Durante el mes sagrado del Ramadán, cuando el sol se oculta y las familias palestinas deberían romper el ayuno con esperanza, el cielo de Gaza se tiñe de fuego y la ciudad, de más escombros. La tregua, apenas un hilo tenue de respiro, ha sido brutalmente rota. En solo unos días, más de 350 muertos, sin contar los centenares de heridos que no alcanzan a llegar a un hospital porque la ayuda humanitaria es bloqueada sistemáticamente. Gaza se desangra mientras el mundo calla.
Esta masacre no es accidental, no es un daño colateral. Tiene nombres y apellidos: Benjamin Netanyahu, primer ministro de Israel, condenado por crímenes de lesa humanidad por la Corte Penal Internacional. Un dirigente que, para desviar la atención de sus propios casos de corrupción, sacrifica vidas inocentes, bajo la bandera de un sionismo convertido en maquinaria de muerte. Lo apadrina Donald Trump, verdadero rostro del necropoder, condenado por corrupción en su propio país, que ha invertido más de 14 mil millones de dólares en alimentar la maquinaria bélica en Gaza, perpetuando una limpieza étnica evidente.Ruptura de la tregua-Por Raquel

Religión Digital
Redes Cristianas
ueva
Religión Digital
Religión Digital
Religión Digital
REFLEXIÓN y liberación
Religión Digital
BIZKAIKO ABADEEN FOROA / FORO DE CURAS DE BIZKAIA