* ORAR CON EL EVANGELIO: (Lc. 9, 11b – 17)

* EL  SANTÍSIMO CUERPO Y SANGRE DE CRISTO

*           “SER  PAN”.
*       Puede que sea bonito, pero desde luego no es nada fácil, “hacerse pan”…
*      
Significa, que ya no puedes vivir para ti, sino para l@s demás. Así lo hizo Jesús.
*      
Significa que debes tener paciencia y mansedumbre como el pan, que se deja “amasar”, cocer y partir…
*      Significa que debemos ser humildes como el pan, que no figura en la lista de los platos exquisitos… Pero está ahí… para acompañar…
*      Significa que debemos cultivar la ternura y la bondad, porque así es el pan, tierno y bueno…
*      Significa, que debemos vivir siempre en el amor más grande, capaz de morir para dar vida, como lo hizo JESÚS y se hizo PAN.

*      Todo esto y más lo vivió JESÚS y por eso multiplico el PAN.
*     
Que nos dejemos “cocer” por el fuego del Amor y del Espíritu. Después ya podremos ofrecernos a tod@s l@s que tengan algún hambre…
*       Y JESÚS, MULTIPLICARÁ EL PAN…

*           La Comunidad que comparte, vive el milagro de la multiplicación de los panes y los peces, vive el milagro de un mundo nuevo, de unas relaciones nuevas.
*           En el banquete del Reino de Dios, tod@s comen, tod@s se sacian y sobra en abundancia…

*                      O R A C I Ó N

*           Gracias, Cristo Jesús, porque sabías que además del hambre corporal, las personas tenemos otras hambres más profundas. Por eso no te contentaste con multiplicar los panes y mandar  recoger  las  sobras, sino que TÚ MISMO TE HICISTE PAN.:” YO SOY EL PAN DE VIDA  EL QUE VENGA A MÍ NO TENDRÁ HAMBRE.” (Jn.6,35. 51)

*           Cristo Jesús, el reparto de panes  vemos que tiene todo su sentido en el reparto  del PAN EUCARÍSTICO. No sólo dar  lo que tenemos sino entregarnos.
Como  tú, JESÚS.
 
*          Y NOS DICES:”ESTO ES MI CUERPO QUE SE ENTREGA POR VOSOTR@S, HACED LO MISMO EN MEMORIA MIA”.

*           Por eso hoy celebramos el día de la caridad; que no  nos apartemos  de “donde están los últimos”. Que sepamos hacernos cuerpo entregado.

*           Cristo Jesús, que cada celebración Eucarística nos haga más acogedores y comprensivos con l@s demás.
*           Los discípulos distribuyeron el pan y los peces que Tú habías bendecido. Que cada un@ de nosotr@s seamos transmisores de la fe y del amor que Tú Cristo Jesús nos das en cada Eucaristía. AMÉN

*                      Z U R I Ñ E

Muy Santa Trinidad. Ciclo C. 30 de mayo de 2010

SANTÍSIMA TRINIDAD
Lecturas
Pro 8, 22-31  
Sal 8, 4-9  
Rom 5, 1-5  
Jn 16, 12-15
 

PRIMERAS  REFLEXIONES

                Ya no es tiempo de pascua, aunque celebremos hoy el misterio de Dios, la Trinidad santa. Debe notarse la diferencia.

                Hoy nos centramos en Dios, y pretendemos llegar, apoyados levemente en las Escrituras, al núcleo mismo de su misterio de vida y amor. Todos los domingos que celebramos la Eucaristía, todos los días y a todas horas, el misterio que todo lo abarca es y sigue siendo el misterio de Dios. No porque lo celebremos hoy y le dediquemos una atención más expresa, se tornará su presencia más viva o clara. Siempre, no hoy sólo, Dios y solo Dios es el centro de la celebración. Siempre Dios y su misterio insondable. Y el universo, y nosotros, todos, en él. Todo más que nosotros, todo escapándose de nuestras manos y posibilidades.

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*ORAR CON EL EVANGELIO:(Jn. 16, 12-15) -C-

FIESTA DE LA SANTÍSIMA TRINIDAD – C – Mayo 30.

*           Recordamos en este día, que en el Bautismo fuimos signad@s
en el nombre del Padre y del  HIJO
y del Espíritu Santo”,
envueltos, por tanto, ya desde el principio en su Amor.

*           En la celebración de la Eucaristía, al principio nos santiguamos
en su nombre, y al final el Sacerdote que preside, nos bendice también
con la fuerza del Dios Padre, Hijo y Espíritu.
*          
A lo largo de la Misa cantamos el gloria, recitamos el Credo
y el Sacerdote siempre dirige la oración al Padre,
por medio de Cristo y el Espíritu.
*          
También en nuestra oración personal y otros momentos
nos santiguamos recordando a Dios.

           Todo nos motiva para que sigamos nuestra vida con esperanza,
con alegría. Estamos “sumergid@s” en ese Dios a quien oramos
y a quien hoy celebramos de una manera especial.
Ese Dios que es nuestro origen y nuestro destino gozoso.

*                      O R A C I Ó N

*           Señor, que seamos para  l@s demás, Amor misericordioso
como el de nuestro Padre Dios.
Amor entregado como el de Jesús
y Amor que anima y empuja hacia el bien como el del Espíritu.

*           Señor, nos invitas a situarnos junto a tu Hijo y al Espíritu Santo.
Quieres compartir con nosotr@s tu ilusión por el mundo y las personas. 
Que llevemos a cuant@s nos rodean ilusión y alegría de vivir.

*           Ayúdanos, para que  a lo largo de la semana seamos imagen tuya, 
Dios Padre, Hijo y Espíritu, un Dios Amor que es comunicación sincera, verdad misericordiosa.
 

*          Danos trinidad Santa, Dios único y verdadero
Fuerza y esperanza para ser testigos de tu Amor.

*                       Z U R I Ñ E

ORAR CON MARÍA.

              (Finalizamos el mes dedicado a Ella)  
                               
Motivación
Nos fijamos en los ingredientes con que María aderezaba su oración:

Contemplación Que equivale a estar siempre a la escucha de Dios, ser testigo de cada acontecimiento, llevarlo al fondo del alma y descifrar allí lo que Dios nos quiere decir.

Disponibilidad  Porque quien ora no necesita agenda para sus días ni ma­pas para sus caminos.  Orar es dejar que Dios haga cosas grandes dentro de nues­tra pequeñez.

Alabanza Rezar con María es repetir a cada paso su “Magníficat”. Aprender el oficio de cantor de las maravillas de Dios.

Servicio Apenas el ángel de la Anunciación deja a María, corre ésta a la montaña en ayuda de su prima. Por eso, orar con Ma­ría, es convertir la oración en servicio eficaz.

Fidelidad María es Maestra de un estilo de orar centrado en la fideli­dad de Dios. Y nosotros qué cerca estamos siempre del desaliento. 

Palabra de Dios (Hc. 1, 14) (1 Tes. 5, 15-17) 

*             Todos ellos hacían constantemente oración en común con las mujeres, con María, la madre de Jesús, y con sus her­manos. Hermanos, procurad que nadie devuelva a otro mal por mal; tened siempre por meta el bien, tanto entre vosotros como para los demás. Estad siempre alegres. Orad sin cesar. Dad gracias a Dios en todo porque esto es lo que Dios quiere de todos vosotros.
*                             Oración a María

* María: Tú que velas junto a nosotr@s, que ves nuestras inquietudes, que estás a nuestro lado cuando la vida nos sonríe y cuando las cosas no van del todo bien.

* Te pedimos Madre, que te sintamos cerca de verdad, necesitamos sentir el latir de tu corazón para que el nuestro se contagie de tu amor ardiente.

* María modelo de oración, intercede por nosotr@s, háblale a tu Hijo de nuestra vida, de nuestros  herman@s, de nuestro mundo, de nuestra esperanza.

* María, Virgen orante, ruega por nosotr@s. AMÉN.

*              Z U R I Ñ E

ESPIRITU SANTUARI DEI

José Antonio Pagola. Itzultzailea: Dionisio Amundarain

Zatoz, Espiritu kreatzailea, eta isuri gu baitan Jesusen indarra eta hatsa. Zure eraginik eta laguntzarik gabe, ezin dugu harengan sinetsi; ezin ausartu gara haren urratsei jarraitzera: Eliza ez da eraberrituko; gure esperantza itoko da. Zatoz eta kutsa gaitzazu Jesusen bizi-hatsez!

Zatoz, Espiritu Santua, eta ekarri guri gogora Jesusek esan ohi zituen hitz onak. Zure argirik eta harekiko zure testigutzarik gabe, ahaztuz joanen gara Jainkoaren aurpegi ona; letra hil bihurtuko da Ebanjelioa; Elizak ezin hots eginen du albiste onik. Zatoz eta irakats iezaguzu Jesusi bakarrik entzuten!

Zatoz, Egiaren Espiritua, eta egizu Jesusen egian ibil gaitezen. Zure argirik eta gidaritzarik gabe, ezin izanen gara sekula geure erroretik eta gezurretik libratu; ez da ezer berririk eta egiazkorik gu baitan erneko; itsuaurreko izan nahi duen itsuaren antzeko izanen gara. Zatoz eta bihur gaitzazu Jesusen ikasle eta testigu!

Zatoz, Aitaren Espiritua, eta irakats iezaguzu Jainkoari «Abba» esaten, Jesusek egin ohi zuen bezala. Zure berotasunik eta zure alaitasunik gabe, beren Aita galdu duten umezurtzak bezalako izanen gara; ezpainez dei eginen diogu Jainkoari, baina ez bihotzez; gure otoitza hitz huts izanen da. Zatoz eta irakats iezaguzu Jesusen hitzez eta bihotzaz otoitz egiten!

Zatoz, Ontasun Espiritu, eta bihur gaitzazu Jesusek estreinatu zuen «Jainkoaren erreinuaren» egitasmora. Zure indar eraberritzailerik gabe, inork ez du bihurtuko gure bihotz nekatua; ez dugu ausardiarik izanen mundu gizatarragoa eraikitzeko, Jainkoak nahi bezala; zure Elizan azkenak ez dira sekula lehenengo izanen; eta guk erdi lo jarraituko dugu geure erlijio burgesean. Zatoz eta egin gaitzazu lankide Jesusen egitasmoan!

Zatoz, Maitasun Espiritua, eta irakats iezaguzu elkar maitatzen, Jesusek maite ohi zuen maitasunez. Zu gure artean bizitasunez bizi gabe, Elizaren komunioa zartatu eginen da; hierarkia eta herria urrunduz joanen dira gero eta gehiago; zatiketa handitu eginen da, elkarrizketa itoko eta intolerantzia haziko. Zatoz eta biziaraz ezazu gure bihotzean eta gure eskuetan Jesusen antzeko eginen gaituen haurride-maitasuna!

Zatoz, Espiritu Askatzailea, eta gogorazi guri aske izateko askatu gintuela Kristok eta ez esklabotzak berriro zapaldu gaitzan uzteko. Zure indarrik eta zure egiarik gabe, Jesusekiko gure jarraitze gozoa esklaboen moral bilakatuko da; ez dugu ezagutuko bizia dakarren maitasuna, baizik bizia hiltzen duen geurekoikeria; ito eginen da gu baitan Jainkoaren seme-alabak hazarazten dituen askatasuna eta, beste behin, beldurraren, koldarkeriaren eta fanatismoaren biktima izanen gara. Zatoz, Espiritu Santua, eta kutsa gaitzazu Jesusen askatasunez!

DOMINGO DE PENTECOSTÉS. Ciclo C. 23 de mayo de 2010

DOMINGO DE PENTECOSTÉS, ÚLTIMO DEL TIEMPO PASCUAL
LECTURAS
Hch 2, 1-11  
Sal 103, 1ab y 24ac.
29-31. 34  
Rom 8, 8-17  
Jn 14, 15-16. 23-26
 

PRIMERAS REFLEXIONES

            Si hemos hecho un esfuerzo para que resalte el tiempo de pascua, hemos de hacerlo para dejar claro que hoy concluye (puede ser apagando el cirio al final de la celebración, con algún canto apropiado). El domingo próximo, por importante que parezca, ha de notarse diferente y como “menor” que los anteriores. Que cambien signos, decoración, cantos, aclamaciones. Que se perciba que no son los mismos. Pocas cosas más tristes que las terminaciones que se derivan sólo de la decadencia y el desgaste natural de lo anterior, sin conclusión manifiesta, como las flores mustias y ajadas.

             La celebración de Pentecostés incluye la posibilidad de una vigilia. Muy rica en lecturas y oraciones propias. Un buen reto a nuestra capacidad de celebración y a la importancia real que damos a la fiesta. Debiéramos intentarlo de alguna forma, sea o no con Eucaristía.

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ORAR CON EL EVANGELIO.(Jn.20,19-23) Hch2,1-11

                            FESTIVIDAD  DE  PENTECOSTÉS. (Mayo 23 – C -)

*           El domingo pasado, en la Ascensión,
Cristo desaparecía de nuestra vista, pero al mismo tiempo
hacía una promesa de presencia: “
Sabed que yo estoy
con vosotros todos los días hasta el fin del mundo”.
*
           Con la misma alegría de la Pascua, celebramos
la venida del Espíritu Santo.
*           El Espíritu Santo actualiza el mensaje y los gestos de Jesús.
Es un don del mismo Jesús. Y  esta donación va acompañada de paz,
de alegría, de perdón, de amor, de evangelización.
*           Pentecostés es la fiesta de la alegría y de la responsabilidad.
De la alegría porque gracias al Espíritu que hemos recibido podemos confesar:
*         
“Jesús es Señor”.
*          
Y fiesta de la responsabilidad porque como bautizad@s
se nos encarga la tarea de ser
testigos de Cristo en medio
de las personas y hacerle presente en este mundo.
*           ¡Ven, Espíritu Santo!
*          
Hacemos nuestra oración con la de J. Pagola.

                                       O R A C I Ó N

*           Ven Espíritu Santo. Despierta nuestra fe débil,
pequeña y vacilante. Enséñanos a vivir confiando en el
amor insondable de dios nuestro Padre a todos sus hijos
e hijas, estén dentro o fuera de la Iglesia. Si se apaga esta fe
en nuestros corazones, pronto morirá también
en nuestras comunidades e Iglesias.
* Ven Espíritu Santo. Haz que Jesús ocupe
el centro de tu Iglesia
.

* Que nada ni nadie lo suplante ni oscurezca.
No vivas entre nosotr@s sin atraernos hacia su Evangelio
y sin convertirnos a su seguimiento. Que no huyamos
de su Palabra, ni nos desviemos de su mandato del amor.
Que no se pierda en el mundo su memoria.

*           Ven Espíritu Santo. Abre nuestros oídos para
escuchar tus llamadas, las que nos llegan hoy,
desde los interrogantes, sufrimientos, conflictos y contradicciones
de los hombres y mujeres de nuestros días. Haznos vivir
abiertos a tu poder para engendrar la fe nueva que necesita
esta sociedad nueva. Que, en tu Iglesia, vivamos más atent@s 
a lo que nace que a lo que muere, con el corazón sostenido por
la esperanza y no minado por la nostalgia.

*           Ven Espíritu Santo.  Y purifica el corazón de tu Iglesia.
Pon verdad entre nosotr@s. Enséñanos a reconocer nuetros
pecados y limitaciones. Recuérdanos que somos como tod@s:
frágiles, mediocres y pecador@s.
Libéranos de nuestra arrogancia y falsa seguridad.
Haz que aprendamos a caminar entre los hombres y mujeres
con más verdad y humildad.

*           Ven Espíritu Santo. Enséñanos a mirar de manera nueva
la vida, el mundo y, sobre todo, a las personas.
Que aprendamos  a mirar como Jesús miraba a los que sufren,
los que lloran, los que caen, los que viven solos y olvidad@s.
Si cambia nuestra mirada, cambiará también el corazón
y el rostro de tu Iglesia. Los discipul@s de Jesús irradiaremos mejor
su cercanía, su comprensión y solidaridad hacia l@s más necesitad@s.
Nos pareceremos más a nuestro Maestro y Señor.

*           Ven Espíritu Santo. Haz de nosotr@s una Iglesia
de puertas abiertas, corazón compasivo y esperanza contagiosa.
Que nada ni nadie nos distraiga o desvíe del  proyecto de Jesús:
Hacer un mundo más justo y digno, más amable y dichoso,
abriendo caminos al Reino de Dios.

          *                                  Z U R I Ñ E

Séptimo domingo de Pascua. La Ascensión del Señor. Ciclo C. 16 de mayo de 2010

Lecturas
Hch 1, 1-11  
Sal 46, 2-3. 6-9  
Hb
9, 24-28; 10, 19-23  
Lc 24, 46-53
 

PRIMERAS REFLEXIONES

            Podemos hoy prestar cierta atención a nuestros esquemas mentales. Inseparables, incontrolables e imprescindibles, pero fruto de ideas anteriores a la ciencia y la crítica. Sólo citar, por la obviedad de su confusión, el de “abajo-arriba”. No existe tal ubicación espacial, más que para aclaraciones inmediatas y prácticas. Ni menos es aplicable a la Ascensión del Señor.

            Otro esquema común y con más pretensiones de realidad es el de “antes, ahora, después”. También recurrimos a él en nuestra presentación de la fiesta de hoy. Importantísimo para Lucas, el autor de Ev y Hch., pues Jesús es centro, y el resto, un antes y un después. Los capítulos 1-3 del Ev responden al antes, incluyendo al final una genealogía de Jesús. Del 4 al 24, Jesús y su subida (ascensión) a Jerusalén. El libro de los Hch, tras la ascensión de Jesús desde Jerusalén, el tiempo del Espíritu y la Iglesia. Toda la obra, centrada en Jerusalén y en su templo. Allí comienza el anuncio del Bautista –sin bendición final- y ahí concluye, con los apóstoles reunidos, tras la bendición final de Jesús. En Jerusalén les sorprende el Espíritu y de ahí parten -con muy diversos motivos- hasta alcanzar Roma, donde Pablo predica el reino y enseña lo que se refiere a Jesús con entera libertad (Hch 28, 31).

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* ORAR CON EL EVANGELIO. Lc. 24, 46 – 53)

                       FESTIVIDAD DE  LA  ASCENSIÓN –  (Mayo  16)

*           La Ascensión del Señor inicia otra etapa de salvación,
ya  que al desaparecer Jesús de entre los apóstoles en presencia corporal,
se abre  el TIEMPO DEL ESPÍRITU.
*           La  “Ascensión”  de Jesús al cielo no es el punto final de la historia;
es el punto y seguido. Jesús ha inaugurado los tiempos nuevos,
ya ha comenzado el Reino de Dios.
*           La fiesta de hoy, de la “Ascensión del Señor”, nos recuerda
que en el camino que inició Jesús aún quedan muchas etapas por alcanzar
y nosotr@s tenemos la responsabilidad de continuarlo.
*           El Espíritu  nos ayudará a descubrir cómo practicar y anunciar el Evangelio, adaptándonos a los nuevos tiempos. 
            Pero no temamos, porque Jesús nos dijo:
*          “YO ESTARÉ CON VOSOTR@S TODOS LOS DÍAS”

*                     O R A C I Ó N

*           No nos dejas huérfanos, Señor, nunca nos dejas huérfanos.
*           Cuando amamos y seguimos tus mandatos,
tu Espíritu de Amor nos hace compañía y es para nosotr@s
Fuerza y aliento, soplo gratuito de vida para continuar
en amor y fidelidad.

*           Cuando obramos mal, tu Espíritu de verdad
remueve nuestro interior  y es para nosotr@s  luz
en la oscuridad, agua viva para limpiarnos
y garantía de tu amor y fidelidad.
*         “NO NOS DEJAS HUÉRFAN@S, SEÑOR

*           A la hora de testimoniar la fe y dar razón
de nuestra forma de vivir, tu Espíritu de vida nos acompaña
siempre y pone las palabras adecuadas a nuestro alcance.

*           Y si el miedo a la libertad y la pobreza
de nuestros proyectos secan nuestro corazón,
tu Espíritu, manantial de agua viva,
lo riega para convertirlo en oasis fecundo.
“*         
“NO NOS DEJAS HUÉRFAN@S, SEÑOR”

*           Vivimos el presente con serenidad
y queremos mirar el futuro con esperanza,
porque Tú, no te olvidas de nosotr@s,
aunque nosotr@s nos olvidemos de Ti.
Tú estás en lo más hondo de nosotr@s
con la fuerza y luz de tu Espíritu.
*           NO NOS DEJAS HUÉRFAN@S, SEÑOR

*                                Z U R I Ñ E        

Sexto domingo de pascua. Ciclo C. 9 de mayo de 2010

Lecturas
Hch 15, 1-2. 22-29  
Sal 66 2-3. 5-8  
Ap 21, 10-14. 22-23
Jn 14, 23-29
 

PRIMERAS REFLEXIONES

            Encontramos entre las muchas ideas utilizadas en el evangelio de hoy la paz. Y en un contexto que no la presenta como fácil. ¿Cómo mantener la paz en la ausencia forzosa de lo más querido y añorado, que para el cristiano es Jesús? De entrada, ya afirma Jesús que la paz que él ofrece y promete no es la que acostumbra proporcionar el mundo. Es otra cosa. Esta paz ha de ser la felicidad, el estado tranquilo y contento de quien ha logrado sus pretensiones. Y no parece tratarse de una paz conquistada, buscada y conseguida, sino más bien encontrada y regalada: es Jesús, desde Dios donde mora, quien la proporciona. Tampoco la felicidad es algo que podamos alcanzar los humanos empeñando todo nuestro esfuerzo. Es más bien una aspiración honda, pero sin garantía ni en su búsqueda ni menos en su hallazgo. La bien antigua bendición al terminar la vida “descanse en paz” no nos pierde en el vacío, sino en lo pleno de la palabra y la promesa. Y la experiencia – esa diaria que nos va marcando hacia la muerte- nos da que brota o discurre entre des-prenderse, des-cuidarse, des-preocuparse. La paz, o la felicidad, nos roza tanta veces, y tan pocas nos alcanza que va quedando aplazada a un final que coincide con la vuelta del Señor quien nos la trae regalada. Sin olvidar  que brota de la justicia, que necesita ser trabajada, que figura como meta de toda acción política y social, que le descubrimos vinculaciones físicas con la ecología, que tiene otros nombres como bienestar, dicha, ausencia de tensiones, amor, felicidad. La paz, shalom de la Escritura, es la felicidad total. Podemos empeñarnos enteros por conseguirla: descubriremos que no está a nuestra disposición, y que aparece regalada, imprevista e imprevisible. Así, mejor que llegue con la garantía del Señor.

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