EZ GUTXIETSI PROFETA

José Antonio Pagola. Itzultzailea: Dionisio Amundarain

Kontakizun honek ez du harritzeko indar-faltarik. Jesus preseski bere herrian gutxietsi zuten, beste inork ez bezala ezagutzen zutela uste zutenen artean. Nazaretera iritsi da Jesus, ikasleak lagun dituela, eta inor ez zaio bidera atera; beste toki batzuetan gertatzen den ez bezala da han. Herriko gaixorik ere ez diote aurkeztu senda ditzan. 

Hara joan denean, harridura baizik ez du sortu. Ez dakite norengandik duen hain jakintsuki agertzen ari den mezu hura. Ez diote antzeman nondik duen bere eskuak duten sendatzeko indar hura ere. Dakiten gauza bakarra, Jesus herriko familia baten jaioa den langile bat dela. Gainerako guztia «eskandalagarri gertatu zaie».

«Gutxietsia» ikusi du Jesusek bere burua: bereek ez dute aitortu Jainkoaren mezuaren eta salbazioaren emailetzat. Beren ideia egina dute bere auzoko Jesusez eta gogor egin diote Jesusek bere baitan duen misterioari irekitzeari. Hargatik, segur aski guztiek ezagutzen duten esaera hau gogorarazi die Jesusek: «Profeta bat ez dute gutxiesten bere herrian baizik, bere ahaideen eta bere etxean baizik».

Aldi berean, Jesus «harritu egin da haien fede-faltaz». Lehenengo aldiz bizi izan du talde oso baten ukoa, ez buruzagi erlijiosoena, baizik bere jaioterri osoarena. Ez zuen espero horrelakorik bereengandik. Gainera, haien sinesgabetasunak blokeatu egin du Jesusek duen sendatzeko ahalbidea bera ere: «ezin egin ahal izan zuen han miraririk, gaixo bakan batzuk bakarrik sendatu zituen».

Markosek ez dakar pasadizo hau bere irakurleen jakin-mina asetzeko. Aitzitik, honetaz jarri nahi izan ditu kristau-elkarteak jakinaren gainean: Jesusi uko egin, hobekien ezagutzen dutela uste dutenek egin diezaioketela uko: aldez aurretiko beren ideietan itxituratzen direnek, Jesusen mezuaren berritasunari eta Jesus beraren misterioari irekitzeko gai ez direlarik.

Nolako harrera ari gara egiten Jesusi «harenak» garela uste dugunok? Adindun egina den mundu honetan, ez ote da gure fedea haur-mailan gelditu, ez ote da axalekoa? Ez ote gara bizi axolagabeegi Jesusen mezuaren berritasun iraultzailearen aurrean? Ez ote da arraroa haren indar eraldatzaileaz dugun fede-falta? Ez ote gara bizi haren Espiritu itzaltzeko eta haren Profezia gutxiesteko arriskuan?

Horixe da Tartsoko Pauloren kezka: «Ez ezazue itzali Espiritua, ez gutxietsi Profezi dohaina. Aztertu guztia eta gorde on dena bakarrik» (1 Tesalonikarrei 5,19-21). Ez ote dugu horrelako zerbaiten beharra geure egunotako kristauok?

Domingo 5 de julio – XIV del ordinario

Lecturas
Ez 2, 2-5  
Sal 122, 1-4  
2Cor 12, 7b-10  
Mc 6, 1-6
 

REFLEXIONES PRIMERAS

                El texto del evangelio de hoy recoge al completo la “familia” de Jesús. Recordemos, de entrada, que familia hoy y entonces a penas coinciden en su extensión, sus componentes y la forma de relación entre ellos. Contando con eso, los famosos “hermanos” de Jesús. La mayoría de exegetas coinciden en afirmar que estos son los nombres de quienes entonces, y ahora, han de ser considerados hermanos auténticos de Jesús. Pero otros, también hoy, mantienen la diferencia entre “la madre de Jesús” y “los hermanos de Jesús”. Señalan que este texto mismo busca con sutil precisión marcar esa diferencia entre madre de Jesús y madre de los otros hermanos. Un tema de estudiosos que quizá nunca se acabe de precisar o aclarar para todos. Habrá que huir, en primer lugar, de aplicar a estas afirmaciones los esquemas de progresistas y conservadores. A estas alturas, nadie olvida la afirmación plenamente científica de que la mente del investigador y la meta que él mismo sospecha encontrará condicionan la investigación y los resultados, investiguen partículas subatómicas o cómo entender “hermanos” de Jesús. En segundo lugar, prestar mayor atención, no minusvalorar, los problemas que genera una forma de proponer la fe, unida a detalles mínimos de las narraciones. Hoy llamaríamos a ese conjunto el “imaginario” cristiano. Cuando Juan Pablo II afirmó lo de que el infierno no es ningún lugar, la reacción de muchos fue la de “si esto no era así, ¿por qué no han de ser falsas también otras cosas que nos enseñan?” El problema principal y enorme es cómo transmitir un núcleo cristiano de suficiente solidez, que no dependa de aspectos concretos que se han ido enseñando como de la fe sin ser de ella. La investigación, su progreso, llevan a descubrir como falsos detalles o partes de los relatos evangélicos. Es  importantísimo que, cuando esto suceda, no se venga abajo lo fundamental de esa misma fe.  (Y asoma las orejas por aquí el tema difícil de verdad y error en el asentimiento humano) ¿Cómo hacer saber que Jesús no nació en Belén, que no hubo magos o inocentes, que no “dijo” los largos discursos del evangelio de Juan, que las palabras en la cruz ni son textuales, ni quizá palabras, sin que todo eso arrastre la fe misma? ¿Es posible desmontar con cuidado un ensamblaje, en el que todo se ha transmitido como de la misma categoría, retirando piezas falsas, sin que pierda sentido y coherencia el conjunto, aún más, lo aumente y consolide? Era mucho más fácil de la otra manera, pero pagamos ahora las consecuencias. Es muy difícil transmitir sin detalles coloristas que le prestan realismo. Todo esto, a propósito de si tenía Jesús hermanos y eran los nombrados hoy por el evangelio.

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Orar con el Evangelio ( Mc. 6, 1 – 6 ))

  • DOMINGO  XIV . T. O. – B – (Julio 5 de 2009)

 

  • ¿No es este el carpintero, el hijo de María…?
    Así nos lo cuenta el evangelio de hoy.
    Jesús  “fue a su tierra”. Sabía que sospechaban de Él.  ¿De dónde le viene tanta sabiduría?, se preguntaban. Recuerdan su oficio humilde: obrero manual, carpintero…

 

  • Jesús, según la costumbre judía, asiste a la sinagoga a la liturgia del sábado. Después de las lecturas bíblicas, como era costumbre, comenta dichos textos, y lo hace con una sabiduría, con una profundidad, que produce admiración entre los que le escuchan. Pero esta admiración parece que no es general, hay un grupo influyente, que busca desacreditar a Jesús…

  

  •       O R A C I Ó N

 

  • Señor Jesús.
    Te contemplamos hoy en tu pueblo de Nazaret.
    Ya sabían que predicabas en los alrededores del lago de Galilea.
    Que eras un renovador religioso, no bien aceptado por  los  dirigentes. “desconfiaban de ti”…

 

  • Hoy, Jesús de la Encarnación histórica, vivimos actitudes muy similares: es eterna la resistencia al cambio, el apego a lo de siempre; permanece el miedo a la libertad, al riesgo.

 

  • En nuestra Iglesia, tu Iglesia, el miedo atenaza a much@s, prefieren la imposición, el control, la grandiosidad…
    ¿Cuándo Jesús profeta, haremos caso a tus profetas de hoy?.

 

  • Señor Jesús:
    Ayúdanos a confiar en ell@s:
    Los profetas de hoy que llaman  a las cosas por su nombre.
    que están siempre a favor de la verdad.
    que les preocupa el desprecio al pobre,
    que no busca enriquecerse,
    que lucha por el respeto y el amor entre todos,.
    Es decir, un testigo tuyo, Dios mío. Enséñanos a vivirlo así.

 

  • Una persona así, profeta de nuestro tiempo,
    es un regalo que Tú nos haces. Es como si Tú
    en persona vinieras y caminaras junto a nosotr@s, nos dieras tu aliento, tu compañía esperanzada, tu Amor que reúne y perdona, tu mano siempre abierta al diálogo. Estamos tan necesitad@s de ello…

+ Que a lo largo de esta semana, Señor, actuemos con humildad y sencillez.
Que sepamos reconocer nuestros errores y seamos conscientes, de que hay verdader@s profetas entre nosotr@s. Que los sepamos aceptar. AMÉN
                              Z U R I Ñ E

ORAR CON EL EVANGELIO –

 ·                     ESTAMOS  DE  VACACIONES.

 ·                     En oración, vamos a recordar este tiempo, para vivirlo (si lo tenemos), en plenitud. 

·                     Las vacaciones son tiempo para encontrar un tesoro. Está escondido cerca de mí. He de trabajar para que salga a la luz. ¡qué pena si me tumbo a la sombra y, mientras me tumbo, me lo quitan!. Las vacaciones son una ocasión para demostrar lo que soy. Alegría, actividad, encuentro, calor. Luz… Pero con ideal noble en mis ojos. Las vacaciones son una oportunidad para hacer algo muy grande. Tengo la vida en mis manos, sin urgencias, sin preocupaciones… con todo, hay algo que me dice en mi interior que tengo una misión grande que cumplir durante estas vacaciones que se acercan. Mis vacaciones son para descansar y mi descanso sólo merece la pena si puedo ofrecerlo a los demás.

 ·                                                  O R A C I Ó N 

·                                                             DESCANSASTE,  SEÑOR.

 ·                     Las primeras páginas de la Biblia, te presentan, Señor, como un Dios trabajador, afanado en la creación del mundo;Al séptimo día descansaste, te tomaste un respiro, una vacación bien merecida.
Desde tu ejemplo, la vacación es una mera necesidad humana, está cargada de hondura y salvación.
 ·                     Creemos que en las vacaciones se disparan  generosamente, las posibilidades de disfrutar, de gozar.
            Necesitamos la alegre compañía del placer, para se felices, para ser personas normales
para vivir con gozo nuestra fe.
            Un placer abierto a los demás, compartido
no egoísta.

·                     Creemos en las vacaciones como una oportunidad de libertad. En ellas nos libramos del ritmo obligado del trabajo, de los atascos en las grandes ciudades, que ponen a prueba nuestros nervios, del implacable sonar del despertador. 

·                     Creemos en las vacaciones como tiempo para ampliar el horizonte; podemos ver el mar y la montaña, otros países,  monumentos, obras de arte. Son una oportunidad para estrenar ojos nuevos.

 *           Creemos en las vacaciones como un lugar para el encuentro donde se traban amistades más estrechas, encuentros con tantos herman@s sin oportunidad de vacaciones.           

·                     Y sin caer en manías de un viejo predicador, también las vacaciones tienen algo de sirenas engañosas: movimientos febriles sin sentido, superficialidad hueca, vacíos disfrazados con ruidos, tristeza que aparece al no hacer nada.

 ·                     Las vacaciones pueden ser una gracia para encontrarnos contigo, Señor, no contentándonos con la misa dominical;  tiempo para “rumiar” el evangelio, conociéndolo un poco más.
Así, las vacaciones en la tierra serán un anticipo de vacaciones eternas en el cielo. AMÉN
 ·                                         Z U R I Ñ E   

 

Orar con el Evangelio (Mc. 5, 21 – 43)

*                        DOMINGO XIII DEL T. O. – B – (Junio 28 de 2009)  

  • El evangelio de hoy nos presenta cómo jesús cura a dos mujeres y rompe con los condicionamientos sociales. Les devuelve la salud y, más importante,
  • Las reintegra en el mundo social y religioso que las marginaba…
    Jesús escucha a tod@s. Acompaña y da vida a tod@s.
    En los milagros se expresa la fuerza de Dios en la debilidad nuestra.
    La fe nos llama al encuentro personal con Él,
    a su gratuidad, a la fuerza de su presencia.

 

*

  •            O R A C I Ó N

 

  • Señor, Jesús:
    Te contemplamos hoy, “apretujado por mucha gente”
    Invitando a los necesitad@s a confiar siempre en el amor de Dios.:

 

  • Hija, le dice, tu fe te ha curado. Vete en paz y con salud.

 

  • “No temas; basta que tengas fe”, insistes al padre de una niña muerta.
    En el fondo vemos la experiencia central de la vida de Jesús. Su relación con el Padre. Su confianza gozosa que le hacía gritar:
    ¡Bendito seas, Padre!.

 

  • “Tu Padre y nuestro Padre”.
    No viene y se va cuando oramos o salimos de la oración; Está siempre con nosotr@s, como Tú, ya resucitado; al orar nos damos cuenta de que “El da la vida, el aliento y todo, no está lejos de cada un@ de nosotr@s.
    Contigo, Jesús de la fe, queremos confiar en el amor del Padre Dios.

 

  • Queremos Cristo Jesús, acoger el Amor del Padre. Que su nombre de Padre universal, sea acogido por tod@s;

 

  • Que su proyecto de vida, su reino, nos enamore y active;
    que su voluntad de amor sea también nuestra;
    que compartamos el pan de tod@s que Él nos regala;
    que acogiendo su perdón, perdonemos a tod@s gratuitamente;
    que las limitaciones de la vida no nos hagan dudar de su Amor;
    que esperemos confiadamente en la liberación de todo mal.

 

  • Señor, que con nuestra vida hagamos que se acerquen a Ti los que no te conocen. AMÉN

       *                              Z U R I Ñ E 

Domingo 28 de junio – XIII del Tiempo Ordinario

Lecturas
Sap 1, 13-15. 2, 23-24  
Sal 29, 2 y 4. 5-6. 11-13  
2Cor 8, 7. 9. 13-15   Mc 5, 21-43
 

IDEAS PRIMERAS

                De nuevo, el tema de la sabiduría. No valoramos hoy, en general, a una persona sabia. Dicen que los pueblos antiguos sí y que se la vinculaba con la experiencia de la vida y la reflexión y  conclusiones sobre ella. El mayor acopio de las dos últimas, depende del paso de los años, que, en principio, le dan garantía. La sabiduría nos descubre las claves de interpretación del conjunto de la vida y de la muerte, ese punto de mira que nos hace comprenderlo todo y descubrir su coherencia final. Por eso la sabiduría exige colocarnos ante la vida y platicar con gusto y profundidad sobre ella. Dos cosas habituales en nuestro mundo nos la hacen casi imposible y, desde luego, poco interesante. Por un lado, las prisas, la urgencia y celeridad de cuanto vivimos y  emprendemos. Si algo nos urge, es claro que ya hemos descubierto la meta del vivir y morir y a ello nos dirigimos. Pudiera ser que no tengamos meta, pero convertimos el correr en todas direcciones como meta misma de la vida. Hay que correr mucho aunque no lleguemos a nada. “Hay que hacer algo”, aunque esté demostrada desde hace mucho la inutilidad de la propuesta. Hacer, y luego ya pensaremos. Con semejantes prisas, difícil y hermética cualquier sabiduría. Ni los sucesos pasarán a experiencias, ni la celeridad permitirá que nada nos asombre o interpele. Con las prisas, y el prestigio actual de todo lo que sea hacer, el menosprecio del pensar resulta inevitable. Abrumados, asfixiados, entre noticias y desgracias inasimilables por nuestra limitación, todo queda en la banalidad. Si algo repara nuestra atención, llega rápido algo que de manera inmediata nos reclama con fuerza y nos impide el reposo mínimo para asimilar lo anterior. Dificilísimo, si no imposible, construir así una sabiduría actual y eficiente. Corriendo, imposible salvarnos de la banalidad y, tan banales, qué otra cosa queda que seguir corriendo.

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Orar con el Evangelio (Mc. 14, 35 – 41)

*DOMINGO  XII  DIEMPO ORDINARIO. B. (21 Junio 09) 

  • Jesús está dormido mientras la barca se está llenando de agua, con peligro de hundirse, a causa de un fuerte huracán, nos narra el evangelio de hoy.
  • Esta situación recuerda muchas circunstancias nuestras personales; también la reacción de los discípulos, a quienes Jesús

      Reprende enérgicamente:
    “¡POR QUÉ SOIS TAN COBARDES?. ¿AÚN NO TENÉIS FE?.

  • En cuantas ocasiones ante las dificultades, nos entran los “miedos”
  • Nos falta fe, nos falta  valentía, nos falta confianza en la palabra de Dios.
  • Olvidamos que Jesús está en la “barca”; aunque parezca que duerme, que no se entera,  no percibimos su presencia…
  • La confianza en la presencia de Jesús entre nosotr@s, en la Iglesia, en el mundo nos debería hacer ver las cosas con otros ojos, con los ojos de la fe. La “confianza” y no el “miedo”  debería impulsar nuestro vivir.

 

 

  •                    O R A C I Ó N

 

  • Señor Jesús, líbranos del miedo
    que en tiempos de crisis es el peor pecado
    porque agiganta los problemas
    y despierta añoranza del pasado.

 

  • Líbranos del miedo que nos lleva a
    culpabilizar al mundo en lugar de amarlo.

 

  • Señor llénanos de fe, devuélvenos la esperanza para vivir con alegría
    y se flexibles  con los herman@s.

 

  • Señor, el “miedo”  nos invade
    y nos hace perder la fe.
    En las tempestades de la vida, pareces dormido, pero nos hablas en lo profundo del corazón: y nos dices
     ¿“POR QUÉ TENÉIS MIEDO”?.

 

  • Que en estos momentos , cuando la barca parece que se hunde… recordemos   que Tú también, Señor, pasaste por momentos de desierto  y que desde la RESURRECCIÓN
    estás siempre a nuestro lado.

 

  • Señor, que a lo largo de la semana
    tengamos presente
    que vas en nuestra misma barca.
    Que creamos en tu presencia
    cuando las cosas vayan bien y cuando surjan problemas.
    ¡Señor!, aumenta nuestra fe. AMÉN-

 

  •               Z U R I Ñ E

   

Domingo 21 de junio – XII del ordinario

Lecturas
Jb 38, 1. 8-11  
Sal 106 23-26. 28-31  
2Cor 5, 14-17  
Mc 4, 35-40
                

IDEAS SUELTAS

         Estamos en el llamado tiempo ordinario. Tras el tiempo pascual ha habido dos domingos dedicados a sendas fiestas, que les han privado de ser plenamente ‘ordinarios’. Hoy, sí. Surge, como siempre, la cuestión de cómo unir ordinario y extraordinario, pero esto es así en todos los ámbitos de la vida: en la salud, en el amor, en la política, en el desarrollo personal. Cualquier momento se nos convierte en extraordinario en medio de la rutina de los días con una mirada, una emoción, una desgracia, una lotería. Nada más extra-ordinario -fuera de todo lo normal y ordinario-, que la resurrección y vida perpetua del Señor. Pero nada más “ordinario” que vivir o estar vivo (aunque quizá sea la mayor y más olvidada sorpresa) y, en el vivir, recordar y tener presente lo “extraordinario” de la resurrección. Hacer de ese recuerdo el centro y el motor de la vida es lo no-ordinario de una vida que fluye sin alicientes extraordinarios. El secreto también de los “días del Señor” en tiempo ordinario. Bien, es el domingo XII del tiempo ordinario.

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Orar con el Evangelio (Mt. 14, 12-16. 22-26)

                        FESTIVIDAD  DE  CORPUS  CHRISTI. (14 Junio 2009)  

  • Señor, hoy, día de la Eucaristía, queremos darte gracias por cuanto has hecho por nosotr@s.
  • Gracias, porque  la eucaristía no termina con la celebración, sino que actúa en toda nuestra vida, nos transforma  y transforma a cuanto hay a nuestro alrededor.
  • Señor, que recordemos que en tu mesa cabemos tod@s.
    Los que comulgan
    y los que viven la Eucaristía como espectadores.
  • Haznos comprender, Señor, 
    Que tu Palabra acompañada de la Eucaristía
    es símbolo de la hospitalidad 
    que es el sello de la comunidad cristiana.
     

  •             O R A C I Ó N

 

  • Señor Jesús:
    ¡Gracias por “este sacramento admirable”
    que es
    LA  EUCARISTÍA!.
    Sacramento “fuente y cumbre” de la vida de la Iglesia.

 

 *Sacramento, que, según el mensaje bíblico, supone:
 *Donación y ofrenda del  “pan y el vino”,
  que significa la propia entrega;
 *Memorial de tu “pasión” y muerte,
  que actualiza la resurrección y te hace presente;
 *Compromiso de solidaridad y capacidad de compartir, para hacer que
 “tod@s  coman”.
*Sacramento que  “hace la Iglesia”
 e Iglesia que “hace la Eucaristía”.
*Sacramento de unión e identificación contigo,
y compromiso de amor a los herman@s.
 

 

*Por eso, también en este día, recordamos la
dimensión de la caridad en nuestras vidas.
*Quizás sólo disponemos de “cinco panes y dos peces”,
pero lo importante es ponerlos a disposición de los demás.
 

 

*Ayúdanos, Jesús, a vivir este Sacramento en plenitud:
Como Comunión contigo y los herman@s,
para renovar en nuestra historia presente
la Alianza Nueva y Eterna entre Dios y todas las personas. AMÉN
 
                 
      
                  
*    Z U R I Ñ E
                   

                    “ ES  EL  DÍA  DE  LA  CARIDAD”. 

  • La Eucaristía es la presencia real de Jesús que se sigue partiendo y repartiendo para la vida del mundo.
  • Y si queremos honrar a Jesús no tenemos que ir muy lejos: en cada persona está Su rostro; en cada necesidad de los más sencillos está su voz que llama a nuestra responsabilidad como cristian@s.. Por eso

      Nuestra Oración final hecha poema. 
  

  • Si yo fuera pan,
    cantaría un himno de alabanza
    a Dios, que me creó para la vida,
    Y a la tierra, al sol y al agua,
    que me nutrieron generosamente.
    Y a las personas del campo,
    que me cultivaron con ternura.

 

  • Si yo fuera pan,
    Bendeciría a Dios, que, entre todas las criaturas,
    después de la persona humana,
    me escogió como “vestido suyo”.
    Si hay un Dios Encarnado,
    También hay un Dios “empanado”.
    Donde hay pan, allí está Dios.
    El lo dijo: “YO  SOY  PAN”,
    quiero  alimentar a mis hij@s hambrient@s.

 

  • El pan es signo de Amor:
    Donde hay un “pan partido”,
    allí está  Dios entregándose a las PERSONAS,
    y son signo de comunión.

 

  • Donde hay un pan partido y compartido,
    allÍ se aprende, la parábola de la solidaridad.

 

  • Venid, amigos y amigas, a compartir el pan
    nos dice el Señor,
    Es gratis para tod@s.
    Que nadie pase hambre.
    Yo me parto y reparto por vosotr@s

 

  • Que esta lección del “PAN HECHO VIDA”,
    sea nuestra lección bien aprendida.
    Hoy es el día de la CARIDAD . AMÉN

 

  •           Z U R I Ñ E

Domingo 14 de junio – Cuerpo y Sangre de Cristo

Lecturas
Ex 24, 3-8  
Sal 115, 12-13. 15-18  
Hb 9. 11-15  
Mc 14, 12-16. 22-26
 

PRIMERAS IDEAS

                Otro domingo con fiesta especial, la del cuerpo y la sangre de Cristo. De origen medieval marca el inicio de la transformación de la eucaristía en objeto sagrado más que en “acción litúrgica”. Recordar también como algo más que una curiosidad otro cambio muy anterior: de llamar “cuerpo místico de Cristo” a la Eucaristía se denomina así a la congregación de la Iglesia, y de “cuerpo de Cristo” a la comunidad se desplaza a la eucaristía.

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