* ORAR CON EL EVANGELIO: (Jn.13, 1-15;Cor.11,23-26)

*          LA  VIDA  DESDE  EL  AMOR. JUEVES SANTO. (Abril 5 de 2012)

*          Vivir, teniendo como ley fundamental de la propia vida el AMOR, no es una tarea fácil. Y  no lo es porque vivimos rodeados/as de signos y hechos que reflejan la carencia de este don en nuestra forma de vivir y en la sociedad. Sin embargo, Jesús nos invita a descubrir que sólo desde el amor
puede transformar el ser humano radicalmente y convertirse en una “criatura nueva”, en un ser plenamente humano y feliz.
Bien es verdad que el precio del amor es muy alto. A Jesús, le costó dar la vida. A nosotros/as nos puede costar comenzar por reconocer lo lejos que estamos por vivir el mandamiento del Amor, y admitir nuestras propias incoherencias como discípulos/as de Jesús.
*          Quien tiene
experiencia de amar y ser amado/a, habrá descubierto la presencia de un corazón
que todo lo entrega por pura gratuidad.
*          Así es también el proceder  de Dios con nosotros/as. Pero…
¿Cómo es nuestro proceder con Dios y con los demás?… Tal vez tengamos que comenzar por admitir que sólo quien se siente amado/a por Dios con certeza, es capaz de hacer donación de lo mejor de sí mismo/a para el bien de los/as demás, sin más motivación ni más interés que amar como se sabe amado/a. Así pues,  se hace necesario liberarnos de las ataduras y suprimir aquellos obstáculos que nos impiden ensanchar el corazón para
descubrir el amor como fuente de plenitud.
*          Quien ha sentido el Amor de dios, ha experimentado también su cercanía, hasta el punto de saberse unido/a a él y sentirse llamado/a a amar a los/as demás del mismo modo que él es amado/a. Por es, el amor es capaz de abrir puertas infranqueables; el amor dignifica y engrandece; el amor aproxima y una; el amor humaniza y diviniza a la persona, haciéndole un reflejo de Dios.

*                         O R A C I Ó N –   SALMO 88
*         ¡Qué grande es la misericordia del Señor!
¡Qué grande es el amor de Dios!
El me creó y me está creando, porque me ama
El enciende y anima mi corazón, porque me ama.
El  me da una fuerza irresistible, porque me ama

*        ¡Qué grande es la misericordia del Señor!
Quiso ser hermano mío, porque su amor no tiene fin.
Acompaña mis pasos y es Camino, porque su amor no tiene fin.
Hizo alianza de amistad conmigo, porque su amor no tiene fin.
La selló con banquete de pan y vino, porque su amor no tiene fin.

*     ¡Qué grande es el Amor de Dios!
Curó mis males y mis heridas, porque es eterna su misericordia
Carga con el peso de mi vida, porque es eterna su misericordia.
Muere por mí en inacabable agonía, porque es eterna su misericordia.
Vive en mí, regalándome alegría, porque es eterna su misericordia.

*   ¡Qué grande es el Amor de Dios!
Me da una casa grande con
innumerables amigos/as, porque es amor.
Me ofrece un banquete cada día, porque es amor.
Me asegura la vida eterna, porque es amor.
Me regala los dones del Espíritu, porque es amor. AMÉN
Z U R I Ñ E

*        ORAR CON EL EVANGELIO: (Jn. 18, 1-19,42; Is.52, 13-53; Hb.4, 14-16)

*                         VIERNES  SANTO:     (Abril 6 de 2012)
*          Comenzamos este día Santo, haciendo la señal de la Cruz.
En el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo.
*         La Cruz, para nosotros/ascristianos/as, es señal de salvación.
*         Vamos nosotros/as a honrar  esta Cruz en este día. La Cruz donde Cristo, nuestro Salvador, nos dio nueva vida con su muerte.
“VICTORIA, TU REINARÁS, OH CRUZ TU NOS SALVARÁS».

* ES VIERNES SANTO. Nos centramos en lo fundamental de este día: Nuestra admiración ante la misericordia de Dios que no nos abandona, porque la salida de nuestro pecado, no es la desesperación; la salida es volver a un Dios que siempre abre su corazón a quien llama a su puerta. Por eso confiados/as, rezamos el salmo 50 (Adaptación).

*         Yo sé que me quieres, Señor, porque eres bueno,
porque tienes un corazón sensible; perdóname, limpia mis pecados.
Y de mis continuas caídas levántame.
*      Me siento pecador/a ante ti que eres Santo. Contra ti, contra ti slo pequé
Y tus ojos han visto con pena mi corazón manchado.
Pero me alegro, porque eres Padre y eres justo y bueno
Y sabes perdonar mi pecado y quererme como soy.

*      Tú me miras y me amas. Tú descubres lo positivo que hay dentro de mí.
Y me hablas con suavidad en el silencio. Yo descubriré tu voz dentro de mi corazón.
Y mi corazón cambiaré porque nada se resiste a tu Amor
Caminaré en el amor de tu nombre.

*      Devuélveme, Señor, el gozo y la alegría que perdí cuando me aparté de ti.
Devuélveme, Señor, la ilusión de los días en que eras un Dios cercano.
Sí, devuélveme la riqueza de tu gracia y toda mi vida será una fiesta.

*      Dame, señor, tu salvación y un corazón sincero,
Capaz de entregarse totalmente a Ti y al que lo necesite.
Entonces iré proclamando a todos los vientos:
que eres un Dios que vale la pena. Un DIOS SALVADOR.
Un Dios que borra el pecado y ama la justicia.
Un Dios que quiere la Paz.
Un Dios que pone en camino y nos lanza a la entrega. AMÉN.

*    CON SENTIMIENTOS DE ADORACIÓN Y ACCIÓN DE GRACIAS PROFUNDICEMOS EN LAS SIETE PALABRAS DE JESÚS EN LA CRUZ:

1ª. “Padre,.. Perdónalos, porque no saben lo que hacen”.  Lc. 23, 34.
2ª  “Te lo aseguro: Hoy estará conmigo en el Paraíso”. Lc. 23, 43
3ª  “Mujer, ahí tienes a tu Hijo…Ahí tienes a tu madre”. Jn. 19, 26-27.
4ª  “Dios mío, Dios mío… ¿Por qué me has abandonado? Mt. 27, 46; Mc. 15, 34.
5ª “Tengo sed”. Jn. 19, 28.6ª “Todo está cumplido”. Jn. 19, 30.

7ª “Padre… en tus manos encomiendo mi espíritu” Lc. 23,46.
* “Y, DANDO UN GRITO… INCLINANDO LA CABEZA… EXPIRÓ”…
*                                            Z U R I Ñ E

*          SÁBADO  SANTO. –  REFLEXIÓN   –  ORACIÓN: (Abril 7 de 2012)

*  Adoremos a Cristo el Señor, que por nosotros/as murió y fue sepultado.
*  VICTORIA TU REINARÁS, OH CRUZ, TU NOS SALVARÁS.
* Jesús ha muerto y ahora está en el sepulcro. Todo es tiniebla y soledad. Y es todo un símbolo: Cristo está muerto para gran parte de la humanidad, que busca solucionar sus problemas de espaldas al Salvador…
Millones de otros cristos están también hundidos/as en el sepulcro. Rostros de cristos abofeteados/as por la ira, por la injusticia, por el dolor físico o moral, por el paro, la guerra, el
hambre…
*    El señor está muerto en el sepulcro… así lo recordamos… en el silencio que nos habla… Pero nosotros/as los creyentes, velamos, con la esperanza de la resurrección.  Porque esta noche en esta madrugadareviviremos el gran acontecimiento, una explosión gozosa, la victoria  definitiva de JESUCRISTO, VENCEDOR PARA SIEMPRE, QUE HA DESTRUIDO LAS PUERTAS DE LA MUERTE. Por eso cantamos con gozo:
* EN DIOS PONGO MI ESPERANZA, Y CONFÍO EN SU PALABRA.

*          Todo fue silencio y soledad… Y nuestro silencio, nos sigue hablando… para recordar a una madre, MARÍA… la más dolorosa de todas las madres.
*         Imaginemos aquel cuadro. Una madre que ve bajar a su Hijo de la Cruz, destrozado, por manos amigas…
*       Que toma ese cuerpo entre sus brazos, que lo estrecha… Besaría aquellas heridas reposadamente, con respeto, y repetiría: “ SOY LA ESCLAVA DEL SEÑOR, HÁGASE EN MI TU VOLUNTAD.”…
*          No es posible olvidar este cuadro, ver a Jesús muerto en brazos de MARÍA…  Metámonos en el silencio junto a esa Madre y contemplemos con Ella… en SILENCIO       .
Así es conducido de los brazos de María a la sepultura… fue la piedra cerrando la entrada… y ocultando el santo cuerpo… ¿Quién podrá  explicar lo que pasaría entonces  por el alma de la
Virgen?… ¿quién podría arrancarle de aquel lugar si Ella no podía vivir sin El?…
*          Dejo al SILENCIO que me hable… que nos hable…
*          Sintiéndonos junto a Ella. Rezamos:
DIOS TE SALVE REINA Y MADRE DE MISERICORDIA… etc.
*         Todo esto, lo vivió con fe y esperanza “una Mujer…”
Pero en el corazón de María, también estaba el recuerdo de su Hijo ante la tumba de Lázaro: “YO SOY, LA RESURRECCIÓN Y LA VIDA”…
*          Leemos lo que nos dicen los hechos de los apóstoles en 13, 26-30.
*          Nosotras/os, también podemos ser como aquellas mujeres amigas de Jesús, que nos preguntamos muchas veces: ¿quién nos correrá la piedra?…
¿Creemos de verdad que la piedra está corrida?…
Perdónanos, señor Jesús, Maestro y  Amigo, cuando nuestra fe no crea suficientemente en tu Resurrección.

*        ESTA NOCHE, con una explosión gozosa, reviviremos la victoria gozosa de JESUCRISTO. VENCEDOR PARA SIEMPRE. QUE HA DESTRUIDO LAS PUERTAS DE LA MUERTE. Por eso, a DIOS PADRE QUE RESUCITA  A JESÚS.
Elevamos nuestro clamor rezando con fe: PADRE NUESTRO… etc.
*                           Z U R I Ñ E

ERRAMU IGANDEA

E. Lecelerc

HUMUS

Testua: Jainkoarenganako bidezidorra..

Ezta hizkuntza berdina Jainko eta gizonen artean. Ulertu ezina sortu da beraien artean. Atzoarte, Jainkoak deitu eta gizonak erantzuten zuen. Gaur, berriz, gizonak ohiu egiten du, baina Jainkoa isilik darrai. Gizon bakartiarentzat bakardadearen ordu trajikoa iritsi da. Bere burrukan Jainkoak ihes egin dio eta ezin hura aurkitu. Uste baitzuen Jainkoa obra onen bidez iritsiko zuela, eta obrak ez diote atseginik eman. Gizona ezta bere ekintzen bitartez salbatzen, bera Jainkoaren obra bihurtzean baino. Horregatik, Jainko Aitaren eskutan, gizona eltzegilearen buztina baino bigunagoa bihurtu behar du; otarregilearen zumea baino apalagoa eta arinagoa; negu bihotzean abandonatzen del egur lehorra baino pobreagoa. Orduan zabalduko zaio gizonari aterik zabalena, Jainko Aitaren bihotzarena, eta orduan bai konfiantzaz bere bizitza eta izate guztia Aita horren eskutan utziko ditu eta salbamenran dastaketa emango zaio. Obedientzia santuan sartu baita. Eta ume bezala Jainkoarekin, kreazioaren jolasean partaide izango da. Mina eta plazerretik aruntzagoko egoeran, poza eta eramanpena ezagutuko ditu; bizitza eta heriotza; eguzkia eta itzala. Jainkoarengan bizi da eta Jainkoarena da Harengan bizi da eta Harengan hartzen du atseden.

Otoitza

On ona zaren Jainko Aita, umeak, pobreak, txikiak, baztertuak, biltzen dira, Bakezko Erregeari kantatzera. Zure izenean datorrena. Kantu horrek , gizoarentzat duzun adiskidetasunaren ohiartzuna dakarkigu. Bedeinkatzu gatzazu Jauna, eta isuri zure Espiritu Santua, gure artean, denon bakea, eta guztientzat bakea sor dadin. Zeure Semearen Pasioak, gizon ororen pasioak, benetako bakearen aintza dakarkigula. Amen

Jokabidea

Jerusalengo herriak, eta antzinako gregoriano kantak dioenez, hebertarren umeak “PUERI HEBREORUM”, Jesus onartu zuten Bakezko Errege bezala, eta kantuz goratzen zuten. Errege honek, Jainkoaren erreinua dakar berarekin. Jainkoaren eran mundua gidatuko duen Erregea. Ez du indarrik eta ezpatarik behar bere erreinua defendatzeko. Bere erregetza bere biziaren emaitzarekin dakar. Bizia ematean sufrimendua, eskandaloa, barkamena, eta Aitaren eskutan jartzeak lagunduko diote. Bere erregetzan “JESUS NAZARETARRA, JUDUEN ERREGEA”, drama batean garatzen da. Drama horretako sarean, zenabit hari: gorrotoa, ezin ikusia, inbiria,mespretxua, ezin ikusia, traizioa, beldurra, bakarrik uztea…Esperantzarik-eza eta heriotza.. Baita ere, ezkutaturik eta beldurti, maitasun sentimentuak, jarraipen desioak, zerbitzu joerak…
Non nago ni, eta non nire kristau elkartea indarkeriz eta biolentziaz jokatzen ari den drama honetan?. Drama hau gizartean garatzen diren drama askoren , eta gure artean jokatzen ari denaren dramaren eredua baita. Zer isladatzen duten Izkribau eta apaiz, Pilato eta Herodes, Pedro eta Zirineoak, Lapurron eta Ehuntariak, Joan eta Nikodemok, Maria eta Madalenak? Nola tajutzen da gure fededun izakera, pertsonai horiek diztirazten duten argitan? Gure kristau elkartetan agertzen den irudiak ba ote du Gurutziltzaenarekin zer ikusirik?. Sentitzen al dugu, Paolok bezala, Jesus gurutziltzatua ikustean: Kristo da gure bakea?.

“ORAI ZAITEZ GUTZAZ BAKEAN BIZI ZAREN, BAKEZKO ERREGEA”.

DOMINGO DE RAMOS, 1 de Abril 2012, Mc. 15,1-41

DIVAGACIONES PERSONALES SOBRE EL DOMINGO DE RAMOS

Domingo de Ramos. Una mañana soleada; hacia mediodía, resuenan las campanas, los papás llevan deprisa a los niños hacia el templo; todos vestiditos de fiesta, todos agitando palmas o ramitas de olivo, todos sonrientes y felices, dispuestos a aclamar “Hosanna”, “Hosanna al Hijo de David”. Y la procesión, quizá con la imagen de Jesús sonriente, montado en un burrito precioso, y el desfile de los clérigos ataviados de vestiduras doradas, arropado todo por humaredas de incienso.

Aunque parezca raro, esto se parece un poco a lo que nos pasaba en Navidad. La señal que dieron los ángeles es que había que creer en un niño pobre, nacido en penosas circunstancias, lejos del templo, del poder y de la sabiduría de los doctores. Pero a nosotros no nos gusta eso, y lo cambiamos por la ternura del bebé/dios, las cancioncillas populares, las comilonas familiares y los regalos a los niños. Las despensas llenas, nuestras mesas repletas y la Misa de Gallo vacía.

Todo el mundo sonríe, sólo Dios llora.

Y ahora está pasando lo mismo: los discípulos entusiasmados, cortando ramas de olivo para aclamar al Mesías/Rey, alfombrando el suelo con sus modestos mantos de campesinos o pescadores, aclamando, cantando, bailando, porque el Mesías/Rey viene a tomar posesión de su Ciudad, de su Templo.

Pero nos cuenta Lucas que Jesús entró en Jerusalén llorando, llorando por la ciudad, porque él sabía muy bien lo que iba a pasar: que Jerusalén le iba a dar con la puerta en las narices, que en cinco días acabarían crucificándole, que iban a desaprovechar su última oportunidad.

Me produce un profundo desasosiego ese desfile de rey de burlas que montan los discípulos, ver a Jesús malmontado en un miserable burro, llorando mientras todos cantan un triunfo que no le va.

Me entusiasma lo que pasa después, que lo suben al Templo entre cantos triunfales, ¡bendito el Rey que viene!, penetran en los atrios repletos de animales para los sacrificios y de cambistas para las limosnas, entusiasmados y triunfantes… Y Jesús se baja del burro, coge una soga, hace con ella un látigo y empieza a liarse a golpes a diestra y siniestra… y se monta una estampida de corderos y de vacas, y el suelo se llena de monedas que brincan por los escalones de mármol…

¿Dónde estaban entonces los discípulos, sin saber qué hacer con las ramitas de olivo en las manos, con el ¡hosanna! a medio gritar en la boca …

¿Fue allí cuando Judas se desilusionó del todo de aquel mesías que lo hacia todo al revés? ¿Entendieron algo los otros Once? Parece que no, porque, si hemos de creer a Lucas, no mucho después, cuando Jesús resucitado llevaba ya cuarenta días instruyéndoles y los sacó, para despedirse, hacia el monte de los olivos, le preguntaron: ”Señor, ¿es ahora cuando vas a restablecer la soberanía de Israel?” Y – perdónenme esta invención irrespetuosa – Jesús, levantando los ojos al cielo, dijo: “Padre, con estos no hay quien pueda; a ver si mandas tu Viento Poderoso y los convences. Yo me voy”.

Y se fue, incomprendido por sus más íntimos, que seguían esperando y deseando un Mesías, Rey Poderoso, Triunfante de sus enemigos, exaltador de Israel, mantenedor de lo de siempre, un Mesías a su medida, un dios a su medida.

¡Pobre Jesús, llorando montado en el cómico y paciente burro, incomprendido y solo en la algarabía de Jerusalén! ¡Brillante Jesús acometiendo, también solo, contra las manadas de traficantes y contra sus promotores los sacerdotes, que no se lo perdonarán y acabarán matándole!

¡Que mal encaja, en este Domingo de Ramos, la lectura de la Pasión tras la fiesta infantil de las palmeritas y los hosannas! Parecen dos fiestas que por error se hayan quedado juntas.

Algunos dicen que nuestras aclamaciones están muy bien, que sabemos de sobra que aclamamos al crucificado, que precisamente por ser el crucificado le aclamamos. La verdad es que me gustaría muchísimo que fuera así, que tuvieran razón. Pero me temo que sigamos creyendo en el mismo Mesías en que creían y a quien aclamaban los discípulos.

Me temo que nos siga disonando el Jesús airado y violento de la expulsión de los mercaderes, me temo que nuestros crucifijos no sean motivo de fe sino adorno inexplicable, dorado con la teoría del sacrificio sangriento querido por el llamado Padre, que no lo parece al exigir sangre, ¡y de su hijo!, para perdonarnos. Me lo temo, casi diría que estoy convencido de que así es y de que no nos encaja la lectura de la Pasión en ese día de fiesta tan bonita.

Domingo de Ramos, Navidad en tono trágico, equivocar la señal, quedarnos con lo de siempre, no aprender de Jesús, sino leerlo desde nuestros viejos pellejos, repletos de vino viejo, pasarnos la vida remendando el odre viejo, no sea que, mirando a Jesús tal cual es, se nos rompa y se desparramen por el suelo todas nuestras mitologías, todas nuestras conveniencias, todas nuestras seguridades.

Hermosa imagen, preocupante imagen, la de Jesús, llorando encima de un burro mientras todos celebran entusiasmados la fiesta del viejo Mesías triunfador.

José Enrique Galarreta

ORAR CON EL EVANGELIO:(Mc.14,1-15,47;Isaías 50,4-7;Flp.2,6-11)

*               DOMINGO  DE  RAMOS: -B-  Abril 1 de 2012

*          La Palabra de Dios hoy es una palabra “densa” por su enorme carga existencial. Nos narra el misterio de la vida, pasión, muerte y resurrección de Jesucristo. Es la historia de la fidelidad hasta la muerte, de la fe en el Dios de la vida, de la solidaridad con la humanidad sufriente. Las tres lecturas ofrecen “la imagen cristiana de Dios encarnado con todas sus consecuencias”, el Dios que se hermana con la humanidad dolorida, la de antes, la de entonces, la de ahora.

Hay un dicho: “lo que no se sufre no se ama”. El siervo de Yahvé, aprendiz desde el sufrimiento tiene autoridad “para decir una palabra de
aliento al cansado”
porque participa de su dolor.
*          La entrada de Jesús en Jerusalén montado en un “pollino”, es una entrada mesiánica, cargada de humildad y de humanidad. Jesús es una persona libre y liberada. Ha vivido su
vida así desde la fe y proyecto del Padre.

*          Hosanna, bendito el que viene en nombre del Señor. Bendito el reino que llega.
*          ¡Que los ramos no nos oculten a la persona de Jesús, Dios y hombre verdadero!
*                                             O R A C I Ó N
*                      Hermanos/as, amigos y amigas, batid palmas
Aclamad aDios con cantos de alegría.
Porque el Señor es excelso y es humilde,
Que con los mortales comparte muerte y vida.
*                    Señor, que no temamos vivir en verdad y que nuestra vida
Sea un interrogante para los demás.
*                  Señor, al recibirte con ramos y palmas,
nos unimos a las personas que se ven perseguidas
por predicar el Evangelio o por  trabajar por la libertad
de las personas que sufren injusticia y abandono.
*              Dios reina sobre el universo.
Planta su tienda entre los pobres.
Celebremos todos juntos/as y con gozo.
Abramos de par en par los corazones… AMÉN. ZURIÑE

*          ALGUNOS SENCILLOS CONSEJOS PARA LA ORACIÓN:
*          Cuando comencemos a Orar es muy conveniente hacer unos minutos de reflexión para preparar nuestro corazón. Consiste en detenernos un momento a pensar que es lo que estamos
haciendo o vamos a hacer, con quien estamos hablando o vamos a hablar…
*          Dedicar cada día unos minutos, un tiempo a la oración personal. Así como dormimos, comemos, trabajamos y descansamos, la oración debe formar parte de nuestra vida diaria.
*          ALGUNAS RECOMENDACIONES QUE CADA UNO/A PUEDE ADOPTAR:
*          LUGAR. Escoger un lugar específico para orar. No importa cuál sea, mientras nos ayude a obtener el silencio interior que necesitamos.
*          HORARIO. Revisar nuestro horario y escoger para la oración un momento en el que nos encontremos en paz y que no estemos muy cansados (aunque también puede ser). Procurar que esta hora sea siempre la misma y mantenerla fija lo más que se pueda.
*          POSTURA. La postura es importante, pero no indispensable. La oración no es cuestión de ejercicios físicos, es algo espiritual. Cada uno/a puede adoptar la postura que quiera, ya que cada persona experimenta las cosas de manera distinta.
Nos pueden ayudar algunos ejercicios de relajación y de respiración, pero sin convertirse en el
fin de nuestra oración.
*          MÉTODO: solamente citonalgunos. Cada uno/a descubre cuál le ayuda más.
* Orar con la Biblia a partir de textos del A.T. o del N.T.
* Orar con los Salmos.
* Orar con la ayuda de textos de espiritualidad.
* Orar con canciones religiosas.
* Orar, adorando, alabando, contemplando, dando gracias…
* Orar a partir de noticias de actualidad.
* Orar desde la contemplación de la naturaleza.
* Dar suma importancia a: guardar SILENCIO, para ESCUCHAR lo que Dios me dice a mí…
* El SILENCIO exterior e interior debe ir acompañado de una actitud de disponibilidad yentrega.
Abiertos siempre a la voluntad del Padre. Esta fue, LA ORACIÓN DE JESÚS.
ZU R I Ñ E

5º DOMINGO DE CUARESMA, 25 de Marzo, Jn. 12, 20-33

SEGUIR A JESÚS ES DAR LA VIDA, POR AMOR, DÍA A DÍA

Fray Marcos
FE ADULTA

CONTEXTO

Estamos en el capítulo 12 del evangelio de Juan. Después de la unción en Betania y de la entrada triunfal en Jerusalén, y como respuesta a los griegos que querían verle, Jesús hace un pequeño discurso que no responde ni a los griegos ni a Felpe y Andrés.

Versa, como el domingo pasado sobre la Vida, pero desde otro punto de vista. Aquí la Vida solo puede ser alcanzada después de haber aceptado la muerte. También hoy hace referencia a ser levantado en alto, pero aquí para atraer a todos hacia él.

Los “griegos” que quieren ver a Jesús podían ser simplemente extranjeros simpatizantes del judaísmo. El mensaje de Juan en este relato en muy claro: Los “judíos” rechazan a Jesús, y los paganos le buscan.

 

EXPLICACIÓN

Ha llegado la hora de que se manifieste la gloria de este Hombre. Todo el evangelio de Juan es como una gran lente que concentrara todos sus rayos en la “hora”. Por tres veces se ha repetido en el texto la palabra “hora”; y otras tres veces aparece el adverbio “ahora”.

No se trata de un tiempo cronológico, sino de un cairos, momento decisivo, manifestado en la muerte de cruz. Llegada la “hora”, se manifiesta la gloria-amor de Dios y de “este Hombre”. Reflejar lo que es Dios en su entrega total, será la mayor honra del hijo.

Todos estamos llamados a esa plenitud humana que se manifiesta en el amor-entrega. Ahora es posible la apertura a todos. El valor fundamental del hombre no depende ni de religión ni de raza ni de cultura. Los que buscaban su salvación en el templo, tiene que descubrirla ahora en “el Hombre”.

Si el grano de trigo no cae en la tierra y muere, permanece él solo; en cambio, si muere, produce mucho fruto. Declaración rotunda y central en el mensaje de Jesús. Dar Vida es la misión de Jesús. La Vida solo se comunica aceptando la muerte. La Vida es fruto del amor, pero el egoísmo es la cáscara que impide germinar esa vida, aunque esté dentro de mí. Amar es romper la cáscara y darse deshaciéndose. La muerte del falso yo es la condición, para que la verdadera Vida se libere.

La verdadera potencialidad está latente hasta que es capaz de la entrega-amor total. La incorporación de todos a la Vida, será la tarea que se impone Jesús y será posible gracias a su entrega total hasta la muerte.

El fruto no va a depender de la comunicación de un mensaje. Dependerá de la manifestación de un amor total. El amor es el verdadero mensaje. “Si no muere, permanece él sólo” El fruto-amor solo puede darse en la nueva comunidad. Esta idea es original de Juan; no se encuentra en los demás evangelistas.

Hoy sabemos que el grano de trigo no muere más que en apariencia. Solo desaparece lo accidental para ser alimento de lo esencial. En la semilla hay vida, pero está latente, esperando la oportunidad de desplegarse. Esto es muy importante a la hora de interpretar el evangelio de hoy. La vida no se pierde cuando se convierte en alimento de la verdadera Vida. La vida biológica cobra pleno sentido cuando se pone al servicio de la Vida espiritual. La vida humana llega a su plenitud cuando trasciende lo puramente natural. Lo biológico no queda anulado por lo espiritual, sino potenciado y «plenificado».

Tener apego a la propia vida es destruirse, despreciar la propia vida en medio del orden este, es conservarse para una Vida definitiva. La plenitud del ser humano está en el amor. Pero si el amor no es total, no podremos alcanzar la meta. El amor tiene que superar el apego a la vida biológica.

En contra de lo que parece, entregar la vida no es desperdiciarla, sino llevarla a plenitud. No se trata de entregarla de una vez muriendo, sino de entregarla poco a poco en cada instante, sin miedo a que se termine. El mensaje de Jesús no conlleva un desprecio a la vida, sino todo lo contrario, solo cuando nos atrevemos a vivir a tope, dando pleno sentido a la vida, alcanzaremos la plenitud a la que estamos llamados.

La muerte al falso yo, no es el final de la vida biológica, sino su plenitud. Consciente de esto y perdido el temor a la muerte, nadie ni nada te puede esclavizar. El evangelista tiene muy claro cuál es el sentido de la muerte de Jesús, que no coincide en absoluto, con el sentido que se le ha dado después.

El que quiera colaborar conmigo, que me siga, y así, allí donde yo estoy, estará también mi colaborador. “Diakonos” significa servir, pero por amor, no servir como esclavo. Traducir por servir y servidor, no deja claro el sentido que el texto quiere dar. Jesús invita a seguirlo en el camino que acaba de trazar, dar la vida. Seguir a Jesús es compartir la misma suerte. Seguir a Jesús es entrar en la esfera de lo divino, es dejarse llevar por el Espíritu.

El lugar donde habita Jesús, es el de la plenitud del amor. Lo manifestará cuando llegue su “hora”. Allí entregando su vida, hará presente el Amor total, que es Dios. No se trata de la muerte física; mucho menos en el género de muerte que él sufrió. Se trata de dar la vida, día a día, en la entrega confiada a los demás.

En Jn 15,13, dice: “Nadie tiene amor más grande que el que da la vida por los amigos”. Pero el texto griego no dice “bios” ni “zoe”, sino “psijes” que no significa vida biológica, sino vida síquica, es decir lo específicamente humano. El verdadero amor se manifiesta cuando pones todo lo que eres al servicio de los demás.

Ahora me siento fuertemente agitado; ¿Qué voy a decir? “Padre líbrame de esta hora” ¡Pero, si para esto he venido, para esta hora! En esta escena, que los sinópticos colocan en Getsemaní, se manifiesta la auténtica humanidad de Jesús. Nos está diciendo, que ni siquiera para Jesús fue fácil lo que está proponiendo. Se trata del signo supremo de la muerte al “ego”. Se deja llevar por el Espíritu, pero eso no suprime su condición de “hombre”. Su parte sensitiva protesta vigorosamente. Pero está en el ámbito de la Vida, y eso le permite descubrir que se trata del paso definitivo.

Ahora el jefe del orden este va a ser echado fuera. Cuando sea levantado de la tierra, tiraré de todos hacia mí. Como el domingo pasado, identifica la cruz y la glorificación, idea clave para entender el evangelio de Juan. Todos nos tenemos que sentir, no solo llamados, sino empujados hacia la misma meta.

APLICACIÓN

Muerte y vida se entremezclan y se confunden en el evangelio de Juan. Para entender este lenguaje, hay que tener muy claro que está hablando de dos clases de muerte y dos clases de vida.

Una es la Vida con mayúscula (la espiri­tual y definitiva) como opuesta a la vida con minúscula (la biológica). Y una es la muerte espiritual al falso yo superando todo egoísmo y otra la muerte física, que ni añade ni quita nada al verdadero ser del hombre.

La muerte física no es imprescindible para llegar a la Vida. La muerte al falso “yo”, sí, porque es el único camino hacia la Vida. La vida interior, la vida divina, la vida de Dios en nosotros, es una realidad muy difícil de aprehender, pero a la que hay que llegar para alcanzar la plenitud humana que está más allá de la vida biológica, y de las satisfacciones sensoriales terrenas. Toda vida espiritual es un proceso, un paso de la muerte a la vida, de la materia al espíritu. El mismo mensaje a Nicodemo: hay que nacer de nuevo.

Mi plenitud humana no puede estar en la satisfacción de los sentidos, de las pasiones, de los apetitos, sino que tiene que estar en lo que tengo de específicamente humano; es decir, en el desarrollo de mi capacidad de conocer y de amar. La meta está en el descubrimiento de que mi verdadero ser existe en la medida que me doy a los demás, que la razón de mi existencia lo encontraré en la entrega y en el servicio.

El dolor que causa el renunciar a la satisfacción de la parte inferior de mi ser, la interpreta el evangelio como muerte, y sólo a través de esa muerte se puede acceder a la verdadera Vida. Si nos empeñamos en salvar una, perderemos la otra. Si ponemos todo nuestro ser al servicio de la vida biológica y sicológica, nunca alcanzaremos la espiritual.

Estamos aquí para vivir muriendo. Aceptar la muerte es darse cuenta de nuestra limitación fundamental como criatu­ras, como seres vivos, como animales, y descubrir la posibilidad de ser más en lo que tenemos de específicamente humano. Estoy aquí para llevar a la materia hacia el espíritu, para poner Vida donde sólo había vida.

El gran secreto, revelado en el evangelio, es que el hombre que vive biológicamente, puede acceder a otra realidad que llamamos Vida. Esta es la verdadera meta de un ser humano. El objetivo del hombre es esa Vida con mayúscula, no eliminar la muerte biológica y alcanzar una inmortalidad física.

Si enfocamos todas nuestras energías en la vida terrena, nunca descubriremos la vida espiritual. Esto es lo que el evangelio llama perder la vida. Se malgasta la terrena y no se alcanza la espiritual. El que se empeñe en salvar a toda costa su vida biológica, terminará perdiéndola. Pero dará pleno sentido a esta vida si descubre que puede acceder a otro nivel y encontrar la verdadera Vida.

Meditación-contemplación

Si el grano de trigo no cae en tierra y muere…
Se trata de una condición que no podemos soslayar.
Si queremos dar fruto, es decir, dar sentido a nuestra vida,
tenemos que gastarnos y consumirnos.

…………………

La vela solo cobra sentido cuando está encendida.
Pero si está encendida, se consume.
La rosa al esparcir su fragancia, entrega algo de sí mismo,
y así está manifestando su verdadero ser.

——–

La vida es movimiento y por lo tanto, energía desplegada.
Puedo consumirla en beneficio del ego (falso yo),
y entonces la malogro.
Puedo consumirla en beneficio de los demás,
y entones consumarla dándole plenitud.

Fray Marcos

 

GARISUMAKO 5. IGANDEA, Martxoaren 25a, Jn 12, 20-33

JESUS ERAKARGARRI

José Antonio Pagola.

ECLESALIA

Itzultzailea: Dionisio Amundarain

Juduen Pazkoa ospatzera etorriak diren erromes greziar batzuk Feliperi hurbildu zaizkio, eskean: «Jesus ikusi nahi genuke». Ez da ikusmina. Jainkoaren gizon horregan nabari duten misterioa sakon ezagutu nahia da. Berei ere on egin diezaieke.

Kezkaturik ageri da Jesus. Egun batzuk barru gurutzean josiko dute. Erromes greziarren gogoa jakitera eman diotenean, hitz nahasgarriak jaulki ditu: «Iristear da Gizonaren Semea aintzatua izango den ordua». Gurutzean josiko dutenean, guztiek ikusi ahal izango dute zertan den haren egiazko handitasuna eta aintza.

Segur aski, inork ez dio ezer ulertu. Baina Jesusek, izango duen hiltzeko era gogoan duela, gehiago dio: «Lurretik gora jasoa izango naizenean, guztiak neuganantz erakarriko ditut». Zer du gurutziltzatu horrek, ezkutuan, jendea erakartzeko ahalmen hori izateko? Gauza bat soilik: guztientzat duen maitasun sinetsezina.

Ikusezina da maitasuna. Soilik, maite gaituen keinuetan, seinaleetan, buru-eskaintzan suma dezakegu. Horregatik, Jainkoaren maitasun atzemanezina suma dezakegu Jesus gurutziltzatuagan, egin duen buru-eskaintzan. Egia esan, Jesusek erakartzen gaituela sentitzen dugunean bakarrik hasiko gara kristau izaten. Soilik, Jainkoak maite gaituena sentitzen dugunean bakarrik hasiko gara fedeaz zer edo zer ulertzen.

Jesusek, gurutzeko heriotzan ezkutuan den indarra argitzeko, guztiek ulertu ahal dugun irudi xume hau darabil: «Gari-alea lurrera erori eta hiltzen ez bada, agor geldituko da; baina, hiltzen bada, fruitu asko emango du». Hiltzen bada, erne eta bizia sorrarazten du aleak; baina, bere azalean bildurik, bere bizi-indarra beretzat gordetzen badu, agor geldituko da.

Bizitza osoa misterioski biltzen duen legea agertzen digu irudi eder horrek. Ez da arau morala. Ez da erlijioak ezarritako legea. Maitasunak eraginda sufritzen ari denaren bizitza emankor bihurtzen duen dinamika da. Jesusek behin eta berriz errepikatu izan duen ideia da. Bere bizitzari era egoistan atxikitzen zaionak galbidean jartzen du; eskuzabal ematen dakienak bizi gehiago sorrarazten du.

Ez da zaila hori egiaztatzea. Buruan bere ongizatea, bere dirua, bere arrakasta, bere segurtasuna bakarrik duen pertsonak bizitza erdipurdikoa eta agorra eginez bukatzen du: halakoak, mundu honetan biziz, ez dio gehitzen bizitzari gizatasun-apur bat ere. Alderantziz, jarrera irekiz eta bihotz zabalez bizitzera arriskatzen denak, bizia zabaltzen du, poza distiratzen, bizitzen laguntzen. Ez da bizitzeko modu kilikagarriagorik, gainerakoen bizitza gizatasun handiagoko eta eroangarriago egitea baino. Nolatan Jesusi jarraitu, haren bizi-estiloa erakargarri sentitzen ez badugu?

EL ATRACTIVO DE JESÚS

JOSÉ ANTONIO PAGOLA, vgentza@euskalnet.net

SAN SEBASTIÁN (GUIPUZCOA).

ECLESALIA, Unos peregrinos griegos que han venido a celebrar la Pascua de los judíos se acercan a Felipe con una petición: «Queremos ver a Jesús». No es curiosidad. Es un deseo profundo de conocer el misterio que se encierra en aquel hombre de Dios. También a ellos les puede hacer bien.

A Jesús se le ve preocupado. Dentro de unos días será crucificado. Cuando le comunican el deseo de los peregrinos griegos, pronuncia unas palabras desconcertantes: «Llega la hora de que sea glorificado el Hijo del Hombre». Cuando sea crucificado, todos podrán ver con claridad dónde está su verdadera grandeza y su gloria.

Probablemente nadie le ha entendido nada. Pero Jesús, pensando en la forma de muerte que le espera, insiste: «Cuando yo sea elevado sobre la tierra, atraeré a todos hacia mí». ¿Qué es lo que se esconde en el crucificado para que tenga ese poder de atracción? Sólo una cosa: su amor increíble a todos.

El amor es invisible. Sólo lo podemos ver en los gestos, los signos y la entrega de quien nos quiere bien. Por eso, en Jesús crucificado, en su vida entregada hasta la muerte, podemos percibir el amor insondable de Dios. En realidad, sólo empezamos a ser cristianos cuando nos sentimos atraídos por Jesús. Sólo empezamos a entender algo de la fe cuando nos sentimos amados por Dios.

Para explicar la fuerza que se encierra en su muerte en la cruz, Jesús emplea una imagen sencilla que todos podemos entender: «Si el grano de trigo no cae en tierra y muere, queda infecundo; pero si muere, da mucho fruto». Si el grano muere, germina y hace brotar la vida, pero si se encierra en su pequeña envoltura y guarda para sí su energía vital, permanece estéril.

Esta bella imagen nos descubre una ley que atraviesa misteriosamente la vida entera. No es una norma moral. No es una ley impuesta por la religión. Es la dinámica que hace fecunda la vida de quien sufre movido por el amor. Es una idea repetida por Jesús en diversas ocasiones: Quien se agarra egoístamente a su vida, la echa a perder; quien sabe entregarla con generosidad genera más vida.

No es difícil comprobarlo. Quien vive exclusivamente para su bienestar, su dinero, su éxito o seguridad, termina viviendo una vida mediocre y estéril: su paso por este mundo no hace la vida más humana. Quien se arriesga a vivir en actitud abierta y generosa, difunde vida, irradia alegría, ayuda a vivir. No hay una manera más apasionante de vivir que hacer la vida de los demás más humana y llevadera. ¿Cómo podremos seguir a Jesús si no nos sentimos atraídos por su estilo de vida? (Eclesalia Informativo autoriza y recomienda la difusión de sus artículos, indicando su procedencia).

 

* ORAR CON EL EVANGELIO. (Jn. 12, 20-33)

*             ORARCON EL EVANGELIO: (Jn. 12, 20 – 33)

*        DOMINGO  V  DE CUARESMA – B –  (Marzo 25 de 2012)
*        Repasamos algunas de las propuestas de las lecturas de hoy para ser fieles en este último tramo de la cuaresma  y llegar al paso nuevo de la PASCUA.

*        Vamos a dejar que la Palabra de Dios penetre en nuestros corazones. A llevar a la vida con más coherencia la Palabra que escuchamos.
*        Vamos a tener conciencia de Pueblo, de Pueblo de Dios. En Jesús, somos un Pueblo salvado. Tenemos que ser una Iglesia viva y abierta…
*        Vamos a clamar a Dios en nuestra angustia: Porque son muchas las angustias para que nos quedemos callados/as,
aguantando sin más, pacientes en silencio…
*        Vamos a gritar porque la violencia no cesa, el hambre crece,  Los poderosos oprimen sin piedad. Hay dolor suficiente y sobrante para que gritemos a Dios día y noche.  Y en eso estamos. Queriendo actuar con la luz de su Palabra. Porque sin esta solidaridad y ese grito de amor ante Dios, no se abrirá la puerta de la PASCUA.
*        Vamos a conocer a fondo al autor d nuestra salvación., porque, como decía un escritor: “cuando se deja de creer en Dios, se acaba creyendo en cualquier cosa.
*        Vamos a “perdernos” por el Reino de Dios; que es el amor generoso y gratuito, la entrega de mil modos realizada, la
defensa y acompañamiento  de los que son
*       ¡Qué difícil nos lo pone!, pero si Él tuvo la fuerza de Dios, a nosotros/as no nos faltará, si confiamos y nos entregamos.
*        Sólo queremos triunfar, Señor, para eso quizá se nos ha educado. Pero hoy, mirando un Cristo, grande,
de nuevo nos sigues hablando y… con voz balbuceante, te decimos:
*         Queremos decirte: Que queremos seguirte, queremos perder la vida, el prestigio, la imagen, las mil cosas que
acaparamos.
*        Queremos renacer a la sencillez, a la escucha atenta, a la vida del otro/a, a que me importe tanto lo suyo como lo mío, a que me duela el dolor de los otros/as. A mostrarnos pequeños/as y frágiles, como somos. A compartir nuestras dudas, miedos y fracasos.
*        Queremos triunfar todos/as juntos/as. Buscando el bien y la vida para todos/as, como Tú lo hiciste. Ayúdanos, Señor, a dar nuestra vida, nuestro tiempo, nuestra escucha. En tus manos nos ponemos…  Contigo a nuestro lado, todo lo podemos. AMÉN.
*                      SEGUIMOS  ORANDO

*       TU PALABRA, ME DA VIDA, CONFÍO EN TI, SEÑOR.
*       TU PALABRA ES ETERNA, EN   ELLA ESPERARÉ.

*      TE ADMIRAMOS, SEÑOR,
*      Tú eres la verdad frente a la mentira.
*      Tú eres la luz frente a la oscuridad.
*      Tú eres el Amor, frente al odio.
*      TE ADMIRAMOS, SEÑOR.
*      Tú generosidad no tiene límites.
*      Tú Cruz, abraza a todas las personas.
*      Tú fuiste enviado para nuestra salvación.
*      TE ADMIRAMOS, SEÑOR.
*      No permites que nos perdamos.
*      No quieres que nos condenemos.
*      No deseas que nos caigamos.
*      TE ADMIRAMOS, SEÑOR.
*      Tu Cruz, Señor, es nuestra salvación
*      Tu Cruz, Señor, es tu mucho Amor.
*      Tu Cruz, Señor, es redención.
*      TE ADMIRAMOS, SEÑOR.
*      Y te decimos: ¡GRACIAS, SEÑOR!
*      CUENTA CON NOSOTROS/AS…
*                      SEGUIMOS ORANDO.
*   Jesús de Nazaret, que nuestra vida “te muestre” a las personas que no te conocen.
*  Que nuestra manera de actuar muevan su curiosidad y deseen conocerte.
*  Señor, los logros científicos, la educación de los hijos/as, los trabajos de los/as  cooperantes, suponen morir a muchas
posibilidades.
* Nos cuesta morir, Señor, quisiéramos conseguir las cosas sin esfuerzo.
* Ayúdanos a mantenernos fieles en momentos de dificultad. Jesús de Nazaret, tú aceptaste  que
HABÍALLEGADO TÚ HORA”; nosotros/as nos empeñamos en cambiarla. Vivimos  momentos difíciles, danos fuerzas para no huir y ayudar a los/as que más lo necesitan.
* Jesús de Nazaret, que sepamos leer tú presencia en “los signos de nuestro tiempo”. Con entrega,  servicio y verdad. Sabemos que en la eucaristía y oración, encontraremos nuestra fuerza.

*          DE NUEVO RECORDANDO, QUIZÁ LO YA SABIDO

*          La importancia de la Oración. ¿Qué es realmente la Oración?
*          (Son ideas repetidas en semanas anteriores pero que pueden venir bien recordarlas)
*          La Escritura que es la Palabra de Dios es la mejor fuente para definir algo, en este caso la oración  ya que es la opinión de Dios, debemos entender que es la mejor y más acertada.
*          El Salmo 5, 1-3. Nos da una idea clara de lo que es la oración.
*          La oración, más que algo complicado, es una acción sencilla.
*          Orar, es en otras palabras, hablar con Dios, tener una conversación un intercambio de ideas que expresen lo
que pensamos y sentimos.
*          La oración, más que una obligación debe de ser una gozada, ya que se trata de pasar un momento
agradable con la persona más importante e interesante del universo, y sobre todo quien más nos ama y nos entiende.
*          Debemos aprender que orar debe ser un pasatiempo tal como lo es para un par de amigos/as salir a tomar el café
y conversar.
*          Es un tiempo de oportunidad para conocerse, relacionarse, y entregarse a Dios.
*          Es una expresión de amor y amistad con Dios…
*          Si cambiamos quizá la idea que tenemos de la oración, cambiará nuestra actitud hacia la oración. Si cambiamos
nuestra idea y actitud sobre la oración, Entonces nuestros tiempos de oración cambiarán, y serán mucho mejores.
*          ORAR. Encuentro. Silencio, diálogo, escucha…Y para esto: QUERER ORAR.  ZURIÑE

 

 

 

 

 

4º DOMINGO DE CUARESMA, 18 de Marzo, Jn. 3, 14 – 21

SALVARSE NO ES EVITAR LA CONDENACIÓN

Fray Marcos
Fe Adulta

CONTEXTO

Hoy es imprescindible tener en cuenta el contexto del evangelio que leemos. Estamos en el capítulo 3º de Juan. Este evangelio está estructurado según un esquema teológico. Cada capítulo es un tema que tiene identidad por sí mismo. Es muy interesante el paralelismo asombroso que tienen los 21 capítulos, con las cartas del tarot. Este esoterismo es precisamente una de las claves para descubrir toda su profundidad.

El punto de partida del discurso que Juan pone en boca de Jesús, es el diálogo con Nicodemo, que empieza sin que le haya preguntado nada:

“Te lo aseguro, el que no nazca de nuevo no puede ver el Reino de Dios”.
Nicodemo le responde: “Eso es imposible”.
Pero Jesús insiste: “El que no nazca del agua y del espíritu no puede entrar en el Reino de Dios; lo que nace de la carne es carne, lo que nace del espíritu es espíritu”.
Nicodemo insiste: ¿Cómo puede ser eso?
Y comienza el discurso cuyo final acabamos de leer.

El domingo pasado, Jesús arremetió contra el culto que se desarrollaba en el templo. Hoy arremete contra la manera de interpretar la Ley que tienen los fariseos. En ambos casos se trata de instituciones antiguas vacías de contenido que hay que sustituir. No se trata de una nueva interpretación, (es lo que busca Nicodemo) sino de algo completamente distinto: hay que nacer de nuevo.

No debemos pensar en discursos pronunciados por Jesús. Juan pone en boca de Jesús una cristología propia de finales del siglo I.

EXPLICACIÓN

Lo mismo que Moisés levantó la serpiente” No podemos entender una comparación si no comprendemos los dos términos de la misma. Lo que hizo Moisés es recordar en un momento de verdadero apuro, al dios egipcio Ranenutet (representado por una serpiente). A los que habían construido un becerro de oro a sus espaldas, no dudó en hacerles beber el metal fundido. Ahora es el mismo Dios el que le manda construir la imagen de otro dios.

Para entender la comparación con la cruz, es imprescindible saber que el dios egipcio era a la vez veneno y antídoto; muerte y vida; opresión y salvación. Al ser crucificado, Jesús representa a la vez, la muerte y la vida, la humillación y la exaltación.

Al decir “levantado”, va mucho más allá de una alusión a la figura de la serpiente. La cruz es la manifestación suprema del amor y la lealtad de Dios. Es el momento de la exaltación definitiva de Jesús. En el hombre levantado se manifiesta la verdadera Vida. Jesús ha llegado a lo más alto; se ha identificado con Dios.

Para que todo el que lo haga objeto de su adhesión (crea), tenga Vida definitiva. «Vida definitiva» Denota la calidad de vida propia del estadio final y definitivo. Traducir por «Eterna», empobrece el significado, por insistir solo en la duración y no en la calidad. La consecuencia de “ser levantado en alto”, es dar plenitud de Vida. El Espíritu que nos comunicará, será la verdadera fuente de Vida para todos los que le acepten.

“Demostró Dios su amor al mundo» El amor se hizo visible en un acto. No se dirige solo a los cristianos, sino al mundo. Jesús es el don de Dios a la humanidad. «Dar a su Hijo» no se refiere, aquí, únicamente a la encarnación, sino a la crucifixión.

Porque no envió Dios el Hijo al mundo para que de sentencia contra el mundo, sino para que el mundo se salve por él”. Para Juan, Jesús es enviado al mundo, Para los sinópticos, a Israel. La salvación está destinada a todos. No solo al pueblo elegido, sino a todas las naciones. Se acabaron los privilegios. La Vida del Espíritu se ofrece a todos. Quién no obtenga esa Vida, será porque rechaza su oferta, negando su adhesión a Jesús.

El que le presta adhesión no está sujeto a sentencia; el que se niega a prestársela ya tiene la sentencia. No hay lugar para la indiferen­cia. O se presta adhesión o se niega esa adhesión. O se nace del espíritu o se permanece en la carne.

Es este un dato importantísimo para entender la manera de actuar (no actuar) de Dios. Tanto la sentencia negativa como la positiva, no es consecuencia de un acto externo de Dios. Es el resultado de una actitud permanente identificada con el mismo acto de adhesión.

Bien entendido este versículo, cambiaría todo el modo de entender la moral. Desde la visión farisaica (y la nuestra), Dios juzgaba a los hombres después de examinar sus acciones. Si eran conforme a la Ley, los salvaba; si eran contrarias a la Ley, los condenaba. La justicia de Dios sería el trasunto de la justicia humana.

Juan nos dice que Dios es justicia; pero en Él, la justicia es una realidad permanente. Todo está en su sitio en cada instante. Cada actitud, cada acto del hombre, lleva incorporada la justicia.

Los hombres han preferido las tinieblas a la luz. «Su modo de obrar» Denota el proceder habitual, no un acto puntual.

En el prólogo se nos había dicho: «y la Vida era la luz de los hombres». No es la luz la que da Vida (como maestro), sino al revés, es la Vida la que te iluminará. Sin Vida no se puede aceptar la luz. La falta de Vida lleva consigo el rechazo de la luz.

Mantener una relación con Dios desde la Ley, desde lo externo, sin Vida, es mantener la relación de injusticia en que están los dirigentes religiosos. El que oprime al hombre no puede aceptar la luz. La adhesión a Jesús, exige salir de la situación de opresión.

El que obra con bajeza… El que practica la lealtad. «Obra con bajeza (practicar lo malo), se opone a “practicar la lealtad”. «Hacer la verdad» es un semitismo que utiliza Juan, y lo opuesto es «hacer la falsedad».

El que es cómplice de la muerte, no aguanta la Vida. La considera como una agresión. No se eligen las tinieblas por el valor que puedan tener en sí, sino por odio a la luz. No son las doctrinas (luz) las que separan de Dios, sino las conduc­tas (Vida).

Quien con su modo de obrar daña al hombre, se opone al amor-vida. Rechazando la luz, cree poder continuar haciendo el mal sin ser descubierto.

«Practicar la lealtad» equivale a hacer lo que es bueno para el hombre. Al emplear «lealtad» nos está diciendo que el amor no es algo teórico, sino práctico. Una vez más la Vida es anterior a la luz. «Y así». El acercamiento a la luz, se hace por amor a la luz, no para que se vean las obras.

«Realizadas en unión con Dios«. No obras hechas según Dios quiere, sino algo más. Obras en las que, con la actividad del hombre, se ve la de Dios revelando en ellas su gloria-amor.

Creer va unido a las obras buenas. La incredulidad acompaña a las obras malas. Jesús evidencia lo que es un hombre.

APLICACIÓN

En el trozo del discurso que acabamos de analizar nos encontramos con los aspectos más originales de la salvación ofrecida por Jesús:

1) La salvación es Vida.

2) Viene de Dios.

3) Es fruto del amor de Dios.

4) No es una alternativa a la condenación.

5) Exige la adhesión a Jesús.

6) Se manifiesta en las obras.

Cada uno de estos puntos nos tendría que advertir de los errores en que caemos a la hora de hablar de esa salvación que Jesús nos ofrece. “Por pura gracia estáis salvados”.

Hablar de salvación, es plantearse el sentido último de la vida humana. Sería desplegar las más elevadas posibilidades humanas.

El término “salvación” tiene connotaciones negativas, y eso es muy peligroso a la hora de entender lo que dice el evangelio. El médico salva una vida cuando está a punto de perderse. El pensar en la salvación en términos negativos nos ha paralizado en nuestro desarrollo. Nos hemos creído que, si elimino el pecado, estoy salvado. Salvarse no es evitar la condenación. La salvación por parte de Dios tiene una connotación positiva. Salvarse sería llevarnos a una plenitud de ser, más allá de las mismas posibilidades naturales de la persona.

La salvación no es algo que me venga de fuera. La salvación surge de lo más hondo de mi ser. Desde ahí, Dios con su presencia posibilita mi plenitud. Hay que tener muy claro, que me salva totalmente Dios y me salvo totalmente yo. La acción de Dios y la del hombre, ni se suman ni se restan ni se interfieren, porque son de naturaleza distinta. «Dios que te creó sin ti, no te salvará sin ti». Todo lo que depende de Dios para mi salvación ya está hecho. Por tanto, mi salvación, aquí y ahora, depende de mí.

La conciencia que tenemos de que Dios puede no salvarme, es consecuen­cia de que esperamos de Dios una salvación equivocada. Queremos que Dios nos libere de nuestras limitaciones, es decir que nos quite el sufrimiento, el dolor, la enfermedad, la muerte. Todo eso forma parte de nuestra condición de criaturas y es inherente a nuestro ser. Ni Dios puede hacer que sigamos siendo criaturas, y sin limitacio­nes. Buscar la salvación por ese camino, es un error garrafal. La salvación que Dios nos da, tiene que realizarse mientras seguimos siendo criaturas, y por tanto, a pesar de nuestras limitaciones.

La salvación no es cambiar lo que soy ni añadir nada a lo que ya soy. Es una toma de conciencia de lo que en realidad soy, y vivir en esa conciencia. Es descubrir el tesoro que está escondido dentro de mí y disfrutar de él. “La vida eterna consiste en que te conozcan a ti, único Dios verdadero y a tu enviado Jesucristo”. Se trata de “conocer”.

Meditación-contemplación

Hay que nacer de nuevo.

Toda la enseñanza de Jesús está resumida en esta breve frase.

Somos fruto de la evolución de la carne,

y tenemos que dar el paso hacia el espíritu.

…………

Yo no he nacido como ser espiritual.

Tengo la capacidad de llegar a serlo,

pero debo desplegar esa capacidad que se me ha dado.

Si no la despliego, me quedaré en la carne.

………..

Nacer de nuevo es desplegar la verdadera VIDA.

La Vida se potencia en la medida que trasciendo la materia.

Pablo nos dice que incorporarse a Cristo,

es incorporarse a su muerte, para vivir resucitados.

………..

Fray Marcos

 

GARIZUMAKO 4. IGANDEA, Martxoaren 18a, Jn. 3, 14-21

GARIZUMAKO 4. IGANDEA 18 de marzo de 2012

GURUTZILTZATUARI BEGIRA

José Antonio Pagola. Itzultzailea: Dionisio Amundarain

Jesusek Nikodemo izeneko fariseu sonatu batekin izan duen topo egite berezia kontatu digu Joan ebanjelariak. Kontakizunaren arabera, Nikodemorena izan da ekimena: «gauez» Jesusengana joan da. Sumatu du «Jainkoagandik etorritako gizona» dela Jesus; baina ilunpean dabil. Argira bideratuko du Jesusek.

Jesus benetan aurkitu duen oro ordezkatzen du Nikodemok kontakizun honetan. Horregatik, halako batean, Nikodemo ezkutatu egin da pasadizotik eta bere hitzaldia jarraitu du Jesusek, mundu guztia gonbidatuz, ilunpean bizi ez dadin, baizik eta argi bila ibil dadin.

Jesusen arabera, gauza guztiak argitu ditzakeen argia Gurutziltzatuagan dago. Ausarta da baieztapena: «Hartaraino maite du Jainkoak mundua, non bere Semea eman baitu, harengan sinesten duen inor gal ez dadin, baizik eta betiko bizia izan dezan». Sumatzen eta sentitzen ahal dugu Jainkoaren maitasuna gurutzean torturatu duten gizon horrengan?

Haurtzarotik gurutzea nonahi ikusten ohiturik, ez dugu ikasi Gurutziltzatuaren aurpegiari fedez eta maitasunez begiratzen. Gure begiratu zabarra ez da gai aurpegi horretan argia ikusteko: momenturik latzenetan eta zailenetan gure bizitza argitzen ahal lukeen argia ikusteko.

Alabaina, bizi- eta maitasun-seinaleak bidaltzen ari zaigu Jesus gurutzetik. Jada haurrak ezin besarkatu dituzten beso luzatu horietan, eta lepradunak ezin ferekatu, gaixoak ezin bedeinkatu dituzten esku iltzatu horietan, Jainkoa dago, besoak zabalik, gure bizitza pobre hau, hainbat sufrimenduk hautsia den hau, onartzeko, besarkatzeko eta sostengatzeko prest.

Heriotzak itzali duen aurpegi horretatik, bekatariei eta prostitutei jada txeraz ezin begiratu dien begi horietatik, hainbat abusu eta injustiziaren biktima direnei bere haserrea jada ezin agertu dien aho horretatik, gizadiari dion bere «maitasun zoroa» agertzen ari zaigu Jainkoa.

«Jainkoak ez du bidali mundura bere Semea mundua juzgatzeko, baizik Semearen bidez mundua salba dadin». Jainko hori onar dezakegu nahiz zapuztu. Ez gaitu inork behartzen. Geurea dugu erabakia. Baina «Argia etorria da jada mundura». Zergatik zapuzten dugu hainbatetan Gurutziltzatuagandik datorkigun argia?

Hark jar lezake argia bizitzarik zoritxarrenekoan edo porrotik handienekoan; baina «okerra dagiena… ez da hurbiltzen argira, bere egintzek akusa ez dezaten». Duintasun eskasez bizi garenean, argiari ihes egiten diogu, Jainkoaren aurrean gaizki sentitzen garelako. Ez dugu jarraitu nahi izaten Gurutziltzatuari begira. Alderantziz, «egia egiten duena, argira hurbiltzen da». Ez du ilunera ihes egiten. Ez du ezer ezkutatzekorik. Gurutziltzatuari begira nola egongo dabil. Eta argian bizi ahal izatea ematen dio hark.

MIRAR AL CRUCIFICADO

JOSÉ ANTONIO PAGOLA, vgentza@euskalnet.net

SAN SEBASTIÁN (GUIPUZCOA).

ECLESALIA, 14/03/12.- El evangelista Juan nos habla de un extraño encuentro de Jesús con un importante fariseo, llamado Nicodemo. Según el relato, es Nicodemo quien toma la iniciativa y va a donde Jesús «de noche». Intuye que Jesús es «un hombre venido de Dios», pero se mueve entre tinieblas. Jesús lo irá conduciendo hacia la luz.

Nicodemo representa en el relato a todo aquel que busca sinceramente encontrarse con Jesús. Por eso, en cierto momento, Nicodemo desaparece de escena y Jesús prosigue su discurso para terminar con una invitación general a no vivir en tinieblas, sino a buscar la luz.

Según Jesús, la luz que lo puede iluminar todo está en el Crucificado. La afirmación es atrevida: «Tanto amó Dios al mundo que entregó a su Hijo único para que no perezca ninguno de los que creen en él, sino que tengan vida eterna». ¿Podemos ver y sentir el amor de Dios en ese hombre torturado en la cruz?

Acostumbrados desde niños a ver la cruz por todas partes, no hemos aprendido a mirar el rostro del Crucificado con fe y con amor. Nuestra mirada distraída no es capaz de descubrir en ese rostro la luz que podría iluminar nuestra vida en los momentos más duros y difíciles.

Sin embargo, Jesús nos está mandando desde la cruz señales de vida y de amor.

En esos brazos extendidos que no pueden ya abrazar a los niños, y en esa manos clavadas que no pueden acariciar a los leprosos ni bendecir a los enfermos, está Dios con sus brazos abiertos para acoger, abrazar y sostener nuestras pobres vidas, rotas por tantos sufrimientos.

Desde ese rostro apagado por la muerte, desde esos ojos que ya no pueden mirar con ternura a pecadores y prostitutas, desde esa boca que no puede gritar su indignación por las víctimas de tantos abusos e injusticias, Dios nos está revelando su «amor loco» a la Humanidad.

«Dios no mandó su Hijo al mundo para juzgar al mundo, sino para que el mundo se salve por él». Podemos acoger a ese Dios y lo podemos rechazar. Nadie nos fuerza. Somos nosotros los que hemos de decidir. Pero «la Luz ya ha venido al mundo». ¿Por qué tantas veces rechazamos la luz que nos viene del Crucificado?

Él podría poner luz en la vida más desgraciada y fracasada, pero «el que obra mal… no se acerca a la luz para no verse acusado por sus obras». Cuando vivimos de manera poco digna, evitamos la luz porque nos sentimos mal ante Dios. No queremos mirar al Crucificado. Por el contrario, «el que realiza la verdad, se acerca a la luz». No huye a la oscuridad. No tiene nada que ocultar. Busca con su mirada al Crucificado. Él lo hace vivir en la luz. (Eclesalia Informativo autoriza y recomienda la difusión de sus artículos, indicando su procedencia).

 

ORAR CON EL EVANGELIO. (Jn. 3, 14-21)

DOMINGO  4º DE CUARESMA – B – (MARZO 18 DE 2012 )
*          Vida y luz son las palabras, las ideas que más se repiten en el Evangelio de este domingo.
Jesús es Vida y es Luz.
El ha venido para que tengamos Vida, vida en abundancia, vida eterna, vida sin
fin… Es su gran gesto de Amor. Nos quiere regalar la vida a todos/as, aún a
costa de la suya propia.
*          Su vida y su mensaje, son también Luz, luz en las oscuridades las dificultades de la vida, en los problemas,  en los momentos que no vemos el final del túnel…
Jesús quiere, espera que sus seguidores y seguidoras también irradiemos vida y luz. Somos
mensajeros/as de la vida, la esperanza, del consuelo, del sentido de la existencia. No podemos renunciar a este encargo desde que somos cristianos/as.
Nuestro Maestro llegó hasta sus últimas consecuencias; nosotros/as somos sus seguidores/as.  Nuestras palabras y, sobre todo, nuestra vida deben estar al servicio de los demás; hemos de
desvivirnos para que los otros/as vivan. Tenemos que comprometernos en que todos los seres humanos vivan una vida digna y plena.
*        “Levantado en alto, Jesús”.
Nosotros/as estamos obligados/as a mirar al que levantaron, es decir, creer en el que dió la vida por nosotros/as.
“TANTO AMÓ DIOS AL MUNDO QUE LE DIO A SU HIJO ÚNICO PARA QUE TODO EL QUE CREA TENGA VIDA ETERNA”.
El amor verdadero no pide nada.
El amor verdadero da, se da. Y Dios que es amor no te pide nada, se nos da a través de su Hijo único. Dios da porque ama.
*        Por eso nuestra tarea es: Mirar a Jesús. Creer en Jesús. Dejándonos iluminar por Jesús y actuar en la verdad  y en nombre de Dios.
*        Sentimos como Nicodemo la necesidad de buscar y preguntar y encontrarnos con la luz y a ella nos acercamos como Nicodemo de mil modos, a veces de noche  como él, pero buscamos la LUZ…de la mano de AQUEL que es iluminación, camino y vida.

O R A C I Ó N

*          Jesús de Nazaret. Hoy te contemplamos como el signo de la serpiente elevada por Moisés en eldesierto.
LEVANTADO EN LA CRUZ Y EXALTADO EN LA RESURRECCIÓN”.
Hoy te contemplamos, Jesús de la Vida, dándonos la clave de tu existencia.
“Tanto amó Dios al mundo… Entregó a su Hijo único… Para que no perezca nadie…
Para que todos/as tengan vida definitiva”.
Tu vida histórica, los detalles que conocemos, son una Luz en la oscuridad.; el centro de tu vida fue
vivir “Acogiendo el Reino de Dios y su justicia”. Invitabas a ser “misericordioso
como vuestro Padre”…

Eras amigo de pecadores y te sentabas a tu mesa, siempre tenías tiempo para los enfermos y marginados/as, los últimos del mundo eran para ti primeros. Dabas la cara por los más débiles.
*      Jesús crucificado y resucitado, envíanos tu Espíritu de Vida que nos centre en lo primero que interesa al Padre de todos/as:
*      En dar vida  a quienes apenas la tienen.
En acercar a todos/as al corazón compasivo y misericordioso del Padre.
*     Que tu Espíritu nos llene de amor gratuito, fiel, fecundo, universal.
*     Jesús de Nazaret, danos fortaleza para dar la cara, por enfermos y marginados
*     Aviva nuestro sentido de justicia y fraternidad, verdad.
*     Que sepamos mirarte a Ti, creer en Ti, dejarnos iluminar por Ti. AMÉN. ZURIÑE

¿QUÉ ES ORAR? (RECORDANDO)
*          Para empezar me gustaría distinguir entre “rezar” y “orar”.
Entiendo por rezar el hecho de recitar de memoria frases u oraciones aprendidas
con anterioridad.
Para la oración, sin embargo, no es necesario ejercicio alguno intelecto. Se trata de una disposición
interior y afectiva que busca solamente un encuentro en la intimidad con el Señor… Para ello no hace falta construir frases, ni poner en marcha la memoria.
Muchas veces sobran las palabras, basta únicamente la voluntad: “Le quiero y quiero estar con ÉL”.
*       En este sentido podemos afirmar que la oración es un diálogo profundo con Dios, y, como en todo diálogo, se hace imprescindible, la ESCUCHA, la actitud abierta  y receptiva hacia
Aquel  de quien lo esperamos todo, en quien confiamos y a quien entregamos nuestra vida.
*          Si la oración es comunicación con el Señor debemos ser conscientes de que, más esencial  que lo que nosotros/as digamos es lo que Dios nos puede transmitir, y más importante aún
que el mensaje es el Mensajero, nuestro Dios. Toda comunicación es válida en tanto en cuanto favorece el encuentro, de esta forma la mejor finalidad de la oración será procurar el ENCUENTRO íntimo y personal con el Señor.
*          Por eso, podemos decir de nuevo, que orar es hablar con Dios, de tú a tú, como le habla un hijo a un padre. Y a Dios podemos decirle cualquier cosa: Lo que vivimos, nuestras preocupaciones,
lo que hemos logrado, en lo que necesitamos su ayuda. La oración también es  dirigirse a Dios para alabarlo, agradecerle, reconocerlo y pedirle cosas que sean para nuestro bien y el de los/as demás.
Como decía Santa Teresa:
Oración es tratar de amistad, estando muchas veces tratando a solas con quien sabemos nos ama.
*          Hacer silencio y saberle ESCUCHAR a ÉL, nuestro Dios que nos  AMA.

¿POR  QUE  HAY  QUE  HACER  ORACIÓN?
*           Hay  un proverbio oriental que dice: “si tienes un amigo recorre con frecuencia el
camino hacia su casa, de lo contrario corres el peligro de que crezca la maleza
y no encuentres el camino”.
*          No encuentro frase mejor para expresar la importancia de la oración. La amistad, el amor es un regalo, el mejor regalo que nos podemos hacer los seres humanos, es por lo tanto gratuidad
total y absoluta: nadie nos puede exigir amistad/amor ni nosotros se la podemos exigir a nadie. Sin embargo la amistad, una vez que se tiene, requiere ser cultivada, cuidada y atendida. Se convierte, de esta forma, en una tarea.
El amor se alimenta con la presencia del amado. Es necesario encontrar tiempo para estar con él. Cuando esto no se hace o se abandona, al principio se hecha en falta, después la  amistad va enfriándose poco a poco y al final la distancia y la lejanía la presencia del otro/a no dice nada, desapareció el afecto, murió el amor.
*          En nuestra relación con Dios nos puede pasar exactamente lo mismo. Más de una vez habremos observado a personas cercanas, comprometidas con el Evangelio y que, al volcarse en un
activismo desenfrenado, empiezan descuidando la oración y acaban perdiendo la fe.
*          La oración, junto a la Eucaristía, alimenta la fe, consolida la esperanza, acrecienta el amor. Si dejamos de hacer oración es como si dejáramos de comer. Al principio se siente hambre, pero después esta desaparece (anorexia) y entramos en el peligro de la muerte. En el caso de la falta de oración será muerte espiritual.
*          Por eso vemos, que la oración es algo muy importante en la vida del cristiano/a. Y difícilmente podremos vivir  una vida auténtica y plenamente cristiana, si no nos regalamos tiempos para la oración… Pero la oración no es algo “aparte” o “al margen” de nuestra vida de cada día: Vida y oración van juntas, vida normal de cada día y oración son cosas inseparables que tienen que encajar una en la otra.  Pero hay que saber encontrar los momentos de silencio, encuentro, diálogo, escucha. Así viviremos una vida al estilo del guía, JESÚS DE NAZARET.
Z U R I Ñ E