2. ASTEA URTEAN ZEHAR, KEINU BAT EZ OSO ERLIJIOSOA-UN GESTO POCO RELIGIOSO

KEINU BAT EZ OSO ERLIJIOSOA

José Antonio Pagola. Itzultzailea:
Dionisio Amundarain

Jn. 2, 1-11

«Ezteiak ziren Galilean». Horrela hasten da kontakizun hau, gauza bat ezustekoa eta harrigarria esanez. Jesusek, Jainkoaren Bidaliak, jendaurrean izan duen lehen parte-hartzeak ez du erlijiosotik ezer. Ez da gertatu leku sakratu batean. Oso deseroso izan zitekeen eztei-jai bat «onik ateraz» estreinatuko du Jesusek bere jarduera profetikoa.

Galileako herrixka pobre haietan, guztietan preziatuena zen eztei-jaia. Hainbat egunetan lagun egiten zieten familiartekoek eta adiskideek ezkonberriei, haiekin jan-edanez, jai-giroan dantza eginez eta maitasun-kantak abestuz.

Joanen ebanjelioak esan digu eztei-jai hauetako batean egin zuela Jesusek bere «lehen seinalea»; Jesusen jarduera guztia eta haren misio salbatzailearen zentzu sakona ulertzeko giltza da seinale hori.

Joan ebanjelariak ez du aipatzen «miraririk». Jesusek gauzatzen dituen keinu harrigarriei «seinale» izena ematen die. Ez du nahi irakurleak geldi daitezen bere jarduerak izan dezakeen alde harrigarriarekin. Egintza harrigarri horien esanahi sakona bilatzera gonbidatzen gaitu. Horretarako, izaera sinbolikoa duten pista batzuek eskaintzen dizkigu. Ikus dezagun horietako bat.

Jesusen ama, jaiaren xehetasunei adi-adi, konturatu da «ez zaiela gelditzen ardorik» eta bere semeari eman dio aditzera. Agian, gonbidatuen kopuruak gainditu egin ditu maila pobreko ezkonberriak. Kezkatua dago Maria. Arriskuan dago jaia. Zer azken izan lezake eztei-jai batek ardorik gabe? Mariak Jesusengan jarri du konfiantza.

Galileako landa-jendearen artean pozaren eta maitasunaren sinbolo oso ezaguna zen ardoa. Guztiek zuten horren berri. Bizitzan poza eta maitasuna falta badira, zer azken izan lezake elkarrekiko bizitzak? Maria ez dabil batere oker. Jesusek parte hartu du jaia onik ateratzeko, ardoa ugari eta on-ona bideratuz.

Jesusen keinu honek bikain laguntzen ahal digu haren bizitza osoaren norabidea eta Jainkoaren erreinuaz duen egitasmoaren funtsezko edukia atzematen eta ulertzen.Gidari erlijiosoak eta lege-maisuak erlijioaz arduratsu dira; Jesus, berriz, jendearen bizitza gizatarrago eta eramangarriago egiteaz arduratzen da.

Ebanjelioek erlijioaren inguruan ez, baizik bizitzaren inguruan bildurik aurkezten digute Jesus. Ez da etorri jende erlijioso eta jainkozalearentzat bakarrik. Erlijioak etsirik utzi duen baina, halere, era duinagoan eta zoriontsuagoan bizi beharra sentitzen duen jendea ere gogoan du. Zergatik? Jesusek fidagarria den eta pozerako laguna den Jainkoarekiko fedea kutsatu nahi duelako, eta jendea, maitasun solidarioak eraginda, biziera eskuzabalago baterantz erakarri nahi duelako.

2 Tiempo ordinario (C) Juan 2, 1-11

UN GESTO POCO RELIGIOSO

JOSÉ ANTONIO PAGOLA, lagogalilea@hotmail.com

ECLESALIA, 16/01/13.- «Había una boda en Galilea». Así comienza este relato en el que se nos dice algo inesperado y sorprendente. La primera intervención pública de Jesús, el Enviado de Dios, no tiene nada de religioso. No acontece en un lugar sagrado. Jesús inaugura su actividad profética «salvando» una fiesta de bodas que podía haber terminado muy mal.

En aquellas aldeas pobres de Galilea, la fiesta de las bodas era la más apreciada por todos. Durante varios días, familiares y amigos acompañaban a los novios comiendo y bebiendo con ellos, bailando danzas festivas y cantando canciones de amor.

El evangelio de Juan nos dice que fue en medio de una de estas bodas donde Jesús hizo su «primer signo», el signo que nos ofrece la clave para entender toda su actuación y el sentido profundo de su misión salvadora.

El evangelista Juan no habla de «milagros». A los gestos sorprendentes que realiza Jesús los llama siempre «signos». No quiere que sus lectores se queden en lo que puede haber de prodigioso en su actuación. Nos invita a que descubramos su significado más profundo. Para ello nos ofrece algunas pistas de carácter simbólico. Veamos solo una.

La madre de Jesús, atenta a los detalles de la fiesta, se da cuente de que «no les queda vino» y se lo indica a su hijo. Tal vez los novios, de condición humilde, se han visto desbordados por los invitados. María está preocupada. La fiesta está en peligro. ¿Cómo puede terminar una boda sin vino? Ella confía en Jesús.

Entre los campesinos de Galilea el vino era un símbolo muy conocido de la alegría y del amor. Lo sabían todos. Si en la vida falta la alegría y falta el amor, ¿en qué puede terminar la convivencia? María no se equivoca. Jesús interviene para salvar la fiesta proporcionando vino abundante y de excelente calidad.

Este gesto de Jesús nos ayuda a captar la orientación de su vida entera y el contenido fundamental de su proyecto del reino de Dios. Mientras los dirigentes religiosos y los maestros de la ley se preocupan de la religión, Jesús se dedica a hacer más humana y llevadera la vida de la gente.

Los evangelios presentan a Jesús concentrado, no en la religión sino en la vida. No es solo para personas religiosas y piadosas. Es también para quienes se han quedado decepcionados por la religión, pero sienten necesidad de vivir de manera más digna y dichosa. ¿Por qué? Porque Jesús contagia fe en un Dios en el que se puede confiar y con el que se puede vivir con alegría, y porque atrae hacia una vida más generosa, movida por un amor solidario. (Eclesalia Informativo autoriza y recomienda la difusión de sus artículos, indicando su procedencia).

* ORAR CON EL EVANGELIO.(jN. 2,1-11)

* EN CANÁ DE GALILEA JESÚS COMENZÓ SUS “SIGNOS”

* En este tiempo ordinario que comenzamos en la Liturgia, nos vamos a ir acercando poco a poco al misterio de Jesús y al misterio de la Iglesia. Lo importante de todo es que, acogiendo la Palabra, estemos dispuestos a hacerla vida. tod@s estamos convocad@s, llamad@s…
* Jesús va desvelando su misterio comenzando por lo que es un “signo” que va más allá del simple “convertir” el agua en vino.
* El agua puede significar lo anterior a Jesús, pero el Vino Nuevo es Jesús que irrumpe con fuerza en la historia dando lugar a fiesta, la alegría y el gozo.
* Desde el Evangelio de hoy Jesús se nos muestra como un misterio de cercanía, de acompañamiento, de amistad. Todo comenzó en una fiesta. Todo comenzó por una realidad tan bonita que se llama comprensión. ¡Qué cosa más bonita esta expresión: Jesús estaba siempre muy cerca de la gente! Allí, en la boda, estaba Jesús con sus discípulos y su Madre.
* María se da cuenta de una carencia: la del vino. Hace de su descubrimiento una petición a su Hijo e invita a los sirvientes: “HACED LO QUE ÉL OS DIGA”. Les propone lo que en el fondo ha sido su vida “Hágase en mí según tu Palabra”… Jesús la va a llamar por 1ª vez con el nombre que nos la dará por Madre desde la Cruz: “MUJER”….
* ¿Cuál es el vino que nos falta en nuestro mundo? ¿El vino de la paz, el de la ternura; de la fe, de la esperanza y del amor; el vino de la verdad…? Cuando faltan estos vinos, la vida se “avinagra”. Surgen los intereses partidistas, los chanchullos económicos, la mentira como medio de comunicación, la violencia…
* María vio la carencia en la boda, la hizo suya solidariamente, y se puso manos a la obra, no se quedó en lamentaciones. Hay que darse cuenta del “vino” que nos falta, arrimar el hombro en lo que de nosotr@s depende, teniendo en la Palabra de Jesús nuestra fuerza y nuestra luz. “LLENAD LAS TINAJAS”… Los sirvientes, así lo hicieron… Esto fue Caná.
Los discipul@s viendo el “signo” creyeron en Él. (Jn.2,11). El final es que habiendo “VINO”, hubo fiesta. Dios que todo lo puede hacer sin nosotr@s, quiere nuestra colaboración. Bien nos lo demuestra Jesús y de nuevo nos dice a cada un@: “LLENAD LAS TINAJAS”

• ORACIÓN
•“HACED LO QUE EL OS DIGA”: y El les dijo: “LLENAD LAS TINAJAS”…
Así lo hicieron.
• Me siento tranqil@ y me imagino una de esas bodas en las que he participado…
El rumor entre los sirvientes… Y ¿Dónde vamos? Y… ¿Qué hacemos?…
Pero entre los comensales, hay muchas mujeres; una es muy observadora, detallista y entregada… y… descubre que algo pasa… No os preocupéis… Y actúa discretamente…alguien le dice: ¿dónde vas, “mujer”?… Tranquil@s… Ya vuelvo…

• “HACED LO QUE EL OS DIGA”. “LLENAD LAS TINAJAS”. y LLEGÓ EL VINO NUEVO.
• María, Madre y mujer sencilla, mujer del pueblo y que sabes descubrir cuando alguien lo pasa mal. Hoy no te pedimos que nos libres de nuestros problemas. No podemos olvidar que la vida hay que vivirla aunque haya momentos difíciles, tu Hijo nuestro Jesús de Nazaret, pasó por ellos, y tú también.
Nos hace falta esa confianza, esa Fe que tú tienes en tu Hijo Jesús, Palabra de Dios y hoy nos dices a cada un@ de nosotr@s. “HACED LO QUE EL OS DIGA”.
• Las tinajas, de barro, quizá no muy bonitas hicieron el gran papel en la boda de Caná. Se llenaron de Ti, Jesús de Nazaret, del VINO NUEVO.
• Eso somos nosotros Jesús, tinajas de barro y muy vacías. Llénanos de la Fe de tu Madre, de la Esperanza de los sirvientes. Del Amor que se necesita para que haya boda y fiesta. Tú poder, Dios nuestro es grande, pero tu misericordia es incalculable. Nos has dado cualidades. Ayúdanos a utilizarlas que tengamos el corazón abierto y la capacidad de sentir como nuestros cada uno de los problemas y carencias de nuestro mundo, de nuestra Iglesia… AMÉN.
• ZURIÑE

EL BAUTISMO DE JESÚS, 13 de Enero de 2013, Lc 3, 15-16 y 21-22

JESÚS TOMA CONCIENCIA DE SÍ MISMO

Escrito por Fray Marcos
FE ADULTA

Lc 3, 15-16 y 21-22

CONTEXTO

Comenzamos hoy el «tiempo ordinario». El bautismo de Jesús, es el primer acontecimiento que podemos garantizar como histórico. Es además, el más significativo desde su nacimiento hasta su muerte. Lo importante no es el hecho en sí, sino la carga simbólica que los relatos encierran.

El bautismo y las tentaciones hablan de la profunda transformación que produjo en él una experiencia que se pudo prolongar durante mucho tiempo. En ellos se nos invita a tomar conciencia de cómo vivió él esa experiencia de Dios. Jesús descubrió lo que Dios era para él y lo que tenía que ser él para los demás. Por tanto, descubrió el sentido de su vida y la misión que debía realizar de parte de Dios.

Los cuatro evangelistas resaltan, a su vez, la importancia que tuvo para Jesús y el descubrimiento de su misión, el encuentro con Juan el Bautista; a pesar de que es un reconoci¬miento de cierta dependencia de Jesús con relación a Juan. Si a pesar de que se podía interpretar como una subordinación a Juan, lo han narrado todos los evangelistas, quiere decir que tiene unas posibilidades muy grandes de ser histórico. Es más, sería el primer dato histórico que nos ha llegado de la vida de Jesús.

Celebramos hoy el verdadero nacimiento de Jesús. Él mismo nos dijo que el nacimiento del agua y del Espíritu, era lo importante. Si seguimos celebrando con mayor énfasis el nacimiento carnal, es que no hemos entendido en su justa medida el mensaje evangélico.

Nuestra religión sigue empeñada en que busquemos a Dios donde no está. Dios no está en lo material, en lo biológico, en los acontecimientos que podemos percibir por los sentidos. Dios está en lo hondo del ser y allí tenemos que descubrirlo. El bautismo de Jesús tiene un hondo calado en todos los evangelios, precisamente porque el relato nos lanza más allá de lo sensible. Recordemos que Marcos y Juan comienzan su evangelio con el bautismo.

EXPLICACIÓN

El relato de Lucas no da ninguna importancia al hecho concreto del bautismo. Se centra en los símbolos: Cielo abierto, bajada del Espíritu y voz del Padre. Imágenes que en el AT están relacionadas con el Mesías. Se trata de una teofanía. Según aquella mentalidad, Dios está en los cielos y tiene que venir de allí. Abrirse los cielos es señal de la cercanía de Dios a los hombres. Esa venida tiene que ser descrita de una manera visible, para poder ser percibida.

Por lo tanto, lo importante no es lo que sucedió fuera, si no lo que vivió Jesús dentro de sí mismo. El evangelio de Juan ni siquiera narra el bautismo, lo da por supuesto y habla directamente de la presencia del Espíritu en Jesús.

El gran protagonista de la liturgia de hoy es el Espíritu. En las tres lecturas se hace referencia directa a él. En el NT el Espíritu es entendido a través de Jesús; y a la vez, Jesús es entendido a través del Espíritu. Esto indica hasta qué punto se consideran mutuamente implicados. Comprenderemos esto mejor si damos un repaso a la relación de Jesús con el Espíritu en los evangelios, aunque no en todos los lugares podemos estar seguros de que la palabra «espíritu» se refieren a la misma realidad.

Marcos:

1,10 Vio rasgarse los cielos y al Espíritu descender sobre él.
1,12 El Espíritu lo impulsó hacia el desierto.

Mateo:

1,18 Resultó que (María) había concebido por obra del Espíritu Santo.
1,20 El ángel a José: no temas, el hijo que espera, viene del Espíritu Santo.
3,16 Se abrieron los cielos y vio el Espíritu de Dios que bajaba como paloma.

Lucas:

1,35 El Espíritu Santo vendrá sobre ti y el poder del Altísimo te cubrirá con…
3,22 El Espíritu Santo bajó sobre él en forma corporal como una paloma.
4,1 Jesús salió del Jordán lleno del Espíritu Santo.
4,14 Jesús, lleno de la fuerza del Espíritu, regresó a galilea.
4,18 El Espíritu del Señor está sobre mí, porque él me ha ungido.

Juan:

1,32 Yo he visto que el Espíritu bajaba del cielo y permanecía sobre él.
1,33 Aquel sobre quien veas bajar el Espíritu, es quien bautiza con E. S. y fuego.
3,5 Nadie puede entrar en el reino, si no nace del agua y del Espíritu.
6,63 El Espíritu es el que da vida, la carne no sirve de nada.

Está claro que la figura de Jesús no podría entenderse si no fuera por la «acción» del Espíritu. Seguir entendiendo esa acción del Espíritu referida a su procedencia biológica es desbaratar el sentido de las Escrituras. Recordemos lo que dice el mismo Jesús a Nicodemo: «Hay que nacer de nuevo» y «Lo que nace de la carne es carne, lo que nace del Espíritu es Espíritu».

¡Claro que Jesús es inconcebible sin la acción del Espíritu! Recordemos sin embargo, que cuando hablamos del Espíritu, estamos hablando del mismo Dios como energía, como vida; es lo que significaba espíritu en el AT. También hay que recordar que estamos hablando de la experiencia de Jesús como ser humano, no de la segunda o de la tercera persona de la Trinidad.

Lo que de verdad nos debe importar a nosotros es el descubrimiento de la relación de Dios para con él como ser humano, y la respuesta que el hombre Jesús dio a esa toma de conciencia. Lo singular de esa relación es la respuesta de Jesús a esa presencia de Dios-Espíritu en él.

En contra de lo que siempre se nos ha dicho, el bautismo no es la prueba de la divinidad de Jesús, sino la prueba de una verdadera humanidad. Un ser humano que acepta sus limitaciones y ora.

En el discurso de Juan en la última cena, Jesús hace constantes referencias al Espíritu que les enviará, pero también les dice que no les dejará huérfanos, que volverá. Sin duda esas dos expresiones hacen referencia a la misma realidad. De la misma manera que también dice que el Padre y él vendrán y harán morada en aquel que le ama. Jesús se siente identificado con Dios, que es Espíritu.

Aunque no tenemos datos suficientes para poder adentrarnos en la psicología de Jesús, los evangelios no dejan ninguna duda sobre la relación de Jesús con Dios. Fue una relación personal. Se atreve a llamarle Abba, (papá) cosa inusitada en su época y aún en la nuestra. Hace su voluntad: Le escucha siempre, etc.

Todo el mensaje de Jesús se reduce a manifestar su experiencia de Dios como Espíritu. El único objetivo de su predica¬ción fue que también nosotros lleguemos a esa misma experiencia.

La comunicación de Jesús con su «Abba», no fue a través de los sentidos ni a través de un órgano especial y portentoso. Se comunicaba con Dios como nos podemos comunicar cualquiera de nosotros. Ningún hilo telefónico especial. Tenemos que descartar cualquier privilegio en este sentido.

A través de la oración, de la contemplación el Hombre Jesús descubrió quién era Dios para él. Lucas nos acaba de decir, que esa manifestación de Dios en Jesús, se produjo «mientras oraba».

El descubrimiento de esa presencia nace sencillamente de su concien¬cia de criatura. Dios como creador está en la base de todo ser creado, constituyéndolo en ser. Yo soy yo porque soy de Dios. Todo lo que tengo de positivo me lo está comunicando Dios; es el mismo ser de Dios en mí. Solo una cosa me diferencia de Dios; mis limitaciones. Esas, sí son mías y hacen que yo no sea Dios, ni criatura alguna pueda identificarse con Dios.

Lo importante para nosotros es intentar descubrir lo que pasó en el interior de Jesús y ver hasta que punto podemos nosotros aproximarnos a esa misma experiencia.

La experiencia de Dios que tuvo Jesús no fue un chispazo que sucedió en un instante. Más bien tenemos que pensar en una toma de conciencia progresiva que le fue acercando a lo que después intentó transmitir a los discípulos.

Los evangelios no dejan lugar a duda sobre la dificultad que tuvieron los primeros seguidores de Jesús para entender esto. Eran todos judíos y la religiosidad judía estaba basada en la Ley y el templo, es decir, en una relación puramente externa con Dios. Para nosotros esto es muy importante. Una toma de conciencia de nuestro verdadero ser no puede producirse de la noche a la mañana.

Meditación-contemplación

Jesús nació del Agua y del Espíritu (bautismo).
Parir, es «dar a luz». Nacer, es «venir a la luz».
Este segundo nacimiento dará a luz mi verdadero ser.

………………………..

Jesús era la lámpara perfecta.
El Espíritu la atraviesa y la transforma en luz.
No solo es luz, sino que ilumina a todos.

………………

La energía que enciende la lámpara, es el Espíritu.
Es Dios, en cuanto energía, que hace incandescente todo mi ser.
Sigo siendo yo, pero completamente transformado.

………………..

No te identifiques con tus limitaciones, con tus fallos.
Descubre que los fallos son ausencia de ser, carencias.
Tú eres lo positivo que hay en ti.

……………………

Fray Marcos

JAUNAREN BATAIOA-EL BAUTISMO DEL SEÑOR 2013ko urtarrilaren 13a

HASI ERREAKZIONATZEN

José Antonio Pagola.
Itzultzailea: Dionisio Amundarain

Luk. 3,15-16.21-22

Joan Bataiatzaileak ez dio jendeari biderik eman bera Mesiasekin nahastu dezan. Badaki zein diren bere mugak eta onartu ditu. Bada bera baino indartsuago eta funtsezkoago bat. Hari bakarrik egin behar dio herriak ongietorria. Bistakoa da arrazoia. Bataiatzaileak ur-bataioa eskaintzen du. Jesusek, Mesiasek, bakarrik «baiatuko du Espiritu Santuaz eta suaz».

Behatzaile ez gutxiren ustez, Elizaren arazorik handiena gaur egun «eskastasun espirituala» da. Elizak ez du adore espiritualik gaur egungo kinkari aurre egiteko. Gero eta argiago da hori. Jesusek bere suaz eta Espirituaz bataia gaitzan behar dugu.

Azken urte hauetan haziz joan da Espirituaren indarrarekiko konfiantza-falta, eta berritzera eraman gaitzakeen ororekiko beldurra. Asko azpimarratzen da jarraikitasuna iragana gorde ahal izateko, baina ez gara arduratzen Espirituaren deia entzuteaz geroa prestatzeko. Pixkana itsu ari gara bihurtzen «aldien seinaleak» irakurtzeari dagokionez.

Lehentasuna ematen zaie ziurtasunei eta sineskizunei fedea indartzeko eta gizarte modernoaren aurrean eliz kohesio handiagoa lortzeko; baina, sarritan, ez da lantzen Jesusekiko atxikimendu bizia. Ez ote dugu ahazten ezen Jesus gu guztiok baino ahaltsuagoa dela? Erlijio-doktrinak, beti kategoria aurre-modernoetan adierazia den hark, ez ditu ukitzen bihotzak, ezta bihotz-berritzen ere gure bizitza.

Kontzilioaren arnasa berritzailea alde batera utzirik, itzaliz joan da poza kristau-herriaren garrantzizko sektoretan, etsipenari tokia uzteko. Era isil baina usaingarrian, haziz doa eliz erakundearen eta kristau ez gutxiren artean atxikimendurik eza eta bereizketa.

Premia gorrikoa da giro maitagarriago eta bihozkoiago bat sortzea. Edozeinek ezin esnatu izango du herri xumeagan galdutako ilusioa. Geure fedearen sustraira itzuli beharra dugu. Ebanjelioarekin harremanetan jarri beharra. «Espiritua eta bizia» diren Jesusen hitzez elikatu beharra.

Urte batzuen buruan, gure kristau-elkarteak oso txikiak izango dira. Parrokia askotan ez da jada apaizik izango, era iraunkorrean. Zein garrantzizkoa den Ebanjelioaren inguruan fededun-nukleo bat oraintxetik zaintzea. Horiek eutsiko diote bizirik gure artean Jesusen Espirituari. Apalagoa izango da guztia, baina ebanjelikoagoa ere bai.

Jadanik erreakzionatzen hastea tokatzen zaigu. Geroko belaunaldiei uzten ahal diegun ondarerik hobena Jesusekiko beste maitasun bat da, erdigunetzat Jesus bera eta haren egitasmoa duen fede bat. Gainerako guztia bigarren mailakoa da. Jesusen Espirituaz bizi badira, aurkituko dituzte bide berriak.

INICIAR LA REACCIÓN

El Bautismo del Señor (C)

Lucas 3,15-16.21-22

INICIAR LA REACCIÓN

JOSÉ ANTONIO PAGOLA, lagogalilea@hotmail.com

ECLESALIA, 09/01/13.- El Bautista no permite que la gente lo confunda con el Mesías. Conoce sus límites y los reconoce. Hay alguien más fuerte y decisivo que él. El único al que el pueblo ha de acoger. La razón es clara. El Bautista les ofrece un bautismo de agua. Solo Jesús, el Mesías, los «bautizará con el Espíritu Santo y con fuego».

A juicio de no pocos observadores, el mayor problema de la Iglesia es hoy «la mediocridad espiritual». La Iglesia no posee el vigor espiritual que necesita para enfrentarse a los retos del momento actual. Cada vez es más patente. Necesitamos ser bautizados por Jesús con su fuego y su Espíritu.

Estos últimos años ha ido creciendo la desconfianza en la fuerza del Espíritu, y el miedo a todo lo que pueda llevarnos a una renovación. Se insiste mucho en la continuidad para conservar el pasado, pero no nos preocupamos de escuchar las llamadas del Espíritu para preparar el futuro. Poco a poco nos estamos quedando ciegos para leer los «signos de los tiempos».

Se da primacía a certezas y creencias para robustecer la fe y lograr una mayor cohesión eclesial frente a la sociedad moderna, pero con frecuencia no se cultiva la adhesión viva a Jesús. ¿Se nos ha olvidado que él es más fuerte que todos nosotros? La doctrina religiosa, expuesta casi siempre con categoría premodernas, no toca los corazones ni convierte nuestras vidas.

Abandonado el aliento renovador del Concilio, se ha ido apagando la alegría en sectores importantes del pueblo cristiano, para dar paso a la resignación. De manera callada pero palpable va creciendo el desafecto y la separación entre la institución eclesial y no pocos creyentes.

Es urgente crear cuanto antes un clima más amable y cordial. Cualquiera no podrá despertar en el pueblo sencillo la ilusión perdida. Necesitamos volver a las raíces de nuestra fe. Ponernos en contacto con el Evangelio. Alimentarnos de las palabras de Jesús que son «espíritu y vida».

Dentro de unos años, nuestras comunidades cristianas serán muy pequeñas. En muchas parroquias no habrá ya presbíteros de forma permanente. Qué importante es cuidar desde ahora un núcleo de creyentes en torno al Evangelio. Ellos mantendrán vivo el Espíritu de Jesús entre nosotros. Todo será más humilde, pero también más evangélico.

A nosotros se nos pide iniciar ya la reacción. Lo mejor que podemos dejar en herencia a las futuras generaciones es un amor nuevo a Jesús y una fe más centrada en su persona y su proyecto. Lo demás es más secundario. Si viven desde el Espíritu de Jesús, encontrarán caminos nuevos. (Eclesalia Informativo autoriza y recomienda la difusión de sus artículos, indicando su procedencia).

* ORAR CON EL EVANGELIO.(Lc.3,15-16.21-22)

•CELEBRACIÓN DEL BAUTISMO DE JESÚS. (Enero 13 de 2013)

* El tiempo de Navidad finaliza el domingo después de la Epifanía celebrando la fiesta del Bautismo de Jesús. Aquel Niño que hemos celebrado naciendo en Belén y manifestándose a los pastores y a los magos, ahora lo vemos ya persona adulta que empieza su Misión. Y la empieza sumándose a la hilera de gente que está allí en el Jordán, con Juan Bautista deseosos de cambiar y convertirse, y deseosos de prepararse así para la acción salvadora de Dios.
* Jesús va allí donde hay gente que tiene ganas de algo nuevo, gente que tiene ganas de que Dios actúe y salve. Y allí es manifestado por Dios como Hijo suyo, como el que es enviado precisamente para llevar a cabo aquellos anhelos.
* La fiesta del Bautismo de Jesús nos hace dar cuenta de que la encarnación del Hijo de Dios no se acaba en un Niño pequeño y tierno, sino que se realiza en la vida entera de Jesús., que llevará la Buena Noticia de Dios a lo largo de una vida adulta fiel hasta la muerte. Y lo hará no al margen de la vida de las personas, sino compartiendo las aspiraciones y anhelos de aquellos que esperan la novedad que viene de Dios. Y el Bautismo de Jesús nos recuerda también nuestro Bautismo: el momento en que llenos del Espíritu Santo, fuimos unid@s, también nosotros, al camino salvador de Jesucristo.
* Jesús llevaba tiempo pensando la manera de empezar algo nuevo, algo que valiera la pena… que marcara un antes y un después…que le sirviera a El de punto de unión en su compromiso de amistad con Dios, que le sacudiera el polvo de la duda o el temor de no saber por donde empezar… Allí, con Juan y aquellas personas de corazón disponible, con hambre y sed de Dios… Para Él era tan buen momento como cualquier otro para decir que sí. Definitivamente e infinitamente… Sí. Sí a Dios, sí a las personas, sí a la vida y a la vida en abundancia.

* O R A C I Ó N

•“TÚ ERES MI HIJO, EL AMADO, EL PREDILECTO”
• JESÚS SE BAUTIZÓ. Y, MIENTRAS ORABA, SE ABRIÓ EL CIELO, BAJÓ EL ESPÍRITU SANTO SOBRE EL.
• Jesús se sumergió en el Jordán, en el río de tu Espíritu, Señor.
Ayúdanos a sumergirnos en tú Espíritu a refrescar nuestro corazón que parece seco y sediento de Ti.
• El río de nuestra vida está contaminado. Llévanos a tu agua, para que de nosotras pueda brotar agua viva, esa agua cuya fuente sólo Tú tienes.
Llévanos al agua de La Oración, para que como Tú cuando orabas metido en el agua, se abrió el cielo, y se nos abra también a nosotr@s para oír la voz de tu Padre y nuestro Padre, Dios.
• Llévanos a tus aguas refrescantes. Quisiéramos beber de tu agua, esa agua que recibimos en el Bautismo y… que la hemos dejado correr sin dejarnos refrescar con ella. Queremos beber de nuevo de ella, que es beber de Ti y así no volver a tener sed de las aguas contaminadas que nos rodean.
• Jesús, sumergido en el Jordán, haz que brote en nuestros corazones tu fuente de agua viva, Haznos nacer de nuevo con tu Espíritu, para que El nos transforme de nuevo en verdader@s discípul@s tuyos, un discípul@ renacid@s, joven, fervoroso, y valiente. AMÉN
• ZURIÑE

EPIFANÍA DEL SEÑOR, 6 de Enero de 2013, Mt. 2, 1-12

MÁS ALLÁ DEL MITO Y DE LA LITERALIDAD

Escrito por Enrique Martínez Lozano

Mt 2, 1-12

Como en todos los relatos de la infancia, nos hallamos ante un texto legendario, creado con una intencionalidad teológica. Técnicamente, a este tipo de escritos se le denomina midrash hagádico: se trata de una escenificación de textos del Antiguo Testamento, que recogen la promesa hecha a los judíos exiliados y a los gentiles que en los tiempos mesiánicos vendrían a Jerusalén a ofrecer sus dones.

El interés, por tanto, no es histórico, sino teológico. Se trata de una suma de símbolos, que convierten a este texto en “un evangelio dentro del evangelio”.

Jerusalén, que “mata a sus profetas”, está anunciando la muerte de Jesús. Sin embargo, Jesús “escapa” a Herodes, del mismo modo como escapará a la muerte, gracias a la resurrección. Ya aquí aparecen los sumos sacerdotes, que serán quienes, históricamente, urdan el complot que desembocará en la cruz. Los magos, imagen de todas las naciones, adoran al “Rey de los judíos”, título que hará poner Pilato en el letrero de la cruz…

Por otro lado, Mateo, a lo largo de todo su evangelio, trata de presentar a Jesús como el “nuevo Moisés”. Así, del mismo modo que Moisés escapó milagrosamente de las manos del Faraón que buscaba matarle, Jesús también se librará de la amenaza de Herodes. Huido a Egipto, de allí habrá de venir como nuevo y definitivo liberador del pueblo.

La estrella cumple también una función simbólica. Los antiguos creían que la aparición de una estrella desconocida correspondía con el nacimiento de un soberano excepcional. Así, dentro del propio pueblo judío, la profecía de Balaam (Libro de los Números 24,17: “una estrella sale de Jacob”) había sido interpretada por el judaísmo, desde mucho tiempo atrás, de este modo: “Un rey debe surgir de entre la casa de Jacob”.

Los “magos” –en ningún momento se dice que sean reyes, ni que sean tres- son una imagen de todos los pueblos. En ellos se simboliza la manifestación (ese es el significado de la palabra “epifanía”) de Jesús a toda la humanidad. En cierto modo, podría decirse que, para Mateo, así como Jesús nació para el pueblo judío el día de Navidad, hoy “nace” para la humanidad entera (no es extraño que los cristianos ortodoxos celebren hoy la fiesta de Navidad).

Nos hallamos, pues, ante un texto eminentemente teológico, dentro del más típico gusto mateano. Por su propio carácter, esto texto no pretende “probar” nada de lo que en él se dice: ni que existieran esos magos, ni que hubiera aparecido una estrella, ni que Jesús hubiera nacido en Belén en lugar de Nazaret, ni que hubiera habido un pesebre “con el buey y la mula”, ni que Herodes –aunque sanguinario- hubiera decretado la “matanza de los inocentes” para eliminar al “hijo de David” (es impensable que, de haber sucedido, no quedara constancia en algún documento de la época)… Todo eso no es sino material simbólico, al servicio de la finalidad teológica del relato evangélico.

¿Cuál es esa finalidad? Presentar a Jesús como el Mesías, hijo de David, cuyo nacimiento marca un hito decisivo en la historia. Jesús será el “nuevo Moisés” que, trascendiendo incluso los límites del pueblo judío, será reconocido, “adorado”, por todas las naciones.

En un nivel de consciencia mítico y desde el modelo mental (dual) de conocer, se comprende que se haya visto a Jesús como un personaje celeste (mítico) de quien se hacía depender literalmente la salvación de la humanidad entera.

Sin embargo, desde un nuevo nivel de consciencia y desde el modelo no-dual, aquellas lecturas no pueden sino sonar a “leyendas” piadosas que hoy no podemos asumir. Entenderlas literalmente equivale a obligar a un adulto a que crea al pie de la letra los cuentos infantiles.

Podemos quedarnos con la sabiduría que tales lecturas nos proporcionan sin necesidad de asumirlas literalmente. No se trata de ningún “salvador celeste”, sino de alguien en quien muchas personas reconocemos lo que somos todos; de alguien en quien el Fondo único y común de lo que es, se ha manifestado de un modo privilegiado.

Enrique Martínez Lozano

www.enriquemartinezlozano.com

* ORAR CON EL EVANGELIO. (Mt.2,1-12)

• LA EPIFANÍA DEL SEÑOR:

*…”VENIMOS DE ORIENTE A ADORAR
A UN REY”…
* Una de tantas y tantas estrellas es hoy la protagonista que guió a los Magos de Oriente hacia Belén, para que en el Niño contemplaran la salvación universal de Dios. La estrella es un símbolo literario.
* Por un enigma misterioso que nunca podemos aclarar, intuyeron en la noche celeste que Dios estaba actuando en la tierra con una decisión definitiva y se pusieron en camino para responder a su llamada. La voz de dios les llegó por los cauces ajenos que ellos podían entender.
* Dios tiene medios Abundantes para manifestar su voluntad y ofrecer sus dones a todas las personas sean de la nación que sean. Modelos de fidelidad son estos Magos, perdidos por desiertos y ciudades, en busca de la meta: encontrar la salvación.
Superaron Cansancios y dudas; con sinceridad se pusieron en manos de quienes consideraban entendidos en los caminos de Dios; entraron en el riesgo de un mundo desconocido y Dios, después de probar su constancia, les sorprendió con su presencia salvadora en aquel niño que ellos adoraron con fe y generosidad.
* Su proceso pasa, por todo aquello que ha de superar todo aquel que busque de verdad a Dios, que es lo mismo que decir su propia felicidad.
* En la estrella se simbolizan todas las llamadas, en el desierto… en las pruebas…
* Después de encontrarse con Dios, se fueron a casa en paz pero por otro camino, como nos dice el Evangelio, porque aquel encuentro les había cambiado su visión del mundo y de sí mismos, se habían convertido por efecto de la visión de la belleza de dios en el Niño que adoraron en brazos de su Madre.
* Buena lección para tod@s nosotr@s.
* ORACIÓN
• Hacemos silencio… Leemos despacio el Evangelio y este sencillo texto…
• Nos dejamos interpelar por dentro… Dejamos que el “silencio” nos hable…
• Contemplamos en este Misterio: los ángeles, su canto; los cielos, su estrella; los magos, sus dones; los pastores, su admiración; la tierra, su gruta; el campo, su establo y María, José y el Niño…
•Hacemos silencio de adoración…
(Adorar es rendirse gozosamente y totalmente, ante el Misterio de Dios…)
• Los Magos vaciaron sus arcas y pusieron a los pies del Niño y de su Madre lo mejor que tenían, cosa que no les vendría mal a maría y José, ante tanta pobreza con que nación el pequeño… Cuando en el mundo los ricos se hermanen un poco más con los pobres, nacerá un mundo nuevo en el que reinará la justicia y la paz tan deseada. Comencemos nosotr@s.
•TERMINAMOS CON ESTA ORACIÓN
* Señor y Padre nuestro, te pedimos:
que sepamos ver tu claridad en los acontecimientos. Que podamos ver tu huella en todas las cosas.
Ayúdanos, Padre nuestro, a buscarte en la adversidad y en el dolor, a descubrirte en los gozos y alegrías, a sentirte cercano en los que sufren y tienen hambre. A mirarte con amor en el pobre y marginado.
Danos tú Espíritu, para construir un mundo más hermoso donde tod@s podamos vivir en armonía como herman@s, donde tod@s puedan llegar a conocerte y en tod@s viva la esperanza de tu AMOR. AMÉN

o ZURIÑE

JAUNAREN AGERKUNDEA. Erregeen eguna- EPIFANIÍA DEL SEÑOR, Mt. 2, 1-12

KONTAKIZUN TXUNDIGARRIA

Mateo 2, 1-12

José Antonio Pagola.
Itzultzailea: Dionisio Amundarain

Jesusen aurrean jarrera oso desberdinak har daitezke. Hiru lagun-taldek izan duten erreakzioaz mintzo zaigu magoen kontakizuna. Batetik, pagano batzuk Jesusen bila dabiltza, izar baten argi txiki batek gidaturik. Bestetik, Tenpluko erlijioaren ordezkariak ageri dira, haurraren arazoa bost axola zaiela. Hirugarren, Herodes errege boteretsua, soilik arriskua ikusten du Jesusengan.

Magoak ez dira Israel herri aukeratuko kide. Ez dute ezagutzen Israelgo Jainko bizia. Ez dakigu ezer, ez haien erlijioaz, ez haien jatorri-herriaz. Hau dakigu soilik: kosmosean den misterioaz erne bizi direla. Egiaren bila dabil haien bihotza.

Halako batean, argi txiki bat ikusi dutela uste dute, Salbatzaile bat iradokitzen duen argia. Zein den eta non dagoen jakin-mina sentitu dute, eta, berehala, bideari ekin diote. Ez dakite, juxtu, zein ibilbide egin behar duten, baina beren barnean sutan dute esperantza, munduarentzat Argi bat aurkituko duten esperantza.

Haiek Jerusalem hiri santura iritsi izanak izu-ikara eragin du hiri osoan. Herodesek deiturik, «hiriko apaiz nagusien eta lege-maisuen» Kontseilua bildu da. Txundigarria da Kontseilukoen jokabidea. Egiazko erlijioaren zaindari dira, baina ez dabiltza egiaren bila. Tenpluko Jainkoa ordezten dute, baina sorgor bizi dira haren deiarekiko.

Itsu bihurtu ditu beren segurtasun erlijiosoak. Badakite Mesias non den jaiotzekoa, baina haietako inor ez da hurbilduko Betleemera. Jainkoari kultua eskaintzeari emanik bizi dira, baina ez dute barruntatu Jainkoaren misterioa erlijio guztiak baino handiagoa dela, eta bere bideak dituela bere seme-alaba guztiekin topo egiteko. Ez dute Jesus sekula onartuko.

Herodes erregeak, boteretsu eta astakirten hark, mehatxua bakarrik ikusten du Jesusengan, bere boterearen eta ankerkeriaren kontra. Ahal duen guztia egingo du Jesus garbitzeko. Botere zapaltzaileak «gurutziltzatu» bakarrik egin dezake askapena dakarren hura.

Bitartean, bila jarraitu dute magoek. Ez dira belauniko jarri Herodesen aurrean: ez dute ikusi harengan bera adoratua izateko arrazoi txikienik. Ez dira sartu Jerusalemeko Tenplu handiosean: debekatua dute hara sartzea. Izarraren argi txikiak Betleemeko herri koxkorrera erakarri ditu, botere-gune orotatik urrun.

Hara iristean, hau izan da ikusi duten gauza guzti: «haurra Mariarekin, bere amarekin». Beste ezer ez. Haur bat, distirarik gabe, botererik gabe. Bizitza hauskorra, ama baten arduraren premia duena. Aski izan da hori magoei adoraziora eragiteko.

Txundigarria da kontakizuna. Jainko hau, giza ahuldadean ezkutatua, ezin aurkitu dute boterean kokaturik edo segurtasun erlijiosoan hesiturik bizi direnek. Beste hauei agertzen zaie: argi txiki batzuek gidaturik, gizakiarentzat, bizitzako goxotasunean eta pobretasunean, etengabe esperantza baten bila dabiltzanek.

Epifanía del Señor (C) Mateo 2, 1-12

RELATO DESCONCERTANTE

JOSÉ ANTONIO PAGOLA, lagogalilea@hotmail.com

ECLESALIA, 02/01/13.- Ante Jesús se pueden adoptar actitudes muy diferentes. El relato de los magos nos habla de la reacción de tres grupos de personas. Unos paganos que lo buscan, guiados por la pequeña luz de una estrella. Los representantes de la religión del Templo, que permanecen indiferentes. El poderoso rey Herodes que solo ve en él un peligro.

Los magos no pertenecen al pueblo elegido. No conocen al Dios vivo de Israel. Nada sabemos de su religión ni de su pueblo de origen. Solo que viven atentos al misterio que se encierra en el cosmos. Su corazón busca verdad.

En algún momento creen ver una pequeña luz que apunta hacia un Salvador. Necesitan saber quién es y dónde está. Rápidamente se ponen en camino. No conocen el itinerario preciso que han de seguir, pero en su interior arde la esperanza de encontrar una Luz para el mundo.

Su llegada a la ciudad santa de Jerusalén provoca el sobresalto general. Convocado por Herodes, se reúne el gran Consejo de «los sumos sacerdotes y los escribas del pueblo». Su actuación es decepcionante. Son los guardianes de la verdadera religión, pero no buscan la verdad. Representan al Dios del Templo, pero viven sordos a su llamada.

Su seguridad religiosa los ciega. Conocen dónde ha de nacer el Mesías, pero ninguno de ellos se acercará a Belén. Se dedican a dar culto a Dios, pero no sospechan que su misterio es más grande que todas las religiones, y tiene sus caminos para encontrarse con todos sus hijos e hijas. Nunca reconocerán a Jesús.

El rey Herodes, poderoso y brutal, solo ve en Jesús una amenaza para su poder y su crueldad. Hará todo lo posible para eliminarlo. Desde el poder opresor solo se puede «crucificar» a quien trae liberación.

Mientras tanto, los magos prosiguen su búsqueda. No caen de rodillas ante Herodes: no encuentran en él nada digno de adoración. No entran en el Templo grandioso de Jerusalén: tienen prohibido el acceso: La pequeña luz de la estrella los atrae hacia el pequeño pueblo de Belén, lejos de todo centro de poder.

Al llegar, lo único que ven es al «niño con María, su madre». Nada más. Un niño sin esplendor ni poder alguno. Una vida frágil que necesita el cuidado de una madre. Es suficiente para despertar en los magos la adoración.

El relato es desconcertante. A este Dios, escondido en la fragilidad humana, no lo encuentran los que viven instalados en el poder o encerrados en la seguridad religiosa. Se les revela a quienes, guiados por pequeñas luces, buscan incansablemente una esperanza para el ser humano en la ternura y la pobreza de la vida.

(Eclesalia Informativo autoriza y recomienda la difusión de sus artículos, indicando su procedencia).

* ORAR CON EL EVANGELIO:(Lc.2,16-21)

• SANTA MARÍA MADRE DE DIOS –
Enero 1 de 2013

• La Liturgia de Año Nuevo está llena de esperanza y confianza. Dios nos Bendice. Dios nos regala su bendición a cada un@ de nosotr@s, pero también a la humanidad, sedienta de Bendición, ansiosa de Paz. De esa Paz que es don y tarea, donde tod@s estamos convocados. Una Paz que se apoya en la justicia, en el perdón, en la verdad…

• SANTA MARÍA, MADRE DE DIOS.
* Es la fiesta central de este día, Y a Ella dirigimos hoy nuestra mirada y nuestra oración. Ella es la primera de tantas “madres coraje” que han conocido, escuchado y seguido a Jesucristo. Desde el SÏ incondicional a Dios que afecta a toda la existencia entendemos su vida sencilla, luchadora, discreta y profética, contemplativa y arriesgada. Ella ha sabido mirar la realidad con el cariño con que Dios la mira, se ha fijado en los favoritos del Padre, los pequeños, y ha apostado toda la vida en el proyecto de Dios.
* Hoy le pedimos que nos enseñe a mirar la vida con un corazón abierto y agradecido, que nos ayude a seguir los pasos de su Hijo y ha construir la gran familia de los Hijos de Dios.
* Dios nos bendice, hoy y siempre. ¡FELIZ AÑO NUEVO!
que cada día esté lleno de su Amor; que en cada jornada de este año que comienza descubramos su llamada; que en todo momento seamos trabajadores de un mundo como El sueña: Un mundo en PAZ Y CON PAN Y TRABAJO PARA TOD@S.

•ORACIÓN A MARÍA MADRE DE DIOS
Y MADRE NUESTRA

* María, Madre sencilla, mujer del pueblo, que sabes escuchar y estás pendiente cuando la gente quiere contarte algo, escucha nuestra oración en este día en que te recordamos.
* No pretendemos que nos libres de nuestros problemas. No deseamos olvidar que la vida hay que vivirla aunque haya momentos difíciles; queremos estar preparad@s para todo.
* Nos hace falta esa confianza, esa Fe que Tú tienes en Dios. Nuestras fuerzas a veces, parecen desfallecer.
* En el Evangelio, en la Historia te vemos siempre callada, humilde, como si fueras cobarde ante la vida. Pero es ahí, en tu sencillez, donde está tu valor más importante y a nosotr@s nos cuesta mucho ser sencill@s
* Sabemos que intercedes delante de Dios, que tu palabra y tus consejos sí valen. Intercede por nosotr@s delante de nuestro Padre Dios y ayúdanos a seguir fielmente el camino de tu Hijo, a que nuestra vida dé buenos frutos.
Que el Espíritu nos ilumine para que a través del año que comenzamos vivamos como hij@s de Dios y como herman@s. Así se hará un año feliz y de paz.
Demos gracias a Dios por haber hecho la maravilla de María, Madre de su Hijo y Madre nuestra. Que nos fijemos en Ella para imitarla y le supliquemos que nos muestre a Jesús “fruto bendito de su vientre”. AMÉN
• * * * * * *
“Entramos en un nuevo año”.
Tomamos conciencia de que la situación del mundo en pleno éxodo, no nos puede dejar impasibles. Sabemos que la fuerza nos viene del Dios de la Encarnación, nuestro gran tesoro a compartir, Jesús, la Palabra viva, que ha venido para que tod@s tengan vida y vida en abundancia. . Vivir esta espiritualidad de Encarnación, compartirla, es el regalo que podemos hacer al mundo, es la fuente de nuestra energía.
¡FELIZ AÑO NUEVO! ¡URTE BERRI ON!
• ZURIÑE

LA SAGRADA FAMILIA, 30 de Diciembre de 2012, Lc. 2,41-52 y Lc. 2,16-21

Escrito por Fray Marcos

Lc 2, 41-52 / Lc 2, 16-21

EL EVANGELIO NO «SACRALIZA» NINGÚN MODELO DE FAMILIA

CONTEXTO histórico

Vamos a hacer un pequeño análisis de lo que era la familia en tiempo de Jesús. Solo así estaremos en condiciones de comprender lo que nos dice el evangelio. En aquel tiempo no existía la familia nuclear, formada por el padre la madre y los hijos. En su lugar encontramos el clan o familia patriarcal. El control absoluto pertenecía al varón más anciano. Todos los demás miembros: hijos, hermanos, tíos, primos, esclavos formaban una unidad sociológica. Este modelo ha persistido en toda el área mediterránea durante miles de años. Cuando un miembro varón se casaba, la esposa entraba a formar parte de su familia, olvidándose de la suya propia. La ceremonia principal de la boda consistía en conducir a la novia desde la casa de su padre a la casa del novio (aquí «casa» tiene el significado de clan).

Todos los miembros de la familia, formaban una unidad de producción y de consumo. Pero la riqueza básica del clan era el honor. Sus miembros estaban obligados a mantenerlo por encima de todo. La vergüenza de un miembro era la vergüenza de toda la familia. Por eso el deber primero de todos y de cada uno, era mantener el estatus social limpio de toda sospecha. No era sólo una cuestión social, sino también económica. Las relaciones económicas eran inconcebibles al margen de la honorabilidad y el prestigio familiar. Era vital para el clan que ningún miembro se desmandara y malograra el bienestar de toda la familia. Esto no quiere decir que no tuvieran los esposos relaciones especiales entre ellos y con los hijos. Incluso podían tener su casa propia, pero nunca gozaban de independencia.

Esta perspectiva nos permite comprender mejor algunos episodios de los evangelios. El que acabamos de leer es un ejemplo. Desde la idea de una familia formada por José, María y Jesús, es incomprensible que se volvieran de Jerusalén sin darse cuenta de que faltaba Jesús. Si todo el clan (treinta – cincuenta personas) sube a Jerusalén, como familia, los varones estarían juntos, las mujeres también y los jóvenes andarían por su lado, sin preocuparse demasiado los unos de los otros, porque la seguridad la daba el grupo.

Otros pasajes también se explican mejor desde esta perspectiva: (Mc 3, 20-21) «Al enterarse ‘los suyos’ se pusieron en comino para echarle mano, pues decían que había perdido el juicio». Lo que pretendía su familia era impedir que siguiera por el camino que había emprendido. Trataban de evitar una catástrofe, para él y para todo el clan. El tiempo les dio la razón.

Un poco más adelante (Mc 3, 31-34): «Una mejer dice a Jesús: tu madre y tus hermanos están fuera y te buscan. Jesús contestó: Y ¿quiénes son mi madre y mis hermanos? De una manera clara se nos está diciendo que para llevar a cabo su obra, Jesús tuvo que romper con su clan, lo cual no supone para nada que rompiera con sus padres. Este episodio lo recoge también (Mt 12, 46-50) y (Lc 8,19-21).

Hay otro aspecto que también se explica mejor desde este contexto. La costumbre de casarse muy jóvenes (las mujeres a los 12 -13 años y los hombres a los 13-14). Era vital adelantar la boda, porque a los cuarenta eran ya ancianos. En el ambiente que tenían que vivir, no era tan grave la inexperiencia de los recién casados, porque seguían bajo la tutela del clan. También la responsabilidad de criar y educar a los hijos era tarea colectiva, sobre todo de las mujeres.

Jesús no se sometió a ese control porque le hubiera impedido desarrollar su misión. Fijaros el ridículo que hacemos cuando en nombre de Jesús, predicamos una obediencia ciega, es decir, irracional, a personas o instituciones. Cuando creemos que el signo de una gran espiritualidad, es someter la voluntad a otra persona, dejamos de ser nosotros mismos. La explicación que acabo de dar, pretende armonizar la responsabilidad de Jesús con su misión y el cariño entrañable que tuvo que sentir, sobre todo por su madre.

El relato evangélico que acabamos de leer, está escrito ochenta años después de los hechos; por lo tanto no tiene garantías de historicidad. Sin embargo, es muy rico en enseñanzas teológicas. No hay nada de sobrenatural ni de extraordinario en lo narrado. Se trata de un episodio que revela un Jesús que empieza a tomar contacto con la realidad desde su propia perspectiva. Justo a los doce años empezaban a ser personas, a tomar sus propias decisiones y a ser responsables de sus propios actos.

Sentado en medio de los doctores. Los doctores no tienen ningún inconveniente en admitirle en el «foro de debate». Tiene ya su propio criterio y lo manifiesta. Sus padres no entienden nada. No es difícil imaginar que sus padres no lo comprendieran. La verdad es que fue, para casi todos los que le conocieron incomprensible la calidad humana del que se llamaría a sí mismo hijo de hombre.

Lucas está preparando lo que va a significar toda la vida pública, adelantando una postura que no es de niño, sino de persona responsable y autónoma. Sigue el texto diciendo: siguió bajo su autoridad, pero ya ha dejado claro que su misión va más allá de los intereses de su clan.

La última referencia es también un aldabonazo a nuestro empeño en hacerle Dios antes de tiempo. Dice el texto que Jesús crecía en estatura en sabiduría y en gracia ante Dios y los hombres.

Debemos buscar la ejemplaridad de la familia de Nazaret donde realmente está, huyendo de toda idealización que lo único que consigue es meternos en un ambiente irreal que no conduce a ninguna parte. Sus relaciones, aunque se hayan desarrollado en un marco familiar distinto del nuestro, pueden servirnos como ejemplo a nosotros, en nuestro propio modelo de familia.

Lo importante no es la clase de institución familiar en que vivimos, sino los valores humanos que desarrollamos. Jesús predicó lo que vivió. Si predicó la entrega, el servicio, la solicitud por el otro, quiere decir que primero lo vivió. El marco familiar es el primer campo de entrenamiento para todo ser humano. El ser humano nace como proyecto, que tiene que ir desarrollándose a lo largo de toda la vida con la ayuda de los demás.

Debemos tener mucho cuidado de no sacralizar ninguna institución. Las instituciones son instrumentos que tienen que estar siempre al servicio de la persona humana. Ella es el valor supremo. Las instituciones ni son santas ni sagradas.

Con demasiada frecuencia se abusa de las instituciones para conseguir fines ajenos al bien del hombre. Entonces tenemos la obligación de defendernos de ellas. No son las instituciones las culpables sino algunos seres humanos que se aprovechan de ellas para conseguir sus propios intereses a costa de los demás.

No se trata de echar por la borda una institución por el hecho de que me exija esfuerzo. Todo lo que me ayude a crecer en mi verdadero ser, me exigirá esfuerzo. Pero nunca puedo permitir que la institución me exija nada que me deteriore como ser humano.

La familia sigue siendo hoy el marco privilegiado para el desarrollo de la persona humana, pero no sólo durante los años de la niñez o juventud, sino durante todas las etapas de nuestra vida. El ser humano solo puede crecer en humanidad a través de sus relaciones con los demás. La familia es el marco insustituible para esas relaciones profundamente humanas. Sea como hijo, como hermano, como pareja, como padre o madre, como abuelo. En cada una de esas situaciones, la calidad de la relación nos irá acercando a la plenitud humana.

Los lazos de sangre o de amor natural debían ser puntos de apoyo para aprender a salir de nosotros mismos e ir a los demás con nuestra capacidad de entrega y servicio. Las relaciones familiares tenían que enseñarnos a dejar nuestro egoísmo.

En ninguna parte del NT se propone un modelo de familia, sencillamente porque no se cuestiona el modelo de familia existente en aquel tiempo. Debemos tener esto muy en cuenta cuando en nombre del evangelio queremos imponer un modelo determinado de familia. La predicación de Jesús no va encaminada nunca a defender las instituciones, sino a las personas que la forman. En cualquier modelo de familia lo importante es el amor, que Jesús predicó y que debemos desarrollar en cualquier circunstancia que la vida nos plantee.

Meditación-contemplación

No sería mala idea hacer hoy la meditación todos juntos en familia.

Piensa: ¿Qué sería yo sin los demás?

Nada, absolutamente nada. Ni siquiera mi existencia sería posible.

Si los que te rodean han hecho posibles que tú seas,

¿es mucho pedir, que tú ayudes a los demás a ser?

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¿Cómo podría la araña tejer su tela si no tuviera puntos de apoyo para fijar su trama?

Tu vida depende de esos puntos de apoyo.

Deja que otros se apoyen en ti para tejer su propia vida.

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La familia es el primer campo de entrenamiento para alcanzar humanidad.

No dejes de entrenarte cada día.

Pero la verdadera batalla hay que ganarla en la relación con los de fuera.

Deja que todos encuentren en ti un apoyo para seguir viviendo.

Es la única manera de vivir tú a tope.

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