El domingo 24 de marzo celebramos, por primera vez de manera canónica y oficial, la festividad de “San Romero de América, Pastor y Mártir” (Pedro Casaldáliga), canonizado el pasado 14 de octubre. Pero ¡a qué vienen aquí cánones y canonizaciones, tan costosas y arbitrarias estas, tan arbitrarias como el reconocimiento de los dos “milagros” requeridos como condición! Su vida fue el milagro, su muerte se volvió pascua, y el pueblo salvadoreño lo canonizó como canon o modelo para su camino de cruz y de esperanza. Leer más (Joxe Arregi)