Gabriel Mª Otalora
FE ADULTA
Benedicto XVI afirma en su encíclica Amor en verdad (2009) el principio sobre el que gira la doctrina social de la Iglesia: el amor, pero en forma de acción porque no se queda reducido a criterios orientadores morales. Y se refiere de manera especial al compromiso de la justicia y el bien común.
Y aunque la caridad cristiana va más allá de la justicia, porque amar es ofrecer de lo mío al otro, nunca debe olvidar que lo primero es dar al prójimo lo que es suyo y le corresponde en virtud de su dignidad humana. Por tanto, es preciso trabajar por los mínimos de justicia como algo exigible para todos antes de ofrecer el plus de amor y felicidad de Buena Nueva cristiana.
En la misma dirección, Pablo VI afirmó que la justicia es “inseparable de la caridad” como algo intrínseca a ella; es su “medida mínima” y parte integrante de ese amor. Y Benedicto XVI lo completa así: “La iglesia no puede ni debe quedarse al margen de la lucha por la justicia” (Encíclica Dios es amor, 2006).