Según la información facilitada al Consejo del Presbiterio en la sesión del pasado 14 de Junio , la razón más importante de la negativa de los benedictinos alemanes a venir a Roncesvalles fue que no se aceptó su petición de hacerse con la propiedad de la Colegiata. “Roncesvalles no se puede vender” dijeron los portavoces del Obispado, sin precisar si hubo alguna oferta económica por parte de los monjes.
A este respecto es curioso notar que los benedictinos de Leyre no son propietarios del Monasterio, sino que el propietario es el Gobierno de Navarra que les cedió el uso por unos años limitados, y esto no les impide su vidas monástica. En cambio estos benedictinos de reciente fundación “solo trabajan en casas de su propiedad”
Aunque no hubo votación explícita, la mayoría del Consejo del Presbiterio era contraria a la venida de los monjes alemanes a Roncesvalles, aún antes de conocer la pretensión de los mismos de hacerse con la propiedad. Solo algunos pocos consejeros, cargos cercanos al Arzobispo, defendieron la conveniencia de entregar la gestión de Roncesvalles a los monjes alemanes, supuesta la escasez de clero joven en Navarra.