03-Junio-2009
Iglesia de Base de Madrid
1. La crisis que nos agobia. Sufrimos una crisis que, iniciada en la banca de EE. U., está afectando gravemente a nuestra sociedad. Esta crisis, de carácter mundial, afecta especialmente entre nosotros a la vivienda, la sequía del crédito y el frenazo al consumo, multiplicando el paro hasta niveles nunca vistos.
2. La crisis castiga más a los que menos tienen. Mientras las fortunas se reducen pero resisten, el paro se cierne sobre los sectores populares, los inmigrantes y la clase media, y las pequeñas y medianas empresas, los autónomos y sus familias ven cerrado el crédito. Los ricos poseen un poco menos pero a los pobres no les alcanza para vivir. Siendo una crisis creada por el sistema capitalista, acaban, como siempre, pagándola los pobres. Ya son, según la Secretaría de Estado de Empleo, 4,7 millones de personas jóvenes, de media edad y mayores sin trabajo. Sin hablar del millón largo de familias con todos sus miembros en paro. Millones de compatriotas vagan de una oficina a otra, telefonean, lloran, escriben, se entrevistan en vano. No hay trabajo. Las cifras tapan el drama de cada una de estas personas y familias.