Pedir por el Papa

El Papa agradeció las muestras de cariño de los fielesReligión Digital

«Sin oración no es posible la fe, como no es posible que sin agua dé fruto una finca, según dijera la santa de Ávila. El problema no está en orar. El problema está en cómo orar»
«No tiene sentido “pedirle” que rompa esas leyes, anulando la autonomía y haciendo milagros para suplir lo que nosotros no podemos o no queremos hacer. Tampoco tiene sentido informarlo o convencerlo»
«¿Tiene sentido pedir y, si no lo tiene, vale la pena orar? Estas dos preguntas son muy distintas. A la primera es preciso reconocer que no parece tener sentido. En cambio, sí lo puede tener y lo tiene la segunda»

Confieso que me siento muy incómodo cada vez que leo en los periódicos o escucho en la televisión una llamada a pedir por el Papa. O por la unidad de las iglesias, por el cese del hambre en África, por el fin de las masacres en Palestina, por la paz en Ucrania… Obviamente, lo que me extraña no es que se pidan oraciones. Los problemas nos preocupan a todos, como personas que no queremos renunciar a nuestra humanidad. Por supuesto, también a los que, hombres o mujeres, nos sentimos y queremos vivir como personas cristianas. Y ciertamente no podemos dejar de pensar en Dios a la vista de todo eso. En Él y en su presencia creemos como centro de nuestra vida y criterio último de nuestra conducta… Leer más (Andrés Torres Queiruga, teólogo)