LA SAGRADA FAMILIA: JESÚS, MARÍA Y JOSÉ
* En la festividad de la Sagrada Familia, recordamos y celebramos que Dios quiso nacer dentro de una familia para que tuviera alguien que lo cuidara, lo protegiera, lo ayudara y lo aceptara como era.
Al nacer Jesús en una familia, el Hijo de Dios ha santificado la familia humana.
* ¿Cómo era la Sagrada familia?
Así creemos: María y José cuidaban a Jesús, se esforzaban y trabajaban para que nada le faltara. José era carpintero. Jesús le ayudaba. María se dedicaría a cuidar que no faltara nada en la casa.
* Ni que decir tiene que la vida de la sagrada familia fue dura: Huida a Egipto. Intentan volver a Israel, no pueden hacerlo. Y por fin Nazaret.
Nazaret es la escuela donde empieza a entenderse la vida de Jesús, es la escuela donde se inicia el conocimiento de su Evangelio.
Aquí tenemos que aprender a observar, a escuchar, a meditar. Aquí es donde sin darnos cuenta podemos comenzar a imitar la vida de Jesús. Aquí descubrimos quizá la importancia que tienen el ambiente, lugares, costumbres, prácticas religiosas, en una palabra todo aquello de lo que Jesús se sirvió para manifestarse a nuestro mundo.
Se nos ofrece además una lección de vida familiar.
Que Nazaret nos enseñe el significado de la familia, su comunión de amor, su sencilla y austera vida,
Aquí aprendemos también la lección del trabajo. Nazaret, la casa del “hijo del artesano”. Aquí comprendeos la austera pero redentora ley del trabajo humano, su dignidad, y… que quizá con dolor falta para muchos.
• Aquí, en Nazaret su primera lección es el SILENCIO. Tenemos que redescubrir de nuevo el valor del silencio tan necesario para nosotros que estamos aturdidos por tantos ruidos… Que el Silencio de Nazaret nos enseñe a escuchar en nuestro interior, esas llamadas que nos llevan al compromiso que el DIOS-CON-NOSOTROS nos puede pedir.
• ORACIÓN
Jesús de Nazaret, que viviste en familia con María y José. Hoy queremos pedirte por nuestras familias y las del mundo entero para que te hagas presente en ellas y seas nuestro Salvador.
Para que la familia encuentre su valor, quizá un poco perdido.
Jesús de Nazaret, te necesitamos entre nosotros. Llena nuestros hogares de tu Paz, de tu alegría, de tu cariño… Derrama tu Amor para que sepamos dialogar, entendernos, ayudarnos, para que aprendamos a acompañarnos y a sostenernos en el duro camino de la vida.
Danos paz y trabajo. Enséñanos a cuidar lo que tenemos y a compartirlo con los demás
También queremos darte gracias por todo lo que recibimos de la familia, de su ejemplo y
valentía en la dificultad. Por las alegrías y tanta cosa más.
María, Madre Buena, tu presencia, ternura y protección, también nos hace falta.
José, contagia nuestra vida de tu silencio, humildad y trabajo.
Jesús, José y María, preciosa y ejemplar familia y comunidad de Nazaret, ayúdanos a vivir en familia. AMÉN
ZURIÑE