Redacción de Atrio,
18-Mayo-2011
Si en ATRIO nos hemos unido a los gritos de ¡Indignaos! y ¡Reacciona! (ver mi artículo del 8 de Mayo), no puede extrañarnos la actual revuelta que desde el domingo se manifiesta en muchas calles y plazas de nuestro país. Aún no sabemos a dónde va a llegar. Pero, personalmente, no puedo manifestarme entusiasta de este movimiento popular. Dos son los motivos. Se produce en los últimos días de una campaña electoral local (precisamente para participar en muchos pueblos y ciudades pequeñas se podían haber creado listas independientes con pocas personas) y el resultado puede ser un aumento de la abstención que favorecerá a los grandes partidos. Y no se ve cómo se va encauzar ese descontento e indignación. Una democracia real necesita mediaciones y programa. Por ahora me quedo con las dudas que expresa este editorial del El País. Y quien quiera, que opine y se moje, respetando siempre la opinión del otro. AD.
El pasado domingo, las principales ciudades españolas fueron escenario de manifestaciones convocadas en la estela del panfleto publicado por el francés Stéphane Hessel, ¡Indignaos! Tan solo la concentración de Madrid, que reunió a 20.000 personas según la Policía Municipal, acabó en violentos disturbios protagonizados por una minoría.