Tamayo: «Si la religiosidad cae en manos de la IA, los tecnócratas controlarán también las creencias»

Juan José  Tamayo,Religión Digital

Juan José Tamayo, secretario general de la Asociación de Teólogas y Teólogos Juan XXIII, analiza en Religión Digital la celebración del 45º Congreso de Teología que, bajo el título ‘Crear comunidad, construir ciudadanía’, se celebra del 11 al 13 de septiembre: «Vivimos una creciente fragmentación social», advierte quien ve la situación mundial «con muchos nubarrones»

Juan José Tamayo, secretario general de la Asociación de Teólogas y Teólogos Juan XXIII, con motivo de la celebración del 45º Congreso de Teología que, bajo el título ‘Crear comunidad, construir ciudadanía’, que se celebra de manera online del 11 al 13 de septiembre, analiza en conversación con Religión Digital la huella de este emblemático evento que ha acompañado –y ayudado a pensar y reflexionar– a miles de personas durante una fecunda historia.

«Creo que la Asociación Juan XXIII y sus Congresos han contribuido al diálogo enriquecedor, y no de confrontación, entre las teologías más creativas actuales», señala el conocido teólogo, quien espera que el de esta edición «elabore una reflexión política que cuestione la identificación de la ciudadanía con la nación y que rechace categóricamente la exigencia de la extrema derecha de la ‘prioridad nacional’, que deshumaniza a las personas y los colectivos migrantes, genera discursos de odio que desembocan con frecuencia en prácticas violentas, considera a los migrantes delincuentes, invasores y agresores y llama a ‘cazarlos’ y expulsarlos».

Pregunta. El 11 de septiembre arranca la 45ª edición del Congreso de Teología, bajo el lema “Crear comunidad, construir ciudadanía”. A la vista de los acontecimientos, ¿cómo la situación mundial?

Respuesta. Agradezco a Religión Digital esta entrevista, que constituye la mejor prueba de su interés por la celebración del 45º Congreso de Teología y por el tema, que está teniendo un gran impacto en diferentes sectores de la sociedad y en las distintas sensibilidades religiosas.

R. El tema no puede ser más actual… Leer más (José Lorenzo)

Dime de qué presumes y te diré de qué careces en Ceuta

<p>Pedro Sánchez, durante la sesión plenaria del Congreso del 3 de septiembre de 2026. / <strong>Congreso de los Diputados</strong></p>ctxt (CONTEXTO Y ACCIÓN)

El Gobierno no falló por no poder, ni siquiera por no hacer, sino por no estar

Hay dos clases de problemas en la vida de las personas y en la de las sociedades: los que tienen solución y los que no. Los primeros desaparecen si se encuentra la respuesta adecuada y se aplica con acierto. Los segundos no tienen remedio que los haga desaparecer, y empeñarse en buscárselo conduce a la frustración, primero, y después a la parálisis. Con ellos no cabe resolver, sino evitarlos mientras se pueda, paliar el daño, frenarlos, retrasarlos, pasarlos a otro tiempo o a otras manos… y, sobre todo, cuidar en todos los sentidos a quien los padece, sea una persona, un territorio, un animal o un patrimonio que no queremos perder.

Mi tesis es que el problema de Ceuta (y Melilla) pertenece a esta segunda clase en el plano político, geoestratégico e incluso humanitario, al menos a corto y medio plazo, y las razones de que no tenga solución me parecen claras. Son dos territorios que pertenecen a España antes de que existiera el Marruecos actual, pero que este país reclama sin descanso porque esa reivindicación forma parte de su identidad nacional y del cemento de su monarquía. Es un conflicto entre dos Estados imbricados hasta los tuétanos (fronteras, comercio, migración, seguridad, energía…) y de los cuales uno es una autocracia que sabe usar esa imbricación como palanca sibilina para agredir y hacer chantaje, incluso permitiendo –por ejemplo– que miles de personas violen una frontera como munición, aun a costa de sus vidas. Hay una población autóctona, la ceutí y melillense, con intereses propios y legítimos para la que seguramente no hay más “solución” imaginable que mantener el statu quo del que depende su vida. Leer más… (Juan Torres López)

UN NIÑO PONE A PRUEBA NUESTRA DEMOCRACIA. Ceuta, examen de ciudadanía, humanidad y Evangelio

Redes Cristianas

Un niño de doce años llora mientras es conducido hacia Marruecos. Suplica que no lo devuelvan. Unos vecinos advierten que es menor y logran detener la marcha. La escena resume la crisis de Ceuta: la frontera veía a un extranjero; la ciudadanía tuvo que recordar que llevaba entre las manos a un niño.

Después llegaron las identificaciones, los centros desbordados, las disputas entre administraciones y el acostumbrado reparto de culpas. Todos invocaban la legalidad, la seguridad y hasta los derechos humanos. El niño, entretanto, seguía esperando protección.

Ceuta no examina solamente nuestra política migratoria. Examina la calidad de nuestra democracia, nuestra educación cívica y la humanidad que aún conservamos. España dispone de Constitución, enseñanza universal y solemnes declaraciones de derechos. Sin embargo, basta una crisis migratoria para que las personas se conviertan en “avalancha”; los menores, en “carga”; la solidaridad, en “efecto llamada”; y los derechos humanos, en asignatura optativa… Leer más (Editorial Redes Cristianas)

La solidaridad con Ceuta no puede construirse contra las personas migrantes

La solidaridad con Ceuta no puede construirse contra las personas migrantesnoticias obreras

Las concentraciones celebradas este miércoles debían testimoniar que Ceuta no está sola. Miles de personas salieron a la calle para expresar su apoyo a una ciudad que lleva más de un mes soportando una presión humana, social y económica extraordinaria. Esa solidaridad es necesaria. Ceuta necesita recursos, protección, servicios públicos reforzados y una respuesta del Estado –no solo del Gobierno– a la altura de una crisis que ha desbordado sus capacidades.

Pero el resultado de las movilizaciones obliga a preguntarnos qué solidaridad se expresó y contra quién terminó dirigiéndose una parte del malestar. Junto a las legítimas reclamaciones de ayuda, se escucharon peticiones de expulsión colectiva, se presentaron las llegadas como una “invasión”, se corearon consignas contra las personas musulmanas. También fueron increpados y agredidos profesionales de RTVE y otros periodistas que cubrían los actos.

La concentración de Madrid, convocada formalmente por la Federación Española de Municipios y Provincias, reunió a unas 50.000 personas, según la Delegación del Gobierno. La llamada institucional de apoyo a Ceuta quedó desbordada en distintos momentos por proclamas como “invasores, expulsión” y peticiones de encarcelamiento del presidente. Tras el acto se produjeron enfrentamientos que terminaron con cuatro personas detenidas y cuatro policías heridos. En Valencia también se escucharon consignas contra los musulmanes…  Leer más (Abraham Canales)

Los que niegan lo innegable: Europa casi infernal

Los que niegan lo innegable: Europa casi infernalnoticias obreras

Campos desecados, jardines amarillentos, árboles color sepia, como de otoño, lechos sin agua, glaciares en retirada acelerada. Un verano con Europa en brasas

Desde mayo se habla mucho sobre un diagnóstico asfixiante que ocupa titulares urgentes de diarios y revistas, radio y televisión. La causa de este fenómeno –la estrecha relación entre el calentamiento global y veranos que arden– también es noticia, pero un poco menos.

La responsabilidad directa por el uso exagerado de los combustibles fósiles como eje de un sistema productivo dominante entra solamente en los análisis más especializados. Y en este contexto, las fuerzas políticas que minimizan el problema –y que muchas veces llegan al punto del negacionismo climático– siguen actuando como cómplices del actual desastre climático.

Poco de puntual, mucho de constante
Julio y agosto batieron récords, y todavía falta un mes para que finalice un verano norteño con cuatro olas sucesivas de canículas, casi sin respiro entre una y otra. Periodos de varios días con temperaturas superiores a las medias normales para esta época del año, con días de máximas de no menos de entre 30 y 35 grados y noches con más de 20.

Se trata de una situación térmica que produce estrés climático-sanitario al amenazar la salud de la gente, en particular las personas más vulnerables, debido a edad o a enfermedades. Aumentan las complicaciones cardíacas, circulatorias y respiratorias y, en algunos casos, el desenlace es mortal. Hacia mediados de agosto, el calor ya ha causado la muerte “prematura” de más de 25 mil personas en Europa… Leer más (Sergio Ferrari)

Cuba, vivir sin ver la luz

alandar

Desde Cuba nos llega esta crónica muy pegada a la realidad de un país que, aunque acostumbrado a inventar, está viviendo una de las peores crisis de su historia. Ahogado por la falta de suministros y por, como dice Sara Más, “problemas y pesares acumulados”, la isla caribeña, en el pasado símbolo de tantas cosas, es un país que, hoy por hoy, vive sin ver la luz.

Es 10 de julio de 2026 y Cuba se sumerge, nuevamente, en la oscuridad total. Esta es la novena caída del Sistema Electroenergético Nacional desde octubre de 2024. Solo que esta vez hay más problemas y pesares acumulados. Cuando se restablece el servicio, muchas personas no se enteran, apenas notan diferencia porque entran en apagón nuevamente. Ya no saben cuándo caen en uno u otro ciclo de oscuridad.

Hace ya tiempo que el déficit de generación eléctrica rige la vida de cubanas y cubanos, pero cada día es peor, con lapsos más cortos de alivio y electricidad generada por plantas de infraestructura crítica y desgastada, sin el mantenimiento adecuado ni el combustible idóneo para hacerlas funcionar.

Todo ha empeorado y se ha hecho más dramático desde inicios de este año: bajo las presiones y sanciones de Estados Unidos, no se ha recibido combustible desde el exterior.

Los apagones no traen solo oscuridad, desvelos y noches calurosas: falta el agua de forma crítica en los hogares, se echan a perder los alimentos, es imposible beber agua fría ni siempre refrescarse tomando un baño, hay que lavar y cocinar cuando se pueda, a cualquier hora que llegue la luz…

La gente expone su inconformidad como puede: toque de cazuelas en el apagón, desahogos digitales por Internet o en medio de la calle, donde la existencia y el desasosiego constantemente se comentan. Las redes sociales son termómetros de expresión donde dejan las trazas de sus días y reclaman mejoras que, con urgencia, sienten que tardan en llegar… Leer más (Sara Más Farias)

Dos pueblos y dos Estados: la línea inquebrantable de los Papas y de la Santa Sede

Religión Digital

El llamamiento del Papa León XIV sobre Oriente Medio, durante el Ángelus del 16 de agosto, en Castel Gandolfo, es el último de una larga serie de declaraciones realizadas en los últimos ochenta años por los pontífices y la Santa Sede. Una postura arraigada en el tiempo, señalada como la única vía para una paz «justa y duradera» para Israel y Palestina

(Salvatore Cernuzio, Vatican News).- La solución de dos Estados es y sigue siendo la única vía posible para la paz entre Israel y Palestina. Los Papas han cambiado, al igual que la situación en Oriente Medio, que, tras el 7 de octubre de 2023, experimentó una dramática escalada y evolución de la violencia y la secesión. Sin embargo, la línea diplomática de la Santa Sede durante los últimos ochenta años ha sido y sigue siendo inamovible: «dos Estados», el único horizonte para garantizar la justicia y una paz justa y duradera. El último intento de reafirmar con firmeza esta posición histórica, que se ha mantenido durante décadas, se vio frustrado por el rechazo categórico del gobierno israelí.

«Hago un llamamiento urgente a la comunidad internacional para que garantice el progreso hacia la solución de dos Estados, por una paz justa y duradera», declaró el Papa León XIV, durante el Ángelus, en Castel Gandolfo, el domingo 16 de agosto, tras condenar los abusos y la violencia contra los palestinos en Cisjordania. El Pontífice pidió que se acelere el proceso para que este proyecto —formulado en 1947 con el plan adoptado por la Asamblea General de las Naciones Unidas para la partición del Mandato Británico de Palestina en dos Estados— pueda finalmente hacerse realidad.

Una doctrina diplomática profundamente arraigada
Desde la solicitud inicial de internacionalización de los lugares santos de Jerusalén en 1947, la solución de dos Estados se ha convertido en la piedra angular de la doctrina diplomática de la Santa Sede respecto al conflicto israelí-palestino desde la década de 1980. Esta postura inquebrantable, ciertamente no dictada por reacciones emocionales ante las numerosas escaladas, sino arraigada en el tiempo, ha sido constantemente revitalizada por los Papas… Leer más (Salvatore Cernuzio)

La ONU alerta de una violencia que no cesa contra la población palestina: 300 niños muertos en Gaza y familias asediadas en Cisjordania

La ONU alerta de una violencia que no cesa contra la población palestina: 300 niños muertos en Gaza y familias asediadas en Cisjordanianoticias obreras

Naciones Unidas ha vuelto a encender las alarmas sobre la situación de la población palestina con tres denuncias que muestran diferentes caras de una misma crisis: al menos 300 niños han muerto en Gaza en los 300 días posteriores al anuncio del alto el fuego, palestinos que regresan a la Franja denuncian palizas, humillaciones y confiscaciones y tres familias permanecen asediadas por colonos israelíes en Cisjordania ocupada

Al menos 300 niños han muerto en Gaza durante los 300 días transcurridos desde que se anunció un alto el fuego en octubre de 2025, una media de un menor muerto cada día, según ha advertido UNICEF. Cientos más han resultado heridos, muchos de gravedad, pese al acuerdo para suspender las operaciones militares y permitir la entrada de ayuda humanitaria.

“Un alto el fuego que deja un promedio de un niño muerto cada día les está fallando a los niños”, ha denunciado Edouard Beigbeder, director regional de UNICEF para Oriente Medio y Norte de África.

La agencia de Naciones Unidas advierte de que la población se encuentra concentrada ahora en aproximadamente un tercio de la Franja de Gaza, con muchas familias refugiadas entre edificios destruidos, escombros y residuos. A la violencia se añaden la desnutrición aguda, las enfermedades, la falta de agua segura y unos sistemas de saneamiento gravemente dañados… Leer más (Redacción)

En nombre de Dios: cuando la política se apropia del Evangelio

Religión Digital

Trump, Kast, De la Espriella y Keiko Fujimori invocan a Dios, la familia y los valores cristianos. Pero cuando la fe se convierte en argumento político, cabe preguntarse si el poder está al servicio de la fe o, más bien, si la fe ha terminado al servicio del poder.

Hay políticos que gobiernan en nombre de una Constitución, otros en nombre de una ideología y otros que, con bastante más ambición, parecen querer gobernar en nombre de Dios. Donald Trump, presidente de Estados Unidos; José Antonio Kast, presidente de Chile; Abelardo de la Espriella, presidente de Colombia; y Keiko Fujimori, presidenta del Perú, pertenecen, con matices muy diferentes, a esta última categoría. Los cuatro han encontrado en Dios, la familia, la vida y los «valores cristianos» elementos particularmente eficaces de su discurso político. ¿Se trata de convicciones religiosas auténticas que simplemente trasladan a la esfera pública? Es posible. ¿O estamos ante una forma particularmente rentable de convertir la religión en capital electoral? La pregunta no es impertinente. Y resulta especialmente pertinente cuando el nombre de Dios empieza a aparecer con demasiada frecuencia allí donde se disputan votos, poder e influencia. Conviene recordar, por tanto, algo bastante elemental: Dios no es candidato, el Evangelio no es programa electoral y Jesucristo no necesita un partido político que lo represente.

No sabemos qué tan sincera es la fe de cada uno. Trump puede creer sinceramente en Dios; Kast puede ser un católico convencido; De la Espriella puede haber vivido una auténtica conversión; Keiko Fujimori puede profesar sinceramente sus convicciones religiosas. Nada de eso resulta incompatible con la posibilidad de que la religión sea utilizada políticamente. La sinceridad personal no constituye un certificado de inocencia política. Un político puede rezar sinceramente y, al mismo tiempo, descubrir que rezar ante una cámara resulta electoralmente conveniente; puede creer en Dios y, sin embargo, presentar sus propias decisiones como si tuvieran una legitimidad superior por proceder de sus convicciones religiosas; puede defender la familia y convertir, de paso, su particular definición política de la familia en una frontera entre los buenos y los malos. El problema, por tanto, no es que estos políticos crean en Dios. El problema aparece cuando Dios comienza a funcionar como aval de sus proyectos políticos. Y ahí conviene empezar a sospechar… Leer más (Martin Scheuch)

El odio no puede ganar

LA ERA DE LOS DERECHOS HUMANOS

La deshumanización nunca empieza con la violencia. Nunca comienza con una agresión, una expulsión o una persecución. Empieza mucho antes, cuando alguien consigue que dejemos de mirar a un ser humano como un igual y empecemos a verlo como un estorbo, una amenaza o un problema del que hay que protegerse; y empieza cuando las personas dejan de tener nombre, historia, familia y sueños para convertirse en una etiqueta. Ese es uno de los mecanismos más peligrosos que existen en política porque, cuando desaparece la humanidad del otro, desaparecen también la empatía, la compasión y los límites morales que impiden justificar cualquier abuso.

Ese es precisamente el motivo por el que el discurso público de Vox ha sido objeto de una creciente preocupación por parte de numerosos juristas, organismos internacionales, investigadores y organizaciones de derechos humanos. No porque un partido no tenga derecho a defender un modelo distinto de inmigración, de seguridad o de organización del Estado, algo absolutamente legítimo en cualquier democracia, sino porque en demasiadas ocasiones el debate deja de centrarse en las políticas para situar el foco sobre las personas. El inmigrante deja de ser un individuo con una historia personal para convertirse en un sospechoso permanente; la persona refugiada deja de ser alguien que huye de una guerra, de una persecución o del hambre para transformarse en una amenaza para el bienestar colectivo; y quien profesa otra religión, habla otro idioma o procede de otra cultura deja de ser un vecino y pasa a ser presentado como alguien incompatible con la identidad nacional.

Lo mismo ocurre con otros colectivos que forman parte de la diversidad de cualquier sociedad democrática. Las personas LGTBIQ+ dejan de ser ciudadanos con los mismos derechos que cualquier otro para convertirse en el blanco de un relato que las presenta como una supuesta amenaza para la infancia, la familia o los valores tradicionales; las personas musulmanas son con demasiada frecuencia observadas antes por su religión que por su condición de seres humanos; la comunidad gitana continúa soportando estereotipos que llevan siglos alimentándose; y cualquiera que no comparta esa visión del mundo, desde periodistas hasta jueces, profesores, activistas o simples ciudadanos, puede acabar siendo señalado como enemigo de España, cómplice de una supuesta agenda ideológica o traidor a la nación. La lógica siempre es la misma: quien no forma parte del «nosotros» termina siendo colocado en el bando de «ellos»… Leer más (Luis F. Sánchez)