- Tel Aviv reconoce que, de comenzar a extenderse, esta incipiente campaña de boicot, desinversiones y sanciones a empresas israelíes contra la ocupación de territorio palestino podría causar grandes estragos a su economía
La salida de la actriz Scarlett Johansson de la ONG Oxfam debido su fichaje por la empresa israelí Sodastream ha puesto el foco en la campaña BDS. Boicot, Desinversiones y Sanciones es una campaña que cuenta con el respaldo de 200 organizaciones en defensa del pueblo palestino, lanzada en 2005 pero que ha pasado desapercibida hasta que sus ataques se han centrado en la actriz estadounidense, que se ha convertido en la embajadora mundial de esta productora de máquinas para hacer refrescos con gas caseros y que tiene sus fábricas en un asentamiento israelí en Cisjordania. Leer más



Hace unos años, Rifat Kassis, cristiano palestino de Belén y director de la delegación de Defense Children Internacional en Palestina, fue a dar una conferencia sobre el conflicto israelí-palestino a Estados Unidos: “Me presenté como cristiano palestino y una mujer que estaba entre el público se levantó y me dijo que no conocía la existencia de tal cosa, y quería saber cuándo me había convertido. Le conté que la presencia de mis antecedentes en Belén se remontaba a la era de Cristo, y ella no daba crédito”. La presencia de cristianos en Palestina, los originarios de Tierra Santa, no se conoce; un dato notablemente irónico teniendo en cuenta que cientos de miles de peregrinos visitan este rincón del mundo cada año. 


