el que Jesús va descubriendo con acentos alegóricos la historia de Dios con su pueblo elegido. Es una historia triste. Dios lo había cuidado desde el comienzo con todo cariño. Era su “viña preferida”. Esperaba hacer de ellos un pueblo ejemplar por su justicia y su fidelidad. Serían una “gran luz” para todos los pueblos.

Sin embargo aquel pueblo fue rechazando y matando uno tras otro a los profetas que Dios les iba enviando para recoger los frutos de una vida más justa. Por último, en un gesto increíble de amor, les envío a su propio Hijo. Pero los dirigentes de aquel pueblo terminaron con él. ¿Qué puede hacer Dios con un pueblo que defrauda de manera tan ciega y obstinada sus expectativas?

Los dirigentes religiosos que están escuchando atentamente el relato responden espontáneamente en los mismos términos de la parábola: el señor de la viña no puede hacer otra cosa que dar muerte a aquellos labradores y poner su viña en manos de otros. Jesús saca rápidamente una conclusión que no esperan: “Por eso yo os digo que se os quitará a vosotros el reino de Dios y se le dará a un pueblo que produzca frutos”.

Comentaristas y predicadores han interpretado con frecuencia la parábola de Jesús como la reafirmación de la Iglesia cristiana como “el nuevo Israel” después del pueblo judío que, después de la destrucción de Jerusalén el año setenta, se ha dispersado por todo el mundo.

Sin embargo, la parábola está hablando también de nosotros. Una lectura honesta del texto nos obliga a hacernos graves preguntas: ¿Estamos produciendo en nuestros tiempos “los frutos” que Dios espera de su pueblo: justicia para los excluidos, solidaridad, compasión hacia el que sufre, perdón…?

Dios no tiene por qué bendecir un cristianismo estéril del que no recibe los frutos que espera. No tiene por qué identificarse con nuestra mediocridad, nuestras incoherencias, desviaciones y poca fidelidad. Si no respondemos a sus expectativas, Dios seguirá abriendo caminos nuevos a su proyecto de salvación con otras gentes que produzcan frutos de justicia.

Nosotros hablamos de “crisis religiosa”, “descristianización”, “abandono de la práctica religiosa”… ¿No estará Dios preparando el camino que haga posible el nacimiento de una Iglesia más fiel al proyecto del reino de Dios? ¿No es necesaria esta crisis para que nazca una Iglesia menos poderosa pero más evangélica, menos numerosa pero más entregada a hacer un mundo más humano? ¿No vendrán nuevas generaciones más fieles a Dios? (Eclesalia Informativo autoriza y recomienda la difusión de sus artículos, indicando su procedencia).

KRISI ERLIJIOSOA

José Antonio Pagola. Itzultzailea: Dionisio Amundarain

Jainkoak bere herri aukeratuarekin bizi izan duen historia adierazi nahi digu Jesusek «Mahasti-langileen» parabola honetan, ezaugarri alegoriko batzuez baliatuz. Historia tristea da. Jainkoak, hasieratik, maitasun osoaz zaindu zuen bere herri hori. Bere «mahasti kutuna» zuen. Herri eredugarri bihurtu nahi izan zuen, zuzentasunaren eta leialtasunaren eredu. «Argi handi» izango zen herri guztientzat.

Alabaina, herri horrek uko egin die eta hil egin ditu, bata bestearen ondoren, Jainkoak, bizitza zuzenago bateko fruituak jasotzeko asmoz, bidaltzen dizkion profetak. Azkenik, maitasun-keinu sinetsezineko batean, bere Seme propioa bidali dio Jainkoak. Baina herri horretako agintariek garbitu egin dute Seme hori ere. Zer egin lezake Jainkoak, bere itxaropen guztiak hain itsu eta temati huts bihurtu dizkion herri horrekin?

Kontakizuna adi-adi entzuten ari den agintari erlijiosoek berez erantzun diote parabolaren hitz beretan: mahasti-jabeak ezin egin du beste ezer, mahasti-langile haiek hil, eta mahastia beste langile batzuei eman baizik. Espero ez duten konklusio hau atera du Jesusek berehala: «Horregatik diotsuet nik: Jainkoaren erreinua zuei kendu, eta uzta ekarraraziko dion beste herri bati emango zaio».

Komentariogileek eta predikariek sarritan interpretatu izan dute parabola hau, Kristau Eliza «Israel berritzat» emanez; hain zuzen, hirurogeita hamargarren urtean Jerusalem suntsitua izan zelarik, judu-herria munduan barna barreiatu zelako.

Alabaina, gutaz ere mintzo da parabola. Testua, jator irakurtzen badugu, galdera larrik ari zaigu botatzen: Gure garai honetan ekoizten ari al gara Jainkoak bere herriagandik espero dituen «fruituak»?: zuzentasuna baztertuentzat, solidaritatea, gupida sufritzen ari denarentzat, barkazioa…

Jainkoak ez du zertan bedeinkatu kristautasun agor bat, espero dituen fruituak ematen ez dizkion bat. Jainkoak ez du zertan bat egin gure eskastasunarekin, gure inkoherentziekin, desbideratzeekin, leialtasun-faltarekin. Haren itxaropenari erantzuten ez badiogu, bere salbamen-egitasmoarentzat bide berriak urratzen jarraituko Jainkoak, zuzentasun-fruituak emango dituen beste jende batekin.

«Krisialdi erlijiosoaz» mintzo gara gu, «deskristautzeaz», «jarduera erlijiosoa uzteaz»… Ez ote da gertatzen Jainkoa beste bide bat prestatzen ari dela, Jainkoaren erreinuaren egitasmoari leialagoa izango den beste Eliza bat sortuko duena? Ez ote da beharrekoa krisialdiko hau, hain boteretsua ez den baina ebanjelikoagoa izango den beste Eliza bat sortzeko, hain ugaria ez baina mundua gizakoiago bihurtzeari emanagoa izango den beste Eliza bat sortzeko? Ez ote dira etorriko Jainkoari leialago izango diren beste belaunaldi berri batzuk?

 

 

* ORAR CON EL EVANGELIO: (Mt.21.33-43)

  • DOMINGO 27º T.O. -A- OCTUBRE 5 de 2014
  • UNA HISTORIA DE AMOR NO CORRESPONDIDO.

*          De nuevo, la primera lectura de este Domingo (Is. 5, 1-7) y el evangelio, nos hablan de la
VIÑA”.
La viña es una metáfora muy usada en el antiguo Testamento para referirse al pueblo de Israel y el canto de Isaías “un canto de amor”  de los más bello.

*          Los personajes: La viña: El pueblo de Israel.; los arrendatarios son sus soberanos y jefes; el propietario es Dios; los mensajeros son los profetas; el Hijo es Cristo.
Es la historia de amor no correspondido ante un propietario, Dios, que ha puesto con mimo sus esperanzas y proyectos en este pueblo elegido. Y como dice Isaías:
Se dará la viña a un pueblo que produzca frutos.

*          La parábola nos invita a hacer diversas reflexiones: La viña sin duda nos dice en síntesis la historia del pueblo de Israel. Pero sobre todo se ve como los jefes sólo trabajan en beneficio propio.
Los labradores llegan hasta eliminar a los enviados a la viña.
*         En una segunda reflexión, la viña es nuestro mundo. El proyecto de Dios que ha puesto una creación para todos se ve frustrado. Un mundo creado para ser una casa común, una humanidad de diálogo y encuentro, una mesa común, se ve frustrado.
*        Hacemos una 3ª reflexión. La viña es también la Iglesia. El proyecto de Jesús de hacer de la comunidad eclesial un espacio donde se hace presente el Reino de Dios. Es frustración de lo que espera Jesús cuando la comunidad cristiana no es lugar de paz, de justicia y de verdad. Cuando la Iglesia algunas veces se empeña más en poseer verdades, poderes que en producir frutos de libertad, amor, perdón, cercanía, misericordia. Cuando deja de ser anunciadora de la Buena noticia del Reino.
*      Quizá, nos tenemos que parar más aquí. La viña del Señor, somos también cada uno de nosotros; viña y cepa. El proyecto de relación personal de Dios con cada uno de nosotros. El canto de la viña de Isaías (5, 1-7) es la historia del amor de Dios frustrado en mí como cristiano sin talante, sin firmeza en mi fe, sin compromiso, sin esperanza, sin horizonte de futuro, derrotado por una sociedad, un mundo que parece sin remedio. Y nos dice Jesús: Os digo que se os quitará a vosotros el Reino. No se trata de quitar; el Reino pasa a otras manos donde haya personas que den frutos, donde haya personas que acogen, que proclaman el Amor gratuito de nuestro Dios.

La piedra que rechazaron los arquitectos es ahora la piedra angular. Lo fundamental para la construcción del Reino, para que la viña de frutos es Cristo Jesús. Dios vuelve a poner el mundo, la sociedad en nuestras manos. Esta es la maravilla que nos hace nuevos y nos enseña a aprender todo de El, Jesús de Nazaret.
Nos podíamos preguntar: ¿Me dejo interpelar por Jesús? ¿Habla en mi vida y con mi vida el Evangelio? ¿Estoy convencido de que Jesús, el Hijo enviado, es la base más firme para construirme como persona, seguidora de El, libre y responsable?…

ORACIÓN

(Pablo, en la 2ª lectura nos propone, no caer ante los apuros de la vida, sino que en la oración y súplica con acción de gracias presentemos a Dios nuestras peticiones.)

*  Queremos orar por la Iglesia, para que la tarea evangelizadora lo haga con libertad y desprendimiento, inculcando sentimientos de esperanza y solidaridad.

  • Para que la viña que Dios pone en nuestras manos no sea considerada una propiedad privada ni resolvamos los conflictos con violencia.
  • Para que las tensiones que se viven en nuestra sociedad, en el mundo se encaucen a través del diálogo abierto y los deseos sinceros de que la viña común produzca frutos de justicia y paz.
  • Para que los cristianos sepamos unir fe y vida, oración y trabajo, contemplación y compromiso.

*    Ayúdanos, Jesús de la Viña, a sentirnos pueblo tuyo, a recibir tus dones, tus Palabras, tus cuidados, tu Amor. Haciendo que den frutos buenos en bien de los demás.
A luchar contra el hambre, la enfermedad, la marginación, la violencia.
Jesús de la Viña, ten paciencia con nosotros cuando en vez de frutos sabrosos damos agrazones, o no sabemos reconocer que esta Viña del mundo y nosotros como viña somos fruto de tu Amor.
Ayúdanos Jesús de la viña a ser testigos y constructores de tu Reino, que es la viña que has plantado para que trabajemos en ella Y demos frutos de Amor. AMÉN – ZURIÑE

* ORAR CON EL EVANGELIO: (Mt.21.33-43)

  • DOMINGO 27º T.O. -A- OCTUBRE 5 de 2014
  • UNA HISTORIA DE AMOR NO CORRESPONDIDO.

*          De nuevo, la primera lectura de este Domingo (Is. 5, 1-7) y el evangelio, nos hablan de la
VIÑA”.
La viña es una metáfora muy usada en el antiguo Testamento para referirse al pueblo de Israel y el canto de Isaías “un canto de amor”  de los más bello.

*          Los personajes: La viña: El pueblo de Israel.; los arrendatarios son sus soberanos y jefes; el propietario es Dios; los mensajeros son los profetas; el Hijo es Cristo.
Es la historia de amor no correspondido ante un propietario, Dios, que ha puesto con mimo sus esperanzas y proyectos en este pueblo elegido. Y como dice Isaías:
Se dará la viña a un pueblo que produzca frutos.

*          La parábola nos invita a hacer diversas reflexiones: La viña sin duda nos dice en síntesis la historia del pueblo de Israel. Pero sobre todo se ve como los jefes sólo trabajan en beneficio propio.
Los labradores llegan hasta eliminar a los enviados a la viña.
*         En una segunda reflexión, la viña es nuestro mundo. El proyecto de Dios que ha puesto una creación para todos se ve frustrado. Un mundo creado para ser una casa común, una humanidad de diálogo y encuentro, una mesa común, se ve frustrado.
*        Hacemos una 3ª reflexión. La viña es también la Iglesia. El proyecto de Jesús de hacer de la comunidad eclesial un espacio donde se hace presente el Reino de Dios. Es frustración de lo que espera Jesús cuando la comunidad cristiana no es lugar de paz, de justicia y de verdad. Cuando la Iglesia algunas veces se empeña más en poseer verdades, poderes que en producir frutos de libertad, amor, perdón, cercanía, misericordia. Cuando deja de ser anunciadora de la Buena noticia del Reino.
*      Quizá, nos tenemos que parar más aquí. La viña del Señor, somos también cada uno de nosotros; viña y cepa. El proyecto de relación personal de Dios con cada uno de nosotros. El canto de la viña de Isaías (5, 1-7) es la historia del amor de Dios frustrado en mí como cristiano sin talante, sin firmeza en mi fe, sin compromiso, sin esperanza, sin horizonte de futuro, derrotado por una sociedad, un mundo que parece sin remedio. Y nos dice Jesús: Os digo que se os quitará a vosotros el Reino. No se trata de quitar; el Reino pasa a otras manos donde haya personas que den frutos, donde haya personas que acogen, que proclaman el Amor gratuito de nuestro Dios.

La piedra que rechazaron los arquitectos es ahora la piedra angular. Lo fundamental para la construcción del Reino, para que la viña de frutos es Cristo Jesús. Dios vuelve a poner el mundo, la sociedad en nuestras manos. Esta es la maravilla que nos hace nuevos y nos enseña a aprender todo de El, Jesús de Nazaret.
Nos podíamos preguntar: ¿Me dejo interpelar por Jesús? ¿Habla en mi vida y con mi vida el Evangelio? ¿Estoy convencido de que Jesús, el Hijo enviado, es la base más firme para construirme como persona, seguidora de El, libre y responsable?…

ORACIÓN

(Pablo, en la 2ª lectura nos propone, no caer ante los apuros de la vida, sino que en la oración y súplica con acción de gracias presentemos a Dios nuestras peticiones.)

*  Queremos orar por la Iglesia, para que la tarea evangelizadora lo haga con libertad y desprendimiento, inculcando sentimientos de esperanza y solidaridad.

  • Para que la viña que Dios pone en nuestras manos no sea considerada una propiedad privada ni resolvamos los conflictos con violencia.
  • Para que las tensiones que se viven en nuestra sociedad, en el mundo se encaucen a través del diálogo abierto y los deseos sinceros de que la viña común produzca frutos de justicia y paz.
  • Para que los cristianos sepamos unir fe y vida, oración y trabajo, contemplación y compromiso.

*    Ayúdanos, Jesús de la Viña, a sentirnos pueblo tuyo, a recibir tus dones, tus Palabras, tus cuidados, tu Amor. Haciendo que den frutos buenos en bien de los demás.
A luchar contra el hambre, la enfermedad, la marginación, la violencia.
Jesús de la Viña, ten paciencia con nosotros cuando en vez de frutos sabrosos damos agrazones, o no sabemos reconocer que esta Viña del mundo y nosotros como viña somos fruto de tu Amor.
Ayúdanos Jesús de la viña a ser testigos y constructores de tu Reino, que es la viña que has plantado para que trabajemos en ella Y demos frutos de Amor. AMÉN – ZURIÑE

«La Iglesia debe aprender de nuevo a explicar que la familia es un gran don, bueno y hermoso»

«Comunicar la familia, ambiente privilegiado del encuentro en la gratuidad del amor». Roma publica el mensaje para la Jornada de las Comunicaciones Sociales. El Pontificio Consejo de las Comunicaciones Sociales ha afirmado que la Iglesia «debe aprender de nuevo a explicar que la familia es un gran don, bueno y hermoso«, en un comunicado de prensa al presentar el nuevo mensaje que ha elegido el Papa para la Jornada Mundial de las Comunicaciones Sociales, que se celebrará el 24 de enero, coincidiendo con la fiesta de San Francisco de Sales, patrón de los periodistas.

 

Cáritas Española invirtió más de 1.300 millones de euros contra la pobreza durante los años de la crisis

291 millones de razones. 291.346.117 euros fue la cantidad invertida por Cáritas Española durante 2013 para luchar contra la pobreza y contra las causas y consecuencias de esta maldita crisis. Un aumento de fondos, que se debe fundamentalmente a las aportaciones privadas. En los últimos cinco años, los de la crisis, la Confederación Cáritas invirtió 1.300 millones de euros en la lucha por un mundo mejor. Por contra, fueron los años de aportaciones públicas más bajas. Sebastián Mora: “Hay un mundo que está roto, que está sufriendo”.

 

 

COMUNICADO DE REDES CRISTIANAS ANTE EL SÍNODO SOBRE LA FAMILIA

¿Qué espera Redes Cristianas del Sínodo sobre la Familia?

Los temas de la familia necesitan una puesta al día por parte de la Iglesia católica si ésta quiere ofrecer al mundo un mensaje de credibilidad y recuperar la sintonía con tantos católicos y católicas que hace ya tiempo eligieron tomar sus propias decisiones en cuestiones de importancia para su vida familiar. La doctrina oficial está muy anticuada y cada vez hay más legislaciones civiles que permiten mayor libertad a las personas. Existen sectores del catolicismo que no admiten que, en las sociedades laicas, la Iglesia no pueda imponer sus criterios y deba entrar en el debate democrático junto a otros grupos ideológicos. En los temas de la familia esto es evidente. Leer más

Iglesia “en salida” vs restauración identitaria: ¿empate técnico?

Enviado a la página web de Redes Cristianas

“Estamos en medio de una crisis eclesial donde importantes sectores intermedios importantes obstruyen el proyecto de Iglesia del Papa, una Iglesia “en salida”. Para destrabar el proceso y llevar adelante el proyecto es indispensable la movilización de las bases eclesiales que sólo ganarán fuerza en la medida que los sectores de la liberación y los sectores carismáticos caminaran juntos “, dice Pedro A. Ribeiro de Oliveira, sociólogo, en artículo publicado a continuación.

Pedro A. Ribeiro de Oliveira tiene un doctorado en Sociología por la Universidad Católica de Lovaina, Bélgica. Es profesor en la Maestría en Ciencias de la Religión de la Pontificia Universidad Católica de Minas Gerais – PUC-Minas, consultor ISER-Asesoría. Entre sus obras, destacamos Fe y Política: Fundamentos(Aparecida: Ideas & Letters, 2004), Fortaleciendo la red de una Iglesia misionera (San Paulo: Paulinas 1997) y Religión y dominación de clase (Petropolis: Vozes, 1985). Leer más

*ORAR CON EL EVANGELIO. (Mt.21.28-32)

  • DOMINGO 26º. T.O. –A- SEPTIEMBRE 28.

*          El Evangelio de hoy comienza con un interrogante ante los que le acusaban a Jesús, por acoger a pecadores y marginados; interrogante que nos lo puede hacer hoy a cada uno de nosotros: “A ver ¿Qué os parece?. Un hombre tenía dos hijos…

Jesús, centra la cuestión en la contraposición que tenían, que a veces tenemos, entre palabras y obras, entre el hablar y el hacer. Lo que importa no son las palabras que pronuncian cada uno de los dos hijos sino su conducta real. Jesús denuncia las actitudes de personas que aparecen de una manera y se comportan de otra.

*          Nuestra vida está llena de oportunidades para decir “SÍ” a Dios, y también, para decirle “NO”.

Somos libres, y podemos escoger tanto lo uno como lo otro. Pero cuando escogemos decir “sí”, Dios espera que nos mantengamos fieles a Él, y que seamos coherentes con nuestra decisión.

De nada vale decir “sí”, con los labios, si nuestra manera de actuar no responde a nuestras palabras.

En este caso del evangelio es más meritorio, después de haber dicho “no”, arrepentirse de lo dicho, y actuar como si hubiéramos dicho “sí”, tal como nos enseña Jesús en la Parábola.

*          La 1º lectura del día de hoy y el Evangelio nos invitan a la conversión, pero no a una conversión hecha de palabras y propósitos vacilantes sino a una conversión sincera que suponga un cambio de vida. Para ser cristiano no basta decir sí y afirmar la fe sino que hace falta ser consecuente con lo que se dice y vivirlo.

*          Fidelidad y coherencia son dos cualidades esenciales de los discípulos de Jesús. De sus seguidores que nos llamamos cristianos.
La fidelidad nos hace capaces de perseverar en el tiempo en nuestras decisiones  originales de hacer realidad en nuestra vida, el mensaje de Jesús de Amor y Salvación. La fe, no es una doctrina, sino una vivencia. Por eso la coherencia nos lleva a hacer coincidir nuestras decisiones y nuestras acciones. Sabemos, que las dos exigen un gran esfuerzo, pero con la gracia de Dios, que siempre está dispuesto a ayudarnos, tanto una como otra son posibles.

  • Llevemos a la reflexión, oración el ¿cómo lo vivimos? Que resuene en nuestro interior las palabras de Jesús: “A ver ¿Qué os parece?…

*          Vivimos tiempos difíciles para la fe; tiempos en los que mantenerse fiel y ser coherente, puede traernos incluso disgustos, ser mal vistos… Pero Dios espera de nosotros generosidad y entrega a su causa, a trabajar en su Reino que es el aquí y ahora; por eso no podemos claudicar.
La fe nos da la certeza de que pase lo que pase, El, nuestro Dios, estará con nosotros, acompañándonos, fortaleciéndonos, iluminándonos con su luz, como lo hizo con Jesús de Nazaret cuando vivió nuestra experiencia humana.

ORACIÓN
Ayúdanos Dios nuestro, a ser capaces de corregirnos cada vez que decimos un “no” a tu Palabra, y a no decir jamás  un “sí” solo con los labios sin comprometer en él la propia vida.

Que aprendamos de Jesús de Nazaret a acudir a ti, Padre nuestro para conocer lo que quieres de nosotros y a responder en verdad desde nuestro interior con confianza y fidelidad.

Enséñanos a vivir con la palabra dada. Concédenos, que nuestras palabras sean palabras llenas de verdad.
Y que nuestras obras vayan llenas también de constancia.
Si en nuestra vida hay palabras incumplidas. PERDÓN, SEÑOR.
Si no somos fieles en el camino emprendido. PERDÓN, SEÑOR.
Te pedimos, Jesús de Nazaret, por los que no se fían ni creen en tu Palabra…
Queremos ser fieles al compromiso de seguirte y escuchar y vivir tu Palabra
que es CAMINO, VERDAD y VIDA, para todos. Estando siempre cerca, del que más lo necesita. AMÉN

*SEGUIMOS REFLEXIONANDO: LLEGÓ EL “OTOÑO”.

Es tiempo de cosecha.
Tiempo de recoger, para recogerse.
Para mirarse un poquito hacia dentro.
Tiempo para soltar. Para dejar caer. Para dejar ir.
Tiempo para guarecer el alma.
Tiempo para dejarse empapar por la lluvia.
Tiempo para crear. Tiempo para pensar. Para imaginar. Para crear.
Tiempo para la Esperanza y trabajo en el Reino con fidelidad y entrega. AMÉN. ZURIÑE