«LA GENTE ACEPTA QUE LE DEN, PERO NO ACEPTA DARSE» Fray Marcos

Escrito por  Fray Marcos
FE ADULTA

Jn 6, 1-15

El domingo pasado nos dejaba el relato evangélico de Mc ante la multiplicación de los panes. En su lugar, la liturgia inserta, a partir de este domingo, todo el c. 6 de Jn. Es el más largo y denso de todos los evangelios, y que nos va a ocupar cinco domingos. En sus 71 versículos, partiendo de la multiplicación de los panes, elabora toda una teología del seguimiento. En el fondo se trata de un proceso de iniciación catequética, que en la comunidad duraba varios años y que, al final, obligaba a tomar una decisión definitiva: el bautismo.

El evangelio de Jn fue escrito en una comunidad de iniciados para su uso en ella. Todos comprenden los signos que en él se emplean. Este evangelio es esotérico. La numerología, la cábala, el tarot, lo impregnan todo. Los 21 capítulos del evangelio se corresponden con cada una de las cartas del tarot. La 6ª (el enamorado) representa un joven en un cruce de caminos, ante dos doncellas. Una, de amarillo y verde, representa la vida sensitiva. Otra, de azul, representa la vida espiritual. El joven tiene que elegir uno de los dos caminos.

Como siempre en Jn, todo son símbolos, El monte es el lugar donde habita la divinidad. Jesús subió al lugar que le es propio. Sentarse es el símbolo de enseñanza rabínica. «Estaba cerca la Pascua», no es un dato cronológico, sino teológico. La gente no sube a Jerusalén, como era su obligación, sino que busca en Jesús la liberación, que el templo no puede darles

El dinero tiene un significado profundo. El dinero es lo que había desplazado a Dios del templo, utilizado por el sistema opresor, es el causante de la injusticia y del hambre. Comprar pan, es obtener un bien necesario para la vida, a cambio de dinero, inventado para dominar. El vendedor dispone del alimento; lo cede solo bajo ciertas condiciones dictadas por él. La vida no está al alcance de todos, sino mediatizada por los que detentan el poder. Jesús no acepta tal estructura, pero quiere saber si sus discípulos la aceptan. Felipe no ve solución. Doscientos denarios era el salario de más de medio año de trabajo.

Andrés muestra otro posible horizonte; una solución distinta a la del comprar. Habla de los panes y los peces que descubre como algo de lo que se puede disponer. El muchacho (muchachito, doble diminutivo) representa al insignificante grupo de los discípulos. Los números simbólicos 5+2=7 indican totalidad. Todo se pone a disposición de los demás. Al decir que son de cebada, pone en relación este episodio con el de Eliseo; pero marca una gran diferencia: Eliseo dio de comer a cien, con veinte panes. Jesús da de comer a cinco mil con cinco. La propuesta de Andrés es la adecuada pero no sirve. No hay medios suficientes.

Comer recostado era signo de hombres libres. Jesús quiere que todos se sientan personas con su propia responsabilidad. No quiere servidumbres ni dependencias de ninguna clase. Aquí está ya apuntando a la falsa interpretación que van a hacer del signo. El lugar (con artículo determinado) era el modo de designar el templo. Dios no está ya en el templo sino donde está Jesús. La mucha hierba, signo de la abundancia de los tiempos mesiánicos.

Pronunció la acción de gracias (eucaristhsaV). Este dato tiene mucha miga. Se trata  de conectar la comida con el ámbito de lo divino (los sinópticos hablan de elevar la mirada al cielo). Se reconoce que el alimento es don de Dios a todos; nadie puede apropiárselo para después sacar provecho de su venta. Una vez liberado del acaparamiento egoísta, todos tendrán acceso a ese bien necesario. Su finalidad primera, alimentar, se eleva para convertirlo en signo de Vida. Solo en este nuevo espacio es posible el compartir.

Recoged los pedazos que han sobrado. Lo sobrado, no tiene sentido de resto, desperdicio sino de sobrante, sobreabun­dante. En la Didaché se llama al pan eucarístico «los trozos» (klasma). Deben recogerlos porque la comunidad tiene que continuar la obra de la entrega. Otra gran diferencia con la experiencia del Éxodo. El maná no duraba de un día para otro; lo que Jesús ofrece tiene valor permanente y hay que cuidarlo. Recordemos que en los Hch se llama a la eucaristía «la fracción del pan». No es pan, sino pan partido.

Llenaron doce canastas. «doce» no hace referencia a los apóstoles (en Jn no se identifica los discípulos con los 12). Es más probable que haga referencia a las doce tribus de Israel, como símbolo de todo el pueblo que había acompañado a Moisés por el desierto. El profeta que tenía que venir al mundo estaba anunciado en (Dt 18,15). Se trata de un profeta como Moisés que haría los mismos prodigios que él. No reconocen la novedad de Jesús. Siguen creyendo en una salvación venida de fuera, al estilo del A T. Más tarde se establece una clara distinción entre el alimento que les da Jesús y el maná.

El intentar hacerle rey demuestra que no han entendido nada. La multitud queda satisfecha con haber comido. La identificación con Jesús y su mensaje no les interesa. Sus intereses están muy lejos de la exigencia de Jesús. Jesús quiere liberarles, ellos prefieren seguir dependiendo de otro. Jesús les pide generosidad; ellos prefieren recibir gratis. Jesús quiere asociarlos a su obra; ellos quieren descargar en un jefe su responsabilidad. La solución no es el dinero o un milagro externo, sino el saber compartir todo con todos. La verdadera salvación no está en que alguien solucione nuestros problemas. La liberación está en superar el egoísmo y estar dispuesto a dar a los demás lo que uno tiene y lo que uno es.

Se retiró a la montaña él solo. En algunos manuscritos se dice que ‘huyó’ al monte. Jesús sube al lo alto, mientras los discípulos bajan… Ante la total incomprensión de la gente, Jesús no tiene alternativa, se vuelve al monte (lugar de la divinidad). Completamente solo, como Moisés después que el pueblo traicionó a su Dios, haciéndose un ídolo. Este paralelo con Moisés, muestra la gravedad de lo sucedido. Haciendo de Jesús un Mesías poderoso, repiten la idolatría de los israelitas en el desierto. Ambos quieren adorar a Dios, pero bajo la falsa imagen (ídolo) que ellos mismos habían hecho de Él.

El dinero sigue siendo hoy la causa de toda desigualdad. Todo tiene un precio, incluídos los bienes espirituales. La gratuidad y el compartir son conceptos que han desaparecido de nuestra sociedad. Conocemos bien la alternativa; seguimos ante la encrucijada pero aún no hemos tomado una decisión. No somos conscientes de que no tomar el camino espiritual, es ya dejarnos llevar por el hedonismo. La búsqueda de placer a cualquier precio es la tónica de nuestra sociedad. En el mejor de los casos, nos empeñamos en ir por dos caminos opuestos al mismo tiempo. La religión como la mayoría la entiende, nos lleva a la esquizofrenia.

Jesús pudo escapar de la pretensión de aquella gente, pero de nosotros, no puede escapar y lo hemos proclamado rey del universo. Cada uno de nosotros debemos examinar los motivos que nos mantienen unidos a Jesús. ¿Por qué somos cristianos? ¿Por qué venimos a misa? Yo os lo voy a decir: Para asegurarnos sus favores aquí abajo y además, garantiaza una eternidad dichosa en el cielo. ¡Poco han cambiado las cosas! También nosotros seguimos sin querer saber nada del servicio y la entrega a los demás. El evangelio sigue sin estrenar

Seguimos tratando de poner lo espiritual al servicio de lo material, que es lo que de verdad nos interesa. No nos interesa lo que Dios quiere de nosotros, sino lo que nosotros esperamos de Dios. No nos importa la visión trascendente de la vida, sino que el Todopoderoso se ponga a nuestro servicio. Si todos los que nos llamamos cristianos empezáramos a compartir, como Jesús nos pide en el evangelio, se produciría la mayor revolución de la historia humana. Si esperamos a compartir cuando hayamos cubierto todas nuestras necesidades, nunca compartiremos nada, porque la técnica del capitalismo hedonista es precisamente aumentar las necesidades a medida que se van satisfaciendo.

 

Meditación-contemplación

«Se retiró a la montaña él solo».
Una vez más queda clara la actitud de Jesús.
Él no quiere estar por encima de los demás.
Tampoco quiere que la gente se esclavice.
…………….

La auténtica salvación no puede venir de fuera.
Porque la verdadera esclavitud viene del falso yo.
Jesús quiere personas libres y responsables.
No acepta títeres ni gregarios que dependan de los demás.
…………………..

Debes tomar las riendas de tu propio destino
y escapar de la tiranía de todo lo que te atenaza.
El horizonte de tu plenitud está dentro de ti.
Lo externo ni te tiene que atar ni te puede liberar.
………………

Fray Marcos

Urteko 17. Igandea, “GURE BEKATU NAGUSIA- NUESTRO GRAN PECADO”. José A. Pagola

B (Joan 6,1-15)

Evangelio del 26/07/15
por Coordinador Grupos de Jesús

GURE BEKATU NAGUSIA-NUESTRO GRAN PECADO

Ogiak ugaltzearen pasadizoak oso harrera ona izan zuen Jesusen jarraitzaileen artean. Ebanjelari guztiek gogorarazi digute. Segur aski, biziki erasan zien Jainkoaren gizon hura jendetza handi hura, jatekorik gabe gelditu zen hura, elikatzeaz arduratu izanak.

Joanek dakarrenaren arabera, Jesus bera izan da berari entzutera etorri den jendetza haren goseaz konturatu dena. Jendea gose da; zerbait egin beharra du harentzat. Horrelakoa da Jesus. Gizakiaren oinarrizko premiak gogoan dituela bizi da.

Felipek ohartarazi dio ezen ez dutela dirurik. Ikasleen artean, pobreak dira guztiak: ezin dute erosi horrenbeste jenderentzat. Jesusek badaki hori. Dirudunek ez dute konponduko sekula munduan gosearen arazoa. Dirua baino zerbait gehiago behar da horretarako.

Bide desberdin bat begiz jotzen lagunduko die Jesusek. Beste ezer baino lehen, beharrezkoa da inork berea beretzat ez hartzea, baldin eta beste batzuk goseak badira. Jesusen ikasleek ikasi beharra dute eskura dutena gose direnen esku jartzen, «bost garagar-ogi eta arrain-pare bat» bakarrik bada ere.

Imajina genezakeen gauzarik lauena eta gizabidezkoena da Jesusen jarrera. Baina, zeinek sartuko digu kaskoan partekatu beharra, erosten baizik ez dakigunoi? Zeinek askatuko gaitu goseak hiltzen ari direnen aurrean bizi dugun axolagabekeriatik? Ba ote da gizabidezkoago egin gaitzakeen ezer? Ikusiko ote dugu inoiz guztien arteko egiazko solidaritate horren «miraria»?

Jesusek Jainkoa du begi aurrean. Ezinezkoa du hura guztien Aitatzat hartuz harengan sinestea, haren seme-alabak goseak hiltzen utziz. Horregatik, taldean bildu dituzten jatekoak hartu eta «begiak zerurantz jaso ditu eta eskerrak eman». Lurra bera eta janari guztia Jainkoagandik hartua dugu. Aitaren erregalua da guztia, baina haren seme-alaba guztientzat da. Bizitzeko behar dutenaz gainerakoak gabetuz bizi bagara, esandako horretaz ahaztu garelako da. Horixe da gure bekatu nagusia, behin ere aitortuko ez dugun arren.

Eukaristiaren ogia partekatzean, Kristo berpiztuak janaritzen zituela uste zuten lehen kristauek; aldi berean, ordea, Jesusen keinua gogoan izaten zuten eta premia handiena zutenekin partekatzen zituzten beren ondasunak. Batak bestea haurride ikusten zuten. Artean, ez zuten baztertua Jesusen Espiritua.

José Antonio Pagola

17 Tiempo Ordinario – B (Juan 6,1-15)
Evangelio del 26/07/15
por Coordinador Grupos de Jesús

NUESTRO GRAN PECADO

El episodio de la multiplicación de los panes gozó de gran popularidad entre los seguidores de Jesús. Todos los evangelistas lo recuerdan. Seguramente, les conmovía pensar que aquel hombre de Dios se había preocupado de alimentar a una muchedumbre que se había quedado sin lo necesario para comer.

Según la versión de Juan, el primero que piensa en el hambre de aquel gentío que ha acudido a escucharlo es Jesús. Esta gente necesita comer; hay que hacer algo por ellos. Así era Jesús. Vivía pensando en las necesidades básicas del ser humano.

Felipe le hace ver que no tienen dinero. Entre los discípulos, todos son pobres: no pueden comprar pan para tantos. Jesús lo sabe. Los que tienen dinero no resolverán nunca el problema del hambre en el mundo. Se necesita algo más que dinero.

Jesús les va a ayudar a vislumbrar un camino diferente. Antes que nada, es necesario que nadie acapare lo suyo para sí mismo si hay otros que pasan hambre. Sus discípulos tendrán que aprender a poner a disposición de los hambrientos lo que tengan, aunque solo sea «cinco panes de cebada y un par de peces».

La actitud de Jesús es la más sencilla y humana que podemos imaginar. Pero, ¿quién nos va enseñar a nosotros a compartir, si solo sabemos comprar? ¿Quién nos va a liberar de nuestra indiferencia ante los que mueren de hambre? ¿Hay algo que nos pueda hacer más humanos? ¿Se producirá algún día ese «milagro» de la solidaridad real entre todos?

Jesús piensa en Dios. No es posible creer en él como Padre de todos, y vivir dejando que sus hijos e hijas mueran de hambre. Por eso, toma los alimentos que han recogido en el grupo, «levanta los ojos al cielo y dice la acción de gracias». La Tierra y todo lo que nos alimenta lo hemos recibido de Dios. Es regalo del Padre destinado a todos sus hijos e hijas. Si vivimos privando a otros de lo que necesitan para vivir es que lo hemos olvidado. Es nuestro gran pecado aunque casi nunca lo confesemos.

Al compartir el pan de la eucaristía, los primeros cristianos se sentían alimentados por Cristo resucitado, pero, al mismo tiempo, recordaban el gesto de Jesús y compartían sus bienes con los más necesitados. Se sentían hermanos. No habían olvidado todavía el Espíritu de Jesús.

José Antonio Pagola

 

«Como ovejas sin pastor» – José Antonio Pagola

Domingo 16 Tiempo ordinario (B) Marcos 6, 30-34

Los discípulos, enviados por Jesús para anunciar su Evangelio, vuelven entusiasmados. Les falta tiempo para contar a su Maestro todo lo que han hecho y enseñado. Al parecer, Jesús quiere escucharlos con calma y los invita a retirarse «ellos solos a un sitio tranquilo a descansar un poco».

La gente les estropea todo su plan. De todas las aldeas corren a buscarlos. Ya no es posible aquella reunión tranquila que había proyectado Jesús a solas con sus discípulos más cercanos. Para cuando llegan al lugar, la muchedumbre lo ha invadido todo. ¿Cómo reaccionará Jesús?

El evangelista describe con detalle su actitud. A Jesús nunca le estorba la gente. Fija su mirada en la multitud. Sabe mirar, no solo a las personas concretas y cercanas, sino también a esa masa de gente formada por hombres y mujeres sin voz, sin rostro y sin importancia especial. Enseguida se despierta en él la compasión. No lo puede evitar. «Le dio lástima de ellos». Los lleva a todos muy dentro de su corazón.

Nunca los abandonará. Los «ve como ovejas sin pastor»: gentes sin guías para descubrir el camino, sin profetas para escuchar la voz de Dios. Por eso, «se puso a enseñarles con calma», dedicándoles tiempo y atención para alimentarlos con su Palabra curadora.

Un día tendremos que revisar ante Jesús, nuestro único Señor, cómo miramos y tratamos a esas muchedumbres que se nos están marchando poco a poco de la Iglesia, tal vez porque no escuchan entre nosotros su Evangelio y porque ya no les dicen nada nuestros discursos, comunicados y declaraciones.

Personas sencillas y buenas a las que estamos decepcionando porque no ven en nosotros la compasión de Jesús. Creyentes que no saben a quién acudir ni qué caminos seguir para encontrarse con un Dios más humano que el que perciben entre nosotros. Cristianos que se callan porque saben que su palabra no será tenida en cuenta por nadie importante en la Iglesia.

Un día el rostro de esta Iglesia cambiará. Aprenderá a actuar con más compasión; se olvidará de sus propios discursos y se pondrá a escuchar el sufrimiento de la gente. Jesús tiene fuerza para transformar nuestros corazones y renovar nuestras comunidades.

 

Artzainik gabeko ardiak bezala

Itzultzailea: Dionisio Amundarain

Bere ebanjelioa hots egitera Jesusek bidali dituen ikasleak gogobero itzuli dira. Presa bizia izan dute egin eta irakatsi dutenaren berri beren Maisuari emateko. Ematen du, Jesusek patxadan entzun nahi diela, eta « leku baketsu batera joatera gonbidatu ditu berak bakarrik, apur bat atsedetera».

Jendeak, ordea, hankaz gora jarri ditu haien asmoak. Herrixka guztietatik jo du jendeak haien bila. Ezin dute egin bilera baketsu hura, Jesusek bere ikasle hurbilekoenekin egin nahi zuen hura. Izan ere, ikasleak iritsi baino lehen, jendetzak hartua du leku hura guztia. Zer egin du orduan Jesusek?

Xeheki deskribatu du ebanjelariak Jesusen jarrera. Jesusentzat jendea ez da sekula neke. Arretaz erreparatu dio jendetzari. Badaki, izan ere, Jesusek erreparatzen, ez soilik lagun jakin eta hurbilekoei, baita jendetzari ere, ahotsik, aurpegirik eta inportantzia berezirik ez duten gizonemakumeek moldaturiko jendetzari ere. Bat-batean harrapatu du errukiak Jesusen bihotza. Ezin izan du saihestu. «Erruki izan zituen». Bihotz barnean ditu guztiak.

Ez ditu bazter utziko sekula. «Artzainik gabeko ardi bezala» ikusi ditu: bidean gidatuko dituen gidaririk gabeko jende bezala, Jainkoaren ahotsa entzutera emango dion profetarik gabeko bezala. Hargatik, «haiei patxadaz irakasteari ekin zion», bere denbora eta arreta eskainiz, bere Hitz sendatzailea janaritzat emateko.

Egunen batean aztertu beharra izango dugu Jesusen, geure Jaun bakar horren aurrean, nola ari garen erreparatzen jendetza horri, nolako trataera ematen diogun, Elizatik pixkana ihesi doakigun horri; hain zuzen eta agian, gure artean Jesusen Ebanjelio entzuteko aukerarik ez duelako, gure hitzaldiek, agiriek eta agerpenek ezer gutxi adierazten diotelako.

Jende xumea eta ona, gugan desilusioa baino aurkitu ez duena, gugan Jesusen errukirik sumatu ez duena. Jende fededuna: ez daki ez zeinengana jo, ez zein bide hartu, gugan sumatzen dutena baino Jainko gizatarrago batekin topo egin ahal izateko. Kristauak: isilik gelditu dira, ondo dakitelako beren hitza ez duela kontuan hartuko Elizan «norbait» den inork.

Egunen batean aldatuko da, ordea, Eliza honen aurpegiera. Ikasiko du erruki beroagoz jokatzen; alde batera utziko du bere hizketa eta emango dio jendearen sufrimena entzuteari. Bai, Jesusek ahalmena du gure bihotza eraldatzeko eta gure elkarteak eraberritzeko.

 

 

«Lo más importante para Jesús es la persona» – Fray Marcos

DOMINGO  16º (B) 19-07-2015        Mc 6, 30-38

Para comprender los distintos aspectos del evangelio de hoy tenemos que tener presente el contexto. Los apóstoles acaban de volver de la misión a la que Jesús les ha envidado (evangelio del domingo pasado). Entre el envío y el regreso nos ha contado la muerte de Juan Bautista. Terminada la misión de los doce se vuelven a reunir y se cuentan las peripecias de la tarea que acaba de concluir. Parece ser que les ha ido bien y vienen encantados (Lc lo dice expresamente). La euforia de la gente que les busca ratifica esa visión. El éxito se les está subiendo a la cabeza y no les deja tomar la postura adecuada.

Para entender este pasaje debemos recordar que, después de los primeros éxitos en Cafarnaún, Jesús se retira al desierto para poner en orden sus ideas. En este pasaje son los enviados los que tienen éxito y deben ser también ellos los que se retiren a examinar su actitud vital. Mc nos está diciendo que los discípulos necesitan una seria reflexión sobre el éxito de su misión, como Jesús necesitó meditar sobre su mesianismo.

«Venid vosotros solos a un sitio tranquilo a descansar un poco». El mismo Jesús que les empujó a una actividad febril entre la gente les lleva ahora a un alejamiento de esa misma gente para dedicarse a ellos mismos. No se trata solamente de la preocupación por su cansancio. Se trata, sobre todo, de que entiendan bien el sentido de lo que está sucediendo y no se dejen llevar por falsos espejismos. Por dos veces se dice que van al desierto, para dejar claro que necesitan una reconversión.

El texto griego no dice ‘lugar tranquilo o despoblado’ sino “erhmon topon”; en latín: «desertum locum», que significa lugar desértico. La diferencia es importante si tenemos en cuenta el significado que Mc da al desierto como lugar de lucha contra el mal; en estos casos, contra el falso mesianismo. Inmediatamente después de ser bautizado Mc coloca a Jesús en el desierto para que allí aclare cuál va a ser su verdadera misión, superando la tentación de un mesianismo triunfalista. Después del éxito en la sinagoga de Cafarnaún y la curación de la suegra de Pedro, y cuando todo el mundo le buscaba, se marcha él solo al desierto. Ahora Jesús pretende que una reflexión calmada haga superar el estado de euforia.

«Se les adelantaron». Los planes van a ser frustrados por una urgencia mayor, la de la gente que le esperaba. En la profunda humanidad manifestada por Jesús en el evangelio de hoy tenemos que descubrir su verdadera divinidad. Es de notar que el relato habla ahora del grupo. «Los reconocieron», «se les adelantaron». Al incorporar a los doce a su propia misión, queda establecido el grupo como comunidad.

La búsqueda de la gente refleja una carencia de apoyo y estímulo que posibilita la tarea de Jesús. Como la hemorroísa, como Jairo, el pueblo oprimido descubre su necesidad de salvación y la busca en Jesús.

«Como ovejas sin pastor». Es una imagen  clásica en el AT. En una cultura en que la ganadería era el principal medio de sustento, todos sabían perfectamente lo que se estaba insinuando con la imagen del pastor. Siguiendo la primera lectura Jesús hace una crítica a los dirigentes que, en vez de cuidar de las ovejas, las utilizan en beneficio propio. Siempre ha pasado lo mismo. Nunca han faltado pastores, pero han sido tantas las falsas ofertas y hechas con tanta persuasión que el pueblo se ha sentido indefenso ante las tales ofertas.

«Le dio lástima». Hoy no le conmueve un ciego o leproso sino la gente normal, que anda descarriada. La ‘compasión’ sería una manera más adecuada de expresar el amor, superando los malentendidos que la palabra ‘lástima’ puede comportar. Podemos sentir lástima de una persona, pero no mover un dedo para sacarle de su lastimosa situación. En todos los tiempos podemos constatar políticos y eclesiásticos que no tienen en cuenta al pueblo a la hora de tomar sus decisiones. La actitud de Jesús (enseñar y dar de comer) es el mejor antídoto contra la tentación de buscar en la gente el aplauso sumiso.

«Y se puso a enseñarles con calma». Una manera muy sutil de decir que, por encima de los planes de Jesús, está la necesidad de la gente. Por cierto, el texto griego no dice «con calma», sino «muchas cosas». La verdad es que del contexto se deduce que dedicó todo el día a esa tarea, pues a continuación Mc narra la primera multiplicación de los panes, que empieza advirtiendo de que ‘se hizo tarde’. El tiempo es lo más preciado que tenemos porque es limitado. Tener tiempo para los demás es la mejor manera de responder a las exigencias del evangelio. En realidad, la vocación del cristiano es ésta: ser para los demás.

Se cumple la promesa de Jeremías. Jesús es el único pastor. Como dice Jn, él es el modelo de pastor, el único que no nos va a engañar ni se va a aprovechar de nosotros. Con todos los demás que se presenten como intermediarios hay que tener cuidado, porque nos pueden desviar poniendo sus intereses por delante de los nuestros. Es una tentación en la que los seres humanos caemos casi siempre; incluso cuando hablamos de Dios es para manipularlo y ponerlo a nuestro servicio.

Hoy, más que nunca, andan las ovejas desorientadas. No faltan pastores, pero cada uno las manda por un camino diferente. Si hay una característica de nuestro tiempo es precisamente la desorientación. Es urgente distinguir el verdadero mensaje de evangelio de tanta ideología y partidismo en que hoy está envuelto. Cuando Pablo dice que derribó el muro que los separaba no se refiere a una situación externa, sino a una actitud de fidelidad a sí mismo que permite superar la barrera del odio. Lo que nos separa es siempre nuestro falso yo. Nuestro verdadero ser, lo que hay de Dios en nosotros, es idéntico en todos.

Cuando en el evangelio Jesús invita a los apóstoles a retirarse al «desierto» está tratando de decirnos que sólo en el silencio y en el recogimiento interior podemos encontrar el verdadero ser, y solo después de saber dónde está podemos indicar a los demás el camino para encontrarlo. Sin vida interior, sin meditación profunda, no puede haber una verdadera vida espiritual.

Sin esa vivencia no podemos ayudar a los demás a descubrir el manantial de agua viva que llevan dentro. Si encontramos a Dios en nosotros,  llevarlo a los demás se convertirá en la tarea más urgente y más fácil de nuestra vida.

El evangelio de hoy es un reconocimiento de la necesidad del silencio para recuperar la armonía interna, amenazada por el exceso de actividad en cualquier orden de cosas. El estrés que hoy padecemos se debe a que no tenemos tiempo para nosotros mismos. Esta falta de tiempos tranquilos nos impide asimilar y ordenar los acontecimientos que, de esa manera, nos pueden destrozar, como la comida no digerida y por lo tanto indigesta.

Busca en tu interior y descubre allí el verdadero guía. No mendigues más agua que se te da a cuentagotas y por un precio; busca la fuente que está siempre manando y a tu entera disposición. Las mediaciones serán buenas en la medida que no se conviertan en fines o en medios para que otro se aproveche. Te ayudará todo aquél que te ayude a entrar dentro de ti y a ser fiel a las exigencias que nacen de lo hondo del ser. La exigencia fundamental del ser humano es el amor. Sin ser amado puedes desplegar tu humanidad; sin amar, no.

El dedicarse a los demás y la dedicación a uno mismo no son dos aspectos que se puedan separar. La contemplación y la acción no pueden disociarse. Ni una ni otra serían auténticas si las separáramos. Todo acercamiento a Dios lleva directamente a los demás. Todo verdadero acercamiento a los demás, nos acerca inevitablemente a Dios. Si en nuestra vida somos capaces de olvidar uno de los dos aspectos será la señal de que nos estamos equivocando de objetivo y, además, nos estamos alejando del evangelio.

 

Meditación-contemplación

Acción o contemplación
ha sido el caballo de batalla de la vida espiritual.
No hay tal oposición entre una y otra.
La acción sin contemplación sería programación estéril.
La contemplación sin acción sería una falacia.
…………….

Al verdadero Dios sólo se llega a través del ser.
Descubrir tu verdadero ser es identificarte con los demás.
Una auténtica vida espiritual
te llevará a la preocupación sincera por el otro.
…………..

Cuando la entrega al otro no es fruto de una programación,
es en sí misma una verdadera oración.
Un verdadero contacto con Dios en la oración,
es ya en sí una acción en beneficio de todos.
…………………..

 

 

 

*ORAR CON EL EVANGELIO:(Mc.6.30-34)

DOMINGO 16º. T.O. –B- JULIO 19-2015

“VENID VOSOTROS SOLOS A UN SITIO TRANQUILO A DESCANSAR”

El domingo pasado contemplábamos a los discípulos que salían a evangelizar, enviados por Jesús. Hoy les vemos volver, rebosantes de gozo y deseosos de contarle lo que habían hecho y visto.

Jesús aprovecha esta ocasión para invitarlos a un merecido descanso y, entrenarles a dedicar tiempos para “interiorizar” todo aquello que pasa por nosotros y ver si es válido o no.

Este era el plan de Jesús. Pero los planes del Padre (¡siempre imprevisibles!) muchas veces no son los nuestros. Y al desembarcar, Jesús vio una multitud que le buscaban y se les habían adelantado y le dio lástima de ellos. Ante “esa multitud… “que andaban como ovejas sin pastor”, tuvo compasión, el descanso personal, la enseñanza a los discípulos y otras muchas cosas “normales”, quedan a un segundo lugar y se puso a enseñarles “con calma”…
La frase “ovejas sin pastor”, tiene un gran sentido Bíblico que habla de Dios como Pastor de Israel” y también personajes célebres: Moisés, Jeremías…  Y en Jesús descubrimos al verdadero Pastor que compadecido atiende con calma a la multitud. Este es el “estilo” que tiene Jesús de ser Pastor. El cuidado de Jesús, acogiendo y enseñando sin prisas da origen a la palabra “pastoral”. Todo lo que Jesús hace para el pueblo con vistas al Reino es pastoral, cuidar el rebaño de Dios. Por esto Jesús dará hasta la propia vida. Pastoral no es cualquier actividad sino aquellas actividades y silencios que transforman a las personas sin rumbo, llevar el rebaño al Padre al estilo de Jesús. Es cierto que Jesús dedica tiempo y aguante a los discípulos en privado y en casa, para iniciarlos y hacerlos madurar en los secretos del Reino de Dios. Los reprende, les anima, les da luces sobre todo en cuestiones de poder. Pero Jesús no abandona al pueblo en general:

“Llama a los discípulos y a toda la gente” para proponerles su modo de vida.
Construir el Reino de Dios.

ORACIÓN

Jesús de Nazaret, tú dijiste a tus discípulos:

“venid conmigo a un lugar apartado y descansad un poco”.

Te pedimos por nuestras vacaciones. Descansos.

El afán de cada día multiplica nuestra vida de quehaceres, urgencias, agobios, prisas.

Necesitamos el reposo y sosiego. Necesitamos la paz y el diálogo.
Necesitamos el encuentro y la amistad. Necesitamos oxigenar el cuerpo y el alma.

Bendice, Jesús de Nazaret, nuestras vacaciones o descansos.

Que sean tiempo fecundo para la vida de familia, para el encuentro con nosotros mismos y con los demás. Para la brisa suave de la amistad y el diálogo.

Para el ejercicio físico que siempre rejuvenece. La lectura que siempre enriquece.

La fiesta auténtica que llena el corazón de las personas.

Haz que nuestras vacaciones sean un tiempo santo para descubrir tu presencia en nuestras vidas, para compartir la fe y el testimonio, para escuchar tu Palabra y celebrarla en la eucaristía.

Tú vienes siempre a nosotros. Tú siempre te haces el encontradizo.

Tus caminos buscan siempre los nuestros.

Haz que en las vacaciones o descansos, sepamos encontrarte a Ti, y a los hermanos.

Ayuda también para que encuentren sosiego los que no pueden gozar de ellas.

Ayúdanos. Te necesitamos también en vacaciones, en el descanso y te escuchamos que nos dices:

“VENID CONMIGO A UN LUGAR APARTADO Y DESCANSAD UN POCO”… AMÉN. ZURIÑE

 

 

 

 

 

 

*ORAR CON EL EVANGELIO: (Mc.6.7-13)

DOMINGO 15º. T.O. –B- JULIO 12 de 2015

 

El Evangelio de hoy nos presenta el día en que Jesús, a cuyo alrededor se había reunido un grupo de personas, a los que El mismo había escogido, los envía a predicar la misma Buena Noticia que El había ido enseñando. “Está cerca de vosotros el Reino de Dios”. Los envía con un mínimo de cosas. Los envía en comunidad humana y de fe.  “De dos en dos” para darse apoyo mutuo, dar credibilidad a su testimonio y fuerza al grupo comunidad, aunque de momento pequeña. Jesús sabe lo que les espera a los doce. De dos en dos, la compañía es apoyo, fuerza y motivación para cumplir bien la Misión y resistir  a las dificultades. Los envía con Autoridad” Puesta su confianza  en la fuerza de Dios, más que en sus capacidades. Jesús no predicó en solitario y tampoco quiso que sus discípulos lo hicieran. Importante es la Misión, pero nos hace caer en la cuenta que también es importante  en la Misión la comunión con los demás y compartir tareas y proyectos. “En pobreza” : que lleven lo . preciso combatir todo lo que empobrece la vida humana.
El cristiano evangeliza humanizando y humaniza  evangelizando.

Creemos que desde los valores del evangelio podemos ser más plenamente humanos.

El punto de mira del enviado: LA PERSONA. (Escuchar, respetar, defender, formar, rehacer personas).

Jesús les dice a sus enviados que si no es recibido el Mensaje, se vayan, es claro que no quiere que obliguen a nadie a aceptar el Mensaje. Quiere personas libres. Jesús propone no impone.

En la persona de Jesús y su Mensaje está la fuerza del Enviado. Y Jesús nos sigue enviando a nosotros a comunicar y a ensanchar la BUENA NOTICIA a todos. En el alma y en el corazón llevamos otras “alforjas”, otros medios y otra tierra, es nuestro equipaje:
LA FE EN JESÚS Y SU MENSAJE PARA SEGUIR CONSTRUYENDO EL REINO.

No hay evangelización verdadera mientras no se anuncie, la doctrina, la vida, las promesas, el REINO, en una palabra el misterio de Jesús de Nazaret, Hijo de Dios. Y sosteniendo todo esto con:
EL TESTIMONIO DE NUESTRA VIDA.


ORACIÓN

Jesús de Nazaret: Les diste una misión a los discípulos para anunciar el Evangelio y les insistes: “Poneos en camino”

“Está cerca de vosotros el Reino de Dios”.

También hoy nos envías a nosotros al mundo, a nuestro mundo cercano y nos sigues diciendo: “Poneos en camino”

No debemos quedarnos inactivos, acomodados… sino proclamar que podemos vivir tu “paz y misericordia”. Quieres contar con nuestra tarea evangelizadora.

Ayúdanos a tener el coraje del profeta y de los apóstoles; y el coraje de no poner la confianza en el poder, el dinero, el prestigio, sino en la fuerza del evangelio que queremos vivir,

Seguir tu Camino de Verdad y Vida..

También añades algo más, Jesús de Nazaret,

Y es que no basta la acción, aunque “la mies es abundante y los obreros pocos”

Sino que hace falta también la ORACIÓN.

Ayúdanos a seguir en la fe y en el compromiso por crear un mundo donde la verdad, la paz, la justicia y el amor sean realidad. AMÉN. ZURIÑE

«NADIE ES LLAMADO Y MENOS ELEGIDO DESDE FUERA», Fray Marcos

FE ADULTA

Mc 6, 7-13

El párrafo que acabamos de leer es continuación del que leíamos el domingo pasado, pero con él comienza una nueva etapa en el evangelio de Mc. Los discípulos van a tomar parte en la tarea que, hasta ahora, desarrollaba sólo el Maestro. Después de la experiencia de fracaso en la sinagoga de su pueblo, Jesús no sólo no deja de anunciar la «buena noticia» del Reino, sino que compromete a sus discípulos en esa tarea. El rechazo de los dirigentes y de los más cercanos, le obligan a buscar otros interlocutores que no estén maleados por la enseñanza oficial. Las tres lecturas no hablan de la elección, pero esa elección lleva implícita la misión.

Es Jesús el que toma la iniciativa. «Les llamó y les envió». En el c. 1, ya había relatado la llamada de dos parejas de hermanos. En el c. 3, había narrado la llamada de los doce. Si hacía ya mucho tiempo que estaban con él, no necesitaba llamarlos, pero el poner los dos verbos juntos tiene una intención especial. La llamada y la misión están siempre unidas. Todo el que es llamado es para ser enviado.No se precisa ni a donde van ni cuanto va a durar la misión. Con ello nos está diciendo que está precisando las características de todas las llamadas y de todos los envíos. Todo los que vayan en nombre de Jesús deben ir en las mismas condiciones, en todos los tiempos. Tal vez el evangelista está retrotrayendo al tiempo de Jesús una práctica que comenzó muy pronto en las primeras comunidades.

«De dos en dos», apunta al sentido comunitario de toda misión. No se trata de actuar como francotiradores, sino de ir en nombre de la comunidad y con el mensaje comunitario. De esta forma, se  evita además, cualquier clase de jerarquía o superioridad de uno sobre otro. Con demasiada frecuencia olvidamos que todos somos enviados por y desde una comunidad. Tenemos que superar la tendencia a actuar por nuestra propia cuenta, para garantizar nuestro propio futuro. El dato tiene también un aspecto legal. En un juicio, sólo se admitía el testimonio que fuera atestiguado, por lo menos, por dos testigos. Recordemos que no se les pide que sean maestros, sino testigos.

«Les da autoridad sobre los espíritus inmundos». Hay que tener mucho cuidado. El texto griego no dice «dynamis» sino «exousia». No es fácil apreciar la diferencia entre los dos conceptos, pero está claro que no se trata de un poder mágico, sino de una superioridad sobre el mal; lo cual nos indica que se trata de una fuerza para superar, no sólo los demonios de los demás, sino también sus propios demonios; es decir la superación personal de toda ideología que les impediría comunicar el verdadero mensaje. Esta lucha de los apóstoles contra sus propios prejuicios nacionalistas, está presente en todo el evangelio de Mc.

«Les encargó…» El verbo Griego significa en primer término ordenó. Se trata de una severa amonestación. Es curioso que el texto hace más hincapié en lo que no deben llevar. Ni siquiera nos habla del mensaje que deben trasmitir. Lo importante es el espíritu de los que van a desempeñar la misión. El bastón y las sandalias eran imprescindibles en los viajes; el primero ayuda a caminar y puede ser muy útil contra las alimañas que no eran raras en terrenos desérticos. Las sandalias era el calzado de los pobres, sin ellas no se podía hacer grandes caminatas. El pan era signo de cualquier alimento. No van como mendigos, «no llevéis bolsa«, sólo deben aceptar lo que necesitan en cada momento, sin acaparar nada para después. La alforja era propia de los mendigos, que metían en ella lo que les daban para asegurarse, al menos, las próximas comidas. El dinero (de poco valor) es el símbolo de las seguridades. En griego no dice «túnica de repuesto», sino «no llevéis puestas dos túnicas, que era característica de la gente rica.

Los judíos nunca se hospedaban en casa de paganos. Jesús les hace ver que cualquier casa puede ser buena para hospedarse, y cualquier alimento digno de comerse. Para quedarse basta que les acoja una «casa«, para marcharse tiene que existir rechazo de un «lugar«. Lo importante es que les acepten y ellos acepten. En todo caso, deja clara la posibilidad de rechazo que acaba de sufrir el mismo Jesús en su tierra. El sacudir el polvo de los pies, era una costumbre de los judíos cuando salían de un lugar de paganismo. No se trata de maldición alguna, sino de dar testimonio de un hecho. En adelante, los paganos no son los no judíos, sino los que rechazan la oferta de salvación de Jesús.

«Predicaban la conversión, echaban demonios y curaban». Es curioso, que ninguna de esas acciones fue descrita en el envío. La conversión de la que nos habla el evangelio, no debe entenderse desde el punto de vista moral: hay que dejar de hacer lo que está mal. Se trata de la «metanoya», que es un cambio de mentalidad que llevaría consigo un cambio en la manera de vivir. Se trata  de elegir un camino nuevo. Sin emprender ese nuevo camino, de nada servirán los arrepentimientos y los propósitos. Esto no lo entendemos bien hoy. El echar demonios y curar son los signos de la preocupación por los demás. El signo más claro de que ha llegado el Reino, es la ayuda a los demás.

La  primera lectura nos pone ya en guardia. Los profetas de Betel quieren convertir a Amós en un profeta «al uso»: alguien que vive de un oficio siguiendo las directrices oficiales. Muy poco han cambiado las cosas. La Iglesia sigue siendo un santuario de Betel, donde los intereses económicos y de poder siguen estando en  primer plano. Estar de parte de los poderosos, y no denunciar la injusticia, venga de donde venga, ha sido una apostasía del cristianismo desde Constantino. A nadie entusiasma hoy nuestra predicación, mucho menos nuestra trayectoria vital. La misión no puede ser acomodación a una programación venida de fuera, sino una exigencia vital, consecuencia de la llamada interna de Dios.

La clave de estas recomendaciones es que al depender de los demás, se elimina toda tentación de superioridad. No son normas de ascetismo sino de confianza. Se trata de aprender a confiar en los demás, esperándolo todo de ellos. Saber dar eficazmente, supone haber aprendido antes a recibir  con humildad. No hay nada más humillante para un ser humano que el tener que recibir de otro algo sin un mínimo de reciprocidad. La realidad que más une y humaniza a los seres humanos es el saber que tienen algo que dar y algo que recibir del otro. Si esa reciprocidad está fundamentada en la gratuidad, se alcanza el máximo de humanidad, tanto por parte del que da, como del que recibe.

La confianza de toda misión evangélica debe centrarse en el mensaje, no en los medios desplegados para conseguir la adhesión. Para ello no hay más remedio que prescindir de lo superfluo, y ni siquiera querer asegurar lo necesario. Cuando Jesús envía a los doce, está diciendo que lleven el Reino de Dios a todos los hombres. Él no es su dueño ni ellos sus propietarios. Ese Reino, que es Dios, está en cada uno de nosotros y es la «buena noticia» que todos deben descubrir. El Reino predicado por Jesús está más allá de cualquier religión. Se trata de purificar toda religión. Jesús no creó una nueva religión ni dejó de pertenecer a su pueblo y a su tradición religiosa.  Él haber hecho de la predicación de Jesús una religión más, ha eliminado la posibilidad de ser fermento para todas.

La misión no es tarea de unos pocos, sino la consecuencia inevitable de la adhesión a Jesús. La misión no consiste en predicar sino en hacer un mundo cada vez más humano en todos los órdenes. No se trata de salvaguardar a toda costa, doctrinas trasnochadas o normas morales que no humanizan. Menos aún en conservar unos ritos fosilizados que ya no dicen nada a nadie. El mensaje de Jesús no se puede meter en fórmulas ni ser objeto de ninguna programación. Simplemente es una manera de vivir. Ser cristiano es ser testigo de una manera de ser hombre, de una manera de ser más humano.

 

Meditación- contemplación

La verdadera confianza lleva a la gratuidad.
La confianza tiene que ir en todas direcciones.
Si confías en Dios, confiarás también en el hombre.
Pero también potenciarás la confianza en ti mismo.
…………………..

Si has superado el afán de seguridades,
Surgirá también la gratuidad.
Precisamente hoy, que por todo hay que pagar un precio,
Es más necesario que nunca el dar sin esperar nada.
………………

Darse sin esperar nada a cambio,
Es la mejor manera de llevar a Dios a los demás.
Manifestar en todo momento el amor a todos,
Es la única manera de predicar el Reino de Dios.
…………………….

 

Fray Marcos

 

Urteko 15. igandea–15 Tiempo Ordinario, José A. Pagola

Urteko 15. igandea – B (Markos 6,7-13)

Evangelio del 12/07/15
por Coordinador Grupos de Jesús

ELKARTEKO AZTERKETA – PARA UN EXAMEN COLECTIVO

Jesusek ez ditu bidali ikasleak nolanahi. Jainkoaren erreinuaz Jesusek duen egitasmoan parte hartu eta haren misioa jarraitu nahi bada, ezinbestekoa da biziera berezi bat. Horrela izan ezean, mila gauza egin ahal izango dugu, baina Jesusen espiritua munduan txertatu ez. Jesusen gomendio batzuk gogorarazi dizkigu Markosek. Azpimarra ditzagun banaka batzuk.

Lehenik eta behin, nor dira haiek Jesusen izenean hitz egiteko? Zein aginpide dute horretarako? Markosen arabera, Jesusek, bidali dituenean, «aginpidea eman die espiritu kutsatuen gain». Ez die eman botererik bidean aurkituko duten jendearen gain. Jesus bera ere ez da baliatu bere botereaz jendea gobernatzeko, sendatzeko baizik.

Beti bezala, mundu osasuntsuagoa du Jesusek bere gogoan, gizakia esklabo eta ez-gizaki bihurtzen duten indar gaiztoetatik librea den mundua. Ikasleek ere haren indar sendatzailea txertatu behar dute jendearen artean. Jesusen ikasleak gizartean ikasle-bidea egin nahi badu, jendearen gain boterea erabiliz ez, baizik bizitza gizatar bihurtuz burutuko du, jendearen sufrimena arinduz, askatasuna eta haurridetasuna handiaraziz.

Soilik, «makila» eta «oinetakoak» eramango dituzte. Bidaiari ikusi nahi ditu Jesusek ikasleak. Inoiz ez egonari loturik. Beti bidaiari. Ezeri eta inori atxiki gabe. Berekin behar-beharrezkoa bakarrik dutela. Jesusek berak zuen zalutasunez horniturik, beharrean den nornahirengana iristeko prest. Jesusen makila ez da agintzeko, baizik bidean lagun izateko.

Ez dute eramango «ogirik, ez bizkar-zorrorik, ez dirurik». Ez dute bizi behar beren segurtasuna burutik kendu ezinik. Gauza inportanteagoa dute berekin: Jesusen Espiritua, haren Hitza, haren Agintea jendearen bizitza gizatar egiteko. Kuriosa da, baina Jesusek ez du gogoan eraginkorrago izateko ikasleek berekin eraman behar duten ezer; soilik zer ez duten eraman behar aipatu du. Hain zuzen, egunen batean pobreez ahaztu eta beren ongizatean hesiturik gera ez daitezen.

Ez dute eraman behar «ordezko jantzirik» ere. Xume-xume jantziko dira, pobreak bezala. Ez dute eramango Tenpluko apaizek bezalako jantzi sakraturik. Ez dira jantziko basamortuko bakardadean Bataiatzailea jantzi ohi zen bezala ere. Jendearen artean izango dira profeta. Ikasleen bizitzak seinale izan behar du Jainkoa guztientzat hurbil dela, batez ere premiarik handiena dutenentzat.

Ausartuko ote gara egunen batean Elizaren baitan elkarteko azterketa egitera, Jesusek argitu gaitzan eta, kasik konturatu gabe, haren espiritutik nola joan garen urruntzen ikustera irits gaitezen?

José Antonio Pagola
Itzultzailea: Dionisio Amundarain

15 Tiempo Ordinario – B (Marcos 6,7-13)

Evangelio del 12/07/15
por Coordinador Grupos de Jesús

PARA UN EXAMEN COLECTIVO

Jesús no envía a sus discípulos de cualquier manera. Para colaborar en su proyecto del reino de Dios y prolongar su misión es necesario cuidar un estilo de vida. Si no es así, podrán hacer muchas cosas, pero no introducirán en el mundo su espíritu. Marcos nos recuerda algunas recomendaciones de Jesús. Destacamos algunas.

En primer lugar, ¿quiénes son ellos para actuar en nombre de Jesús? ¿Cuál es su autoridad? Según Marcos, al enviarlos, Jesús «les da autoridad sobre los espíritus inmundos». No les da poder sobre las personas que irán encontrando en su camino. Tampoco él ha utilizado su poder para gobernar sino para curar.

Como siempre, Jesús está pensando en un mundo más sano, liberado de las fuerzas malignas que esclavizan y deshumanizan al ser humano. Sus discípulos introducirán entre las gentes su fuerza sanadora. Se abrirán paso en la sociedad, no utilizando un poder sobres las personas, sino humanizando la vida, aliviando el sufrimiento de las gentes, haciendo crecer la libertad y la fraternidad.

Llevarán solo «bastón» y «sandalias». Jesús los imagina como caminantes. Nunca instalados. Siempre de camino. No atados a nada ni a nadie. Solo con lo imprescindible. Con esa agilidad que tenía Jesús para hacerse presente allí donde alguien lo necesitaba. El báculo de Jesús no es para mandar, sino para caminar.

No llevarán «ni pan, ni alforja, ni dinero». No han de vivir obsesionados por su propia seguridad. Llevan consigo algo más importante: el Espíritu de Jesús, su Palabra y su Autoridad para humanizar la vida de las gentes. Curiosamente, Jesús no está pensando en lo que han de llevar para ser eficaces, sino en lo que no han de llevar. No sea que un día se olviden de los pobres y vivan encerrados en su propio bienestar.

Tampoco llevarán «túnica de repuesto». Vestirán con la sencillez de los pobres. No llevarán vestiduras sagradas como los sacerdotes del Templo. Tampoco vestirán como el Bautista en la soledad del desierto. Serán profetas en medio de la gente. Su vida será signo de la cercanía de Dios a todos, sobre todo, a los más necesitados.

¿Nos atreveremos algún día a hacer en el seno de la Iglesia un examen colectivo para dejarnos iluminar por Jesús y ver cómo nos hemos ido alejando sin darnos casi cuenta de su espíritu?

José Antonio Pagola

 

EL MIEDO A CAMBIAR ARRUINA CUALQUIER «BUENA NOTICIA», Fray Marcos

Escrito por  Fray Marcos
FE ADULTA

Mc 6, 1-6

Las tres lecturas de hoy nos hablan de limitaciones del ser humano. Tanto Ezequiel como Pablo como Jesús se dan cuenta de lo poca cosa que son, pero terminan descubriendo que esas limitaciones no anulan las posibilidades de humanidad plena que Dios espera de ellos. Somos humanos, tal vez ‘demasiado humanos’ como decía Nietzsche, pero la plenitud de humanidad, que podemos alcanzar, es algo increíblemente grandiosos y más que suficiente para dar sentido a una vida.

Con este texto concluye Mc una parte de su obra. Después de este relato, que manifiesta la aceptación por el pueblo de las tesis de los dirigentes, no vuelve a poner a Jesús en relación con los representantes oficiales de la religión. Sigue enseñando, pero al pueblo oprimido, que quiere liberarse. Jesús ve que no hay nada que hacer con la institución, y en adelante se va a dedicar al pueblo marginado. Este episodio se encuentra en los tres sinópticos, pero relatos paralelos se pueden encontrar en Jn y en otros lugares de los mismos sinópticos.

Mc no tiene relatos de la infancia. Por eso puede narrar sin prejuicios este encuentro con los de su «pueblo». Es un toque de alerta ante el afán de divinizar la vida humana de Jesús. Para los que mejor le conocían, era solo uno más del pueblo. Sus paisanos estaban tan seguros de que era una persona normal, que no pueden aceptar otra cosa. Eran sus compañeros de niñez, habían corrido, jugado y trabajado con él, sabían perfectamente quién era. Lo encuadraban en una familia, (requisito indispensable en aquella época para ser alguien). Hasta ese momento no habían descubierto nada fuera de lo normal en él. Es lógico que no esperasen nada extraordinario. ¿De dónde saca todo eso?

Jesús vuelve a su pueblo (el texto griego y la Vulgata dicen «patria»). Ni nombra al pueblo ni hace referencia al lugar geográfico. Se refiere más bien al ambiente social en que desarrolló su vida. Llega con sus discípulos, es decir, convertido en un rabino que tiene sus seguidores fijos. No sale nadie a recibirle. Tuvo que esperar al sábado, e ir él a la sinagoga a hablarles. No fueron a la sinagoga a escucharle, sino a cumplir con el precepto del sábado. Es Jesús el que, por su cuenta y riesgo, se pone a enseñarles sin que se lo pidan. Mc ya había advertido de la relación de Jesús con sus parientes. En 3,21 dice que sus parientes vinieron a llevárselo, porque decían que no estaba en sus cabales. Quedan impresionados, como ya sucediera en la sinagoga de Cafarnaúm.

El texto griego no dice: «desconfiaban de él», sino, «se escandalizaban» (exkandalizonto), que indica una postura mucho más radical. No se dignan pronunciar su nombre, se refieren a él despectivamente con el pronombre «ese». Le dicen que es hijo de María; no nombran a su padre, que era la manera de considerar digna a una persona. Es curioso que Mt corrige el texto de Mc y dice: «hijo del carpintero». Pero Lc va más lejos y dice: «el hijo de José». Estos evangelistas, que copian de Mc, seguramente intentan quitarle al texto toda posible interpretación peyorativa. Para Mc, no era hijo de José, porque había roto con la tradición de su padre; ya no era un seguidor de las tradiciones, como era su obligación…

Fijémonos bien. Ese conocimiento, yo diría excesivo, de Jesús, es lo que les impide creer en él. Conocen muy bien a Jesús, pero se niegan a reconocerle como lo que es. Hay que estar muy atentos al texto. En aquel tiempo, cualquiera de la asamblea podía hacer la lectura y comentarla. Si no aceptan la enseñanza de Jesús, es porque no se presentó como carpintero sino con pretensiones de maestro. Tampoco lo rechazan por enseñar como un Rabí, sino por enseñar cosas nuevas. La religión judía estaba demasiado segura de sí misma como para admitir novedades. Ya se encargaban los jefes religiosos de adoctrinar al pueblo para que no admitiera nada distinto a lo que ellos enseñaban.

Jesús no ha estudiado con ningún rabino ni tiene títulos oficiales. Precisamente por eso, la sabiduría que manifiesta tiene que venir de Dios (profeta) o del diablo (magia). Al hacer Jesús alusión al rechazo del «profeta», está respondiendo a las cinco preguntas puramente retóricas que se habían hecho sus paisanos. Jesús no enseña nada de su cosecha, sino que habla en nombre de Dios. Esa era la primera característica de un profeta. Al no aceptarle, están rechazando a Dios mismo. La extrañeza de Jesús no es por verse rechazado sino por verse rechazado por su pueblo. Rechazado por los sometidos a quienes intentaba liberar. El golpe psicológico que recibió Jesús fue realmente muy fuerte.

Nos queda por aclarar un apunte muy interesante en el relato. Su desconfianza impide que Jesús pueda hacer allí milagro alguno. El domingo pasado decía Jesús a la hemorroísa: «tu fe te ha curado»; y a Jairo: «basta que tengas fe». La fe o la falta de fe, son determinantes a la hora de producirse un milagro. ¿Dónde está entonces el poder de Jesús? Tenemos que superar la idea de un Jesús que tiene la omnipotencia de Dios y que puede hace lo que quiere en cada momento. Ni Dios ni Jesús pueden hacer lo que quieren si entendemos el «hacer» como causalidad física. La idea de un Jesús con el comodín de la divinidad disponible en cualquier momento, ha falseado el verdadero rostro de Jesús.

El relato de hoy nos está hablando de la humanidad plena de Jesús. Nos está confirmando que es uno de tantos, sin privilegios de ninguna clase. Por eso es tan difícil aceptarle como profeta envidado de Dios. También para nosotros sigue siendo difícil descubrir a Dios en aquel, que simplemente se muestra como muy humano. También hoy rechazamos por instinto cualquier Jesús que no esté de acuerdo con el que aprendimos de pequeños. Yo he oído más de una vez esta frase: «no nos compliques la vida. ¿Por qué no nos dices lo de siempre?» Acostumbrados a oír siempre lo mismo, si alguien se le ocurre decir algo distinto, aunque esté más de acuerdo con el evangelio, saltamos como hienas.

Todo lo que no responda a lo sabido, a lo esperado, no puede venir de Dios. Esa fue la postura de los jefes religiosos del tiempo de Jesús y esa es la postura de los jerarcas de todos los tiempos. Pero esa es también la postura de todos los que lo niegan. Como no responde a las expectativas, no existe. Aceptar a Jesús, como aceptar a Dios, implica el estar despegado de todas las imágenes que nos podemos hacer sobre él. Siempre que nos encerremos en ideas fijas sobre Jesús, estamos preparándonos para el escándalo.

Dios nunca se presenta dos veces con la misma cara. Si de verdad le buscamos lo descubriremos siempre diferente y desconcertante. Si esperamos encontrar al Dios domesticado, nos engañamos a nosotros mismos aceptando al ídolo que ya nos es familiar. La consecuencia inesperada de toda religión institucionalizada, será siempre el tratar de manipular y domesticar a Dios para hacer que se acomode a nuestras expectativas.

El profeta no es el que adivina el porvenir, sino el que habla de un Dios desconcertante e imprevisible que puede salir en cualquier instante por peteneras. El profeta nunca estará conforme con la situación actual, ni personal ni social, porque sabe que la exigencia de Dios es la perfección total a la que no podemos llegar nunca. El auténtico profeta será siempre un inconformista, un indignado. Lo más «antiprofético» y antievangélico será siempre la persona o la institución instalada.

A pesar del rechazo de «muchos» queda siempre la esperanza de que «pocos» sigan abiertos a la enseñanza y a la acción de Jesús. El gran espejismo en que hemos caído en el pasado, fue pensar que «todos» tenían la obligación de aceptar el mensaje de Jesús. Nada ha hecho más daño al cristianismo, que el querer imponerlo a todos. Desde Constantino hasta nuestra historia reciente, hemos cometido el disparate de hacer cristianos por «decreto». La opción por el evangelio seguirá siendo cuestión de minorías.

 

Meditación-contemplación

El conocimiento de Jesús nos impide descubrirlo.
Todo lo aprendido sobre él, se convierte en prejuicio,
que nos impide abrirnos a su significado profundo.
Lo que es y significa Jesús, no se puede meter en doctrinas.
……………

También las «ideas» que tenemos sobre Dios,
impiden la apertura a lo que Él es en realidad.
Toda idea sobre Dios es un ídolo, que nos impide acercarnos a Él.
Si quieres conocer a Dios, abandona toda «idea» sobre Él.
……………

A Dios sólo se llega viviendo su presencia en nosotros.
Para llegar a la vivencia tengo que superar el conocimiento.
El conocimiento de Dios me ha venido de fuera.
La experiencia de Dios me llegará de dentro.
…………………

Fray Marcos

 

*ORAR CON EL EVANGELIO: (Mc.6.1-6)

DOMINGO XIV. T.O –B-  JULIO 5 de 2015

LA DESCONFIANZA HACIA EL PROFETA

El pasaje evangélico de hoy nos recuerda El refrán que dice “nadie es profeta en su tierra”.

Si lo de ser profeta resulta difícil y duro, lo de intentar serlo en la propia tierra es más difícil aún.

En Nazaret Jesús fracasa como evangelizador. Sus paisanos no sólo desconfían de Jesús, sino que se mofan de él diciendo, en tono despectivo, “es el hijo de María”, sencilla campesina. No creen ni en la “sabiduría” de Jesús, ni en sus “obras”. Sencillamente se muestran faltos de fe.

Nada raro sucede hasta que llega el sábado y acude a enseñar en la sinagoga y sus convecinos, “desconfían de Él”. La reacción de Jesús va más allá de la palabra desconfianza, dice desprecio:

No desprecian a un profeta más que en su tierra, entre sus parientes y en su casa.

El profeta ha de anunciar un mensaje que le viene dado y que no es suyo. Ese mensaje contiene esperanza y consuelo, pero también lleva denuncia y anuncio. Una denuncia que no suele caer bien y un anuncio que no siempre es el esperado. En la biblia encontramos abundantes ejemplos de rechazo, de amenazas, destierros, soledad de los profetas. En el rechazo del mensaje va también el rechazo al mensajero. Y esto, también ocurre en nuestros días.

La desconfianza hacia el profeta nos priva de los beneficios que nos puede ocasionar.

La fe mueve los corazones a la conversión, y la conversión es capaz de hacer maravillas.

La vida del cristiano comienza a cambiar de manera insospechada el día que descubre que Jesús es Alguien que le puede enseñar a vivir; el día en que empieza a admirarle y se deja interpelar por su mensaje  y lo llevan a la práctica. Pero también hay cristianos que creen conocer perfectamente a Jesús y sigue siendo para muchos el gran desconocido, no concuerda lo que viven con el Mensaje y práctica en el vivir de Jesús.

A Dios, no se le encuentra en lo espectacular. El Dios encarnado en Jesús es el Dios cercano que no humilla, el Dios que se ha hecho pobre con el pobre y marginado para darles vida y libertad.

También el Dios de Jesús ha suscitado profetas entre nosotros para ayudarnos a vivir, pero a veces no nos gusta que nos digan las cosas que estamos haciendo mal en lugar de ver en él, un regalo que Dios me hace para ayudarme a ser mejor… Más bien pensamos ¿quién se ha creído que es?… Lo mismo que hicieron con Jesús. Quizá nos puede venir bien hacernos algunas preguntas:

¿Y a los que se acercan a sugerirme otro modo de hacer las cosas, de vivir, a invitarme a cambiar el modo de pensar de actuar?

¿Hemos pensado que pueden ser los profetas que Dios nos envía hoy?…

Y también nos tenemos que preguntar: ¿Cómo somos profetas nosotros?

A nosotros Dios nos ha regalado unos ojos críticos con los que poder descubrir en el vivir cotidiano todo aquello que no es propio de su Reino y denunciarlo, al estilo de Jesús.

Ser cristiano exige, en cada momento, ser transmisor de la BUENA NOTICIA… y denunciar todo aquello que supone rebeldía contra Dios, haciendo las cosas con amor y por amor. Aunque no olvidemos: a Jesús al final le crucificaron. Pero tú y yo un día decidimos seguirle, ¿NO?

ORACIÓN

Señor Jesús, hoy te contemplamos totalmente humano como nosotros, enraizado en un pueblo y en una familia de trabajadores, y portador de la buena noticia de Dios que es fuente de paz, de salvación y salud…

Que nuestra vida sea nuestro primer y más importante testimonio,

Así seremos profetas, tan necesarios en estos tiempos.

Y que como nos recuerda la canción de “GRITA PROFETA” llevemos sus palabras a la vida.

Has recibido un destino de otra palabra más fuerte, es tu misión ser profeta palabra de Dios viviente., tú irás llevando una luz en una entrega perenne, que tu voz es voz de Dios y la voz de Dios no duerme.

VE POR EL MUNDO GRITA A LA GENTE QUE EL AMOR DE DIOS NO ACABA
NI LA VOZ DE DIOS SE PIERDE. AMÉN

* * * * * * *

*Imposible terminar, sin recordar a nuestro gran santo Navarro y Profeta, SAN FERMÍN, CUYAS FIESTAS VAMOS A CELEBRAR. El, como los profetas de hoy, fue rechazado. En Francia se le encarceló, pero el pueblo invadió la cárcel y se le liberó.

El jefe pagano de  Amiens le ordenó que dejara de predicar la religión de Cristo. Como santo no quiso hacerlo, entonces el gobernador mandó cortarle la cabeza.

Que nuestro “PAÑUELICO ROJO” nos ayude a vivir las fiestas con alegría, paz, servicio, entrega y mucho más, así, como San Fermín, seremos profetas.  ¡FELICES FIESTAS! ZURIÑE