Domingo 14 de junio – Cuerpo y Sangre de Cristo

Lecturas
Ex 24, 3-8  
Sal 115, 12-13. 15-18  
Hb 9. 11-15  
Mc 14, 12-16. 22-26
 

PRIMERAS IDEAS

                Otro domingo con fiesta especial, la del cuerpo y la sangre de Cristo. De origen medieval marca el inicio de la transformación de la eucaristía en objeto sagrado más que en “acción litúrgica”. Recordar también como algo más que una curiosidad otro cambio muy anterior: de llamar “cuerpo místico de Cristo” a la Eucaristía se denomina así a la congregación de la Iglesia, y de “cuerpo de Cristo” a la comunidad se desplaza a la eucaristía.

Leer Más

Orar con el Evangelio (Mt. 28, 16 – 20)

FIESTA  DE  LA  TRINIDAD  SANTA

* Hoy celebramos la fiesta de la Santísima Trinidad. Dios es único pero, al mismo tiempo, es comunidad amorosa: PADRE, HIJO Y ESPÍRITU SANTO. Amor donde está presente la diversidad: tres personas distintas; y Amor que une y que los humanos no llegamos a alcanzar: UN SOLO DIOS.

* Y esta realidad nos interpela a nosotr@s la comunidad cristiana. Estamos invitad@s a vivir a vivir el misterio del Amor trinitario de Dios, a compartir este  amor con tod@s. “Somos hij@s de Dios”.

* Convencid@s que nada hay mejor para la humanidad que este mensaje de AMOR, de RESPETO DE  UNIDAD. Por eso el Evangelio nos invita a proclamarlo a “TODOS LOS PUEBLOS”, a “TODAS LAS PERSONAS”., con nuestra palabra aunque, sobre todo, con nuestros gestos, con nuestras vidas. Jesús se queda entre nosotr@s “todos los días hasta el fin del mundo”: Es nuestro consuelo, nuestra fuerza, quien hace posible    que nos empeñemos  y no desfallezcamos en esta tarea de evangelizar.

 

 *                   O R A C I Ó N
             
SANTÍSIMA  TRINIDAD: 

·                     Caminamos hacia Dios, PADRE todopoderoso que nos ama con ternura.
Él creó el cielo y la tierra, nos creó a tod@s nosotr@s y nos llama hacia Él desde el fondo de nuestro corazón y desde todo lo que nos rodea.
 

·                     Y caminamos con JESÚS DE NAZARET, nuestro Maestro, nuestro Compañero y Guía en el camino hacia el Padre.
Su testimonio nos ilumina.
Queremos que su camino sea nuestro camino.
Él proclamó el Amor y la justicia como caminos de vida plena.
Su Palabra era viva, su comportamiento era libre y nos abrió a nosotr@s la esperanza con su muerte y Resurrección.
 

·                     Y caminamos sin desfallecimiento, gracias a la Fuerza del ESPÍRITU.  Él nos llena de Esperanza y nos mantiene en el camino
hacia la plenitud.
 

·                     Y no caminamos sol@s, sino que nos reunimos en Iglesia  en nombre de JESUCRISTO, para hacer junt@s el camino, como pueblo, como comunidad.
Como pueblo en marcha, Iglesia en marcha, activos y abiert@s.
Como comunidad gozosa, con ganas de vivir el Amor y la Paz.

Por eso decimos en el día de hoy y siempre: GLORIA AL PADRE, GLORIA AL HIJO Y GLORIA AL ESPÍRITU SANTO. AMÉN   
                                                
Z U R I Ñ E
 

ORAR CON EL EVANGELIO. (Mt. 28, 16 – 20)

*FIESTA  DE  LA  TRINIDAD  SANTA. (Junio 7 de 09) *Hoy celebramos la fiesta de la Santísima
Trinidad. Dios es único pero, al mismo tiempo, es comunidad amorosa: PADRE, HIJO Y ESPÍRITU SANTO. Amor donde está presente la diversidad: tres personas distintas; y Amor que une y que los humanos no llegamos a alcanzar.: UN SOLO DIOS.
*Y esta realidad nos interpela a nosotr@s la comunidad cristiana. Estamos invitad@s a vivir a vivir el misterio del Amor trinitario de Dios, a compartir este  amor con tod@s. “Somos hij@s de Dios”.* Convencid@s que nada hay mejor para la humanidad que este mensaje de AMOR, de RESPETO DE  UNIDAD. Por eso el Evangelio nos invita a proclamarlo a “TODOS LOS PUEBLOS”, a “TODAS LAS PERSONAS”., con nuestra palabra aunque, sobre todo, con nuestros gestos, con nuestras vidas. Jesús se queda entre nosotr@s “todos los días hasta el fin del mundo”: Es nuestro consuelo, nuestra fuerza, quien hace posible    que nos empeñemos  y no desfallezcamos en esta tarea de evangelizar.  
Leer Más

Domingo 7 de junio – Santí­sima Trinidad

DOMINGO DE LA MUY SANTA TRINIDAD
Lecturas
Dt 4, 32-34. 39-40  
Sal 32, 4-6. 9. 18-19. 20-22  
Rom 8, 14-17   Mt 28, 16-20
 

PRIMERAS IDEAS

                Siempre Dios. No hablamos de otra cosa. Creo que, hablemos de lo que hablemos, siempre hablamos de Dios. Un texto del Eclesiástico nos dice: “Dios lo es todo” (Si 43, 27). Hablamos de la vida y sus cosas más nimias, o de si es amenaza tan sólo o promesa. De la muerte y del fracaso, de la soledad y la ausencia, de la compañía y el gozo, de la felicidad, la alegría, la plenitud. Para mí que todo eso encierra un último fondo de Dios y, si hablamos de Dios, hemos de poder nombrarlo en todo eso. Hoy -quizá nunca- no vale o no ha valido hablar de Dios en los términos del prefacio de esta fiesta. O llevamos a Dios absolutamente a todos nuestros ámbitos de experiencia, sin exceptuar ninguno por sucio o despreciable, o no estamos hablando de ningún Dios verdadero. Si estorba o no tiene sitio en algún lugar innombrable, no es Dios.

Leer Más

ESPIRITUARI DEI EGINEZ

José Antonio Pagola. Itzultzailea: Dionisio Amundarain

Zatoz, Espiritu Santua. Esnatu gure fede ahul, arin eta dardarati hau. Egizu, konfiantza ezar dezagun Jainko gure Aita maitasun hondorik gabean, bere seme-alaba guztientzat, Elizaren baitako nahiz kanpoko, duen maitasunean. Izan ere, fede hori itzaliko balitz, laster itoko litzateke gure elkarteetan, elizetan ere.

Zatoz, Espiritu Santua. Egizu Jesus izan dadin zeure Elizaren erdigune. Ez dezala ezerk, ez inork, Jesus ordezkatu, ez lausotu. Ez zaitezela bizi gure artean gu haren Ebanjeliora erakarri gabe, guri haren ondoren bihozberritzera eragin gabe. Ez dezagula jo haren Hitzari ihes egitera, ez gaitezela desbideratu haren maitasun-agindutik. Ez dadila gal munduan haren oroitzapena.

Zatoz, Espiritu Santua. Ireki gure belarriak zure deia entzuteko, gaur egun egungo gizon-emakumeen galderetatik, sufrimenduetatik, gatazketatik eta kontraesanetatik iristen zaigun deia entzuteko. Egizu, bizi gaitezela zure ahalari irekirik, gizarte berri honek behar duen fede berria sorrarazteko. Zure Elizan, bizi gaitezela jaiotzen denari adiago, hiltzen denari baino; izan dezagula esperantza bihotzaren sostengu, eta ez haren hondatzaile den nostalgia.

Zatoz, Espiritu Santua. Garbi egizu zeure Elizaren bihotza. Ezarri egia gure artean. Erakutsi guztioi geure bekatuak eta mugak aitortzen. Gogorarazi guri beste guztiak bezalako garela: hauskor, erdipurdiko, bekatari. Libra gaitzazu geure harrokeriatik eta sasi-segurtasunetik. Egizu, ibil gaitezela gizartean egia eta apaltasun handiagoz.

Zatoz, Espiritu Santua. Erakutsi guri beste modu batean ikusten bizitza, mundua eta, nagusiki, jendea. Ikas dezagula begiratzen, Jesusek egiten zuen moduan, sufritzen ari direnei, negar dagitenei, erortzen direnei, bakarrik eta bazter utzirik bizi direnei. Gure begiratua kanbiatuko balitz, kanbiatuko lirateke zure Elizaren bihotza eta begitartea ere. Jesusen ikasleok bizikiago distiraraziko genuke haren hurbiltasuna, hark zuen ulertzeko era eta solidaritatea, premiarik handienekoen aurrean. Geure Maisu eta Jaunaren antzekoago izango ginateke.

Zatoz, Espiritu Santua. Egin gaitzazu ateak irekirik dituen Eliza, bihotz errukitsua eta esperantza kutsakorra dituen Eliza. Ez gaitzala ezerk, ez inork, oharkabetu edo desbideratu Jesusen egitasmotik: mundua zuzenago eta duinago, maitagarriago eta zoriontsuago egiten saiatzetik, Jainkoaren erreinurako bidea urratuz.

Domingo 31 de mayo – Pentecostés

Lecturas
Hch 2, 1-11  
Sal 103, 1 y 24; 29-31 y 34  
Gal 5, 16-25  
Jn 15, 26-27; 16, 12-15
 

PRIMERAS IDEAS

                La culminación del tiempo pascual es esta plenitud de Pentecostés. Es meta de este tiempo que hoy concluye, y motor que lo arrastra a esta finalización. Todos los signos que hayamos empleado para dar fuerza a este tiempo se han de mantener hoy y han de desaparecer para el próximo domingo. Podría hacerse visible todo esto, apagando el cirio pascual al final de las celebraciones del día y un breve canto pascual que haya caracterizado el tiempo de este año.

                Suele hablarse de la Pascua de Pentecostés. Quizá Pascua hay sólo una, la de Cristo salvado de la muerte y de la vida vieja, e instaurado Señor y fuente de la vida nueva. Cierra el tiempo de los ciclos y los astros e inaugura los tiempos últimos en los que el dominio es del Señor que es Espíritu (2Cor 3, 18).

Leer Más

Orar con el Evangelio (Jn. 20, 19-23)

FESTIVIDAD DE PENTECOSTÉS

 ·                        Pentecostés fue una experiencia muy importante en la vida de los primeros cristianos: El Espíritu desciende sobre ellos, los llena de coraje y los lanza a evangelizar dando testimonio del Señor Jesús. Estamos nada menos que ante el comienzo de la Iglesia. Gracias al Espíritu, que el Padre y Jesús nos han enviado, ha sido posible el dinamismo cristiano hasta nuestros días.
·                       En nuestras comunidades, en nuestros grupos, en nuestras familias, también está presente el Espíritu, conmoviendo nuestra conciencia y engendrando pasión por el Evangelio. Recordamos la experiencia original de Pentecostés para reafirmarnos en la decisión de seguir los pasos del Espíritu. 

ORACIÓN PARA PEDIR EL ESPÍRITU 

·                    Como un viento recio, Padre, tu Espíritu, el Espíritu Santo, transformó a aquellos seguidores de Jesús que no sabían qué hacer después de su muerte y no habían entendido la fuerza de la resurrección.

 ·                    Tu Espíritu, Padre, los llenó por dentro,
hizo de ellos hombres y mujeres nuev@s,
testigos de una vida transformada,
Comunidad de Jesús, Iglesia viva.
Padre, envíanos también a nosotr@s tu Espíritu,
para que seamos tus hij@s
y continúe a través nuestro
la novedad de Jesús,
la esperanza de Jesús,
la fuerza y el amor de Jesús.
para crear, en todas partes,
tu misma vida. AMÉN 
      
    Z U R I Ñ E   

Vigilia de Pentecostés

 Lect@r 1º:

INTRODUCCIÓN
·                     Nos reunimos como los discípulos en el cenáculo,  como y con María, la Madre, como y en Iglesia, para prepararnos a recibir el gran don de Dios, a DIOS que se hace DON, LA “PROMESA DEL Padre”.
·                     Vamos a vivirlo, en un ambiente de fiesta y de esperanza y con las actitudes de: pobreza, acogida y súplica intensa.
·                     Pobreza, porque sin el reconocimiento de nuestro vacío no viene el Espíritu.
·                     Acogida, porque el Espíritu viene como huésped, como amigo y hay que abrir la casa con toda disponibilidad.
·                     Súplica, como necesidad y deseo, pidiendo con fuerza y con fe la venida del Espíritu a nosotr@s, a la comunidad, a la Iglesia.

CANTO
VEN, ESPÍRITU DE DIOS 
 
Ven, Espíritu de Dios sobre mí,
me abro a tu presencia,
cambiarás mi corazón.
 

·                     Toca mi debilidad, toma todo lo que soy:
Pongo mi vida en tus manos y mi fe.
Poco a poco llegarás a inundarme de tu luz.
Tú cambiarás mi pasado. Cantaré 

*           Quiero ser signo de paz, 
            quiero compartir mi ser.
            Yo necesito tu fuerza, tu valor.
            Quiero proclamarte a Ti,
            ser testigo de tu amor.
            Entra y transforma mi vida. Ven a mí.
 

*Lect@r 2º. (Eco) 

·                     Misterio Pascual: Que la pascua no se acabe. El Espíritu es su brote de fuego y hace posible una pascua ininterrumpida.
·                     Pueblos divididos. Gran problema de nuestro mundo. Son tantas las divisiones, las intolerancias, las guerras…
Son tantas las familias divididas. Hay tanto egoísmo y tanto rencor en los corazones.
Espíritu de unidad. Es abrazo universal, artífice de reconciliación y comunión.
 

·                     ORACIÓN.
Dios misericordioso, que has querido que celebráramos el misterio pascual durante cincuenta días, renueva entre nosotr@s los prodigios de Pentecostés, para que los pueblos, divididos por el odio y el pecado, se congreguen por medio de tu Espíritu y, reunidos , confiesen tu nombre en la diversidad de sus culturas.
 

·                     CANTO. Danos, Señor, un corazón  nuevo
               derrama en nosotros un Espíritu nuevo.

Lect@r 3º.  Lectura de los Hechos de los apóstoles
                   ( 2, 1 – 11 ). Palabra de Dios.
 

Todos:       INVOCACIÓN. (a dos coros) 
·                     Ven, Espíritu Santo – AMOR
apaga en nosotr@s los fuegos del odio y violencia. Enciéndenos el fuego que purifica y transfigura.
 

*           Ven, Espíritu Santo – COMUNIÓN.
            derriba las barreras que dividen a los pueblos
    
        y a las personas. Multiplica los lazos
  
          solidarios, cose las rupturas con el hilo del
  
          perdón. 
*           Ven, Espíritu Santo – LUZ.
            pon entendimiento en las viejas discusiones y
      
      rencillas, enséñanos la lengua común,
  
          humanitaria, la lengua de la tolerancia y del
  
          respeto, que tod@s podamos valorarnos,
            comprendernos, dialogando. 
*           Ven, Espíritu Santo – MATERNAL,
            ensancha nuestro pequeño corazón,
            sácanos de nuestra parcela insolidaria,
            para salir al encuentro de los otr@s,
            valorar a los pequeñ@s y no volver a dar
  
          rodeo ante los pobres. 

* CANTO.
VEN, VEN, ESPÍRITU DE DIOS, VEN,
VEN, VEN SOBRE NOSOTR@S.

(HOMILÍA  O SILENCIO DE REFLEXIÓN). 

Lector 1º.
·                     Con el Espíritu podemos caminar con serenidad e ir hacia la conquista de la persona interior. Solamente desde el Espíritu podemos cambiar nuestro paisaje interior y ser transformad@s en personas nuevas. Solamente desde el Espíritu es posible la renovación de la vida de cada día y el caminar hacia la plenitud. Por eso unid@s le pedimos sus  “siete” dones. 
·                     TOD@S.
·                     Ven, Espíritu Santo, danos tu don de sabiduría para apreciar y saber vivir el Evangelio de Jesús. 
·                     Ven, Espíritu Santo, danos tu don de entendimiento para descubrir a Dios en nuestra historia y abrazar su salvación 
·                     Ven, Espíritu Santo, danos tu don de consejo para que actuemos con rectitud y justicia en beneficio nuestro y de nuestros semejantes. 
·                     Ven, Espíritu Santo, danos tu don de fortaleza  ante las tentaciones, para que podamos vencerlas antes de caer en ellas.  
·                     Ven, espíritu Santo, danos tu don de
ciencia y enséñanos a vivir guiad@s por los valores del Reino.
 
·                     Ven, Espíritu Santo, danos tu don de
             piedad para llevar una vida justa y misericordiosa, y así gozar de Dios en la vida futura.
 
·                     Ven, Espíritu Santo, danos tu don de
temor de Dios  para tener su amor como prioridad en la vida. AMÉN
 

Lector 3º.  ORACIÓN.
                  Oh Dios, que por la acción del Espíritu Santo hemos llegado a la confesión de una misma fe, haz que por el mismo Espíritu conozcamos el bien y gocemos siempre de sus consuelos. Que sepamos vivir como María vivó aquel primer Pentecostés. Reunid@s, en silencio y oración. Teniendo presentes las necesidades de nuestro mundo. Por Jesucristo nuestro Señor. 

(En silencio hacemos nuestro compromiso…) 

TERMINAMOS ESTA CELEBRACIÓN  DE PREPARACIÓN PARA LA GRAN FIESTA  DE PENTECOSTÉS, CON EL CANTO DE ALABANZA: 
ALABARÉ, ALABARÉ,  ALABARÉ…
ALABARÉ A  MI  SEÑOR.
TOD@S UNID@S ALEGRES CANTAMOS,
GLORIA Y ALABANZAS AL SEÑOR.
GLORIA AL PADRE, GLORIA AL HIJO,
GLORIA, AL ESPÍRITU DE AMOR.
 

Z U R I Ñ E     

 

Domingo 24 de mayo – Ascensión del Señor

Lecturas
Hch 1, 1-11  
Sal 46, 2-3. 6-7. 8-9  
Ef 4, 1-13  
Mc 16, 15-20
 

PRIMERAS IDEAS

                Hasta la reforma litúrgica, se celebraba la ascensión en uno de los tres famosos jueves “que relucían más que el sol”. Se cumplía literalmente la distribución temporal de las Escrituras, pero se fragmentaba el misterio central de la fe que es una resurrección que puede llamarse igualmente ascensión del Señor o distribución universal del Espíritu. Tres formas de designar lo mismo: la vida nueva instaurada en Cristo y en nosotros por la acción salvadora de Dios sobre el muerto Jesús de Nazaret. La distribución tradicional de 40 días para la ascensión y 50 para Pentecostés es de Lc (1ª lec) que enlaza las dos partes de su obra con esta narración. Lc utiliza en su obra los antecedentes de Elías y Eliseo para describir al Profeta de Nazaret. La narración de la Ascensión está construida sobre la despedida de Elías, que deja su manto a Eliseo (2Re 2).

Leer Más

Orar con el Evangelio (Mc. 16, 15-20)

* FESTIVIDAD DE LA ASCENSIÓN.  VII DE  PASCUA. (Mayo 24) 

·                     A pesar de celebrar la Ascensión del Señor al cielo, hoy es la fiesta de la “tierra”.
·                     No nos podemos quedar "mirando al cielo".
Somos la presencia de Jesús resucitado en el mundo. Nos dejó la tarea y se fue. Hay que ponerse en camino. Como los apóstoles que “regresaron  a Jerusalén llenos de alegría”. Comprendieron enseguida que sólo puede esperar el cielo quien se compromete con la “tierra.
 

* La ascensión es una fiesta de gozo para tod@s.
          Nuestro camino no es un camino sin retorno. Como 
Cristo mismo, volveremos al Padre. Nuestra vida no será inútil  si anunciamos el Evangelio.
El triunfo de 
Jesús será también nuestro triunfo. Y el gozo nos  llevará, con la fuerza del Espíritu, a ser testigos del  Resucitado hasta los confines de la tierra.                            

 ·                     O R A C I Ó N       

 *  CONTINUAR  LA  MISIÓN
*   Señor Jesús:
    “No te has ido para desentenderte de este mundo,
    sino que has querido precedernos para que 
   
   
nosotr@s, miembros de tu Cuerpo, vivamos con la
   
   
esperanza de seguirte en tu Reino”.
*   Nos das la misión de continuar tu obra. Nos dices:
   
VOSOTROS SOIS TESTIGOS…”
   
y esta misión que nos encomiendas, supone:

·                     Profesar la fe verdadera.
·                     Cumplir el mandamiento del amor.
·                     Contemplar en la oración tu amistad.
·                     Celebrar en comunidad los sacramentos…
Y todo  esto en una perspectiva Pascual, que  es
 vivir
el dinamismo del Evangelio y transmitirlo a los demás.

Quizá, Señor nos gustaría quedarnos “mirando al cielo”,
pero Tú, nos invitas a transformar “la tierra”,
sabiendo que nuestra esperanza está,
en llegar a vivir contigo. A M É N
                 
                        
Z U R I Ñ E